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martes, 5 de marzo de 2019

El camino de las lágrimas

"Las creencias autodestructivas indudablemente condicionan la manera en la cual enfrento las dificultades"

"Siempre hay un dolor en una pérdida"

"Perder es dejar algo «que era», para entrar en otro lugar donde hay otra cosa «que es». Y esto «que es» no es lo mismo «que era»."

"Los duelos… duelen. Y no se puede evitar que duelan."

"Las cosas que uno deja siempre tienen que elaborarse"

"Siempre tiene uno que dejar atrás las cosas que ya no están aquí, aun cuando de alguna forma sigan estando"

"Que el presente sea aun mejor que el pasado no quiere decir que yo no tenga que elaborar el duelo"

"Hay que aprender a recorrer este camino, que es el camino de las pérdidas, hay que aprender a sanar estas heridas que se producen cuando algo cambia, cuando el otro parte, cuando la situación se acaba, cuando ya no tengo aquello que tenía o creía que tenía o cuando me doy cuenta de que nunca tendré lo que esperaba tener algún día"

"Debemos renunciar a lo que ya no está, y que eso es madurar"

"Como dice Sigmund Freud en Melancolía y duelo, la elaboración del duelo es un trabajo… un trabajo. El trabajo de aceptar la nueva realidad"

"Aceptación: Que quiere decir dejar de pelearme con la realidad que no es como yo quisiera"

"El proceso de aceptación empieza, como todos, en la retirada"

"Las acciones que contribuyen al desarrollo de los demás quedan marcadas como huellas doradas…"

"El Dios en quien yo creo no nos manda el problema, sino la fuerza para sobrellevarlo. HAROLD S. KUSHNER"

"Todos los terapeutas del mundo estamos de acuerdo en que la posibilidad de encontrar una forma de expresión de las vivencias internas ayudará a quienes están transitando por este camino a aliviar su dolor"

"El dolor de la pérdida no tiene tanto que ver con el no tener, como con la situación concreta del mal manejo de mi impotencia, con lo que el afuera se ha quedado, con esa carencia de algo que yo, por el momento al menos, no hubiera querido que se llevara"

"¿Cuánto puedo yo disfrutar de algo si estoy cuidando que nada ni nadie me lo arrebate?"

"Lo que sigue a aferrarse siempre es el dolor"

"No hay forma de disfrutar si estoy escapando obsesivamente del sufrimiento"

"La manera de no padecer «de más» no es no amar sino que es no quedarse pegado a lo que no está"

"Vivo comprometidamente cada momento de mi vida, pero no vivo mañana pensando en este día de ayer que fue tan maravilloso."

"Porque mañana debo comprometerme con lo que mañana esté pasando para poder hacer de aquello también una maravilla"

"La solución es estar comprometidamente mientras dure, y comprometidamente salirte cuando se terminó"

"El tema está en mi apego, en mi manera de relacionarme con mis deseos. El problema es no saber entrar y salir de las situaciones. No poder aceptar la conexión y la desconexión con las cosas. No haber aprendido que el obtener y el perder son parte de la dinámica normal de la vida considerada feliz."

"Aprender a enfrentarnos con las pérdidas desde un lugar diferente"

"La posibilidad de valorar el recorrido a la luz de lo que sigue"

"Es horrible admitir que cada pérdida conlleva una ganancia"

"Es mi responsabilidad enriquecerme al despedirlas"

"La existencia es tan solo una mezcla extraña de finales y principios. Y las despedidas mucho más un tema de la vida que de la muerte"

"El sufrimiento siempre es enfermo. Es como volverse adicto al malestar, es como evitar lo peor eligiendo lo peor."

"El dolor conecta con un sentimiento: la tristeza."

"Este es el coraje, esta es la fortaleza de la madurez, saber que puedo afrontar todo lo que me pase."

"El duelo es el doloroso proceso normal de elaboración de una pérdida, tendiente a la adaptación y armonización de nuestra situación interna y externa frente a una nueva realidad."

