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jueves, 22 de diciembre de 2011

Madre Teresa; el Amor más grande


No olvidemos que hemos sido creados para grandes cosas, no sólo para ser un número en el mundo ni para obtener diplomas y títulos o buscar este y ese otro trabajo. Hemos sido creados para amar y ser amados. Madre Teresa; el Amor más grande, Edición Conmemorativa, Urano, 1997, Barcelona, p.48.

Deliberadamente hemos de renunciar a todo deseo de ver el fruto de nuestro trabajo. Madre Teresa; el Amor más grande, Edición Conmemorativa, Urano, 1997, Barcelona, p.48.

Si os sentís desanimados, eso es señal de orgullo porque demuestra que habéis puesto la confianza en vuestro poder. Madre Teresa; el Amor más grande, Edición Conmemorativa, Urano, 1997, Barcelona, p.49.

El amor que se pone en el regalo es lo más importante. Madre Teresa; el Amor más grande, Edición Conmemorativa, Urano, 1997, Barcelona, p.60.

Jamás sabremos cuánto bien puede hacer una simple sonrisa. Madre Teresa; el Amor más grande, Edición Conmemorativa, Urano, 1997, Barcelona, p.63.

La santidad aumenta más rápido cuando hay bondad. El mundo se pierde por falta de dulzura y amabilidad. Madre Teresa; el Amor más grande, Edición Conmemorativa, Urano, 1997, Barcelona, p.66.

Si aprendemos a amar aprendemos a ser santos. Madre Teresa; el Amor más grande, Edición Conmemorativa, Urano, 1997, Barcelona, p.71.

No basta con conocer el espíritu de pobreza, sino que hay que conocer la propia pobreza. Madre Teresa; el Amor más grande, Edición Conmemorativa, Urano, 1997, Barcelona, p.117.

Conservémosnos todo lo vacíos que podamos para qué Dios pueda llenarnos. Madre Teresa; el Amor más grande, Edición Conmemorativa, Urano, 1997, Barcelona, p.117.

No una lucha de clases sino un encuentro de clases. para que los ricos salven a los pobres y los pobres salven a los ricos. Madre Teresa; el Amor más grande, Edición Conmemorativa, Urano, 1997, Barcelona, p.120.

Lo que a veces consideramos un obstáculos en realidad una piedra que nos sirve de peldaño para subir. Madre Teresa; el Amor más grande, Edición Conmemorativa, Urano, 1997, Barcelona, p.136.

El conocimiento propio nos ayudará a elevarnos, mientras que el pecado o la debilidad nos llevarán al abatimiento. La confianza profunda viene del propio conocimiento. Madre Teresa; el Amor más grande, Edición Conmemorativa, Urano, 1997, Barcelona, p.136.

El sufrimiento nunca está totalmente ausente de nuestra vida. Así pues, no le tengamos miedo. Madre Teresa; el Amor más grande, Edición Conmemorativa, Urano, 1997, Barcelona, p.162.

El sufrimiento, el dolor, la aflicción, la humillación, los sentimientos de soledad, no son otra cosa que el beso de Jesús, señal de que nos hemos acercado tanto a él que puede besarnos. Madre Teresa; el Amor más grande, Edición Conmemorativa, Urano, 1997, Barcelona, p.163.

Nuestro grito de guerra debe ser “lucha, no huida”. Madre Teresa; el Amor más grande, Edición Conmemorativa, Urano, 1997, Barcelona, p.178.


jueves, 15 de diciembre de 2011

Dios permite el fracaso, pero no el desaliento


Desde el momento en que el alma tiene la gracia de conocer a Dios, debe buscar. Madre Teresa; el Amor más grande, Edición Conmemorativa, Urano, 1997, Barcelona, p.7.

A la psicología moderna todavía le hace falta descubrir lo que han enseñado las religiones durante milenios: que la pérdida del yo conduce al descubrimiento del alma. Prólogo de Thomas Moore en Madre Teresa; el Amor más grande, Edición Conmemorativa, Urano, 1997, Barcelona, p.12.

Los seres humanos experimentan una importante transformación y descubren su humanidad, dignidad y al menos felicidad momentánea cuando se les da un poco de amor y atención. Madre Teresa; el Amor más grande, Edición Conmemorativa, Urano, 1997, Barcelona, p.15.

Para orar mejor hay que orar más. Madre Teresa; el Amor más grande, Edición Conmemorativa, Urano, 1997, Barcelona, p.22.

Dios permite el fracaso, pero no el desaliento. Madre Teresa; el Amor más grande, Edición Conmemorativa, Urano, 1997, Barcelona, p.22.

Sólo mediante la oración mental y la lectura espiritual podemos cultivar el don de la oración. Madre Teresa; el Amor más grande, Edición Conmemorativa, Urano, 1997, Barcelona, p.23.

A veces nos cuesta sonreírnos los unos a los otros. Madre Teresa; el Amor más grande, Edición Conmemorativa, Urano, 1997, Barcelona, p.45.

Debemos amar a quienes tenemos más cerca, en nuestra propia familia. A partir de ahí el amor se extiende hacia quien quiera que nos necesite. Madre Teresa; el Amor más grande, Edición Conmemorativa, Urano, 1997, Barcelona, p.45.

Quiero que vayas a buscar a los pobres de tu propia casa, ya que el amor tiene que comenzar ahí. Madre Teresa; el Amor más grande, Edición Conmemorativa, Urano, 1997, Barcelona, p.45.

Donde hay amor siempre hay una apertura a servir. Madre Teresa; el Amor más grande, Edición Conmemorativa, Urano, 1997, Barcelona, p.47.

Mercedes Salisachs; El secreto de las flores

1 Y lo que es peor, el desmoronamiento se produjo de repente, sin que hubiera intervenido antes un signo de alerta, ni los ecos de aquella n...