domingo, 14 de julio de 2013

Elsa Punset; Inocencia Radical

«El ángel que presidió mi nacimiento dijo: “Pequeña criatura hecha de alegría y júbilo, corre y ama sin la ayuda de nadie en la Tierra”». William Blake en Elsa Punset; Inocencia Radical, ePUB, 2009, p.6.

Un pensamiento puede arruinar o transformar una vida. Y podemos transformar estos pensamientos. Está en nuestras manos comprender este proceso, conocer su cara oculta, saber tocar sus resortes. Elsa Punset; Inocencia Radical, ePUB, 2009, p.13.

Las mismas capacidades que sirven para la creatividad pueden atarnos de pies y manos a lealtades trasnochadas y miedos inventados. Elsa Punset; Inocencia Radical, ePUB, 2009, p.17.

No hay peor cárcel que la que construimos nosotros mismos con los límites autoimpuestos y la negación de la vida fruida e incierta. Elsa Punset; Inocencia Radical, ePUB, 2009, p.17.

Como siempre, a los seres humanos se nos escapa lo infinitamente pequeño y lo infinitamente grande; sólo vemos, con los ojos desnudos, lo que está pegado a la punta de la nariz. Elsa Punset; Inocencia Radical, ePUB, 2009, p.40.

A menudo ayudo a las personas a vivir de maneras más fluidas. Cuando las relaciones personales se complican, o cuando sentimos dolor, puede que sea porque nos hemos quedado atrapados en el tiempo. Por ejemplo, si te quedas atrapado en el futuro, puede que estés obsesionado por lo que está a punto de ocurrir, por lo que podría ocurrir y entonces te embarga la ansiedad y el temor. Elsa Punset; Inocencia Radical, ePUB, 2009, p.53.

Comprender las razones visibles e invisibles que propician el deseo y el miedo, urgente y poderoso, es el siguiente e ineludible paso para empezar a ser dueños del presente. Elsa Punset; Inocencia Radical, ePUB, 2009, p.57.

Yo no soy mi deseo, yo no soy mi carencia: el deseo, y en particular el deseo insatisfecho, sólo es problemático cuando invade el sentido profundo de quienes somos. Elsa Punset; Inocencia Radical, ePUB, 2009, p.74.

Nadie tiene una vida perfecta, siempre existe un ámbito, o varios, donde en un momento dado, o tal vez siempre, las cosas dejan mucho que desear. La fantasía ayuda a ensanchar los límites adustos de la vida real. Elsa Punset; Inocencia Radical, ePUB, 2009, p.93.

Pero las fantasías son también un indicador muy útil para que podamos detectar en qué ámbitos nuestras vidas son claramente insatisfactorias. Elsa Punset; Inocencia Radical, ePUB, 2009, p.93.

En Occidente las estrategias para modificar el comportamiento humano se han centrado en los factores externos, como la farmacología, no en el entrenamiento mental. Elsa Punset; Inocencia Radical, ePUB, 2009, p.103.

Cuando descubrimos además que el sentido de control sobre la propia vida es un factor determinante en la felicidad de una persona, resulta aún más imperativo escapar de las fauces de la suerte y del destino, o de las opiniones ajenas, para encontrar el sentido de los actos y de la vida por uno mismo. Elsa Punset; Inocencia Radical, ePUB, 2009, p.165.

Los conflictos requieren cooperación, no agresión. Elsa Punset; Inocencia Radical, ePUB, 2009, p.229.

Aliviar, disolver la tristeza de los demás no significa juzgar, sino ayudar a que las emociones atrapadas puedan fluir: dejar al otro llorar, hablar y sentir. Elsa Punset; Inocencia Radical, ePUB, 2009, p.267.

Los verdaderos ganadores en esta vida son aquellos a los que no les importa ganar o perder. Estas personas ven más allá de las tonterías de la vida actual, tienen un sentido sólido de quienes son sin necesidad de centrarse en sí mismos o de ser narcisistas. Elsa Punset; Inocencia Radical, ePUB, 2009, p.272.

En las relaciones sin pasión no hay sexo apasionado. Elsa Punset; Inocencia Radical, ePUB, 2009, p.301.

Cuando se busca la pasión fuera de uno mismo, cuando algo tan básico para la felicidad pasa a depender de otro, el resentimiento y la decepción mutuos son inevitables. Elsa Punset; Inocencia Radical, ePUB, 2009, p.302.

Decía Georges Duhamel: «Si quieres amistad, dulzura y alegría, llévalas contigo». Todo lo que necesito está en mí: es difícil acceder a este convencimiento pues resulta tan tentador poner la vida de uno en manos de los demás. Y al principio, dentro de uno se hallan sobre todo las ruinas inconexas con las que no se sabe si se será capaz de construir el milagro. Elsa Punset; Inocencia Radical, ePUB, 2009, p.303.

La vida ha de arrancarse de un mar de posibilidades. Elsa Punset; Inocencia Radical, ePUB, 2009, p.329.

«Estamos todos en las alcantarillas, pero algunos miran a las estrellas», decía Oscar Wilde. Elsa Punset; Inocencia Radical, ePUB, 2009, p.416.

