jueves, 15 de noviembre de 2007

Historia de un Alma / Teresita de Lisieux

Hay almas que no tienen fe, y otras que, por abusar de la gracia, pierden ese precioso tesoro. Teresita de Lisieux; Historia de un Alma, Claretiana, Argentina, 2003, p. 252.

Sentía profundas aspiraciones hacia una región más bella.
Teresita de Lisieux; Historia de un Alma, Claretiana, Argentina, 2003, p. 253.

Cuando el demonio intenta poner ante los ojos de mi alma los defectos de tal o cual…que me cae menos simpática, me apresuro a buscar sus virtudes y sus buenos deseos; pienso que si la he visto caer una vez, puede haber conseguido un gran número de victorias que oculta por humildad, y que incluso lo que a mi me parece una falta puede muy bien ser, debido a la recta intención, un acto de virtud.
Teresita de Lisieux; Historia de un Alma, Claretiana, Argentina, 2003, p.265.

Yo misma viví un día una experiencia que me demostró que no debemos juzgar a los demás. Teresita de Lisieux; Historia de un Alma, Claretiana, Argentina, 2003, p. 265.

Si mis pequeños actos de virtud los toman por imperfecciones, lo mismo pueden engañarse tomando por virtud lo que sólo es imperfección.
Teresita de Lisieux; Historia de un Alma, Claretiana, Argentina, 2003, p. 266.

Pensé en mi interior que, si empezaba a justificarme, no iba a poder conservar la paz en mi alma. Teresita de Lisieux; Historia de un Alma, Claretiana, Argentina, 2003, p. 269.

Estoy muy lejos de practicar lo que entiendo tan bien, pero el simple deseo que tengo de hacerlo me da paz.
Teresita de Lisieux; Historia de un Alma, Claretiana, Argentina, 2003, p. 273.

En este camino, sólo cuesta dar el primer paso.
Teresita de Lisieux; Historia de un Alma, Claretiana, Argentina, 2003, p. 275.

Si el lienzo que pinta un artista pudiera pensar y hablar, seguramente no se quejaría de que el pincel lo toque y lo retoque sin cesar; ni tampoco envidiaría la suerte de ese instrumento, pues sabría que la belleza que lo adorna no se la debe al pincel sino al artista que lo maneja. El pincel, por su parte, no puede gloriarse de haber hecho él la obra de arte.
Teresita de Lisieux; Historia de un Alma, Claretiana, Argentina, 2003, p. 280.

El amor se alimenta de sacrificios; y de cuantas más satisfacciones naturales se priva el alma, más fuerte y desinteresado se hace su cariño.
Teresita de Lisieux; Historia de un Alma, Claretiana, Argentina, 2003, p. 283.

martes, 13 de noviembre de 2007

Historia de un Alma / Teresita de Lisieux

Si todas las flores quisieran ser rosas, la naturaleza perdería su gala primaveral.
Teresita de Lisieux; Historia de un Alma, Claretiana, Argentina, 2003, p. 14.

Tenía unos angeles en la tierra que me elegían unos libros.
Teresita de Lisieux; Historia de un Alma, Claretiana, Argentina, 2003, p. 84.

Hay cosas que si se exponen al aire pierden su perfume, y hay sentimientos del alma que no pueden traducirse al lenguaje de la tierra sin que pierdan su sentido íntimo y celestial.
Teresita de Lisieux; Historia de un Alma, Claretiana, Argentina, 2003, p. 92.

Sentía que vale más hablar con Dios que hablar de Dios, ¡pues se suele mezclar tanto amor propio en las conversaciones espirituales!
Teresita de Lisieux; Historia de un Alma, Claretiana, Argentina, 2003, p. 106.

Por una gracia recibida con fidelidad, me otorgaba cantidad de gracias nuevas…
Teresita de Lisieux; Historia de un Alma, Claretiana, Argentina, 2003, p. 126.

Cuando se ama, uno siente la necesidad de decir mil locuras.
Teresita de Lisieux; Historia de un Alma, Claretiana, Argentina, 2003, p. 137.

¡Cuántas almas llegarían a la santidad si fuesen bien dirigidas!
Teresita de Lisieux; Historia de un Alma, Claretiana, Argentina, 2003, p. 138.

Mis primeros pasos hallaron más espinas que rosas.
Teresita de Lisieux; Historia de un Alma, Claretiana, Argentina, 2003, p. 183.

He observado que Jesús no quiere que haga provisiones. Me alimenta momento a momento con un alimento totalmente nuevo, que encuentro en mí sin saber de donde viene…Creo simplemente que Jesús mismo, escondido en el fondo de mi pobre corazón, es quién me concede la gracia de actuar en mi y quién me hace descubrir lo que él quiere que haga en cada momento. Teresita de Lisieux; Historia de un Alma, Claretiana, Argentina, 2003, p. 200.

Jesús me instruye en secreto.
Teresita de Lisieux; Historia de un Alma, Claretiana, Argentina, 2003, p. 224

martes, 6 de noviembre de 2007

Una Locura bastante Razonable / Joaquín García Huidobro


Mantengamos ideales muy altos, aunque nuestras vidas resulten pequeñas y hasta mediocres.
Joaquín García-Huidobro; Una Locura Bastante Razonable, Editorial Andrés Bello, Santiago de Chile, 2004, p. 27.

Por la parábola del trigo y la cizaña, el cristiano sabe que tendrá que convivir con el mal hasta el final de los tiempos.
Joaquín García-Huidobro; Una Locura Bastante Razonable, Editorial Andrés Bello, Santiago de Chile, 2004, p. 55.

Lo más grave que puede pasarle a un pueblo es perder la voluntad de perdurar: Los hijos son la forma humana de la esperanza.
Joaquín García-Huidobro; Una Locura Bastante Razonable, Editorial Andrés Bello, Santiago de Chile, 2004, p. 108.


El mantener una actitud de confianza hacia el otro implica correr el riesgo de ser defraudados. Pero riesgos corremos todos, también los que no confían. ……Cada vez que elegimos algo nos estamos eligiendo a nosotros mismos. No cabe elegir el mal sin hacerse malo, ni elegir el bien sin mejorarse. Se ariesga en la educación y se arriesga en el matrimonio. Hay padres que han dado todo por sus hijos y estos han resultado una calamidad. Pero si no hubieran dado todo, si los hubiesen abandonado o maltratado, entonces la calamidad no habría sido un riesgo, sino una certeza.. Otro tanto sucede con el matrimonio: es una apuesta cuyas posibilidades de éxito crecen en la medida en que se arriesga todo.
Joaquín García-Huidobro; Una Locura Bastante Razonable, Editorial Andrés Bello, Santiago de Chile, 2004, p.121.


El cristianismo enseña que la naturaleza humana está caída, que es débil. Y aunque el cristianismo no lo enseñara, cualquiera podría darse cuenta de que en el hombre hay algo que no va, y que muchas veces hacemos lo malo sin que esa acción responda a nuestros deseos más profundos.
Joaquín García-Huidobro; Una Locura Bastante Razonable, Editorial Andrés Bello, Santiago de Chile, 2004, p. 131.


La píldora introduce, inadvertidamente, un distanciamiento, una desconfianza, puesto que una dimensión muy importante de la otra persona, su fertilidad, es vista como un peligro.
Joaquín García-Huidobro; Una Locura Bastante Razonable, Editorial Andrés Bello, Santiago de Chile, 2004, p. 154.


Un bocinazo equivale a un grito.
Joaquín García-Huidobro; Una Locura Bastante Razonable, Editorial Andrés Bello, Santiago de Chile, 2004, p. 125.

miércoles, 31 de octubre de 2007

Dios en Preguntas / André Frossard

Dios es amor, y es, en consecuencia, en el amor donde hay que buscar la explicación de la Fe. André Frossard; Dios en Preguntas, Atlántida, Buenos Aires, 1991, p.12.

Uno no pasa del descreimiento a la fe sin reflexión ni lucha.
André Frossard; Dios en Preguntas, Atlántida, Buenos Aires, 1991, p.19.

Un dogma es la presentación teológica de un misterio, y el misterio es el alimento natural de la inteligencia: la ciencia misma avanza de misterio en misterio.
André Frossard; Dios en Preguntas, Atlántida, Buenos Aires, 1991, p.31.

