Mostrando las entradas con la etiqueta Chevrot. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Chevrot. Mostrar todas las entradas

viernes, 30 de abril de 2010

Dios sabe lo que nosotros no sabemos

El creyente avanza entre tinieblas con la certidumbre de que, aún cuando él no vea nada, Dios por su parte, lo está mirando siempre. Chevrot; Las Bienaventuranzas (1952), Rialp, Undécima edición, Madrid, 1991, p.192.
Dios sabe lo que nosotros no sabemos.
Chevrot; Las Bienaventuranzas (1952), Rialp, Undécima edición, Madrid, 1991, p.199.

En cuanto se discute una obligación se prepara uno a no ejecutarla.
Chevrot; Las Bienaventuranzas (1952), Rialp, Undécima edición, Madrid, 1991, p.201.

Un cristiano cree que el mal no es más fuerte que el bien.
Chevrot; Las Bienaventuranzas (1952), Rialp, Undécima edición, Madrid, 1991, p.242.

El temor es una falta de fe.
Chevrot; Las Bienaventuranzas (1952), Rialp, Undécima edición, Madrid, 1991, p.244.

Jesús se sirve de nosotros para continuar su obra.
Georges Chevrot; Las Bienaventuranzas (1952), Rialp, Undécima edición, Madrid, 1991, p.256.

martes, 23 de octubre de 2007

En lo Secreto / Georges Chevrot

Pero a lo largo de las horas se deja sentir la fatiga, conforme el día se va decidiendo también a declinar, presentándonos una anticipación de la vejez. Esta no se compone simplemente de cansancio, sino que se acompaña de una imperiosa necesidad de recogimiento. Es la edad bienhechora, en que las pasiones se sosiegan….Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p. 275-276.

Nuestra vida se descompone en otras tantas pequeñas vidas como días nos da Dios.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p. 276.

Hoy podéis obrar mejor que ayer.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p. 277.

Hoy es la medida divina.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p. 277.

Nuestras mejores jornadas son aquellas en que el trabajo y el descanso han sido sabiamente equilibrados.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p. 278.

El buen día es aquel en el que hacemos todo lo que debemos hacer y en el que hemos hecho a los demás un poco de bien.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p. 280.

Admiremos el valor de un día. Cada día es un pensamiento nuevo de Dios sobre nosotros y una nueva etapa que nos conduce hacia él.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p. 281.

sábado, 20 de octubre de 2007

En lo Secreto / Georges Chevrot

Para nosotros los cristianos….ni el número ni la fuerza son criterio de verdad. No influye en nosotros el prestigio del pasado, ni el atractivo de la novedad, sino tan solo la luz que hay en nosotros, el pensamiento de Cristo en su rigurosa pureza y sus audaces exigencias.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p. 259.

¿Qué es la conciencia? – escribía monseñor D´ Hulst - . Es la regla del bien dentro de nosotros. ¿Qué es Jesús? Es la regla del bien fuera de nosotros. Y estas dos reglas no son más que una sola. La conciencia jamás queda contenta por haber abandonado a Jesús y jamás lamenta haberlo seguido.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p. 262.

El día presente prepara el mañana…..Hoy estamos en disposición de prever y de calcular; mañana padeceremos las consecuencias de nuestro error actual, o recogeremos los frutos de nuestra prudencia de hoy.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p. 264.

El porvenir es el porvenir de nuestros esfuerzos.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p. 265.

Lo que hacen al inquietarse por el porvenir es nada menos que desconfiar de la Providencia. Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p. 178.

Sólo el hombre que sabe vivir en el presente sabe explotar sus riquezas y puede cumplir sus deberes.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p. 273.

