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viernes, 22 de octubre de 2010

La santidad de una persona casada pasa por la de su cónyuge

Cualquier decisión de cierta importancia en la vida comporta un riesgo y entraña unas dudas. Los que contraen matrimonio no saben si serán fieles, si tendrán hijos o no, si serán afortunados o si las desgracias azotarán su hogar. Alfonso Aguiló; la llamada de Dios, Palabra, 2008, Madrid, p. 249.
Tanto el creyente como el no creyente comparten, cada uno a su manera, la duda y la fe; y eso puede aplicarse también a la vocación: el que decide entregarse a Dios puede hacerlo con algunas dudas, pero el que decide no entregarse puede albergar igualmente esas dudas.
Ratzinger (1963) en Alfonso Aguiló; la llamada de Dios, Palabra, 2008, Madrid, p. 250.

Si creen que vivo, creen que camino, y soy un canalla si no sigo.
Saint-Exupéry, Tierra de Hombres, en Alfonso Aguiló; la llamada de Dios, Palabra, 2008, Madrid, p. 253.

La santidad de una persona casada pasa por la persona de su cónyuge.
Alfonso Aguiló; la llamada de Dios, Palabra, 2008, Madrid, p. 262.

El miedo al fracaso a veces puede frenar incluso los sueños más hermosos.
Benedicto VXI, Cracovia 2006, en Alfonso Aguiló; la llamada de Dios, Palabra, 2008, Madrid, p. 265.

El ejemplo noble hace fáciles los hechos más difíciles.
Goethe en Alfonso Aguiló; la llamada de Dios, Palabra, 2008, Madrid, p. 317.

El gozo de los padres que han sido generosos con la vocación de sus hijos no acabará aquí en la tierra, pues será aún mayor en la otra vida, cuando contemplen, con toda grandeza, el influjo espiritual de la vida de sus hijos en miles y miles de almas.
Alfonso Aguiló; la llamada de Dios, Palabra, 2008, Madrid, p. 355.

Los santos han sido personas que no han buscado obstinadamente la propia felicidad, sino que han querido simplemente entregarse, porque han sido alcanzados por la luz de cristo. De este modo ellos nos indican el camino para ser felices y nos muestran cómo se consigue ser personas verdaderamente humanas. El gozo de los padres que han sido generosos con la vocación de sus hijos no acabará aquí en la tierra, pues será aún mayor en la otra vida, cuando contemplen, con toda grandeza, el influjo espiritual de la vida de sus hijos en miles y miles de almas.
Alfonso Aguiló; la llamada de Dios, Palabra, 2008, Madrid, p. 376.

martes, 19 de agosto de 2008

Educar El Carácter III

Cuando falta la virtud es fácil que se extravíe la razón.
Alfonso Aguiló; Educar El Carácter; 7ª edición, Ediciones Palabra S.A., Madrid, 2003, p.135.

La gente no quiere teorías, busca la elocuencia de los hechos.
Alfonso Aguiló; Educar El Carácter; 7ª edición, Ediciones Palabra S.A., Madrid, 2003, p.143.

Decía Confucio que no son las malas hierbas las que ahogan la buena semilla, sino la negligencia del campesino.
Alfonso Aguiló; Educar El Carácter; 7ª edición, Ediciones Palabra S.A., Madrid, 2003, p.146.

Toda empresa, todo camino en la vida, tiene algo de riesgo, de apuesta, de salto hacia delante, y hay que asumirlo.
Alfonso Aguiló; Educar El Carácter; 7ª edición, Ediciones Palabra S.A., Madrid, 2003, p.151.

Quién pretenda mantener intacta la capacidad de optar, no es libre: sería prisionero de su indecisión.
Alfonso Aguiló; Educar El Carácter; 7ª edición, Ediciones Palabra S.A., Madrid, 2003, p.151.

Perder el miedo al compromiso es el ínico modo de evitar que sea la indecisión quién acabe por comprometernos.
Alfonso Aguiló; Educar El Carácter; 7ª edición, Ediciones Palabra S.A., Madrid, 2003, p.151.

El “yo perdono, pero no olvido” es un refinado sucedáneo de resentimiento.
Muchas veces, los agobios por falta de tiempo son más bien agobios por falta de orden.
Alfonso Aguiló; Educar El Carácter; 7ª edición, Ediciones Palabra S.A., Madrid, 2003, p.161.

Liszt decía: si no hago mis ejercicios un día, lo noto yo; pero si los omito durante tres días, entonces ya lo nota el público.
Alfonso Aguiló; Educar El Carácter; 7ª edición, Ediciones Palabra S.A., Madrid, 2003, p.171.

Teme menos al futuro y pon más coraje en el presente.
Alfonso Aguiló; Educar El Carácter; 7ª edición, Ediciones Palabra S.A., Madrid, 2003, p.175.