El Evangelio no tolera ser leído con un corazón avaro: la fe que inspira es la medida terriblemente exacta de nuestra generosidad.
André Frossard; Dios en Preguntas, Atlántida, Buenos Aires, 1991, p.41.

¿Para qué sirve creer? Vemos claramente para qué sirve no creer: para estar solo sobre la tierra, que es el menos fijo de todos los domicilios, y para no oir jamás, en respuesta a las preguntas que el corazón se plantea, otra voz que la propia.
André Frossard; Dios en Preguntas, Atlántida, Buenos Aires, 1991, p.101.

La “unión libre” no es más que una conjunción provisoria de soledades.
André Frossard; Dios en Preguntas, Atlántida, Buenos Aires, 1991, p.123.

El matrimonio cristiano es una apuesta sobre lo absoluto; pero para ganarla, es preciso no reservar nada de sí mismo. Esta es la razón de que se apueste menos, desde hace algún tiempo. André Frossard; Dios en Preguntas, Atlántida, Buenos Aires, 1991, p.124.

El matrimonio no hace dos cautivos, sino una libertad en dos personas. Se puede decir que tuvo éxito cuando, habiéndose tomado el compromiso inicial, y habiéndose convertido la unión en algo natural, los esposos no tienen siquiera ya la impresión de estar casados.
André Frossard; Dios en Preguntas, Atlántida, Buenos Aires, 1991, p.124.

viernes, 26 de octubre de 2007

Pensar y Vivir en Cristiano / J.Manuel Mañú

Cuando Dios pensó en ti se hizo una ilusión.
José Manuel Mañú; Pensar y Vivir en Cristiano, Edicones Palabra, Madrid, 1998, p.7.

Vocación, fidelidad y felicidad van de la mano.
José Manuel Mañú; Pensar y Vivir en Cristiano, Edicones Palabra, Madrid, 1998, p.7.

Dios no necesita a nadie, quiere necesitarte a ti. Lo que tiene previsto que hagas nadie lo hará por ti, quedará por hacer para toda la eternidad.
José Manuel Mañú; Pensar y Vivir en Cristiano, Edicones Palabra, Madrid, 1998, p.8.

El cristiano se forja con lucha y con gracia.
José Manuel Mañú; Pensar y Vivir en Cristiano, Ediciones Palabra, Madrid, 1998, p.16.

No te compares con los demás, cada persona tiene su dolor y su misterio.
José Manuel Mañú; Pensar y Vivir en Cristiano, Ediciones Palabra, Madrid, 1998, p.16.

Un cristiano nunca está solo. Hay todo un cielo contemplándole. Dios no pide imposibles. Tu haz lo que puedas y pide lo que no puedas.
José Manuel Mañú; Pensar y Vivir en Cristiano, Ediciones Palabra, Madrid, 1998, p.34.

martes, 23 de octubre de 2007

En lo Secreto / Georges Chevrot

Pero a lo largo de las horas se deja sentir la fatiga, conforme el día se va decidiendo también a declinar, presentándonos una anticipación de la vejez. Esta no se compone simplemente de cansancio, sino que se acompaña de una imperiosa necesidad de recogimiento. Es la edad bienhechora, en que las pasiones se sosiegan….Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p. 275-276.

Nuestra vida se descompone en otras tantas pequeñas vidas como días nos da Dios.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p. 276.

Hoy podéis obrar mejor que ayer.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p. 277.

Hoy es la medida divina.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p. 277.

Nuestras mejores jornadas son aquellas en que el trabajo y el descanso han sido sabiamente equilibrados.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p. 278.

El buen día es aquel en el que hacemos todo lo que debemos hacer y en el que hemos hecho a los demás un poco de bien.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p. 280.

Admiremos el valor de un día. Cada día es un pensamiento nuevo de Dios sobre nosotros y una nueva etapa que nos conduce hacia él.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p. 281.

sábado, 20 de octubre de 2007

En lo Secreto / Georges Chevrot

Para nosotros los cristianos….ni el número ni la fuerza son criterio de verdad. No influye en nosotros el prestigio del pasado, ni el atractivo de la novedad, sino tan solo la luz que hay en nosotros, el pensamiento de Cristo en su rigurosa pureza y sus audaces exigencias.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p. 259.

¿Qué es la conciencia? – escribía monseñor D´ Hulst - . Es la regla del bien dentro de nosotros. ¿Qué es Jesús? Es la regla del bien fuera de nosotros. Y estas dos reglas no son más que una sola. La conciencia jamás queda contenta por haber abandonado a Jesús y jamás lamenta haberlo seguido.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p. 262.

El día presente prepara el mañana…..Hoy estamos en disposición de prever y de calcular; mañana padeceremos las consecuencias de nuestro error actual, o recogeremos los frutos de nuestra prudencia de hoy.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p. 264.

El porvenir es el porvenir de nuestros esfuerzos.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p. 265.

Lo que hacen al inquietarse por el porvenir es nada menos que desconfiar de la Providencia. Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p. 178.

Sólo el hombre que sabe vivir en el presente sabe explotar sus riquezas y puede cumplir sus deberes.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p. 273.

El día es una medida divina del tiempo. Los hombres han podido inventar calendarios y contar de modo diferente el reparto de los meses, pero jamás han tocado al día; el día sigue siendo el día: es sagrado.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p. 274.

miércoles, 17 de octubre de 2007

En lo Secreto / Georges Chevrot

“Padre, no sé por qué sufro, pero Tú lo sabes, y no permitirías mi pena si hubiera de ser inútil. Padre, yo necesitaba, sin duda, sufrir, pues tengo agravios que reparar, pues en mis días felices era demansiado indiferente a las penas de mis semejantes. Comprendo ahora que debo compadecerme de las desgracias ajenas, y no volveré a hacer mal a uno solo de mis hermanos. Había olvidado que en nuestra condición humana todo es finito y limitado: la vida, la ciencia, los efectos. Es, pues, normal que mis alegrías tengan también un fin. Padre, gracias por las alegrías que me diste, por las que me has dejado y por las compensaciones eternas que me prometes”. Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p. 178.

No es el trigo lo que le falta al mundo, es el amor.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p. 188.

Si te excusas, Dios te acusa; si te acusas, Dios te excusa.
San Agustín en Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p. 192.

Creerse justo, es resbalar infaliblemente hacia el mal; saberse pecador, es tomar el camino que aleja de él.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p. 195.

La virtud es un acto de valor.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p. 215.

Sólo quedándose con hambre se corrige la gula.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p. 250.

No busquéis la santidad en acciones brillantes, porque reside en el amor que inspira nuestras más ordinarias acciones.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p. 253.

Del mismo modo que el ojo guía al cuerpo, la conciencia dirige nuestra vida moral y espiritual; ella es la que ilumina y hace resaltar el valor de las cosas, y de las ideas.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p. 255.

Un bloque de cristal al ser herido por un rayo de sol es iluminadao e irradia la luz que recibe; así también la verdad que viene de Cristo ilumina nuestra conciencia y al atravesarla, la vuelve luminosa y capaz de iluminar a los que nos rodean. Pero si en lugar de un cuerpo lúcido, el haz luminoso encuentra un cuerpo opaco, un pedazo de carbón, éste permanece negro. Si en lugar de mantenerse transparente nuestra conciencia llega a aser opaca; si el cristiano en lugar de conservarse como un foco de luz deja, que las tinieblas oscurezcan su espíritu y su corazòn. Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p. 257.

jueves, 11 de octubre de 2007

En lo Secreto / Georges Chevrot

Nada se parece menos a la magia que la acción sobrenatural de Dios: pues no sólo sus dones requieren siempre de la cooperación del hombre, sino que Dios no hará lo que nosotros podamos hacer sin El.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p. 105.

Cada cristiano tiene una responsabilidad para con todos los hombres. Si deja de orar, la virtud retrocede en toda la tierra y progresa el pecado.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p. 128.

Será en la luz del cielo cuando sabremos cuántos de nuestros hermanos habrán intercedido personalmente por nosotros.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p. 129.

Dios ha de ser tratado como Dios.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p. 133.

¡ Gracias, Dios mío por haber permitido que yo te conozca!
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p. 137.

La acción divina no nos transforma sino cuando emprendemos una valerosa lucha contra los poderes del mal que actúan dentro de nosotros.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p. 149.

El apostolado no es propaganda; es irradiación.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p. 159.

