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lunes, 19 de octubre de 2009

No creer nunca que se ha hecho bastante

Nada daña a quienes están resueltos a amar a Dios sobre todas las cosas y en todas las cosas.
Obras completas de San Francisco de Sales, Edición de Annecy, Tomo XXI, p. 126.

La humildad es la que hace nuestro corazón dulce.
Obras completas de San Francisco de Sales, Edición de Annecy, Tomo XIII, p. 60.


La humildad es lo único que nos da importancia a los ojos de Dios.
Obras completas de San Francisco de Sales, Edición de Annecy, Tomo XXI, p. 29.


Faltamos a la dulzura para con nosotros mismos porque no aceptamos la miseria de nuestra condición humana. Obras completas de San Francisco de Sales, Edición de Annecy, Tomo XVIII, p. 172.
Tened paciencia con vos mismo y con vuestras imperfecciones.
Obras completas de San Francisco de Sales, Edición de Annecy, Tomo XIII, p. 194.

No creer nunca que se ha hecho bastante.
Obras completas de San Francisco de Sales, Edición de Annecy, Tomo XIV, p. 22.

No es posible dominar tan pronto vuestra alma, y que la tengáis en la mano absolutamente y de una vez. Contentaos con ganar cada vez alguna pequeña ventaja sobre vuestra pasión enemiga. Obras completas de San Francisco de Sales, Edición de Annecy, Tomo XIV, p. 2.


Hay que sufrir nuestra propia imperfección para alcanzar la perfección.
Obras completas de San Francisco de Sales, Edición de Annecy, Tomo XII, p. 203.

El trabajo de nuestra santificación es de largo plazo……..Los cerezos dan pronto sus frutos, porque las cerezas son de poca duración, pero las palmeras que son las reinas de los árboles, no dan sus dátiles, según se dice, sino cien años después de haberlas plantados. Una vida mediocre se puede adquirir en un año; pero la perfección a la cual tendemos….¡Dios mío!...no puede lograrse sino en muchos años, según las vcías ordinarias.
Obras completas de San Francisco de Sales, Edición de Annecy, Tomo XIX, p. 74.

Primero, debéis soportaros suavemente, humillándoos mucho delante de Dios, sin tristeza ni desánimo. Segundo, que debéis renovar todos los propósitos de enmendaros que habèis hecho antes. Y aunque veías que, no obstante todas esas resoluciones, seguís en vuestras imperfecciones, no debéis por eso dejar de emprender una buena enmienda, confiando en la asistencia de Dios. Toda la vida seréis imperfecta, y habrá siempre mucho que corregir, por lo cual hay que aprender a no desanimarse en este ejercicio.
Obras completas de San Francisco de Sales, Edición de Annecy, Tomo XX, p. 214.

Mirad vuestras faltas y las de los demás con compasión más bien que con indignación, con más humildad que severidad.
Obras completas de San Francisco de Sales, Edición de Annecy, Tomo XIV, p. 79.

En el descontento que siente uno de sí mismo cuando cae en una falta, en lugar de agriarse, se debe tener paciencia.
Obras completas de San Francisco de Sales, Edición de Annecy, Tomo XXI, p. 165.

jueves, 8 de octubre de 2009

Obras completas de San Francisco de Sales

La distracción del corazón es siempre peligrosa, tener el corazón en un lugar y el deber en otro.
Obras completas de San Francisco de Sales, Edición de Annecy, Tomo XIII, p. 123.

Aceptar lealmente nuestro estado de vida, sin tratar de evadirnos de él con ningún pretexto.
Obras completas de San Francisco de Sales, Edición de Annecy, Tomo XIII, p. 160.

La naturaleza ha dado una ley a las abejas: que cada una haga la miel en su panal, y de las flores que tiene a su alrededor.
Obras completas de San Francisco de Sales, Edición de Annecy, Tomo XIII, p. 160.

Es grande engaño el de quienes quieren mascar más de lo que pueden digerir.
Obras completas de San Francisco de Sales, Edición de Annecy, Tomo VI, p. 109.

Con tal de estar con Dios, ¿Qué nos importa que sea de un modo u otro?
Obras completas de San Francisco de Sales, Edición de Annecy, Tomo XIV, p. 167.

Seamos lo que somos, y seámoslo bien, para hacer honor al obrero de quien somos obra. Seamos lo que Dios quiere, con tal que seamos suyos, y no seamos lo que queremos contra su intención. Obras completas de San Francisco de Sales, Edición de Annecy, Tomo XIII, p. 53.

Tened cuidado con las pequeñas ocasiones que Dios os presenta: poned en esto vuestra virtud, y no en desear grandes trabajos; porque con frecuencia se deja uno vencer por un mosquito, mientras combate monstruos en la imaginación.
Obras completas de San Francisco de Sales, Edición de Annecy, Tomo XXVI, p. 366.

Servíos de las contradicciones diarias para mortificaros aceptándolas con amor y dulzura.
Obras completas de San Francisco de Sales, Edición de Annecy, Tomo XXI, p. 168.
¿Porqué temer el porvenir? Además que exageramos frecuentemente sus amenazas, debemos confiar en Dios, que nos dará cada día los socorros necesarios.
Obras completas de San Francisco de Sales, Edición de Annecy, Tomo XII, p. 205.

Dejaos gobernar por Dios, no penséis tanto en vos misma.
Obras completas de San Francisco de Sales, Edición de Annecy, Tomo XII, p. 166.

Debemos evitar esos retornos sobre nosotros mismos, y levantar por la confianza nuestro corazón…Quién está atento a agradar amorosamente al Amante celestial, no tiene voluntad ni tiempo para volver sobre sí mismo, ya que su espíritu tiende constantemente adonde su amor lo lleva.
Obras completas de San Francisco de Sales, Edición de Annecy, Tomo VI, p. 217.

Mercedes Salisachs; El secreto de las flores

1 Y lo que es peor, el desmoronamiento se produjo de repente, sin que hubiera intervenido antes un signo de alerta, ni los ecos de aquella n...