"Elaborar el duelo significa ponerse en contacto con el vacío que ha dejado la pérdida de lo que no está, valorar su importancia y soportar el sufrimiento y la frustración que comporta su ausencia"

"Un duelo se ha completado cuando somos capaces de recordar lo perdido sintiendo poco o ningún dolor. Cuando hemos aprendido a vivir sin él, sin ella, sin eso que no está. Cuando hemos dejado de vivir en el pasado y podemos invertir de nuevo toda nuestra energía en nuestra vida presente y en los vivos a nuestro alrededor."

"Recordá que el peor enemigo en el duelo es no quererse"

"Los malos momentos vienen por sí solos, pero es voluntaria la construcción de buenos momentos. Empezá por saber con certeza que hay una vida después de una pérdida, prestale atención a las señales y oportunidades a tu alrededor"

"Confiá en vos por encima de todas las dificultades, y si lo hacés te garantizo que no te defraudarás. El pensamiento positivo te transforma siempre en tu propio entrenador."

"Aceptá lo irreversible de la pérdida"

"Puede dañarte mucho seguir esperando lo que nunca sucederá" 

"Entender con el corazón en la mano que el amor no se acaba con la muerte"

"El corazón herido cicatriza abriéndose a los demás" 

"Nos damos cuenta de que las cosas no van a volver a ser como eran y no sabemos con certeza pronosticar de qué manera van a ser"

"Discriminarse de la persona que se murió, separarse, diferenciarse, asumir sin lugar a dudas que esa persona murió y yo no. Quiere decir que el muerto no soy yo. Quiere decir, la vida terminó para ella o para él, pero no terminó para mí. Quiere decir resituarse en la vida que sigue"

"Seguir llorando aquello que no tengo me impide disfrutar esto que tengo ahora"

"Si de noche lloras porque el sol no está, las lágrimas te impedirán ver las estrellas. Rabindranath Tagore"

"Si no sabés qué decir, no digas nada"


jueves, 16 de noviembre de 2017

La inutilidad del sufrimiento

La inutilidad del sufrimiento
María Jesús Álava Reyes

Que nos sintamos bien o mal depende fundamentalmente de lo que internamente nos estamos diciendo, y este hecho nos lleva a un axioma fundamental: si aprendemos a controlar nuestros pensamientos, controlaremos nuestra vida. Capítulo 1, Tengamos las ideas claras: ¡no suframos inútilmente!

La sensibilidad engrandece al ser humano, y acompaña a las personas auténticamente privilegiadas; personas que son capaces de sentir donde otros no «llegan», de «vivir» y conmoverse, pero que saben actuar con la suficiente inteligencia emocional como para no hundirse en un pozo sin fondo. Capítulo 1, Tengamos las ideas claras: ¡no suframos inútilmente!

La diferencia, lo que marca un cambio vital en nuestra existencia, es cuando conseguimos pasar de la reacción a la acción; cuando nos damos cuenta de que lo que sentimos depende, en gran medida, de lo que pensamos, no de lo que nos está pasando. Entonces asumimos que, de verdad, podemos controlar y «provocar» nuestras emociones, más allá de lo que nunca habíamos pensado. Podemos ser felices o infelices, colocando nuestro «cerebro a nuestro favor» o, por el contrario, poniéndolo en «nuestra contra». Capítulo 1, Tengamos las ideas claras: ¡no suframos inútilmente!

Las situaciones podían ser difíciles, muy difíciles, pero siempre, incluso en esos momentos, seguía teniendo la posibilidad de sentirse bien consigo mismo. Capítulo 1, Tengamos las ideas claras: ¡no suframos inútilmente!

Se dio cuenta de que tenía derecho a vivir, que ese castigo que se inflingía era tan cruel como estéril, que con morirse de dolor cada día no conseguiría borrar o que no hubiese pasado lo que en su día ocurrió; descubrió que sonriendo, mirando con esperanza y diciéndose a sí mismo que aún podía hacer cosas maravillosas, sería mucho más justo consigo mismo y avanzaría en su dimensión humana. Capítulo 2, Sacar lo «útil» de todo lo que hemos vivido