Las ordenes de Dios no tienen nada de arbitrario, pues emanan de us sabiduría.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p. 162.

En cuanto queremos lo que Dios quiere, dejamos ya de estar acosados por dos fuerzas antagonistas, el deber y el placer.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p. 165.

sábado, 6 de octubre de 2007

En lo Secreto / Georges Chevrot

La caridad empieza en el momento en que uno se priva o se empobrece por los demás.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p.49.

Lo que cuenta en el orden de la caridad no es la abundancia de vuestras limosnas, sino el amor que inspira vuestro don; el respeto que dedicáis a aquel a quien la desdicha ha herido, aunque sea en parte responsable de ella; la amistad que le testimoniáis haciendo vuestros su tristeza, sus pesares, sus inquietudes, sus penas.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p.53.

En la oración traspasamos nuestro dominio interior y descendemos al mundo invisible donde Dios reside.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p.67.

La oración de un hombre es por lo general objetiva, basada en la obediencia y penetrada de gravedad. Por su lado, la oración femenina es más ardiente, más espontánea, más tierna; la del niño se caracteriza por el candor y la confianza. Pero si los tres, el padre, la madre y el hijo oran juntos, se comunican mutuamente su cualidad dominante y eso es lo que constituye el valor de la oración familiar.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p.70.
Hagamos silencio dentro de nosotros, con el fin de actualizar la presencia de Dios.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966), Rialp, Madrid, 1960, p. 74.

El hombre es un ser necesitado, un ser que busca; pero cuando ora, encuentra más de lo que buscaba.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p. 75.
La oración es a veces, un combate destinado a ejercer y a desarrollar nuestra fe. …La respuesta de Dios se manifiesta por uno de estos estados de conciencia, que han sido experimentados por todos los creyentes: o por una sensación de paz, que contrasta con las angustias, o por un alegre valor que nos deja preparados para el esfuerzo.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p. 79.

martes, 2 de octubre de 2007

En lo Secreto / Georges Chevrot

El silencio es la castidad de las almas.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960,p.22.

Una buena intención puede excusar acciones imperfectas.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p.24.

Una primera intención defectuosa está en la publicidad que tratamos de dar a las buenas obras, para provocar la admiración de nuestros semejantes.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p.24.

A cualquier edad resulta beneficioso saberse apoyado por la consideración de la gente de bien.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p.26.

Prohibido buscar el elogio.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p.27.

Todo aquel que busca las alabanzas de los hombres, se ve llevado a querer pasar por mejor de lo que es, y queda así comprometido en los tortuosos caminos de la hipocresía. Por conseguir las felicitaciones ajenas caerá en la tentación de anticiparse y de adular a los demás, con la esperanza de la reciprocidad. Pero si por ventura no consigue la admiración que buscaba, la amargura le agria, se declara incomprendido y clama contra la injusticia. Envidia a los que triunfan más que él. Su falta de éxito le desalienta, cuando no lo pervierte.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p.30-31.

Somos el resultado de muchos esfuerzos, que no son los nuestros.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p.41.

Un discípulo de cristo no puede pasar indiferente al lado de un hombre que sufre. Pues Dios lo ha situado en nuestro camino para que nosotros vengamos en su ayuda.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p.45.

La obligación y los goces de la limosna no están reservados a los privilegios de la fortuna. No hay nadie que no tenga algo que repartir con sus hermanos menos favorecidos.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p.48.

viernes, 28 de septiembre de 2007

En lo Secreto / Georges Chevrot

Lo que califica una acción, es ante todo, la intención.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p.16.

El silencio es la atmósfera de la santidad.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p.20.

A veces se confunde el apostolado con la propaganda.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960,p.20.

¿Entregamos a los demás lo que sabemos?
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960,p.21.

La acción eficaz consiste en dar a los demás lo que se es, lo que la fe ha hecho de nosotros.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960,p.21.

Para iluminar a los demás, jesús no cuenta con nuestras ostentaciones sino con nuestra vida interior.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960,p.21.

El bien que hacemos es el que ignoramos, porque no hemos pensado en exibirnos.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960,p.21.

El apostolado no es una actitud, sino una irradiación.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición(1966),Rialp, Madrid, 1960,p.22.

Si le mostraís a los hombres el bien que hacéis, será a vosotros a quienes verán y tal vez os felicitarán por ello. Si por el contrario obráis para Dios, sin cuidaros de los hombres, los hombres verán a Dios a través vuestro.
Georges Chevrot; En lo Secreto, 3ªedición (1966),Rialp, Madrid, 1960, p.22.

martes, 25 de septiembre de 2007

La Ilusión / Miguel Angel Martí

La rutina es más una actitud del alma que una estructura laboral.
Miguel-Angel Martí García; La Ilusión, 5ªedición (2001), Ediciones Internacionales Universitarias, 1993, Madrid, p.34.

La ilusión da fuerzas a la voluntad y quita cansancio al esfuerzo.
Miguel-Angel Martí García; La Ilusión, 5ªedición (2001), Ediciones Internacionales Universitarias, 1993, Madrid, .p.37.

A las almas les pasa como a las casas que a base de llenarse de cosas se hacen inhabitables.
Miguel-Angel Martí García; La Ilusión, 5ªedición (2001), Ediciones Internacionales Universitarias, 1993, Madrid, p.61.

El hecho de leer está atravesado por el nervio de la ilusión. Y es que leer supone admirarse, sorprenderse, adivinar, aprender.
Miguel-Angel Martí García; La Ilusión, 5ªedición (2001), Ediciones Internacionales Universitarias, 1993, Madrid, p. 63.

Mientras otras actividades nos sacan de nosotros mismos, alienándose, la lectura recorre el camino inverso: nos introduce a través de la reflexión y el análisis, en el mundo de nuestro pensamiento.
Miguel-Angel Martí García; La Ilusión, 5ªedición (2001), Ediciones Internacionales Universitarias, 1993, Madrid, p. 64.

La ilusión se alimenta de las metas alcanzadas, de los resultados adquiridos.
Miguel-Angel Martí García; La Ilusión, 5ªedición (2001), Ediciones Internacionales Universitarias, 1993, Madrid, p. 71.

Fidelidades personales, sin ellas la estructura de la persona sigue permaneciendo abierta, rota en mil intentos de búsqueda de realización personal.
Miguel-Angel Martí García; La Ilusión, 5ªedición (2001), Ediciones Internacionales Universitarias, 1993, Madrid, p. 72.

Sin amor, sin trabajo y sin cultivo de la inteligencia es difícil realizarse como persona y vivir la vida como una aventura; pero hace falta además que éstas cualidades estén vitalizadas por un deseo común que las incorpore integrándolas; y es aquí donde se hace insustituíble la presencia de la ilusión.
Miguel-Angel Martí García; La Ilusión, 5ªedición (2001), Ediciones Internacionales Universitarias, 1993, Madrid, p. 94.

jueves, 20 de septiembre de 2007

La Elegancia / Miguel-Angel Martí

Bajo ningún concepto debemos hacernos concesiones en nuestro vocabulario.
Miguel-Angel Martí García; La Elegancia, 2ªedición (2001), Ediciones Internacionales Universitarias, 1993, Madrid, p.72.

Las palabras no son indiferentes: unas nos hacen daño, nos irritan, crean distancia; otras, en cambio, nos abren al encuentro y nos dulcifican el alma. Quien las domina y sabe utilizarlas es un gran afortunado porque tiene mucho adelantado en la vida y se evitará muchos disgustos, y lo que es más importante: será sembrador de paz y alegría.
Miguel-Angel Martí García; La Elegancia, 2ªedición (2001), Ediciones Internacionales Universitarias, 1993, Madrid, p.73.

Omitir los pequeños sucesos que pueblan nuestros días es una prueba clara de elegancia, porque a la hora de hablar hay que elegir los mejores temas de conversación, los más interesantes, aquellos que por su riqueza espiritual son capaces de enamorar al alma. Pero para esto es necesario tener ideas, y para tenerlas es necesario leer, pensar, reflexionar, estar enamorado de la cultura en sus distintas manifestaciones.
Miguel-Angel Martí García; La Elegancia, 2ªedición (2001), Ediciones Internacionales Universitarias, 1993, Madrid, p.80.

Siempre es la cultura la que nos saca del pueblerino mundo de nuestro yo y nos sitúa ante un universo repleto de sugestivas búsquedas intelectuales.
Miguel-Angel Martí García; La Elegancia, 2ªedición (2001), Ediciones Internacionales Universitarias, 1993, Madrid, p.80.