El amor no puede desplegarse en un terreno inhóspito. Elsa Punset; Inocencia Radical, ePUB, 2009, p.441.

Olvidamos o descuidamos generar las palabras de aliento que nutren, los gestos de complicidad que protegen, las miradas que comprenden, todo aquello que físicamente manifiesta y encarna el amor. Escatimamos el amor como si fuese un bien escaso. Lo reservamos para las noches de gloria y los momentos de despedida. Elsa Punset; Inocencia Radical, ePUB, 2009, p.445.

Estamos tan acostumbrados a vivir en la ausencia de amor que apenas nos damos cuenta. Elsa Punset; Inocencia Radical, ePUB, 2009, p.446.

La autoaceptación, dice Marianne Williamson, es la muerte del ego. Elsa Punset; Inocencia Radical, ePUB, 2009, p.512.

Para casi todos la vida encierra muchas despedidas: muertes, distanciamientos o separaciones de amigos y seres queridos, pérdidas de ideales o de sueños… En estos casos el aprendizaje básico al que solemos resistirnos es aprender a despedirnos con alegría de lo que la vida nos quita, y que aún amamos. Lo expresa de nuevo con belleza el psicólogo Joan Garriga: «Pienso que con el tiempo hay todavía un amor más profundo que vendría a decir Te veo y, por tanto, veo de dónde vienes, veo tu camino único y singular… incluso veo que tal vez no te quedaras conmigo para siempre. Elsa Punset; Inocencia Radical, ePUB, 2009, p.521-522.

Cuando miramos las relaciones como fuentes de aprendizaje, podemos aprender nuestra lección sin resentimiento contra nadie. Si la relación acaba, la despedida no será amarga sino que generará gratitud por quien se cruzó en nuestro camino y aportó algo a nuestras vidas. Nos ayudó a crecer, a transformar, a desechar, a avanzar. Elsa Punset; Inocencia Radical, ePUB, 2009, p.522.

Amar sin juzgar significa amar con plenitud, disfrutar con gratitud y dejar ir en libertad. Confiar en que el amor está, como en la mirada de los niños, en cualquier lugar, para así abordarlo sin miedo, como una fuente inagotable de aprendizaje, de transformación y de libertad. Elsa Punset; Inocencia Radical, ePUB, 2009, p.523.

Las circunstancias más atractivas encierran alguna trampa, y porque elijamos lo que elijamos, siempre habrá un reto para medirnos. Nuestra libertad reside en cómo lo afrontamos. Si lo hacemos con rabia y con dolor, desde la comprensión, la rebelión, el afecto, la dependencia, el rechazo, la conciencia o por la simple y llana fuerza de las cosas, es cosa de cada uno. Elsa Punset; Inocencia Radical, ePUB, 2009, p.537.


Incluso dentro de una misma familia dos hermanos utilizarán y sembrarán una herencia psíquica y emocional familiar común de maneras muy diferentes y con resultados dispares. Podemos oscilar entre mirar y lamentarnos o tomar lo que hay y estrujar lo que la vida nos entregó a manos llenas, a pleno pulmón. Elsa Punset; Inocencia Radical, ePUB, 2009, p.538.

