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lunes, 13 de junio de 2011

Se requiere más coraje que inteligencia para aprender a conocer a Dios

El Ego es lo que creemos ser; el yo es lo que en realidad somos.

El yo no se revela hasta que no se aparta del ego. Fulton J. Sheen; Eleva tu corazón, Lumen, Buenos Aires, 2003, p.12.

El ego de los mentirosos está siempre ferozmente valorizado.
Fulton J. Sheen; Eleva tu corazón, Lumen, Buenos Aires, 2003, p. 17.

Todos los egocéntricos son, en sus corazones, gente asustada.
Fulton J. Sheen; Eleva tu corazón, Lumen, Buenos Aires, 2003, p. 35.

Dios nos ama demasiado como para permitir que nos hallemos cómodos en nuestros pecados. Porque el violinista desea obtener lo mejor de su violín, tensa las cuerdas con disciplina penitencial, hasta que puedan emitir la nota perfecta. Si el violín estuviera dotado de conciencia, probablemente protestaría por el sacrificio que tuvo que hacer al prepararse para la perfección a la que estaba destinado.
Fulton J. Sheen; Eleva tu corazón, Lumen, Buenos Aires, 2003, p. 36.

El miedo surge porque sospechamos que el bien de Dios, más grande que el nuestro, nos robará los bienes menores que odiamos.
Fulton J. Sheen; Eleva tu corazón, Lumen, Buenos Aires, 2003, p. 37.

Se requiere más coraje que inteligencia para aprender a conocer a Dios.
Fulton J. Sheen; Eleva tu corazón, Lumen, Buenos Aires, 2003, p.148.

Una niñita rezó una vez en navidad para tener mil muñecas. Su padre no creyente le dijo el día de navidad: “Bueno, Dios no contestó a tu pedido ¿no es cierto?” Y ella contestó: “Si, lo hizo. Dios dijo que no.
Fulton J. Sheen; Eleva tu corazón, Lumen, Buenos Aires, 2003, p.203.

La mayoría de las personas comete el mismo error con Dios que con sus amigos: hablan sólo ellas. Fulton J. Sheen; Eleva tu corazón, Lumen, Buenos Aires, 2003, p. 205.
10.La razón es la perfección de los sentidos, la fe es la perfección de la razón. Fulton J. Sheen; Eleva tu corazón, Lumen, Buenos Aires, 2003, p. 232.
11. El alma infiel, cuando se aparta de Dios, está bajo tortura; como una vez amó lo mejor, nada menos puede satisfacerla. Fulton J. Sheen; Eleva tu corazón, Lumen, Buenos Aires, 2003, p. 241.

sábado, 5 de diciembre de 2009

La paz es la tranquilidad del orden

Dios tiene dos tipos de dones: primero, los que nos envía los pidamos o no; segundo, los que nos son dados a condición de que recemos por ellos.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.245.

No requiere mucho tiempo transformarnos en santos; sólo requiere mucho amor.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.259.

Angel: cualquier persona o acontecimiento que haya cambiado el curso de nuestra vida, influenciado nuestro comportamiento, hacernos doblar a la derecha cuando íbamos a doblar a la izquierda, y que en general nos hizo mejorar. Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.251.
Dios pone muchos ángeles en nuestros caminos, pero a menudo no los conocemos. De hecho, podemos ir por la vida sin saber jamás que hay agentes o mensajeros de Dios para guiarnos hacia la virtud o para alejarnos del vicio. Pero ellos simbolizan esa constante y benigna intervención de Dios en la historia humana.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.252.

Un antiguo proverbio persa dice que hay tres cosas que nunca vuelven: la flecha tirada, la palabra pronunciada y la oportunidad perdida.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.254.

“El amanecer no llega dos veces para despertar a un hombre”.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.259.

Millones y millones de favores penden del cielo en cordones de seda y la oración es la espada que los corta.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.256.

Las bendiciones llegan a aquellos que buscan un ambiente de amor. Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p. 256.