La sonrisa es elegante. Y, también, todo lo que ella conlleva: el buen humor, la alegría, la paz interior. La sonrisa es lo mejor que podemos ofrecer a quienes nos acompañan, de ahí su elegancia.
Miguel-Angel Martí García; La Elegancia, 2ªedición (2001), Ediciones Internacionales Universitarias, 1993, Madrid, p.82.

lunes, 17 de septiembre de 2007

La Elegancia / Miguel-Angel Martí

La queja en muchas ocasiones supone una falta de sencillez por no aceptar, en silencio, lo que la vida tiene de sufrimiento.
Miguel-Angel Martí García; La Elegancia, 2ªedición (2001), Ediciones Internacionales Universitarias, 1993, Madrid, p.49.

Nada perfuma tanto al espíritu como la virtud.
Miguel-Angel Martí García; La Elegancia, 2ªedición (2001), Ediciones Internacionales Universitarias, 1993, Madrid, p.49.

Nada enaltece tanto a un hombre y a una mujer como su capacidad de acogida.
Miguel-Angel Martí García; La Elegancia, 2ªedición (2001), Ediciones Internacionales Universitarias, 1993, Madrid, p.53.

No es posible la elegancia si detrás de unas formas bellas no existe un comportamiento moral que enaltezca y las integre.
Miguel-Angel Martí García; La Elegancia, 2ªedición (2001), Ediciones Internacionales Universitarias, 1993, Madrid, p.55.

La densidad de nuestra vida está en función de la cantidad y la calidad de nuestros intereses.
Miguel-Angel Martí García; La Elegancia, 2ªedición (2001), Ediciones Internacionales Universitarias, 1993, Madrid, p.58.

Es más rentable a la hora de querer ser elegantes comprar libros que ropa.
Miguel-Angel Martí García; La Elegancia, 2ªedición (2001), Ediciones Internacionales Universitarias, 1993, Madrid, p.59.

En cierto modo son equiparables un buen libro y una buena colonia, el libro aromatiza el alma, el segundo al cuerpo, y ambos a la persona: todo un éxito.
Miguel-Angel Martí García; La Elegancia, 2ªedición (2001), Ediciones Internacionales Universitarias, 1993, Madrid, p.62.

Todos necesitamos convencernos una y otra vez, hasta haberlo incorporado a nuestra estructura mental, de que nada es tan importante como creemos y de que todo tiene solución, y si se quiere, que de las situaciones más adversas podemos obtener bienes.
Miguel-Angel Martí García; La Elegancia, 2ªedición (2001), Ediciones Internacionales Universitarias, 1993, Madrid, p.65.

La buena educación es una actitud que constantemente hace acto de presencia.
Miguel-Angel Martí García; La Elegancia, 2ªedición (2001), Ediciones Internacionales Universitarias, 1993, Madrid, p.69.

domingo, 9 de septiembre de 2007

La Elegancia / Miguel-Angel Martí

Encanto, ternura…son palabras que enamoran, que iluminan y perfuman el alma con sólo nombrarlas.
Miguel-Angel Martí García; La Elegancia, 2ªedición (2001), Ediciones Internacionales Universitarias, 1993, Madrid, p.43.

El encanto es algo que emana de una persona haciéndola irresistiblemente atractiva.
Miguel-Angel Martí García; La Elegancia, 2ªedición (2001), Ediciones Internacionales Universitarias, 1993, Madrid, p.43.

El encanto es el resultado de la suma de una multitud de ingredientes de la más variada índole, que sabiamente relacionados entre sí dan lugar a una forma de ser de colmada belleza espiritual.
Miguel-Angel Martí García; La Elegancia, 2ªedición (2001), Ediciones Internacionales Universitarias, 1993, Madrid, p.43.

Lo que realmente encanta de una persona es sentirse respetada por ella.
Miguel-Angel Martí García; La Elegancia, 2ªedición (2001), Ediciones Internacionales Universitarias, 1993, Madrid, p.44.

La elegancia tiene cierto consorcio con el silencio, con el saber escuchar.
Miguel-Angel Martí García; La Elegancia, 2ªedición (2001), Ediciones Internacionales Universitarias, 1993, Madrid, p.45.

La forma de hablar de una persona dice más de ella que su vestuario.
Miguel-Angel Martí García; La Elegancia, 2ªedición (2001), Ediciones Internacionales Universitarias, 1993, Madrid, p.46.

miércoles, 5 de septiembre de 2007

La Elegancia / Miguel-Angel Martí

Lo que somos por dentro es lo que manifestamos por fuera.
Miguel-Angel Martí García; La Elegancia, 2ªedición (2001), Ediciones Internacionales Universitarias, 1993, Madrid, p.28.

Lo que de bello o elegante pueda haber en las personas es una expresión de la belleza que anida en su espíritu.
Miguel-Angel Martí García; La Elegancia, 2ªedición (2001), Ediciones Internacionales Universitarias, 1993, Madrid, p.29.

Ser delicado interormente y tener un vocabulario grosero no es posible.
Miguel-Angel Martí García; La Elegancia, 2ªedición (2001), Ediciones Internacionales Universitarias, 1993, Madrid, p.29.

Sin cariño la delicadeza no existe, porque es precisamente el amor quien inventa las mil maneras de hacer la vida agradable.
Miguel-Angel Martí García; La Elegancia, 2ªedición (2001), Ediciones Internacionales Universitarias, 1993, Madrid, p.35.

El cultivo del mundo interior propicia que nuestro sello personal esté más remarcado, porque lo que en verdad particulariza a una persona es la riqueza de su pensamiento, su cultura y su bondad.
Miguel-Angel Martí García; La Elegancia, 2ªedición (2001), Ediciones Internacionales Universitarias, 1993, Madrid, p.38.

Tu destino es buscar lo que se esconde tras la espeza corteza de los días.
E. Sánchez Rosillo, El poeta en Miguel-Angel Martí García; La Elegancia, 2ªedición (2001), Ediciones Internacionales Universitarias, 1993, Madrid, p.38.

La plasticidad del ser humano admite concreciones muy distintas: de ahí que la elegancia sea un bien adquirido, una conquista personal, una manifestación de la riqueza interior de quién la posee.
Miguel-Angel Martí García; La Elegancia, 2ªedición (2001), Ediciones Internacionales Universitarias, 1993, Madrid, p.42.

viernes, 31 de agosto de 2007

La Elegancia / Miguel-Angel Martí

La elegancia tiene que ver mucho más con la riqueza interior que con el adorno.
Miguel-Angel Martí García; La Elegancia, 2ªedición (2001), Ediciones Internacionales Universitarias, 1993, Madrid, p.13.

Todos tenemos experiencia de que hay personas cuyos mensajes son aburridos, pobres y repetitivos, mientras hay otras – menos – que nos sugieren mundos nuevos, cargados de sabiduría, que no tienen nada de vulgares y despiertan en nosotros la ilusión de vivir y bucear en lo mejor de nosotros mismos.
Miguel-Angel Martí García; La Elegancia, 2ªedición (2001), Ediciones Internacionales Universitarias, 1993, Madrid, p.18.

Hablamos de lo que pensamos, y pensamos en función de lo que somos (elegantes o vulgares).
Miguel-Angel Martí García; La Elegancia, 2ªedición (2001), Ediciones Internacionales Universitarias, 1993, Madrid, p.19.

Es que la elegancia, como el arte, no es una realidad acabada; por el contrario por su misma condición es una estructura abierta, que constantemente reclama instancias superiores.
Miguel-Angel Martí García; La Elegancia, 2ªedición (2001), Ediciones Internacionales Universitarias, 1993, Madrid, p.20.

Una persona anticuada nunca es elegante. La elegancia siempre tiene un toque de vanguardismo.
Miguel-Angel Martí García; La Elegancia, 2ªedición (2001), Ediciones Internacionales Universitarias, 1993, Madrid, p.21.