viernes, 5 de julio de 2013

La fe es luz en nuestras tinieblas

Quien cree ve; ve con una luz que ilumina todo el trayecto del camino, porque llega a nosotros desde Cristo resucitado, estrella de la mañana que no conoce ocaso. Carta Encíclica LUMEN FIDEI , del sumo pontífice francisco, Roma, 29 de junio de 2013, 1.
El joven Nietzsche invitaba a su hermana Elisabeth a arriesgarse, a « emprender nuevos caminos… con la inseguridad de quien procede autónomamente ». Y añadía: « Aquí se dividen los caminos del hombre; si quieres alcanzar paz en el alma y felicidad, cree; pero si quieres ser discípulo de la verdad, indaga »[3]. Con lo que creer sería lo contrario de buscar. A partir de aquí, Nietzsche critica al cristianismo por haber rebajado la existencia humana, quitando novedad y aventura a la vida. La fe sería entonces como un espejismo que nos impide avanzar como hombres libres hacia el futuro. ……..De esta manera, la fe ha acabado por ser asociada a la oscuridad Carta Encíclica LUMEN FIDEI , del sumo pontífice francisco, Roma, 29 de junio de 2013, 2-3.
La fe se ha visto así como un salto que damos en el vacío, por falta de luz, movidos por un sentimiento ciego; o como una luz subjetiva, capaz quizá de enardecer el corazón, de dar consuelo privado, pero que no se puede proponer a los demás como luz objetiva y común para alumbrar el camino. Poco a poco, sin embargo, se ha visto que la luz de la razón autónoma no logra iluminar suficientemente el futuro; al final, éste queda en la oscuridad, y deja al hombre con el miedo a lo desconocido. De este modo, el hombre ha renunciado a la búsqueda de una luz grande, de una verdad grande, y se ha contentado con pequeñas luces que alumbran el instante fugaz, pero que son incapaces de abrir el camino.  Carta Encíclica LUMEN FIDEI , del sumo pontífice francisco, Roma, 29 de junio de 2013, 3.
la característica propia de la luz de la fe es la capacidad de iluminar toda la existencia del hombre. Porque una luz tan potente no puede provenir de nosotros mismos; ha de venir de una fuente más primordial, tiene que venir, en definitiva, de Dios. Carta Encíclica LUMEN FIDEI , del sumo pontífice francisco, Roma, 29 de junio de 2013, 4.
La fe nace del encuentro con el Dios vivo, que nos llama y nos revela su amor, un amor que nos precede y en el que nos podemos apoyar para estar seguros y construir la vida. Transformados por este amor, recibimos ojos nuevos, experimentamos que en él hay una gran promesa de plenitud y se nos abre la mirada al futuro. Carta Encíclica LUMEN FIDEI , del sumo pontífice francisco, Roma, 29 de junio de 2013, 4.
La fe no habita en la oscuridad, sino que es luz en nuestras tinieblas. Carta Encíclica LUMEN FIDEI del sumo pontífice francisco, Roma, 29 de junio de 2013, 4.
La fe está vinculada a la escucha. Carta Encíclica LUMEN FIDEI , del sumo pontífice francisco, Roma, 29 de junio de 2013, capítulo primero, 8.
La fe « ve » en la medida en que camina, en que se adentra en el espacio abierto por la Palabra de Dios. Carta Encíclica LUMEN FIDEI , del sumo pontífice francisco, Roma, 29 de junio de 2013, capítulo primero, 9.
La luz de la fe está vinculada al relato concreto de la vida, al recuerdo agradecido de los beneficios de Dios y al cumplimiento progresivo de sus promesas. La arquitectura gótica lo ha expresado muy bien: en las grandes catedrales, la luz llega del cielo a través de las vidrieras en las que está representada la historia sagrada. La luz de Dios nos llega a través de la narración de su revelación y, de este modo, puede iluminar nuestro camino en el tiempo, recordando los beneficios divinos, mostrando cómo se cumplen sus promesas. Carta Encíclica LUMEN FIDEI , del sumo pontífice francisco, Roma, 29 de junio de 2013, capítulo primero, 9.
La idolatría no presenta un camino, sino una multitud de senderos, que no llevan a ninguna parte, y forman más bien un laberinto.  La idolatría no presenta un camino, sino una multitud de senderos, que no llevan a ninguna parte, y forman más bien un laberinto. Quien no quiere fiarse de Dios se ve obligado a escuchar las voces de tantos ídolos que le gritan: « Fíate de mí ». La fe, en cuanto asociada a la conversión, es lo opuesto a la idolatría; es separación de los ídolos para volver al Dios vivo, mediante un encuentro personal. Creer significa confiarse a un amor misericordioso, que siempre acoge y perdona, que sostiene y orienta la existencia, que se manifiesta poderoso en su capacidad de enderezar lo torcido de nuestra historia. La fe consiste en la disponibilidad para dejarse transformar una y otra vez por la llamada de Dios. He aquí la paradoja: en el continuo volverse al Señor, el hombre encuentra un camino seguro, que lo libera de la dispersión a que le someten los ídolos. Carta Encíclica LUMEN FIDEI , del sumo pontífice francisco, Roma, 29 de junio de 2013, capítulo primero, 13.
La fe es un don gratuito de Dios que exige la humildad y el valor de fiarse y confiarse, para poder ver el camino luminoso del encuentro entre Dios y los hombres, la historia de la salvación. Carta Encíclica LUMEN FIDEI , del sumo pontífice francisco, Roma, 29 de junio de 2013, capítulo primero, 14
Recuperar la conexión de la fe con la verdad es hoy aun más necesario, precisamente por la crisis de verdad en que nos encontramos. En la cultura contemporánea se tiende a menudo a aceptar como verdad sólo la verdad tecnológica: es verdad aquello que el hombre consigue construir y medir con su ciencia; es verdad porque funciona y así hace más cómoda y fácil la vida. Hoy parece que ésta es la única verdad cierta, la única que se puede compartir con otros, la única sobre la que es posible debatir y comprometerse juntos. Por otra parte, estarían después las verdades del individuo, que consisten en la autenticidad con lo que cada uno siente dentro de sí, válidas sólo para uno mismo, y que no se pueden proponer a los demás con la pretensión de contribuir al bien común. La verdad grande, la verdad que explica la vida personal y social en su conjunto, es vista con sospecha. ¿No ha sido esa verdad —se preguntan— la que han pretendido los grandes totalitarismos del siglo pasado, una verdad que imponía su propia concepción global para aplastar la historia concreta del individuo? Así, queda sólo un relativismo en el que la cuestión de la verdad completa, que es en el fondo la cuestión de Dios, ya no interesa. En esta perspectiva, es lógico que se pretenda deshacer la conexión de la religión con la verdad, porque este nexo estaría en la raíz del fanatismo, que intenta arrollar a quien no comparte las propias creencias. A este respecto, podemos hablar de un gran olvido en nuestro mundo contemporáneo. En efecto, la pregunta por la verdad es una cuestión de memoria, de memoria profunda, pues se dirige a algo que nos precede y, de este modo, puede conseguir unirnos más allá de nuestro « yo » pequeño y limitado. Es la pregunta sobre el origen de todo, a cuya luz se puede ver la meta y, con eso, también el sentido del camino común. Carta Encíclica LUMEN FIDEI , del sumo pontífice francisco, Roma, 29 de junio de 2013, capítulo segundo, 25.