La paz es la tranquilidad del orden.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.257.

Toda gran pintura nos hace pensar en el artista.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.260.

Dios hizo al mundo según un plan por el que estuviéramos permanentemente viéndolo a través de las cosas, viéndolo como el poder, la sabiduría, la belleza y la fuente de todo lo que es. Lo material había de ser revelación de lo espiritual; lo humano, revelación de lo divino; y lo efímero y pasajero, revelación de lo eterno.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.239.

Un poeta es alguién dotado del sentido de lo invisible.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.261.

jueves, 3 de diciembre de 2009

No se gana la corona sino se compite según el reglamento

Si afrontamos el mundo con la idea de que todo el mundo es deshonesto, es sorprendente cuán a menudo esa tendencia inicial se confirma. Así como el agua busca su propio nivel, la mente busca el nivel de su prejuicio.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.234.

La naturaleza actúa como se actúa hacia ella; sospecha del prójimo, y el prójimo actuará en forma sospechosa. Demuestra amor a los demás, y todos te parecerán cariñosos.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.234.

Si plantamos la semilla de la desconfianza en la sociedad, la sociedad siempre nos dará la cosecha de desconfianza.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.234.

Una magdalena sensual se transformó en una magdalena espiritual.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.235.

La ley que recorre el Cielo y la Tierra es la misma: no gana la corona si no compite según el reglamento.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.236.

Los esfuerzos y las tentaciones de la vida demuestran que en cada individuo hay un verdadero yo potencial. El “yo actual” es lo que soy ahora, si me dejo fluir naturalmente. El “yo Posible” es aquello en lo que me puedo convertir a través del sacrificio y la resistencia al pecado.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.238.

El mero ascetismo sin amor a Dios es soberbia.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.239.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Los primeros hombres prefirieron un fruto a un jardín

El cristianismo y el hinduismo tienen algo en común: la valoración del ascetismo, la negación de sí mismo y la renuncia.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.169.


Uno de los primeros pasos hacia la negación del yo es ponerlo a disposición de los demás.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.169.


Somos un invento de Dios. Como somos su invento, tiene derechos sobre nosotros.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.180.

Los primeros hombre prefirieron un fruto a un jardín.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.180.
Si hubiera un lugar sobre la tierra, un sitio de descanso además de Dios, podemos estar plenamente seguros de que el alma humana, en su larga historia, lo hubiera encontrado.
Paz en el Alma en Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.187.

La navidad es el descubrimiento del eslabón perdido, no del vínculo que nos une a los animales, sino del que nos une a Dios. El divino niñito fue el verdadero “hombre de las cavernas”, pues nació en la cueva de Belén. Cristo al ser Dios y hombre, nos vincula. La vida es ahora vista no como un impulso desde abajo, sino como un don de arriba.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.225.

Tu aureola está demasiado apretada…….
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.227.

lunes, 30 de noviembre de 2009

La cortesía es amor en acción

Me parece que la gracia de Dios está en la cortesía.
Hilaire Belloc en Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.145.


La cortesía y los buenos modales son la coronación de la belleza de una vida santa.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.146.

No hay ningún signo externo de cortesía que no se base en un profundo fundamento moral. La cortesía es amor en acción, no el amor que busca ser amado, sino el amor que deposita el afecto en los demás y los considera amables.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.146.

El amor se puede definir como una mutua entrega de sí y desborde de sí, que termina en una recuperación de sí.
The Hymn of the Conquered en Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.146.

Los buenos modales son las sombras emitidas por las virtudes.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.153.

La cortesía es el homenaje del corazón a lo sagrado del valor humano.
Pensamientos para el Diario Vivir en Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.155.

La virtud del dar depende del tener…el tener no se entiende, para la mayoría de las personas, como una oportunidad de dar: ven al dar como una pérdida, porque el tener les es, en sí mismo, tan caro.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.156.

Una canción se pregunta si una joven es amada por ser hermosa o es hermosa porque es amada. Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.163.