Sí podemos cuestionamos aquellas ideas, aparentemente nuestras, que provocan dolor. El dolor a veces sólo lo sentimos nosotros; en otras ocasiones también lo sufren las personas próximas. En ambos casos nos plantearemos la necesidad de realizar un análisis riguroso; lo que en psicología llamamos «confrontación», que como dice Lucien Auger: «No tiene nada de misterioso. Es fundamentalmente un proceso de comparación. Se trata de que uno tome las frases que se dice a propósito del acontecimiento que sea y compruebe atentamente su exactitud, las compare con lo real y examine si describen exactamente la realidad. Si constata que esas frases interiores no se corresponden con la realidad, tiene que desecharlas y reemplazarlas por otras más exactas que se ajusten más fácilmente al mundo tal como es (y no tal como, infantilmente, desearía uno que fuese)». Capítulo 2, Sacar lo «útil» de todo lo que hemos vivido

Las pequeñas enfermedades son una compañía constante en los niños. Capítulo 2, Sacar lo «útil» de todo lo que hemos vivido

Los grandes progresos requieren de mucho trabajo callado, de muchas horas a la sombra, de muchos esfuerzos unidos, de muchas vivencias compartidas; de lo contrario se convierten en éxitos efímeros, que pronto se esfuman y terminan siendo dolorosos recuerdos. Capítulo 2, Sacar lo «útil» de todo lo que hemos vivido

En cualquier circunstancia, recuperar el presente será el mejor regalo que siempre podamos hacernos. Capítulo 2, Sacar lo «útil» de todo lo que hemos vivido

Capítulo 2 Sacar lo «útil» de todo lo que hemos vivido
Quejándose lo único que conseguiría era abrir otras heridas, las de la mente, las más difíciles de curar. Capítulo 2, Sacar lo «útil» de todo lo que hemos vivido

Aprendamos a vivir el presente sin los condicionantes negativos de nuestro pasado. «Hoy es el mañana del ayer». Capítulo 2, Sacar lo «útil» de todo lo que hemos vivido

Es importante que recuperemos el control «voluntario» de nuestros pensamientos en esos momentos negativos, porque eso nos conducirá al control de nuestras conductas y, lo que es más importante, al control de nuestras emociones. Capítulo 2 Sacar lo «útil» de todo lo que hemos vivido

Si alguna ventaja tiene un pasado difícil es que te da la oportunidad de desarrollar más competencias, más destrezas ante las situaciones presentes y futuras. Capítulo 2, Sacar lo «útil» de todo lo que hemos vivido

Hay momentos en los que el destino parece ponernos a prueba, ¡y de qué forma!. Capítulo 2, Sacar lo «útil» de todo lo que hemos vivido

Hay una regla clave: cuando no veas ningún camino, no sigas mirando. ¡Párate! Cierra los ojos, controla tu respiración, intenta pensar en algo positivo y, cuando lo consigas, mira de nuevo y quizá ya puedas ver; pero si aún no distingues nada, no te preocupes, porque seguro que está ahí y lo único que quiere es darte una sorpresa; vuelve a concentrarte en otra cosa, a ser posible que te traiga recuerdos agradables, intenta disfrutar de esas imágenes y, cuando menos lo esperes, aparecerá lo que buscas. Capítulo 2, Sacar lo «útil» de todo lo que hemos vivido

Perder las ilusiones es como perder la brújula; si todo lo que nos queda es esfuerzo y trabajo, personalmente «paso» de este juego. Capítulo 2 Sacar lo «útil» de todo lo que hemos vivido

Capaces de urdir las mentiras más sangrantes; Capítulo 3, Preguntas típicas

No tener miedo a nuevas situaciones difíciles, vienen muy bien para mantener las neuronas activas». Capítulo 3, Preguntas típicas

La vida llega realmente después de ese amor-desamor, pues esa experiencia nos ha permitido aprender a vivir, a conocernos mejor, a protegernos adecuadamente, a ser más racionales, más generosos, más humanos; después del desencanto del amor del otro nos queda el reencuentro con nosotros mismos, con el amor que llevamos dentro, con esa parte maravillosa que nos hará volvernos a sentir, y nos permitirá abrir las puertas a un amor más auténtico, más maduro, pero no menos intenso ni menos real; nos permitirá abrir las puertas «al amor de verdad». Capítulo 4, El sufrimiento útil/inútil en el amor