En esta situación, ¿puede la fe cristiana ofrecer un servicio al bien común indicando el modo justo de entender la verdad? Para responder, es necesario reflexionar sobre el tipo de conocimiento propio de la fe. Puede ayudarnos una expresión de san Pablo, cuando afirma: « Con el corazón se cree » (Rm 10,10). En la Biblia el corazón es el centro del hombre, donde se entrelazan todas sus dimensiones: el cuerpo y el espíritu, la interioridad de la persona y su apertura al mundo y a los otros, el entendimiento, la voluntad, la afectividad. Pues bien, si el corazón es capaz de mantener unidas estas dimensiones es porque en él es donde nos abrimos a la verdad y al amor, y dejamos que nos toquen y nos transformen en lo más hondo. La fe transforma toda la persona, precisamente porque la fe se abre al amor. Esta interacción de la fe con el amor nos permite comprender el tipo de conocimiento propio de la fe, su fuerza de convicción, su capacidad de iluminar nuestros pasos. La fe conoce por estar vinculada al amor, en cuanto el mismo amor trae una luz. La comprensión de la fe es la que nace cuando recibimos el gran amor de Dios que nos transforma interiormente y nos da ojos nuevos para ver la realidad. Carta Encíclica LUMEN FIDEI , del sumo pontífice francisco, Roma, 29 de junio de 2013, capítulo segundo, 26.
Esta descripción del amor ¿es verdaderamente adecuada? En realidad, el amor no se puede reducir a un sentimiento que va y viene. Tiene que ver ciertamente con nuestra afectividad, pero para abrirla a la persona amada e iniciar un camino, que consiste en salir del aislamiento del propio yo para encaminarse hacia la otra persona, para construir una relación duradera; el amor tiende a la unión con la persona amada. Y así se puede ver en qué sentido el amor tiene necesidad de verdad. Sólo en cuanto está fundado en la verdad, el amor puede perdurar en el tiempo, superar la fugacidad del instante y permanecer firme para dar consistencia a un camino en común. Si el amor no tiene que ver con la verdad, está sujeto al vaivén de los sentimientos y no supera la prueba del tiempo. El amor verdadero, en cambio, unifica todos los elementos de la persona y se convierte en una luz nueva hacia una vida grande y plena. Sin verdad, el amor no puede ofrecer un vínculo sólido, no consigue llevar al « yo » más allá de su aislamiento, ni librarlo de la fugacidad del instante para edificar la vida y dar fruto. Carta Encíclica LUMEN FIDEI , del sumo pontífice francisco, Roma, 29 de junio de 2013, capítulo segundo, 27.
Si el amor necesita la verdad, también la verdad tiene necesidad del amor. Amor y verdad no se pueden separar. Sin amor, la verdad se vuelve fría, impersonal, opresiva para la vida concreta de la persona. La verdad que buscamos, la que da sentido a nuestros pasos, nos ilumina cuando el amor nos toca. Quien ama comprende que el amor es experiencia de verdad, que él mismo abre nuestros ojos para ver toda la realidad de modo nuevo, en unión con la persona amada. Carta Encíclica LUMEN FIDEI , del sumo pontífice francisco, Roma, 29 de junio de 2013, capítulo segundo, 27.
Cuando estamos configurados con Jesús, recibimos ojos adecuados para verlo. Carta Encíclica LUMEN FIDEI , del sumo pontífice francisco, Roma, 29 de junio de 2013, capítulo segundo, 31
Una verdad común nos da miedo, porque la identificamos con la imposición intransigente de los totalitarismos. Carta Encíclica LUMEN FIDEI , del sumo pontífice francisco, Roma, 29 de junio de 2013, capítulo segundo, 34.
La verdad de un amor no se impone con la violencia, no aplasta a la persona. Naciendo del amor puede llegar al corazón, al centro personal de cada hombre. Se ve claro así que la fe no es intransigente, sino que crece en la convivencia que respeta al otro. El creyente no es arrogante; al contrario, la verdad le hace humilde, sabiendo que, más que poseerla él, es ella la que le abraza y le posee. En lugar de hacernos intolerantes, la seguridad de la fe nos pone en camino y hace posible el testimonio y el diálogo con todos. Carta Encíclica LUMEN FIDEI , del sumo pontífice francisco, Roma, 29 de junio de 2013, capítulo segundo, 34.
El hombre religioso intenta reconocer los signos de Dios en las experiencias cotidianas de su vida, en el ciclo de las estaciones, en la fecundidad de la tierra y en todo el movimiento del cosmos. Dios es luminoso, y se deja encontrar por aquellos que lo buscan con sincero corazón. Carta Encíclica LUMEN FIDEI , del sumo pontífice francisco, Roma, 29 de junio de 2013, capítulo segundo, 35.
Quien se pone en camino para practicar el bien se acerca a Dios, y ya es sostenido por él, porque es propio de la dinámica de la luz divina iluminar nuestros ojos cuando caminamos hacia la plenitud del amor. Carta Encíclica LUMEN FIDEI , del sumo pontífice francisco, Roma, 29 de junio de 2013, capítulo segundo, 35.
 La fe recta orienta la razón a abrirse a la luz que viene de Dios, para que, guiada por el amor a la verdad, pueda conocer a Dios más profundamente. Carta Encíclica LUMEN FIDEI , del sumo pontífice francisco, Roma, 29 de junio de 2013, capítulo segundo, 36
La fe se transmite, por así decirlo, por contacto, de persona a persona, como una llama enciende otra llama. Los cristianos, en su pobreza, plantan una semilla tan fecunda, que se convierte en un gran árbol que es capaz de llenar el mundo de frutos.. Carta Encíclica LUMEN FIDEI , del sumo pontífice francisco, Roma, 29 de junio de 2013, capítulo tercero, 37.
Es imposible creer cada uno por su cuenta. La fe no es únicamente una opción individual que se hace en la intimidad del creyente, no es una relación exclusiva entre el « yo » del fiel y el « Tú » divino, entre un sujeto autónomo y Dios. Por su misma naturaleza, se abre al « nosotros », se da siempre dentro de la comunión de la Iglesia. Nos lo recuerda la forma dialogada del Credo, usada en la liturgia bautismal. El creer se expresa como respuesta a una invitación, a una palabra que ha de ser escuchada y que no procede de mí, y por eso forma parte de un diálogo; no puede ser una mera confesión que nace del individuo. Es posible responder en primera persona, « creo », sólo porque se forma parte de una gran comunión, porque también se dice « creemos ». Esta apertura al « nosotros » eclesial refleja la apertura propia del amor de Dios, que no es sólo relación entre el Padre y el Hijo, entre el « yo » y el « tú », sino que en el Espíritu, es también un « nosotros », una comunión de personas. Por eso, quien cree nunca está solo, porque la fe tiende a difundirse, a compartir su alegría con otros. Quien recibe la fe descubre que las dimensiones de su « yo » se ensanchan, y entabla nuevas relaciones que enriquecen la vida. Carta Encíclica LUMEN FIDEI , del sumo pontífice francisco, Roma, 29 de junio de 2013, capítulo tercero, 39
El cristiano sabe que siempre habrá sufrimiento, pero que le puede dar sentido, puede convertirlo en acto de amor, de entrega confiada en las manos de Dios, que no nos abandona y, de este modo, puede constituir una etapa de crecimiento en la fe y en el amor.. Carta Encíclica LUMEN FIDEI , del sumo pontífice francisco, Roma, 29 de junio de 2013, capítulo cuarto, 56.