Los egoístas están siempre de mal humor consigo mismos y con los demás. En lugar de volverse a los demás con cuidado, se vuelven sobre sí mismos con autocompasión.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.165.

La verdadera sanación no llega hasta que uno no se interesa por el bienestar de los demás.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.166.
El yo no entregado es un yo insatisfecho.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.165.

viernes, 27 de noviembre de 2009

"Un arnés de Oro no Mejora al Caballo"

Es la posibilidad del “no” lo que da tanto encanto al “sí”.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.126.

El hecho mismo de que puedas concebir una felicidad mayor de la que posees es una prueba de que no eres feliz.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.130.

“Un arnés de oro no mejora la caballo”.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.131.

El placer pertenece al cuerpo; la alegría, a la mente y al corazón.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.131.
Cuanto más miras el reloj, menos feliz eres.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.133.

El mundo estaría agradecido al psiquiatra que pudiera hacer un estudio estadístico comparando los problemas mentales con el egoísmo.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.140.

La cura para el egoísmo es un generoso desborde de lo que se posee, ya sea en el prójimo o en Dios.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.140.

En las Islas del Pacífico, el “KAI-PO, es el pecado de comer solo.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.143.

Dios respeta la terrible ley por la que cada uno es constructor de su propio bien y su propio mal, a través de una decisión libre y sin restricciones.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.143.

Lo que crea una completa revolución en el alma humana, lo que transforma al egoísmo en generosidad, lo que transforma el valor del dinero y crea un nuevo hombre o una nueva mujer, es el amor supremo manifestado por Dios, que bajó a esta tierra para pagar nuestra deuda y rescatarnos del pantano del egoísmo que tanto nos debilita y nos frustra.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.144.

Amamos para aumentar el eterno fuego de amor en el mundo.
Fulton J. Sheen; The Power Of Love en Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998,
p.144.

jueves, 26 de noviembre de 2009

Todo lo creado tiene algo que decir acerca de Dios

Es la posibilidad de decir que “no” lo que da tanto encanto al corazón que dice que “sí”.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.65.

Nadie será coronado sin haber luchado.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.65.

Así como vive mi cuerpo, gracias a mi alma, también mi alma empieza a vivir verdaderamente, gracias al espíritu. Porque el espíritu viene del afuera y no de lo que hacemos o merecemos, es libre, gratis, es lo que comunmente se llama “gracia”.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.92.

El placer es el objetivo supremo de todo vivir egoísta.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.99.

La condición para pasar un buen momento es que uno no esté constantemente tratando de pasar un buen momento.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.99.

Todo lo creado tiene algo que decir acerca de Dios.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.102.

Un corazón, una flor, una puesta de sol, deberían alcanzar para satisfacer el corazón humano si éste estuviera hecho sólo para este mundo; pero la permanente búsqueda de “más” es una indicación de que fuimos creados para algo más grande que el amor que podemos encontrar en la tierra.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.121.

8. El florecer es uno de los primeros atisbos de maternidad que la naturaleza conoce.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.125.

9. Cuando una manzana cae al suelo, la pulpa exterior descompone y se pudre, pero en su interior hay semillas que son promesa de inmortalidad…una sutil sugerencia de que cuando nos despojamos de la corteza mortal, hay, oculta dentro de la pulpa externa, un alma que es semilla de la verdadera inmortalidad.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.125.

lunes, 16 de noviembre de 2009

Se Aburren Porque no Aman

¿Cómo sería el mundo si nos esforzáramos tanto en ser buenos como nos esforzamos en sentirnos cómodos y hermosos?
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.45.

Es el sinsentido de la vida lo que la torna tediosa.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.48.

La vida no se pierde por la muerte; se pierde minuto a minuto, día a día, en todos los miles de caminitos descuidados.
Vincent Benét en Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.49.

Se aburren porque no aman.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.49.

La mediocridad es el castigo por la pérdida de fe.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.53.

6. Dios no nos da nuevas gracias salvo que hayamos trabajado exhaustivamente sobre lo que ya recibimos.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.54.