El sufrimiento nos provoca un desgaste enorme, un malestar constante, pérdida de energía, falta de adecuación a la situación que estamos viviendo y bajada significativa de las funciones intelectuales. Capítulo 5, Errores a evitar

La vida puede ser tan fácil como nosotros queramos situarla en cada circunstancia, y tan difícil como la sintamos en cada momento. Capítulo 5, Errores a evitar

Aprende a no expresar «todo» lo que piensas. Capítulo 5, Errores a evitar

Quizá podríamos empezar a cambiar ese concepto de «expresar todo lo que pensamos» por «¡hagamos todo lo que podamos!, para que nosotros y las personas que nos rodean nos encontremos en la mejor de las disposiciones y podamos. Capítulo 5, Errores a evitar

Ganar confianza en nosotros mismos es conseguir felicidad. Capítulo 5, Errores a evitar


Cuando todo lo veamos negro, ¡tengamos la seguridad de que no estamos siendo objetivos! En esos momentos no hemos de empeñarnos en seguir dándole vueltas al tema, sólo conseguiremos confundirnos y desesperarnos; será más útil que centremos nuestra atención en otros hechos, a ser posible más positivos, de tal forma que podamos distanciarnos, dejemos de sufrir inútilmente y consigamos no confundirnos con argumentos emocionales. Capítulo 5, Errores a evitar

Canalizaba toda la energía en quejarse. Capítulo 5, Errores a evitar

Siempre, incluso cuando los demás tienen una actuación muy directa y hasta negativa sobre nuestras vidas, podemos conseguir el control de nuestros pensamientos, y con ello el control de nuestras emociones. Capítulo 5, Errores a evitar

Cuando comprendí que mi felicidad no estaba en manos de mi marido / esposa, al principio me conmocioné, pero al cabo de unos días comprendí que era la mejor noticia de mi vida. Capítulo 5 Errores a evitar

Cuando podemos pensar de verdad en soluciones, estrategias o alternativas, es cuando volvemos a sonreír. La sonrisa nos ayuda a superar la irracionalidad. Capítulo 5, Errores a evitar

No «vivir las contrariedades como tragedias». Capítulo 5, Errores a evitar

Vivimos sin margen para integrar en nuestra vida acontecimientos tan normales como el que nosotros o alguien de nuestra familia se ponga enfermo. Capítulo 5, Errores a evitar

Para «salir» de las situaciones difíciles un requisito previo es que la persona crea que hay opciones, y eso lo logrará más fácilmente desde la ilusión que desde la desesperación. Capítulo 5 Errores a evitar

Según las edades, los llantos o muecas de tristeza pueden tornarse en gestos de impaciencia o en palabras bruscas y hasta agresivas, pero lo que de forma más suave o claramente errónea nos siguen pidiendo es que les transmitamos nuestra atención, nuestra comprensión y, sobre todo, nuestra calma y seguridad. Sin querer reconocerlo están deseando alguna excusa para reírse y dejar de llorar o chillar. Capítulo ,5 Errores a evitar

Creer en nosotros mismos va más allá de aspectos circunstanciales, significa aceptarnos, asumirnos como somos; confiar en que seguiremos mejorando en la medida que continuemos aprendiendo cada día, cada momento, cada segundo de nuestras vidas. Capítulo 6, Reglas de oro

Los días que no hayamos aprendido nada, serán días vacíos; días que “nada” aportarán a nuestra vida». El ser humano seguirá «creciendo» mientras siga aprendiendo; facilitemos los aprendizajes y hagamos de los mismos un estilo de vida. En el siguiente apartado aprenderemos a hacer prevalecer el autocontrol en los momentos de irritación. Capítulo 6, Reglas de oro