La luz de la fe no disipa todas nuestras tinieblas, sino que, como una lámpara, guía nuestros pasos en la noche, y esto basta para caminar. Al hombre que sufre, Dios no le da un razonamiento que explique todo, sino que le responde con una presencia que le acompaña, con una historia de bien que se une a toda historia de sufrimiento para abrir en ella un resquicio de luz. Carta Encíclica LUMEN FIDEI , del sumo pontífice francisco, Roma, 29 de junio de 2013, capítulo cuarto, 57.

Dios se hace sentir en el corazón de cada persona

A Dios se lo encuentra caminando, andando, buscando y dejándose buscar por El. Son dos caminos que se encuentran. Por un lado, el nuestro que lo busca, impulsado por este instinto que fluye del corazón, y después, cuando nos encontramos, nos damos cuenta de que El nos buscaba desde antes, nos primereó. Bergoglio en Jorge Bergoglio, Abraham Skorka; Sobre el Cielo y la Tierra, Sobre Dios, Sudamericana, Bueno Aires, http://www.calameo.com, p.20.

Lo fundamental que hay que decirle a todo hombre es que entre dentro de sí. La dispersión es un quiebre en el interior. Bergoglio en Jorge Bergoglio, Abraham Skorka; Sobre el Cielo y la Tierra, Sobre Dios, Sudamericana, Bueno Aires, http://www.calameo.com, p.22.

El trabajo del hombre frente a Dios y frente a sí mismo debe mantenerse en una tensión constante entre el don y la tarea. Cuando el hombre se queda sólo con el don y no hace la tarea, no cumple su mandato y queda primitivo. Cuando el hombre se entusiasma demasiado con la tarea, se olvida del don, crea un ética constructivista: piensa que todo es fruto de sus manos y que no hay don. Esto es lo que yo llamo el síndrome de Babel. Bergoglio en Jorge Bergoglio, Abraham Skorka; Sobre el Cielo y la Tierra, Sobre Dios, Sudamericana, Bueno Aires, http://www.calameo.comp.25.

Cuando me encuentro con personas ateas comparto las cuestiones humanas, pero no les planteo de entrada el problema de Dios, excepto en el caso de que me lo planteen a mì. Si eso ocurre, les cuento por qué yo creo. Pero lo humano es tan rico para compartir, para trabajar, que tranquilamente podemos complementar mutuamente nuestras riquezas. Como soy creyente, sé que esas riquezas son un don de Dios. También sé que el otro, el ateo, eso no lo sabe. Bergoglio en Jorge Bergoglio, Abraham Skorka; Sobre el Cielo y la Tierra, Sobre los ateos, Sudamericana, Bueno Aires, http://www.calameo.comp.35.