El día es una medida divina del tiempo. Los hombres han podido inventar calendarios y contar de modo diferente el reparto de los meses, pero jamás han tocado al día; el día sigue siendo el día: es sagrado.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p. 274.

miércoles, 17 de octubre de 2007

En lo Secreto / Georges Chevrot

“Padre, no sé por qué sufro, pero Tú lo sabes, y no permitirías mi pena si hubiera de ser inútil. Padre, yo necesitaba, sin duda, sufrir, pues tengo agravios que reparar, pues en mis días felices era demansiado indiferente a las penas de mis semejantes. Comprendo ahora que debo compadecerme de las desgracias ajenas, y no volveré a hacer mal a uno solo de mis hermanos. Había olvidado que en nuestra condición humana todo es finito y limitado: la vida, la ciencia, los efectos. Es, pues, normal que mis alegrías tengan también un fin. Padre, gracias por las alegrías que me diste, por las que me has dejado y por las compensaciones eternas que me prometes”. Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p. 178.

No es el trigo lo que le falta al mundo, es el amor.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p. 188.

Si te excusas, Dios te acusa; si te acusas, Dios te excusa.
San Agustín en Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p. 192.

Creerse justo, es resbalar infaliblemente hacia el mal; saberse pecador, es tomar el camino que aleja de él.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p. 195.

La virtud es un acto de valor.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p. 215.

Sólo quedándose con hambre se corrige la gula.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p. 250.

No busquéis la santidad en acciones brillantes, porque reside en el amor que inspira nuestras más ordinarias acciones.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p. 253.

Del mismo modo que el ojo guía al cuerpo, la conciencia dirige nuestra vida moral y espiritual; ella es la que ilumina y hace resaltar el valor de las cosas, y de las ideas.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p. 255.

Un bloque de cristal al ser herido por un rayo de sol es iluminadao e irradia la luz que recibe; así también la verdad que viene de Cristo ilumina nuestra conciencia y al atravesarla, la vuelve luminosa y capaz de iluminar a los que nos rodean. Pero si en lugar de un cuerpo lúcido, el haz luminoso encuentra un cuerpo opaco, un pedazo de carbón, éste permanece negro. Si en lugar de mantenerse transparente nuestra conciencia llega a aser opaca; si el cristiano en lugar de conservarse como un foco de luz deja, que las tinieblas oscurezcan su espíritu y su corazòn. Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p. 257.

jueves, 11 de octubre de 2007

En lo Secreto / Georges Chevrot

Nada se parece menos a la magia que la acción sobrenatural de Dios: pues no sólo sus dones requieren siempre de la cooperación del hombre, sino que Dios no hará lo que nosotros podamos hacer sin El.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p. 105.

Cada cristiano tiene una responsabilidad para con todos los hombres. Si deja de orar, la virtud retrocede en toda la tierra y progresa el pecado.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p. 128.

Será en la luz del cielo cuando sabremos cuántos de nuestros hermanos habrán intercedido personalmente por nosotros.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p. 129.

Dios ha de ser tratado como Dios.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p. 133.

¡ Gracias, Dios mío por haber permitido que yo te conozca!
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p. 137.

La acción divina no nos transforma sino cuando emprendemos una valerosa lucha contra los poderes del mal que actúan dentro de nosotros.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p. 149.

El apostolado no es propaganda; es irradiación.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p. 159.

Las ordenes de Dios no tienen nada de arbitrario, pues emanan de us sabiduría.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p. 162.

En cuanto queremos lo que Dios quiere, dejamos ya de estar acosados por dos fuerzas antagonistas, el deber y el placer.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p. 165.

sábado, 6 de octubre de 2007

En lo Secreto / Georges Chevrot

La caridad empieza en el momento en que uno se priva o se empobrece por los demás.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p.49.

Lo que cuenta en el orden de la caridad no es la abundancia de vuestras limosnas, sino el amor que inspira vuestro don; el respeto que dedicáis a aquel a quien la desdicha ha herido, aunque sea en parte responsable de ella; la amistad que le testimoniáis haciendo vuestros su tristeza, sus pesares, sus inquietudes, sus penas.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p.53.