Intentar «sentirnos bien» cada día. Capítulo 6, Reglas de oro

Los problemas no se solucionan únicamente pensando en ellos y dándoles vueltas y vueltas; se solucionan cogiendo distancia, analizándolos con objetividad (y nada favorece tanto la objetividad como el encontrarnos bien, física y anímicamente). Capítulo 6, Reglas de oro

esperando escuchar frases de consuelo, pero se sorprendió oyéndome aquello de… «¡Qué suerte tenemos!, ¡qué oportunidades nuevas van a surgir de esta situación!, de haber sucedido las cosas de otra forma, hoy nonos estaríamos planteando estas posibilidades; ¡enhorabuena!, menos mal que por fin los acontecimientos han sido tan claros que nos muestran perfectamente los cambios que hay que acometer: ¡ánimo, que tenemos que trabajar mucho y poner en ello todas nuestras energías!». No había terminado aún mi «discursito» Capítulo 6, Reglas de oro

Momentos difíciles siempre encierran nuevas oportunidades, pero para poder verlas es necesario estar dispuestos a mirar, ver, oír, escuchar, así como a intercambiar opiniones y dialogar. Capítulo 6, Reglas de oro

Voy a sorprenderme a mí mismo. Capítulo 6, Reglas de oro

Ya nos decía Kafka que la felicidad suprime la vejez. Capítulo 7, Estrategias para dejar de sufrir y prepararnos para la vida


domingo, 1 de octubre de 2017

Los 12 pasos del perdón

Cada acto de aceptación abre nuestro corazón al amor, y el amor cura todas las heridas.
Al pasar por la vida, ocurren muchas situaciones y se nos ofrecen muchas relaciones. Cada una de ellas nos ofrece una oportunidad de elegir el miedo o de elegir el amor. Si elegimos el amor, nos bendecimos a nosotros mismos y bendecimos a los demás. Si elegimos el miedo, estamos pidiendo amor desde la parte de nosotros que está más herida. Introducción

Es importante darse cuenta de que cada sentimiento negativo surge de la percepción de una falta de amor. PRIMER PASO: Reconoce el miedo

Si quiero tu amor, debo dejarte libre. Debo estar dispuesto a prescindir de él. Debo estar dispuesto a buscar el amor dentro, no fuera. TERCER PASO: Retira la proyección

Ahora mismo, mi reto es estar con lo que es. ¿Hay dolor? De acuerdo, entonces debo estar con el dolor. ¿Hay tristeza? De acuerdo, entonces debo estar con la tristeza. CUARTO PASO: Asume la responsabilidad

Sólo hay lo que está ocurriendo. CUARTO PASO: Asume la responsabilidad

Una de las prácticas espirituales más importantes es dejar que las cosas sean tal como son, sin interpretación, sin embellecerlas, sin juzgarlas. Inmediatamente, esto pone al ego del revés. CUARTO PASO: Asume la responsabilidad

Responsabilizarme implica aceptar mi vida tal como es. Eso significa que no desperdicio mi energía intentando cambiar la forma eterna de mi vida. Significa que no intento que los demás me provean la motivación que necesito para cambiar. Si es que se produce algún cambio, es porque viene desde dentro. Viene de estar con lo que hay aquí y ahora, con paciencia e integridad. CUARTO PASO:
Asume la responsabilidad

En este momento, me siento herido por ti, pero me doy cuenta de que tú no eres la causa de mi herida. Mi herida existía antes de que tú me tocaras en ese lugar sensible. O me siento enfadado contigo porque me has decepcionado. Sin embargo, tú no eres la causa de mi decepción. Las expectativas que pongo en ti me programan para el rechazo. Tú simplemente entras en mi programa. Tú apareces como un espejo para mostrarme que mis expectativas son disfuncionales. No puedo cambiar lo que haces o dejas de hacer, pero puedo cambiar mis expectativas con respecto a ti. Yo no puedo cambiarte. Por lo tanto, mi única postura hacia ti debe ser de aceptación. Cuando no te acepto tal como eres, pierdo mi paz. Segunda piedra angular: Encuentra la igualdad con los demás

Si juzgas a los demás, alteras tu paz, porque interiorizas todos los juicios que haces. Si aceptas a los demás, te bendices a ti mismo, porque lo que envías hacia fuera vuelve a ti. SEGUNDA PIEDRA ANGULAR: Encuentra la igualdad con los demás

La culpabilidad dice: «Nada que yo pueda hacer será suficiente para enmendar mis errores». La responsabilidad dice: «Abrí esta herida y puedo cerrarla». QUINTO PASO: Abandona la culpa y deja de juzgarte a ti mismo