Todo hombre es imagen de Dios, sea creyente o no. Por esa sola razón cuenta con una serie de virtudes, cualidades, grandezas. Bergoglio en Jorge Bergoglio, Abraham Skorka; Sobre el Cielo y la Tierra, Sobre las religiones, Sudamericana, Bueno Aires, http://www.calameo.comp.36.

Dios se hace sentir en el corazón de cada persona. Bergoglio en Jorge Bergoglio, Abraham Skorka; Sobre el Cielo y la Tierra, Sobre las religiones, Sudamericana, Bueno Aires, http://www.calameo.com, p.44.


Las cuestiones de fe se transmiten con humildad. Skorka en Jorge Bergoglio, Abraham Skorka; Sobre el Cielo y la Tierra, Sobre los líderes religiosos, Sudamericana, Bueno Aires, http://www.calameo.com.,  p.63.

miércoles, 26 de junio de 2013

Perdona, perdónate y pide perdón


Un nuevo año es una nueva oportunidad para continuar
creciendo como personas y como cristianos; como
padres y como hijos; como esposos, como hermanos,
como amigos, como vecinos, como ciudadanos, como
profesionales.
Matilde Eugenia Pérez Tamayo; Camino de la excelencia, Renuévate.

No te quedes encerrado en ti mismo. Vive con los otros y para los otros. La vida cuando se comparte, cuando se entrelaza con la vida dequienes nos rodean, se hace más vida, se revitaliza.
Matilde Eugenia Pérez Tamayo; Camino de la excelencia, Vive.

Siéntete amado por Dios y comunica ese amor que Dios te tiene, a todas las personas que encuentres en tu camino. El amor que uno recibe, crece cuando se
comparte, cuando se hace amor generador de más amor.
Matilde Eugenia Pérez Tamayo; Camino de la excelencia, Ama

Cree en ti mismo, en tu dignidad personal y en todo lo que ella significa. Cree en tus aptitudes y en tus talentos. Cree en tu capacidad de amar y de recibir amor, el don más grande con el que los seres humanos podemos contar, después del don de la vida. Cree que tu ser y tu vida están llenos de posibilidades, que darán muchos frutos si tú sabes desarrollarlos.
Matilde Eugenia Pérez Tamayo; Camino de la excelencia, Cree.

Aunque bien distintas en su objetivo y en su modo de realizarse, las dos “fes” – la fe en Dios y la fe en nosotros mismos -, se necesitan mutuamente para desarrollarnos adecuadamente. Lo importante es no confundirlas, o darle a una el lugar de la otra. Lo primero es siempre lo primero.
Matilde Eugenia Pérez Tamayo; Camino de la excelencia, Cree.

Perdona, perdónate y pide perdón. Sin miedos ni temores. Siempre que sea necesario. Sólo quien sabe perdonar a los otros, pedir perdón con humildad cuando siente que ha fallado, y perdonarse a sí mismo por su fragilidad, puede vivir a plenitud y alcanzar la felicidad y la paz del corazón.
Matilde Eugenia Pérez Tamayo; Camino de la excelencia, Perdona.

La sonrisa derriba muros, abre espacios, lleva paz a los corazones, invita a compartir, da lugar a la amistad.

Matilde Eugenia Pérez Tamayo; Camino de la excelencia, Sonríe.

jueves, 30 de mayo de 2013

El arte de calmarse a uno mismo constituye una habilidad vital fundamental.

Cualquiera puede enfadarse, eso es algo muy sencillo. Pero enfadarse con la persona adecuada, en el grado exacto, en el momento oportuno, con el propósito justo y el modo correcto, eso, ciertamente, no resulta tan sencillo. 
Aristóteles, Ética a Nicómaco en Daniel Goleman; Inteligencia Emocional, Kairos, Barcelona, 1995, p.9.

¿Qué cambios podemos llevar a cabo para que nuestros hijos les vaya bien en la vida? Daniel Goleman; Inteligencia Emocional, Kairos, Barcelona, 1995, p.13.

La inteligencia emocional constituye el vínculo entre los sentimientos, el carácter y los impulsos morales. 
Daniel Goleman; Inteligencia Emocional, Kairos, Barcelona, 1995, p.14.

Inteligencia emocional, esa capacidad de motivarnos a nosotros mismos, de perseverar en el empeño a pesar de las posibles frustraciones, de controlar los impulsos, de diferir las gratificaciones, de regular nuestros propios estados de ánimo, de evitar que la angustia interfiera con nuestras facultades racionales y por último la capacidad de empatizar y confiar en los demás. 
Daniel Goleman; Inteligencia Emocional, Kairos, Barcelona, 1995, p.65.


El elemento esencial de la inteligencia emocional es la capacidad de desembarazarse de los estados de ánimo negativos. Daniel Goleman; Inteligencia Emocional, Kairos, Barcelona, 1995, p.99.


El arte de calmarse a uno mismo constituye una habilidad vital fundamental. 
Daniel Goleman; Inteligencia Emocional, Kairos, Barcelona, 1995, p.102.

Las distracciones son un recurso sumamente efeicaz para modificar nuestro estado de ánimo por la sencilla razón de que es difícil seguir enfadado cuando uno se lo está pasando bien. 
Daniel Goleman; Inteligencia Emocional, Kairos, Barcelona, 1995, p.112.