En la oración traspasamos nuestro dominio interior y descendemos al mundo invisible donde Dios reside.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p.67.

La oración de un hombre es por lo general objetiva, basada en la obediencia y penetrada de gravedad. Por su lado, la oración femenina es más ardiente, más espontánea, más tierna; la del niño se caracteriza por el candor y la confianza. Pero si los tres, el padre, la madre y el hijo oran juntos, se comunican mutuamente su cualidad dominante y eso es lo que constituye el valor de la oración familiar.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p.70.
Hagamos silencio dentro de nosotros, con el fin de actualizar la presencia de Dios.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966), Rialp, Madrid, 1960, p. 74.

El hombre es un ser necesitado, un ser que busca; pero cuando ora, encuentra más de lo que buscaba.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p. 75.
La oración es a veces, un combate destinado a ejercer y a desarrollar nuestra fe. …La respuesta de Dios se manifiesta por uno de estos estados de conciencia, que han sido experimentados por todos los creyentes: o por una sensación de paz, que contrasta con las angustias, o por un alegre valor que nos deja preparados para el esfuerzo.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p. 79.

martes, 2 de octubre de 2007

En lo Secreto / Georges Chevrot

El silencio es la castidad de las almas.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960,p.22.

Una buena intención puede excusar acciones imperfectas.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p.24.

Una primera intención defectuosa está en la publicidad que tratamos de dar a las buenas obras, para provocar la admiración de nuestros semejantes.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p.24.

A cualquier edad resulta beneficioso saberse apoyado por la consideración de la gente de bien.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p.26.

Prohibido buscar el elogio.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p.27.

Todo aquel que busca las alabanzas de los hombres, se ve llevado a querer pasar por mejor de lo que es, y queda así comprometido en los tortuosos caminos de la hipocresía. Por conseguir las felicitaciones ajenas caerá en la tentación de anticiparse y de adular a los demás, con la esperanza de la reciprocidad. Pero si por ventura no consigue la admiración que buscaba, la amargura le agria, se declara incomprendido y clama contra la injusticia. Envidia a los que triunfan más que él. Su falta de éxito le desalienta, cuando no lo pervierte.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p.30-31.

Somos el resultado de muchos esfuerzos, que no son los nuestros.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p.41.

Un discípulo de cristo no puede pasar indiferente al lado de un hombre que sufre. Pues Dios lo ha situado en nuestro camino para que nosotros vengamos en su ayuda.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p.45.

La obligación y los goces de la limosna no están reservados a los privilegios de la fortuna. No hay nadie que no tenga algo que repartir con sus hermanos menos favorecidos.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p.48.

viernes, 28 de septiembre de 2007

En lo Secreto / Georges Chevrot

Lo que califica una acción, es ante todo, la intención.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p.16.

El silencio es la atmósfera de la santidad.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p.20.

A veces se confunde el apostolado con la propaganda.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960,p.20.

¿Entregamos a los demás lo que sabemos?
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960,p.21.

La acción eficaz consiste en dar a los demás lo que se es, lo que la fe ha hecho de nosotros.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960,p.21.

Para iluminar a los demás, jesús no cuenta con nuestras ostentaciones sino con nuestra vida interior.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960,p.21.

El bien que hacemos es el que ignoramos, porque no hemos pensado en exibirnos.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960,p.21.

El apostolado no es una actitud, sino una irradiación.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición(1966),Rialp, Madrid, 1960,p.22.

Si le mostraís a los hombres el bien que hacéis, será a vosotros a quienes verán y tal vez os felicitarán por ello. Si por el contrario obráis para Dios, sin cuidaros de los hombres, los hombres verán a Dios a través vuestro.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p.22.

Mercedes Salisachs; El secreto de las flores

1 Y lo que es peor, el desmoronamiento se produjo de repente, sin que hubiera intervenido antes un signo de alerta, ni los ecos de aquella n...