Cuanto más nos dedicamos a juzgar a los demás, más nos juzgamos inconscientemente a nosotros mismos. QUINTO PASO: Abandona la culpa y deja de juzgarte a ti mismo

La culpa y la responsabilidad se excluyen mutuamente. La culpa se queda pegada a la herida, impidiendo que ésta se cure. El primer paso del proceso de curación es la responsabilidad. QUINTO PASO: Abandona la culpa y deja de juzgarte a ti mismo

Toda nuestra ira y dolor son una llamada al amor. Tenemos que reconocer esto, porque de otra manera tomaremos nuestra conciencia y la usaremos para golpearnos a nosotros mismos. QUINTO PASO: Abandona la culpa y deja de juzgarte a ti mismo

Yo no soy malvado por haberte atacado, y tú tampoco eres malvado por haberme atacado. Nuestro ataque mutuo viene de que ambos nos sentimos profundamente inadecuados. Viene de un lugar en el que ni tú ni yo nos sentimos amados. QUINTO PASO: Abandona la culpa y deja de juzgarte a ti mismo

Mientras yo mismo me crucifique o te crucifique por cometer un error, nuestra curación no puede comenzar. Lo importante no es el error. Es el aprendizaje, el crecimiento, el cambio de percepción que el error trae consigo. QUINTO PASO: Abandona la culpa y deja de juzgarte a ti mismo

La responsabilidad no viene del ego. La culpa, sí. La culpa prolonga la sensación de separación. Mantiene la herida abierta. QUINTO PASO: Abandona la culpa y deja de juzgarte a ti mismo.

La culpabilidad dice: “Nada que yo pueda hacer será suficiente para enmendar mis errores.” La responsabilidad dice: “Abrí esta herida y puedo cerrarla”. QUINTO PASO: Abandona la culpa y deja de juzgarte a ti mismo.

Cuando hablamos de curación, hablamos de abandonar los juicios sobre nosotros mismos y la culpabilidad por los errores del pasado. Esto exige responsabilidad y delicadeza. Se trata de soltar lo que no nos pertenece. Se trata de lavar esa sustancia pegajosa que aparece sobre nuestra piel cuando nos dedicamos a justificar nuestros juicios sobre los demás. Se trata de bañar la totalidad del alma en amor y aceptación. QUINTO PASO: Abandona la culpa y deja de juzgarte a ti mismo

Cada gesto de autoaceptación desvela la luz interna y ayuda a aligerar mi camino. Es posible que la ligereza sólo me dure un minuto más, pero eso está bien. Cuando me acepto, el paso siguiente viene por sí mismo.
El amor de Dios, la gracia, la guía, viene a través del canal de tu amor hacia ti mismo. Cuando te aceptas tal cual como eres, abres ese canal. Y lo mismo ocurre cuando aceptas a los demás tal cual como son.
El camino de la paz es simple si estás dispuesto a practicarlo:
1. Acéptate tal como eres. Estás bien con todos tus problemas, dolores y preocupaciones. No tienes que cambiar nada. No tienes que conseguir nada ni tienes que librarte de nada. Eres perfecto aquí y ahora. Deja que ese conocimiento cale dentro de ti. Conforme lo haga, los juicios se irán cayendo por sí mismos.
2. Acepta a los demás tal como son. Ellos están bien con todos sus aparentes aspectos positivos y negativos. No tienes que cambiarlos. Ellos no tienen que mejorarse a sí mismos para merecer tu aceptación. Ellos no necesitan tu aprobación y tú no necesitas la suya. Ellos están bien y tú estás bien. Nadie tiene razón. Nadie está equivocado. Existís el uno al lado del otro. A medida que aceptas a los demás, tu corazón se abre. A medida que aceptas a los demás, te haces más delicado contigo mismo.
3. Acepta tu vida tal como es ahora mismo. No tienes que cambiar nada al respecto. Cada situación es perfecta tal como es. Cada relación es perfecta tal como es. Cada lección te permite crecer. Cada obstáculo externo te ayuda a profundizar más, hasta la fuente misma del amor. No interpretes tu vida, pues si lo haces encontrarás que le falta algo. No le falta nada. Tus interpretaciones a favor o en contra son la ilusión que has de deshacer. Acepta tu vida tal como es. Entonces, todas las creencias que no te honran o que no honrarán a los demás se caerán, porque no habrá nada que las sustente. Hacia el espacio vacío que creas en tu corazón al negarte a juzgar, fluye la presencia del amor. SEXTO PASO: Acéptate como eres y acepta a los demás como son.