La gente suele preocuparse por cosas que tienen muy pocas probabilidades de ocurrir. Daniel Goleman; Inteligencia Emocional, Kairos, Barcelona, 1995, p.119.

La táctica más extendida para combatir la depresión son las actividades sociales. 
Daniel Goleman; Inteligencia Emocional, Kairos, Barcelona, 1995, p.124.

Uno de los antídotos más eficaces contra la depresión es la llamada reestructuración cognitiva, es decir tratar de ver las cosas desde una óptica diferente. 
Daniel Goleman; Inteligencia Emocional, Kairos, Barcelona, 1995, p.130.

Desde el punto de vista de la inteligencia emocional, la esperanza significa que uno no se rinde a la ansiedad, el derrotismo o la depresión cuando tropieza con dificultades y contratiempos. 
Daniel Goleman; Inteligencia Emocional, Kairos, Barcelona, 1995, p.149.

El optimismo es una actitud emocionalmente inteligente. 
Daniel Goleman; Inteligencia Emocional, Kairos, Barcelona, 1995, p.152.

Cuanto más abiertos nos hallemos a nuestras propias emociones, mayor será nuestra destreza en la comprensión de los sentimientos de los demás. 
Daniel Goleman; Inteligencia Emocional, Kairos, Barcelona, 1995, p.162.

La clave que nos permite acceder a las emociones de los demás radica en la capacidad para captar los mensajes no verbales. 
Daniel Goleman; Inteligencia Emocional, Kairos, Barcelona, 1995, p.163.

La capacidad de expresar los propios sentimientos constituye una habilidad social fundamental. 
Daniel Goleman; Inteligencia Emocional, Kairos, Barcelona, 1995, p.186.

Las críticas destructivas son una incipiente señal de alarma que indica que el matrimonio se halla en peligro. 
Daniel Goleman; Inteligencia Emocional, Kairos, Barcelona, 1995, p.218.

El liderazgo no tiene que ver con el control de los demás sino con el arte de persuadirles para colaborar en la construcción de un objetivo común. 
Daniel Goleman; Inteligencia Emocional, Kairos, Barcelona, 1995, p.241.

La esperanza, al igual que su pariente cercano el optimismo, también constituye un factor curativo. 
Daniel Goleman; Inteligencia Emocional, Kairos, Barcelona, 1995, p.283.

Aunque la tendencia a la depresión tenga un origen parcialmente genètico, su causa principal parece radicar en los hábitos mentales pesimistas. 
Daniel Goleman; Inteligencia Emocional, Kairos, Barcelona, 1995, p.370.


Seis emociones básicas: felicidad, tristeza, enojo, sorpresa, miedo y disgusto. 
Daniel Goleman; Inteligencia Emocional, Kairos, Barcelona, 1995, p.416.


miércoles, 1 de mayo de 2013

En el servicio, el ego se reduce


No podemos ser líderes si no tenemos primero la capacidad de liderarnos a nosotros mismos. 
David Fischman; El Camino del Líder, Aguilar, Santiago de Chile, 2000,p.18.

Baja autoestima es como no tener cinturón de seguridad para viajar en una montaña rusa. No disfrutaríamos del viaje. 
David Fischman; El Camino del Líder, Aguilar, Santiago de Chile, 2000, p.25.

Cuando un gerente tiene baja autoestima su conducta menoscaba permanentemente a los demás.
David Fischman; El Camino del Líder, Aguilar, Santiago de Chile, 2000, p.26.

Nuestra mente es como un iceberg: una pequeña parte, el consciente, aparece sobre el agua, pero otra, bastante mayor, está sumergida. Cuando trabajamos sin ser conscientes de nuestras conductas y sus consecuencias, estamos actuando desde la parte sumergida, el subconsciente. Tenemos conductas propias que no conocemos. 
David Fischman; El Camino del Líder, Aguilar, Santiago de Chile, 2000,p.33.

¿Cuáles son los “botones” que disparan conductas agresivas en nosotros? 
David Fischman; El Camino del Líder, Aguilar, Santiago de Chile, 2000,p.38.

Un antídoto para desactivar los “botones” es pensar más en los demás. 
David Fischman; El Camino del Líder, Aguilar, Santiago de Chile, 2000,p.38.

Nuestro ego es como un guardián permanente que vigila el mundo para ver si los estímulos externos lo favorecen o maltratan. Apenas ve la más mínima posibilidad de que salga maltratado, corre y presiona los botones mentales y nos hace explotar. 
David Fischman; El Camino del Líder, Aguilar, Santiago de Chile, 2000,p. 38.

Desactivemos los botones que nos hacen explotar. Entendamos que nuestras mentes interpretan una percepción de la realidad y no la realidad absoluta. Respiremos profundamente y tomemos el tiempo para analizar la situación con calma y elegir nuestras acciones. 
David Fischman; El Camino del Líder, Aguilar, Santiago de Chile, 2000,p.39.

