lunes, 17 de diciembre de 2012

¡Poetas! Almas de esta vida, habéis merecido la corona de laurel a pesar de las espinas de la ilusión.


El poeta es un eslabón entre este mundo y el futuro; un manantial de aguas límpidas, del que todas las almas sedientas pueden beber; un árbol regado por el río de la belleza, que ofrece sazonado fruto para el corazón hambriento; un ruiseñor que cola de ternura y alegría el espíritu con sus bellas melodías.
Khalil Gibran, Obras Completas, Edición especial para Bibliográfica Internacional S.A., Tomo I, Lágrimas y Sonrisas, 1914, p. 125.

El poeta es un ángel que envían los dioses para revelar a los hombres las cosas divinas; una luz brillante a la que la oscuridad jamás vence y a la que no puede opacar la luz de la lámpara.
Khalil Gibran, Obras Completas, Edición especial para Bibliográfica Internacional S.A., Tomo I, Lágrimas y Sonrisas, 1914, p. 125.

¡Poetas! Almas de esta vida, habéis merecido la corona de laurel a pesar de las espinas de la ilusión.
Khalil Gibran, Obras Completas, Edición especial para Bibliográfica Internacional S.A., Tomo I, Lágrimas y Sonrisas, 1914, p. 126.

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