La elegancia se configura siempre en torno a un sello personal, a un estilo peculiar.
Miguel-Angel Martí García; La Elegancia, 2ªedición (2001), Ediciones Internacionales Universitarias, 1993, Madrid, p.24.

viernes, 24 de agosto de 2007

La Intimidad / Miguel Angel Martí García

El hombre maduro, que sabe vivir sus ratos de soledad en clave de felicidad no identifica, como el adolescente, la felicidad con el bullicio, sino más bien con el solaz, la tranquilidad y la lucidez interior. En este tipo de felicidad hay también actividad, pero se trata de una actividad imaginaria intelectual, a través de la cual se dan descubrimientos, nuevos hallazgos, se iluminan zonas oscuras, se disfruta ante las manifestaciones artísticas: se da, en fin, una simbiosis de contemplación y creación.
Miguel-Angel Martí García; La Intimidad, 6ªedición (2005), Ediciones Internacionales Universitarias, 1992, Madrid, p.98.

La realidad que no puede ser nombrada no es conocida.
Miguel-Angel Martí García; La Intimidad, 6ªedición (2005), Ediciones Internacionales Universitarias, 1992, Madrid, p.114

El saber escuchar se ha convertido en una nota distintiva de humanidad.
Miguel-Angel Martí García; La Intimidad, 6ªedición (2005), Ediciones Internacionales Universitarias, 1992, Madrid, p.120.

Esas personas que con su silencio, con su mirada, con su cuerpo entero están diciendo habla, tómate el tiempo que quieras, que yo te escucho, se adornan de un atractivo dificilmente superable.
Miguel-Angel Martí García; La Intimidad, 6ªedición (2005), Ediciones Internacionales Universitarias, 1992, Madrid, p.120.

martes, 21 de agosto de 2007

La Intimidad / Miguel-Angel Martí García

La realización personal pasa necesariamente por la realización de lo que éramos capaces de hacer.
Miguel-Angel Martí García; La Intimidad, 6ªedición (2005), Ediciones Internacionales Universitarias, 1992, Madrid, p.77.

El sufrimiento es un hematoma en el alma.
Miguel-Angel Martí García; La Intimidad, 6ªedición (2005), Ediciones Internacionales Universitarias, 1992, Madrid, p.87.

Tener humanidad es tener capacidad de acogida.
Miguel-Angel Martí García; La Intimidad, 6ªedición (2005), Ediciones Internacionales Universitarias, 1992, Madrid, p.88.

Quién corre del primero que se distancia es de él mismo.
Miguel-Angel Martí García; La Intimidad, 6ªedición (2005), Ediciones Internacionales Universitarias, 1992, Madrid, p.91.

Enfrentarse a uno mismo sin urgencias, tranquilo, distendido, es una verdadera aventura, porque uno está propiciando ser amable consigo mismo.
Miguel-Angel Martí García; La Intimidad, 6ªedición (2005), Ediciones Internacionales Universitarias, 1992, Madrid, p.91.

miércoles, 15 de agosto de 2007

La Intimidad / Miguel-Angel Martí García

Si yo no tomo un protagonismo decidido en mi vida, lo que acontezca en ella tendrá un sentido desintegrador, y seré un ser sin amo, adueñado por los acontecimientos que sucedan en mi.
Miguel-Angel Martí García; La Intimidad, 6ªedición (2005), Ediciones Internacionales Universitarias, 1992, Madrid, p.56.

Es necesario escuchar el silencio, para saber qué hay dentro de uno mismo.
Miguel-Angel Martí García; La Intimidad, 6ªedición (2005), Ediciones Internacionales Universitarias, 1992, Madrid, p.57.

La soledad enriquecedora es aquella que se entiende en clave de bùsqueda, no de huída.
Miguel-Angel Martí García; La Intimidad, 6ªedición (2005), Ediciones Internacionales Universitarias, 1992, Madrid, p.58.

Renunciar a algo que vimos con claridad que debìamos hacer, es renunciar a una parte de nosotros mismos; de ahí el serio empeño que debemos poner para sacarlo adelante.
Miguel-Angel Martí García; La Intimidad, 6ªedición (2005), Ediciones Internacionales Universitarias, 1992, Madrid, p.70.

viernes, 10 de agosto de 2007

La Intimidad / Miguel-Angel Martí García

En la medida en que en un sujeto la vida se traduce en vivencia, la trama biográfica de su propio yo adquiere una contextura mayor, y mejora la calidad de vida.
Miguel-Angel Martí García; La Intimidad, 6ªedición (2005), Ediciones Internacionales Universitarias, 1992, Madrid, p.26.

En las almas ocurre como en los armarios, las hay vacías y llenas, que guardan objetos de valor o sin él, limpias y sucias.
Miguel-Angel Martí García; La Intimidad, 6ªedición (2005), Ediciones Internacionales Universitarias, 1992, Madrid, p.37- 38.

El mundo interior influye en el cuerpo. La mirada, el rictus del rostro, los gestos, el mismo tono de la voz, no se originan únicamente en unos órganos físicos, sino que además son matizados, vivificados por el talante, la forma de ser que nace de lo más profundo del hombre.
Miguel-Angel Martí García; La Intimidad, 6ªedición (2005), Ediciones Internacionales Universitarias, 1992, Madrid, p.43.

Habría que decirle, a quién estuviera tan preocupado de su imagen externa, que quizás el mejor camino para el éxito sería enriquecer su mundo interior, para que de él saliera al exterior ese glamour que anda buscando.
Miguel-Angel Martí García; La Intimidad, 6ªedición (2005), Ediciones Internacionales Universitarias, 1992, Madrid, p.43.

viernes, 3 de agosto de 2007

Dios y los Hijos / Jesús Urteaga

No puede subir las cimas de los montes si no es capaz de andar con soltura por el llano.
Jesús Urteaga; Dios y Los Hijos (1960), 22ªEdición (2003), Rialp, S.A., Madrid, p. 274.

Corregíos y se corregirán.
Jesús Urteaga; Dios y Los Hijos (1960), 22ªEdición (2003), Rialp, S.A., Madrid, p. 275.

¡Padres! Un nuevo trabajo os encargo: fomentar en vuestros hijos una afición al margen de los estudios.
Jesús Urteaga; Dios y Los Hijos (1960), 22ªEdición (2003), Rialp, S.A., Madrid, p. 284.

En primer lugar, ¡formaos! ¿Cómo esperáis dar doctrina sin formación? ¿Creéis sinceramente que Dios suplirá vuestra pereza?
Jesús Urteaga; Dios y Los Hijos (1960), 22ªEdición (2003), Rialp, S.A., Madrid, p. 299.

Nuestra pobre tierra será siempre, un pequeño valle de lágrimas y dolores…pero no es de cristano quién ceda a la tentación de no mejorarla!
Jesús Urteaga; Dios y Los Hijos (1960), 22ªEdición (2003), Rialp, S.A., Madrid, p. 305.

El mañana será como lo hayamos preparado hoy; suelen darse pocas sorpresas.
Jesús Urteaga; Dios y Los Hijos (1960), 22ªEdición (2003), Rialp, S.A., Madrid, p. 306.

A la reforma de los hogares seguirá la reforma del mundo.
Jesús Urteaga; Dios y Los Hijos (1960), 22ªEdición (2003), Rialp, S.A., Madrid, p. 311.

martes, 31 de julio de 2007

Dios y los Hijos / Jesús Urteaga

Tres ventanas tiene el corazón cuando se llena de dolor: Hablar, llorar y rezar.
Jesús Urteaga; Dios y Los Hijos (1960), 22ªEdición (2003), Rialp, S.A., Madrid, p. 244.

Yo no puedo consolarte, pero Dios sí. No dejes de rezar.
Jesús Urteaga; Dios y Los Hijos (1960), 22ªEdición (2003), Rialp, S.A., Madrid, p. 247.

Los jóvenes abusarán siempre de la libertad si no os habéis preocupado de hacerlos libres.
Jesús Urteaga; Dios y Los Hijos (1960), 22ªEdición (2003), Rialp, S.A., Madrid, p. 253.

¿Has preparado rectamente la conciencia de tus hijos para que puedan, libremente, elegir siempre lo mejor?
Jesús Urteaga; Dios y Los Hijos (1960), 22ªEdición (2003), Rialp, S.A., Madrid, p. 253.

Elegir el mal no es libertad, sino capricho. La libertad está encaminada al perfeccionamiento del hombre y tiene, en consecuencia, por objeto lo verdadero y lo bueno.
Jesús Urteaga; Dios y Los Hijos (1960), 22ªEdición (2003), Rialp, S.A., Madrid, p. 259.