El problema fundamental del ateísmo es que inspira el mismo aire que exhala.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.55.

Los animales no cometen suicidio. Es sólo lo eterno lo que puede desesperar a una persona. La desesperación es el extremo absoluto del amor propio.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.61.

Lo que hace triste a nuestra época no es que hayan cesado nuestras alegrías sino nuestras esperanzas. Las esperanzas están rebajadas. La seguridad, más que la felicidad parece ser el objetivo de la vida moderna.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.61.

viernes, 30 de octubre de 2009

Darle la bienvenida a lo que viene

Una joven puede ofenderse mucho si otra joven bien vestida se posa accidentalmente sobre un dedo de su pie; pero si esa misma joven reconoce que quién la lastimó fue su estrella de cine favorita, probablemente se vanaglorie de ello ante sus amigas. Exigencias que pueden parecer excesivas de un mero conocido son satisfechas con alegría si es un amigo el que nos pide ayuda. De manera similar, podemos adaptarnos con agilidad a las exigencias de todo presente, cuando reconocemos la voluntad y el plan de Dios detrás de la enfermedad, las conmociones y las desiluciones de la vida.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.15.

El paso más importante en la reforma del mundo es la reforma del Yo.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.16.

La frase que santifica todo momento es “Hágase tu voluntad”.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.17.

Darle la bienvenida a lo que viene.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.18.

Como un niño abandonado en las calles sufre desgracias que el niño de una familia cariñosa no conoce, así la persona que no aprendió a confiar plenamente en Dios sufre trastornos y desastres que no aparecerían como problemas ante almas cariñosas. Dios no se muestra igual a todos……La luz del sol no tien preferidos, pero no puede brillar en un espejo sucio igual que lo hace en uno pulido.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.19.

Cada prueba es una ocasión para la fe y una oportunidad para la virtud.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.20.

martes, 27 de octubre de 2009

Aquellos que aman a Dios no protestan

Todas tus ansiedades se relacionan con el tiempo.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.11.

Toda desdicha proviene de la excesiva concentración en el pasado o de la extrema preocupación por el futuro. Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.12.
Nada en la experiencia humana es tan eficaz para sanar la memoria y la imaginación como la Confesión.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.12.
No tenemos que tomar problemas prestados del mañana.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.13.

Dejemos el pasado a la misericordia divina. Cada minuto de vida tiene su significado peculiar, más allá de la apariencia que pueda asumir ese minuto. El momento presente es el momento de salvación. Cada queja en su contra es una derrota, cada acto de aceptación ante él es una victoria. Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.13.

La mente humana debe desarrollar la aceptación del presente, sin importar lo duro que pueda ser para nosotros comprender su carga de dolor. No nos vamos del teatro porque le disparan al héroe en el primer acto; le damos crédito al dramaturgo, que debe tener un argumento en mente. Así, el alma no se va en el primer acto del drama divino de la salvación; es el último acto en el que debe coronar la obra.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.14.

La pregunta que el amor nunca plantea es: ¿Por qué?.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.14.

Aquellos que aman a Dios no protestan.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.14.

El gran valor del presente, está en que lleva un mensaje que Dios nos ha dirigido personalmente. Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.14.

Nada se adapta más individualmente a nuestras necesidades espirituales que el momento presente.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.14.

Este momento es mi escuela, mi libro de texto, mi lección.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.14.

La Universidad del Momento……todos los otros métodos de aprendizaje son superficiales y lentos.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.15.

El “paragolpes” de la fe, la esperanza y el amor.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.15.


miércoles, 5 de noviembre de 2008

Camino hacia la felicidad

Rehaz a un hombre y entonces se rehace su mundo.
Fulton J. Sheen; Camino hacia la felicidad, Colección Pilares, San pablo, 2006, Buenos Aires. p. 5.

Lo que amamos en exceso con frecuencia nos aflige en exceso.
Fulton J. Sheen; Camino hacia la felicidad, Colección Pilares, San pablo, 2006, Buenos Aires. p. 15.