Te opondrás a aquello que no puedas aceptar, y en esa oposición estará tu atadura. Lo que aceptas atraviesa delicadamente tu corazón. Nada te empuja. Nada te retiene. Vas donde quiera que te lleve el amor. SEXTO PASO: Acéptate como eres y acepta a los demás como son.

La mayor ayuda que puedes dar o recibir de los demás son las palabras de ánimo. OCTAVO PASO: Sé tu propia autoridad

Mi propósito aquí no es intentar controlar mi vida. Mi propósito es trabajar con ella. TERCERA PIEDRA ANGULAR: Confía en tu vida

Habito simplemente en la comprensión de que estoy bien tal como soy, de que tú estás bien tal como eres, y de que la vida está bien tal como es. Ésta es mi dicha. Ésta es mi sustancia. TERCERA PIEDRA ANGULAR: Confía en tu vida.

Cada lección que me llega trata de hacerme despertar, no de castigarme. NOVENO PASO: Acepta la lección.

Aprender mi lección me exige tener mucha compasión por mí mismo. Tengo que darme cuenta de que no me resulta fácil cambiar mi manera de percibir la realidad. Si lo fuera, no necesitaría una lección que practicar. NOVENO PASO: Acepta la lección

Entiendo mal mi lección si creo que me pide que sea algo que no soy, o que dé algo que no tengo. Si surge el miedo, la enseñanza me impulsa a atravesarlo. Si hay algo que representa una carga para mí, se me pide que no cargue con ello. NOVENO PASO: Acepta la lección

En lugar de sospechar de lo desconocido, le doy la bienvenida NOVENO PASO: Acepta la lección

Cuando siento dolor en mi vida, me tenso automáticamente. Me resisto al dolor. Lucho con él. Me quejo. Raras veces soy capaz de aceptar el dolor y de preguntar cuál es su mensaje. Mi tendencia a resistirme viene de la creencia de que el dolor es un ataque contra mí. De modo que trato de exorcizarlo. Pero eso sólo ahonda el dolor. Por experiencia, aprendo que no puedo salir del dolor a través de la resistencia, sino de la aceptación. NOVENO PASO: Acepta la lección

Es una paradoja abrumadora. El dolor sólo se disuelve cuando dejo de invertir en que se vaya. En cuanto trato de librarme de él, el dolor se resiste. NOVENO PASO: Acepta la lección

El dolor no es un castigo, sino una comunicación. Me dice que algo se ha torcido. Me pide que realice algún tipo de ajuste. Me pide que venga a una nueva conciencia. NOVENO PASO: Acepta la lección

Asimismo, cada lección me pide que abra mi corazón y mi mente de una manera nueva. NOVENO PASO: Acepta la lección

Debo renunciar a los viejos mecanismos de defensa que ya no necesito para sobrevivir. Centímetro a centímetro, el territorio cedido al miedo debe abrirse al abrazo del amor. NOVENO PASO: Acepta la lección

Cada vez más me doy cuenta de que lo importante no es lo que ocurre en mi vida, sino cómo reacciono ante ello. Al poner el énfasis en mis reacciones, sobre las que puedo influir, me fortalezco a mí mismo para abordar creativamente las abundantes situaciones difíciles que la vida me presenta. NOVENO PASO: Acepta la lección

Ya no soy una víctima de fuerzas desagradables y externas a mi, sino el protagonista que influye positivamente en el resultado de los sucesos al mantener una actitud de confianza, esperanza y fe. Ciertamente, cuando ocurre algo que altera mi paz, me doy cuenta que mi actitud hacia la vida se ha desplomado. Cuando me permito mirar con tranquilidad dentro de mí y elevar mi corazón, veo a mi alrededor un mundo más grácil y cooperativo. NOVENO PASO: Acepta la lección

Cuando lucho contra la lección que me toca aprender, ella es mi enemiga. Cuando la acepto, es mi amiga. Siempre establezco algún tipo de relación con mi lección, y la relación que establezco determina si me resisto a ella o si la aprendo y paso a otra cosa. NOVENO PASO: Acepta la lección

Date cuenta de que todo está bien como está. DÉCIMO PASO: Date cuenta de que todo está bien como está.