El mimo no es amor, sino frivolidad. En el amor te das; en el mimo te buscas. Mimar es buscar compensaciones en el amor.
Jesús Urteaga; Dios y Los Hijos (1960), 22ªEdición (2003), Rialp, S.A., Madrid, p. 266.

Cuando veáis sufrir a los hijos, no os ablandéis. No les mintáis cuando los llevéis al médico. NO tengáis miedo a pedirles esfuerzos. Fiaos de su reciedumbre. Estimulad ese heroísmo latente que vive en el alma de todo muchacho.
Jesús Urteaga; Dios y Los Hijos (1960), 22ªEdición (2003), Rialp, S.A., Madrid, p. 268.

sábado, 28 de julio de 2007

Dios y los Hijos / Jesús Urteaga

No llenéis de amenazas y prohibiciones la vida del hogar. ¡Llenad el ambiente de contenido positivo!
Jesús Urteaga; Dios y Los Hijos (1960), 22ªEdición(2003), Rialp, S.A.,Madrid,p. 210.

El sentido positivo en tu hogar, está a grandes rasgos en:
Más amor que temores.
Más virtudes que pecados.
Más ángeles que diablos.
Más contrición que atrición.
Más confianza que temor.
Más diversión que aburrimiento.
Más estímulos que reprimendas.
Más aliento que amenazas.
Más premio que castigo.
Más elogio que censura.
Más ideales que prohibiciones.
Más alegría que mal Hunor.
Jesús Urteaga; Dios y Los Hijos (1960), 22ªEdición (2003), Rialp, S.A., Madrid,p. 212.

Con diez elogios te ahorrarás cien prohibiciones.
Jesús Urteaga; Dios y Los Hijos (1960), 22ªEdición (2003), Rialp, S.A., Madrid,p. 213.

Cuántas cosas tenemos que aprender para enseñar a los jóvenes el camino de la vida!
Jesús Urteaga; Dios y Los Hijos (1960), 22ªEdición (2003), Rialp, S.A., Madrid,p. 232.

Matar una vocación es, al menos, tan criminal como el aborto.
Jesús Urteaga; Dios y Los Hijos (1960), 22ªEdición (2003), Rialp, S.A., Madrid, p. 234.

viernes, 20 de julio de 2007

Dios y Los Hijos / Jesús Urteaga

Conociendo a los hijos se sabe perfectamente como son los padres: Si sois tiranos, os saldrán rebeldes u hombres sin personalidad
Si inflexibles, hipócritas.
Si desconfiados, tímidos.
Si mimosos, irresponsables.
Si tenéis poca fe, supersticiosos.
Si poca esperanza, sin hijos.
Si poco amor, envidiosos.
Si no sois amigos de la libertad, serviles.
Si practicáis lo que no hacéis, fariseos.
Si avaros, con corazón de papel moneda.
Si escrupulosos, obsesionados por la impureza.
Si individualistas, inútiles para el mundo.
Jesús Urteaga; Dios y Los Hijos (1960), 22ªEdición(2003), Rialp, S.A.,Madrid,p. 177-178.

No permitas que entren miedos ni temores en tu hogar.
Jesús Urteaga; Dios y Los Hijos (1960), 22ªEdición(2003), Rialp, S.A.,Madrid,p. 185.

El primer paso en la educación de los hijos es que el padre sea amigo de sus hijos. Un amigo con más años, más experiencia, más amor.
Jesús Urteaga; Dios y Los Hijos (1960), 22ªEdición(2003), Rialp, S.A.,Madrid,p. 185.

Educaréis perfectamente si tenéis vivo el pensamiento de que el cometido de unos buenos padres consiste en hacerse innecesarios lo más pronto posible.
Jesús Urteaga; Dios y Los Hijos (1960), 22ªEdición(2003), Rialp, S.A.,Madrid,p. 195.

Un castigo no tiene porqué darse en voz alta. Al niño que grita, habladle siempre en voz baja.
Jesús Urteaga; Dios y Los Hijos (1960), 22ªEdición(2003), Rialp, S.A.,Madrid,p. 197.

martes, 17 de julio de 2007

Dios y los Hijos / Jesús Urteaga

Todo cuanto hagamos a los demás hombres, se lo hacemos a Cristo.
Jesús Urteaga; Dios y Los Hijos (1960), 22ªEdición(2003), Rialp, S.A., Madrid,p.116.

No es cristiano el trabajo que impide atender a Dios, a la mujer/marido, a los hijos y a los amigos.
Jesús Urteaga; Dios y Los Hijos (1960), 22ªEdición(2003), Rialp, S.A., Madrid,p.127.

¡No, no puede ser! Correteáis por todas partes mientras los hijos están esperando en casa.
Jesús Urteaga; Dios y Los Hijos (1960), 22ªEdición(2003), Rialp, S.A.,Madrid, p. 129.

¿Qué hacéis, madres, fuera del hogar todas las tardes? Si es por necesidad, Dios suplirá vuestra ausencia; pero si es por capricho, la ausencia terminará en vicio, un vicio que acaba por arruinar a la familia.
Jesús Urteaga; Dios y Los Hijos (1960), 22ªEdición(2003), Rialp, S.A.,Madrid,p. 129.

La formación de la personalidad de los hijos depende, en gran parte, de cómo resolváis las pequeñas, inesperadas e innumerables alternativas de la vida familiar.
Jesús Urteaga; Dios y Los Hijos (1960), 22ªEdición(2003), Rialp, S.A.,Madrid,p. 144.

El corazón está hecho para amar cosas grandes.
Jesús Urteaga; Dios y Los Hijos (1960), 22ªEdición(2003), Rialp, S.A.,Madrid,p. 155.

viernes, 13 de julio de 2007

Jesús Urteaga / Dios y los hijos

Vosotros, padres y amigos, los que ayudéis a muchos hijos a ganarse el cielo, brillaréis eternamente como estrellas.
Jesús Urteaga; Dios y Los Hijos (1960), 22ªEdición(2003), Rialp, S.A.,Madrid,p.13.

No ensuciéis la vida, con vuestros “ojalás”.
Jesús Urteaga; Dios y Los Hijos (1960), 22ªEdición(2003), Rialp, S.A.,Madrid,p.62.

¡Puede tanto un hogar!
Jesús Urteaga; Dios y Los Hijos (1960), 22ªEdición(2003), Rialp, S.A.,Madrid,p.71.

A fuerza de hablar y hablar de cosas de poca importancia, nos olvidamos de las trascendentales.
Jesús Urteaga; Dios y Los Hijos (1960), 22ªEdición(2003), Rialp, S.A.,Madrid,p.79.

Enseña a tus hijos que no hagan nunca daño a nadie.
Jesús Urteaga; Dios y Los Hijos (1960), 22ªEdición(2003), Rialp, S.A.,Madrid,p.104.

A veces me pregunto si será preciso organizar una ”sociedad protectora de hombres”.
Jesús Urteaga; Dios y Los Hijos (1960), 22ªEdición(2003), Rialp, S.A.,Madrid,p.107.

martes, 10 de julio de 2007

Mercedes Eguibar Galarza / ¿Porqué se Amotinan las Gentes?

La vida interior consiste en que contemos en todo momento con el señor.
Mercedes Eguibar Galarza; ¿Porqué se Amotinan las Gentes? (Salmo II), Segunda Edición, Rialp, Madrid, 1972, p.293.

Es indudable que cuando dejamos que Dios forme parte de nuestra vida nos enriquecemos, porque la paz, la alegría y la inquietud de querer dar más se exteriorizan.
Mercedes Eguibar Galarza; ¿Porqué se Amotinan las Gentes? (Salmo II), Segunda Edición, Rialp, Madrid, 1972, p.294.

Los actos, los movimientos, las expesiones, incluso el ritmo que damos al trabajo, va impregnado de esa paz o de esa trizteza interior. Y es indudable que los demás se acercan a nosotros cuando advierten esa paz, que algunos no sabrán que es Dios hasta que se lo hagamos ver.
Mercedes Eguibar Galarza; ¿Porqué se Amotinan las Gentes? (Salmo II), Segunda Edición, Rialp, Madrid, 1972, p.294.