Un hombre que nunca ha arraigado el alma en lo divino exagera cada problema que se le presenta.
Fulton J. Sheen; Camino hacia la felicidad, Colección Pilares, San pablo, 2006, Buenos Aires. p. 18.

Sentido del humor: una forma de difundir felicidad.
Fulton J. Sheen; Camino hacia la felicidad, Colección Pilares, San pablo, 2006, Buenos Aires. p. 18.

El poder de alegrar es siempre una prueba clara de la condición moral de un hombre. Ningún hombre puede ser exteriormente feliz, cuando es infeliz en su interior.
Fulton J. Sheen; Camino hacia la felicidad, Colección Pilares, San pablo, 2006, Buenos Aires. p. 19.

La alegría no deriva de las cosas que conseguimos o de las personas que encontramos, sino que es elaborada por el alma misma, cuando ésta se ocupa de lo que le corresponde.
Fulton J. Sheen, Camino hacia la felicidad, Colección Pilares, San pablo, 2006, Buenos Aires. p. 23.

El secreto de una vida feliz es la moderación de nuestros placeres.
Fulton J. Sheen, Camino hacia la felicidad, Colección Pilares, San pablo, 2006, Buenos Aires. p.23.

La mejor visión es la que se hace desde la cima de la montaña, pero puede ser arduo llegar a ésta. Fulton J. Sheen, Camino hacia la felicidad, Colección Pilares, San pablo, 2006, Buenos Aires. p. 25.
El hombre que odia es dependiente de lo que no puede amar, por lo tanto no es libre.
Fulton J. Sheen, Camino hacia la felicidad, Colección Pilares, San pablo, 2006, Buenos Aires. p. 51.

La luna de miel es una especie de crédito divino extendido a quienes, más tarde, tendrán que pagar los costos de edificar una familia.
Fulton J. Sheen, Camino hacia la felicidad, Colección Pilares, San pablo, 2006, Buenos Aires. p. 54.

Toda maternidad humana implica un compañerismo con lo divino.
Fulton J. Sheen, Camino hacia la felicidad, Colección Pilares, San pablo, 2006, Buenos Aires. p. 59.

Dios nunca permite una aflicción, excepto para purificar.
Fulton J. Sheen, Camino hacia la felicidad, Colección Pilares, San pablo, 2006, Buenos Aires. p. 79.

Dios agita las hojas de los árboles que envuelven nuestra existencia individual, para que podamos ver el cielo.
Fulton J. Sheen; Camino hacia la felicidad, Colección Pilares, San pablo, 2006, Buenos Aires. p. 79.

El hombre moderno sería mucho más feliz si dedicase un poco de tiempo para meditar.
Fulton J. Sheen; Camino hacia la felicidad, Colección Pilares, San pablo, 2006, Buenos Aires. p. 85.

Una vida de fe con paz en el alma sólo se puede cultivar a través de un aislamiento periódico de las preocupaciones mundanas.
Fulton J. Sheen; Camino hacia la felicidad, Colección Pilares, San Pablo, 2006, Buenos Aires. p. 85.

No tenemos nada que ofrecer que no lo hayamos recibido.
Fulton J. Sheen; Camino hacia la felicidad, Colección Pilares, San pablo, 2006, Buenos Aires. p. 89.

Lo que frecuentemente es lujuria en la juventud, es avaricia en la vejez.
Fulton J. Sheen; Camino hacia la felicidad, Colección Pilares, San pablo, 2006, Buenos Aires. p. 89.

Está escrito en las nubes del cielo que ellas busquen morir al servicio de la lluvia.
Fulton J. Sheen; Camino hacia la felicidad, Colección Pilares, San pablo, 2006, Buenos Aires. p. 91.


Mercedes Salisachs; El secreto de las flores

1 Y lo que es peor, el desmoronamiento se produjo de repente, sin que hubiera intervenido antes un signo de alerta, ni los ecos de aquella n...