Siempre hay algo que aprender, algo que soltar, algo que agradecer. DÉCIMO PASO: Date cuenta de que todo está bien como está

Cada momento de nuestra vida es un momento que nos pide algún gesto de perdón. DÉCIMO PASO: Date cuenta de que todo está bien como está

La manera más fácil de abrir tu corazón es pedir ayuda u ofrecerla. Si estás teniendo dificultades, pide ayuda. Pídesela a un amigo. Pídesela a un extraño. Pídesela a Dios. Pide. DUODÉCIMO PASO: Abre tu corazón.

Si quieres abrir tu corazón, ofrece ayuda a alguien. Acércate a un amigo o a un extraño; no importa. Deja que tu intuición te guíe. Allí fuera, en alguna parte, alguien está pidiendo amor. No, no de manera evidente, sino silenciosa. Y tú sabrás quien es. DUODÉCIMO PASO: Abre tu corazón

El corazón es un músculo espiritual. Se abre y se cierra. Cuanto más trabaja, más se fortalece. DUODÉCIMO PASO: Abre tu corazón

Por más que lo intentes no vas a cambiar el flujo de la vida, sus vaivenes. La vida sigue tanto si te aferras como si sueltas. DUODÉCIMO PASO: Abre tu corazón

Las acciones hablan más alto y claro que las palabras. DUODÉCIMO PASO: Abre tu corazón

Cada suceso aparentemente negativo que nos ocurre en la vida toca en primer lugar nuestra culpabilidad. Y antes de que nos demos cuenta, nos hemos hundido en un agujero negro emocional. En ese agujero nos sentimos indignos. Dios no nos ama. No les importamos a los demás. Y nuestras vidas están vacías y no tienen significado. CUARTA PIEDRA ANGULAR: Recuerda el amor de Dios

Vivir en la conciencia del amor de Dios significa llegar a entender y aceptar nuestra completa incapacidad de entender cualquier cosa por nosotros mismos. Significa renunciar a nuestra necesidad de conocer o controlar. CUARTA PIEDRA ANGULAR: Recuerda el amor de Dios

Significa aprender a confiar en que todo lo que nos ocurre tiene una razón, aunque no podamos verla. Todo lo que entra en mi vida trae una bendición silenciosa, aunque yo no pueda sentirla. CUARTA PIEDRA ANGULAR: Recuerda el amor de Dios

En lugar de juegos de poder, déjame rendirme a esta simple verdad. Dios nos ama igualmente a ti y a mí. Entonces, ¿cómo podría haber victoria o derrota para cualquiera de nosotros? CUARTA PIEDRA ANGULAR: Recuerda el amor de Dios

Vivir en la conciencia del amor de Dios es entender que nunca te ha ocurrido nada malo, porque, ¿cómo le podría ocurrir algo malo al hijo o a la hija de Dios? En verdad, eso no es posible. CUARTA PIEDRA ANGULAR: Recuerda el amor de Dios

Ocurren cosas que parecen malas, pero yo no sé qué significan. No soy capaz de juzgarlas. Soy inocente y libre. Porque el que sabe me guía a lo largo de este día, de esta hora, de este momento de lágrimas o de pena silenciosa. CUARTA PIEDRA ANGULAR: Recuerda el amor de Dios

Mi vida es una oración que pide paz. Mi vida es una oración que pide verdad. En la aparente ausencia de amor, pido amor sin avergonzarme. Porque amor es lo que quiero y amor es lo que necesito. CUARTA PIEDRA ANGULAR: Recuerda el amor de Dios

«Muéstrame el camino de vuelta a casa. He perdido la paz». CUARTA PIEDRA ANGULAR: Recuerda el amor de Dios
acto de acep

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