No somos caminantes solitarios que en su soledad intentan amar, sino todo lo contrario: deseamos aprovechar todas las circunstancias para demostrar que Cristo vive en nosotros y que los demás deben participar de esta vida.
Mercedes Eguibar Galarza; ¿Porqué se Amotinan las Gentes? (Salmo II), Segunda Edición, Rialp, Madrid, 1972, p.295.

viernes, 6 de julio de 2007

Mercedes Eguibar Galarza / ¿Porqué se Amotinan las Gentes?

Tenemos experiencia personal de que cuanto más condescendientemente tratamos a nuestro cuerpo, más nos esclaviza.
Mercedes Eguibar Galarza; ¿Porqué se Amotinan las Gentes? (Salmo II), Segunda Edición, Rialp, Madrid, 1972, p.243.

La fe sin doctrina es insuficiente.
Mercedes Eguibar Galarza; ¿Porqué se Amotinan las Gentes? (Salmo II), Segunda Edición, Rialp, Madrid, 1972, p.263.

En la vida interior también debe existir ambición de conquista.
Mercedes Eguibar Galarza; ¿Porqué se Amotinan las Gentes? (Salmo II), Segunda Edición, Rialp, Madrid, 1972, p.283.

Un caminante triste no arrastra a los demás, inspira más bien pena.
Mercedes Eguibar Galarza; ¿Porqué se Amotinan las Gentes? (Salmo II), Segunda Edición, Rialp, Madrid, 1972, p.285.

Dios bajó a nosotros; ahora somos nosotros los que tenemos que acercarnos a El.
Mercedes Eguibar Galarza; ¿Porqué se Amotinan las Gentes? (Salmo II), Segunda Edición, Rialp, Madrid, 1972, p.293.

martes, 3 de julio de 2007

Mercedes Eguibar Galarza / Porqué se Amotinan las Gentes?

El amor de un padre no se demuestra dejando que su hijo haga lo que se le venga en gana.
Mercedes Eguibar Galarza; ¿Porqué se Amotinan las Gentes? (Salmo II), Segunda Edición, Rialp, Madrid, 1972, p.151.

Para mantener un fuego, hay que tener la preocupación de que no se extinga. Si se apaga lo volvemos a encender, pero resulta necesaria una limpieza previa de leños y cenizas.
Mercedes Eguibar Galarza; ¿Porqué se Amotinan las Gentes? (Salmo II), Segunda Edición, Rialp, Madrid, 1972, p.158.

El apostolado no depende de nuestras condiciones personales, sino de nuestra unión con cristo.
Mercedes Eguibar Galarza; ¿Porqué se Amotinan las Gentes? (Salmo II), Segunda Edición, Rialp, Madrid, 1972, p.189.

La soledad no es propia del cristiano. Buscaremos siempre la compañía y la amistad.
Mercedes Eguibar Galarza; ¿Porqué se Amotinan las Gentes? (Salmo II), Segunda Edición, Rialp, Madrid, 1972, p.195.

Al limpiar el entendimiento y el corazón de nuestras cosas, permitimos que, en el mismo lugar, se vayan imprimiendo los rasgos de Cristo.
Mercedes Eguibar Galarza; ¿Porqué se Amotinan las Gentes? (Salmo II), Segunda Edición, Rialp, Madrid, 1972, p.210.

viernes, 29 de junio de 2007

Mercedes Eguibar Galarza / ¿Porqué se Amotinan las Gentes?

El tiempo es oro, dice el refrán; y así hay que verlo. Cada minuto que pasa acorta la vida y va acercándola a su fin. Por eso deseamos que el tic tac nos marque siempre horas ganadas para Dios.
Mercedes Eguibar Galarza; ¿Porqué se Amotinan las Gentes? (Salmo II), Segunda Edición, Rialp, Madrid, 1972, p.98.

La sinceridad es saber enfrentarse primero con uno mismo, después con Dios y luego con los demás.
Mercedes Eguibar Galarza; ¿Porqué se Amotinan las Gentes? (Salmo II), Segunda Edición, Rialp, Madrid, 1972, p.114.

El amor entiende de miradas.
Mercedes Eguibar Galarza; ¿Porqué se Amotinan las Gentes? (Salmo II), Segunda Edición, Rialp, Madrid, 1972, p.123.

Es imposible decir que no gusta aquello que lleva tanto amor en la presentación.
Mercedes Eguibar Galarza; ¿Porqué se Amotinan las Gentes? (Salmo II), Segunda Edición, Rialp, Madrid, 1972, p.147.

La disposición de docilidad y de esfuerzo, es precisamente, la que nos consigue la gracia suficiente para vencer. Y en ese quiero y no quiero, nos acompaña la sonrisa de Dios. Si dejáramos de luchar, dejaríamos de merecer.
Mercedes Eguibar Galarza; ¿Porqué se Amotinan las Gentes? (Salmo II), Segunda Edición, Rialp, Madrid, 1972, p.149.

martes, 26 de junio de 2007

Mercedes Eguibar Galarza / ¿Porqué se Amotinan las Gentes?

Desde pequeños, y debido a la fragilidad humana, tendemos a separar libertad y responsabilidad, supliendo ésta última por el deseo del momento.
Mercedes Eguibar Galarza; ¿Porqué se Amotinan las Gentes? (Salmo II), Segunda Edición, Rialp, Madrid, 1972, p.26.

Vamos a trazarnos un plan. Un plan revisado por Dios en la oración..... Mercedes Eguibar Galarza; ¿Porqué se Amotinan las Gentes? (Salmo II), Segunda Edición, Rialp, Madrid, 1972, p.38.

El mal aparece siempre y tiene gran fuerza, porque resulta más fácil rodar desde lo alto de una montaña que ascender por ella.
Mercedes Eguibar Galarza; ¿Porqué se Amotinan las Gentes? (Salmo II), Segunda Edición, Rialp, Madrid, 1972, p.57.

Es tan fácil, tan sencillo, eliminar cualquier enfermedad que padezca nuestra alma, y tan difícil ceder cuando nos dejamos llevar por la soberbia, que somos capaces de retener algo que nos hace sufrir antes que doblegar nuestra voluntad.
Mercedes Eguibar Galarza; ¿Porqué se Amotinan las Gentes? (Salmo II), Segunda Edición, Rialp, Madrid, 1972, p.71.

sábado, 23 de junio de 2007

Juan Bautista Chautard / El Alma de todo Apostolado

A sacerdote Santo, se dice corresponde pueblo fervoroso; a sacerdote fervoroso, corresponde pueblo piadoso; a sacerdote piadoso, corresponde pueblo honrado; a sacerdote honrado, corresponde pueblo impío.
Juan Bautista Chautard; El Alma de todo Apostolado, Edición Chilena, Santiago, abril 1987, p.50.

Reconozco que la carencia de vida interior es la raíz de todas mis faltas, dudas, sequedades, disgustos y mala salud.
Juan Bautista Chautard; El Alma de todo Apostolado, Edición Chilena, Santiago, abril 1987, p.54.

Toda causa es superior a su efecto; es preciso pues mayor perfección para perfeccionar a los demás que para perfeccionarse a sí mismo.
Juan Bautista Chautard; El Alma de todo Apostolado, Edición Chilena, Santiago, abril 1987, p.66.

Por la eucaristía se perfecciona el amor.
Juan Bautista Chautard; El Alma de todo Apostolado, Edición Chilena, Santiago, abril 1987, p.176.

viernes, 15 de junio de 2007

Juan Bautista Chautard /El Alma de todo Apostolado

Puede definirse la vida interior diciendo que es una vigilancia y custodia habitual del corazón cada vez más exacta, fuerte y dilatada, que por el recurso frecuente a Dios nos arma y guarnece de defensa para la lucha cotidiana contra los defectos, nos asegura la adquisición de las virtudes y perfecciona el alma en el amor divino, por la unión a Jesús.
Juan Bautista Chautard; El Alma de todo Apostolado, Edición Chilena, Santiago, abril 1987, p.26.

La vida interior mana y procede forzosamente de la vida eucarística.
Juan Bautista Chautard; El Alma de todo Apostolado, Edición Chilena, Santiago, abril 1987, p.35.

No hablemos de la pereza y gula espiritual que hace consistir la vida interior en los goces de una agradable ociosidad y en buscar mucho más los consuelos de Dios que al Dios de los consuelos.
Juan Bautista Chautard; El Alma de todo Apostolado, Edición Chilena, Santiago, abril 1987, p.43.