El futuro está en el presente.
Alfonso Aguiló; Educar El Carácter; 7ª edición, Ediciones Palabra S.A., Madrid, 2003, p.177.

Existen 3 remedios contra el aburrimiento: el trabajo, el amor y el interés por los detalles pequeños.
Alfonso Aguiló; Educar El Carácter; 7ª edición, Ediciones Palabra S.A., Madrid, 2003, p.178.

En todos los hombres hay en germen buenas y malas tendencias, y cada cual es responsable de la medida en que permite al bien o al mal adueñarse de su persona.
Alfonso Aguiló; Educar El Carácter; 7ª edición, Ediciones Palabra S.A., Madrid, 2003, p.250.

sábado, 26 de julio de 2008

Alfonso Aguiló; Educar los sentimientos;

Desde la indiferencia no se puede cultivar la voluntad.
Enrique Rojas en Alfonso Aguiló; Educar los sentimientos; 5ª edición, Ediciones Palabra S.A., Madrid, 2005, p.74.

La propia imagen tiene un efecto decisivo en la propia energía interior.
Alfonso Aguiló; Educar los sentimientos; 5ª edición, Ediciones Palabra S.A., Madrid, 2005, p.81.

Los optimistas tienden a considerar que sus fracasos se deben a algo que puede cambiarse, y gracias a eso es más fácil que a la siguiente ocasión les salgan mejor las cosas.
Alfonso Aguiló; Educar los sentimientos; 5ª edición, Ediciones Palabra S.A., Madrid, 2005, p.83.

Una de las claves de una buena educación sentimental es aprender a asumir el fracaso.
Alfonso Aguiló; Educar los sentimientos; 5ª edición, Ediciones Palabra S.A., Madrid, 2005, p.90.

Tal vez no hay habilidad psicológica más decisiva que la capacidad de resistir el impulso.
Alfonso Aguiló; Educar los sentimientos; 5ª edición, Ediciones Palabra S.A., Madrid, 2005, p.98.

El corazón humano es un instrumento de muchas cuerdas; el perfecto conocedor de los hombres las sabe hacer vibrar todas, como un buen músico.
Alfonso Aguiló; Educar los sentimientos; 5ª edición, Ediciones Palabra S.A., Madrid, 2005, p.101.

En ese espacio entre sentimiento y acción está la libertad personal.
Alfonso Aguiló; Educar los sentimientos; 5ª edición, Ediciones Palabra S.A., Madrid, 2005, p.148.

La verdadera satisfacción es inseparable de ser personas diligentes.
Alfonso Aguiló; Educar los sentimientos; 5ª edición, Ediciones Palabra S.A., Madrid, 2005, p.159.

Hay sentimientos que disminuyen nuestra libertad y sentimientos que la refuerzan.
Alfonso Aguiló; Educar los sentimientos; 5ª edición, Ediciones Palabra S.A., Madrid, 2005, p.166.

sábado, 12 de julio de 2008

El amigo siempre trae con él un aire de fiesta

El tener a la austeridad como norma es una buena profilaxis para dar a las cosas el valor que tienen.
Miguel-Angel Martí García. La Admiración; 3ª edición, Umelia, 2001, Madrid, p.63.

Cuando hay abundancia, el detalle pasa inadvertido.
Miguel-Angel Martí García. La Admiración; 3ª edición, Umelia, 2001, Madrid, p.63.

El perfeccionista busca más la autosatisfacción personal que la obra bien hecha.
Miguel-Angel Martí García. La Admiración; 3ª edición, Umelia, 2001, Madrid, p.84.

Vivir admirando la propia profesión es uno de los mayores regalos que la vida nos puede ofrecer. El hombre necesita amar, también lo que hace. Todo desamor supone un desencuentro, y el él la infelicidad.
Miguel-Angel Martí García. La Admiración; 3ª edición, Umelia, 2001, Madrid, p.86.

El amigo siempre trae con él un aire de fiesta, que ninguna otra persona puede llevar consigo. Miguel-Angel Martí García. La Admiración; 3ª edición, Umelia, 2001, Madrid, p.91.

El que es joven de espíritu ha ganado la batalla al cansancio de la vida.
Miguel-Angel Martí García. La Admiración; 3ª edición, Umelia, 2001, Madrid, p.121.

El que se admira, ríe interiormente, porque redescubre lo bello que el mundo le ofrece.
Miguel-Angel Martí García. La Admiración; 3ª edición, Umelia, 2001, Madrid, p.122.

Mercedes Salisachs; El secreto de las flores

1 Y lo que es peor, el desmoronamiento se produjo de repente, sin que hubiera intervenido antes un signo de alerta, ni los ecos de aquella n...