Si el mundo va de mal en peor es porque más se confía en las batallas que en las oraciones.
Juan Bautista Chautard; El Alma de todo Apostolado, Edición Chilena, Santiago, abril 1987, p.45.

martes, 12 de junio de 2007

Jacques Philippe / La Paz Interior

Dios lo pide todo, pero no lo toma todo obligatoriamente.
Philippe, Jacques, La Paz Interior, Ediciones Rialp, S.A., Madrid (1991), 2006, p.40.

Crecer o desarrollarse en la vida espiritual, es aprender a amar.
Philippe, Jacques, La Paz Interior, Ediciones Rialp, S.A., Madrid (1991), 2006, p.45.

Perder la paz no es de Dios.
Philippe, Jacques, La Paz Interior, Ediciones Rialp, S.A., Madrid (1991), 2006, p.53.

La prueba del progreso espiritual no es tanto la de no caer, sino la de ser capaz de levantarse rápidamente de las caídas.
Philippe, Jacques, La Paz Interior, Ediciones Rialp, S.A., Madrid (1991), 2006, p.62.

Si no soy capaz de hacer grandes cosas no me descorazono, porque hago las pequeñas.
Philippe, Jacques, La Paz Interior, Ediciones Rialp, S.A., Madrid (1991), 2006, p.76.

El alma se reeduca frecuentemente por medio del cuerpo.
Philippe, Jacques, La Paz Interior, Ediciones Rialp, S.A., Madrid (1991), 2006, p.77.

viernes, 8 de junio de 2007

Jacques Philippes / La Paz Interior

Todo el bien que podamos hacer viene de Dios y sólo de El.
Philippe, Jacques; La Paz Interior, Ediciones Rialp, S.A., Madrid (1991), 2006, p.11.

Debemos intentar descubrir las condiciones espirituales que permiten a Dios actuar en nosotros.
Philippe, Jacques; La Paz Interior, Ediciones Rialp, S.A., Madrid (1991), 2006, p.12.

Cuanto más serena y tranquila está el alma, más se refleja Dios en ella.
Philippe, Jacques, La paz Interior, Ediciones Rialp, S.A., Madrid (1991), 2006, p.13.

Las razones por las que perdemos la paz son siempre malas razones.
Philippe, Jacques, La Paz Interior, Ediciones Rialp, S.A., Madrid (1991), 2006, p.20.

Son muchos los jóvenes que dudan en entregar totalmente su vida a dios porque no confían en que El será capaz de hacerles plenamente feliz.
Philippe, Jacques, La Paz Interior, Ediciones Rialp, S.A., Madrid (1991), 2006, p.30.

Mientras el paracaidista no salte al vacío, no podrá comprobar que le sostienen las cuerdas, pues el paracaídas aún no ha tenido la posibilidad de abrirse. Es preciso saltar primero, y sólo entonces se sentirá sostenido.
Philippe, Jacques, La Paz Interior, Ediciones Rialp, S.A., Madrid (1991), 2006, p.32.

miércoles, 6 de junio de 2007

Jacques Philippe / En la Escuela del Espíritu Santo

La voluntad de Dios jamás se opone a lo que hay en mí de bueno: la aspiración a la verdad, a la vida, a la felicidad, a la plenitud del amor, etc. La sumisión a Dios poda cosas en mí, pero nunca ahoga lo mejor de mi mismo: las profundas aspiraciones positivas que me habitan. Por el contrario, las despierta, las fortalece, las orienta y las libera de los obstáculos para su realización.
Jacques Philippe; En la Escuela del Espíritu Santo, San Pablo, Buenos Aires, 2006, p.91.

El que camina con el señor y se deja conducir por él, experimenta paulatinamente un sentimiento de libertad; su corazón no se reduce, no se ahoga, sino, por el contrario, se dilata y respira continuamente más. Dios es el amor infinito, y en él no hay nada de estrecho ni reducido, sino que todo es ancho y amplio. El alma que camina con Dios se siente libre, siente que no tiene nada que temer, sino que por el contrario, todo le está sometido porque todo concurre a su bien, tanto las circunstancias favorables como las desfavorables, tanto el bien como el mal.
Jacques Philippe; En la Escuela del Espíritu Santo, San Pablo, Buenos Aires, 2006, p.91.

El adolescente está descontento de depender de sus padres, pues esta dependencia le pesa: preferiría ser autónomo y no necesitar a nadie. Pero el niño (en quién nos tenemos que convertir según el Evangelio) no sufre por depender totalmente de sus padres, en realidad lo que recibe es amor, al que responde amando, con una forma de amar que es precisamente la alegría de recibir y de devolver en amor lo que recibe.
Jacques Philippe; En la Escuela del Espíritu Santo, San Pablo, Buenos Aires, 2006, p.92.

viernes, 1 de junio de 2007

Jacques Philippe / En La Escuela Del Espíritu Santo

Las tres mejores y más seguras señales de una inspiración legítima son: la perseverancia contra la inconstancia y ligereza; la paz y suavidad del corazón contra las inquietudes y falso celo; la humilde obediencia contra la singularidad y la terquedad.
Jacques Philippe; En la Escuela del Espíritu Santo, San Pablo, Buenos Aires, 2006, p.81.

La docilidad a Dios no hace del hombre una marioneta. Dejarse guiar por los mandamientos y por las inspiraciones del Espíritu Santo no significa navegar con “piloto automático”, sin tener nada que hacer, sino que da lugar al ejercicio de la libertad, de la responsabilidad, del espíritu de iniciativa, etc. Pero en lugar de que ese juego de mi libertad sea caótico o esté gobernado por mis deseos superficiales, está orientado por Dios, en el sentido que procura lo que es mejor para mi.
Jacques Philippe; En la Escuela del Espíritu Santo, San Pablo, Buenos Aires, 2006, p.90.

Depender de un ser humano puede ser una limitación, pero no lo es depender de Dios, puesto que en él no hay límites: es infinito. La única cosa que Dios nos prohíbe es lo que nos imposibilita ser libres, lo que impide nuestra realización como personas capaces de amar y de ser amadas libremente, y de encontrar su felicidad en el amor. El único límite que Dios nos pone es nuestra condición de criaturas: no podemos, sin ser desdichados, hacer de nuestra vida otra cosa que no sea recibir y dar amor, pues para esto hemos sido creados.
Jacques Philippe; En la Escuela del Espíritu Santo, San Pablo, Buenos Aires, 2006, p.90.

¿Qué es la libertad? No es obrar según nuestros caprichos personales, sin freno alguno, sino permitir que lo mejor, lo más hermoso y más profundo de mí pueda emerger libremente sin verse ahogado por cosas más superficiales: temores, apegos egoístas, falsedades, etc. Si me someto a Dios, esta sumisión va exactamente a “quitarme la capa” de toda una costra que paraliza, para dar lugar a lo que hay de auténtico en mí.
Jacques Philippe; En la Escuela del Espíritu Santo, San Pablo, Buenos Aires, 2006, p.90.

lunes, 28 de mayo de 2007

Jacques Philippe / En La Escuela del Espíritu Santo

La fidelidad a la gracia atrae a otras gracias.
Jacques Philippe; En la Escuela del Espíritu Santo, San Pablo, Buenos Aires, 2006, p.19.

No se trata de aceptar el mal, sino de aceptar la misteriosa sabiduría de Dios que permite el mal.
Jacques Philippe; En la Escuela del Espíritu Santo, San Pablo, Buenos Aires, 2006, p.33.

El Espíritu de Dios es un espíritu de paz, habla y actúa en la paz, nunca en la inquietud y en la agitación.
Jacques Philippe; En la Escuela del Espíritu Santo, San Pablo, Buenos Aires, 2006, p.36.

Dios bendice la actitud de abrir el corazón.
Jacques Philippe; En la Escuela del Espíritu Santo, San Pablo, Buenos Aires, 2006, p.43.

El ejemplo viene a confirmar que la voluntad de Dios está donde existe el máximo de amor, pero no forzosamente donde esté el máximo de sufrimiento…¡Hay más amor en descansar, gracias a la confianza, que en angustiarse por la inquietud!
Jacques Philippe; En la Escuela del Espíritu Santo, San Pablo, Buenos Aires, 2006, p.60.

Mercedes Salisachs; El secreto de las flores

1 Y lo que es peor, el desmoronamiento se produjo de repente, sin que hubiera intervenido antes un signo de alerta, ni los ecos de aquella n...