La excusa es la distancia más corta entre la responsabilidad y la irresponsabilidad. Cuando damos una excusa no nos hacemos responsables y dejamos de perseverar. Presuponemos que una circunstancia externa a nosotros es más poderosa y domina nuestro destino. 
David Fischman; El Camino del Líder, Aguilar, Santiago de Chile, 2000,p. 41.

La gratificación es el proceso de programar el dolor y el placer en la vida de tal forma que primero nos encarguemos del dolor para luego aumentar el placer final. 
Scott Peck, The road Less Travelled en David Fischman; El Camino del Líder, Aguilar, Santiago de Chile, 2000,p.46.

Postergar la gratificación es la base de la disciplina en la vida. 
David Fischman; El Camino del Líder, Aguilar, Santiago de Chile, 2000,p.46.

Para lograr la perseverancia: alcanzar pequeñas metas que nos lleven al objetivo final. La perseverancia requiere que confiemos en nosotros mismos, que seamos capaces de salir adelante por nuestro propio esfuerzo. Trazarse pequeñas metas que nos lleven al objetivo final. 
David Fischman; El Camino del Líder, Aguilar, Santiago de Chile, 2000, p.46.

Imagínese que tiene 85 años y está sentado cómodamente en un lugar de su casa recordando sus mayores logros en esta vida. ¿Qué ve?
David Fischman; El Camino del Líder, Aguilar, Santiago de Chile, 2000, p.54.

Anthony De Mello define el apego como la creencia de que nuestra felicidad depende de personas o aspectos externos a nosotros. Cuando estamos apegados tenemos muchas emociones  negativas y miedo de no conseguir los resultados porque, subconscientemente, consideramos que nuestra felicidad depende de ellos. 
David Fischman; El Camino del Líder, Aguilar, Santiago de Chile, 2000, p. 61.

Con la preocupación no nos golpeamos la cabeza físicamente, pero sí mentalmente…..La preocupación es una emoción que nos alerta de un posible peligro o dificultad. Cuando suena la alarma de nuestro auto corremos para ver qué sucede, y cuando constatamos que no pasó nada, la apagamos. No se nos ocurre manejar con la alarma encendida por toda la ciudad. Sin embargo, cuando suena la alarma mental de la preocupación y nos alerta sobre un problema, generalmente la dejamos prendida, lo que desgasta nuestras baterías. Cuando vivimos preocupados no solo se reduce nuestra capacidad de pensamiento, sino que además dañamos nuestro cuerpo. 
David Fischman; El Camino del Líder, Aguilar, Santiago de Chile, 2000,p. 87.

Lo que nos preocupa es muchas veces como un globo enorme donde se han dibujado monstruos horribles. Mientras más nos preocupamos, más inflamos el globo y más nos asusta. Una técnica que nos permite desinflar el globo, mencionada por Neale Donald Walsch en su libro Conversaciones con Dios, consiste en preguntarse varias veces ¿Qué pasaría si lo que me preocupa y angustia realmente ocurrierra? 
David Fischman; El Camino del Líder, Aguilar, Santiago de Chile, 2000,p. 88.

Los pensamientos negativos traen emociones negativas y generan un círculo vicioso que fomenta conductas de reacción. Tome conciencia de sus pensamientos en cada instante y manténgase en ciclos mentales positivos.
David Fischman; El Camino del Líder, Aguilar, Santiago de Chile, 2000,p. 92.

Lo que escucho lo olvido. Lo que veo lo recuerdo. Pero lo que hago, lo entiendo. Confucio en David Fischman; El Camino del Líder, Aguilar, Santiago de Chile, 2000,p. 98.

Un discípulo dedicado a una vida contemplativa le preguntó  a su maestro “¿Por qué es tan difícil escuchar?”. El maestro prometió responder si antes llevaba una jarra llena de líquido a una distancia de 100 metros sin derramar una gota, pues el líquido era muy importante. El discípulo cumplió con esmero el encargo y regresó exitoso ante el maestro. Éste le preguntó si había escuchado cómo lo había llamado varias veces. El discípulo confesó, no haber escuchado nada. El maestro le respondió: “¿Te das cuenta lo difícil que es escuchar si lo único que nos importa es probarnos que somos competentes? 
David Fischman; El Camino del Líder, Aguilar, Santiago de Chile, 2000,p. 114.

Cuando nos paramos frente al público para pedir aprobación, admiración y aceptación, nuestro ego tiene mucho que perder. En cambio, cuando nos paramos frente al público con una actitud de servicio, el miedo disminuye. Si nos enfrentamos al público con una actitud de entregarles lo mejor que podemos ofrecer, de enriquecerlo y ayudarlo, el miedo no tiene cabida.
David Fischman; El Camino del Líder, Aguilar, Santiago de Chile, 2000,p.126.

Tener control sobre nuestras vidas nos motiva y nos da salud. 
David Fischman; El Camino del Líder, Aguilar, Santiago de Chile, 2000,p. 129.

En el servicio, el ego se reduce. 
David Fischman; El Camino del Líder, Aguilar, Santiago de Chile, 2000,p. 167.

miércoles, 24 de abril de 2013

Fluir con la vida


Nuestro nivel de energía depende en gran medida del grado de ilusión que experimentamos cada día.
http://www.marioalonsopuig.com/
sites/default/files/pdf/una-chispa-felicidad.pdf, mayo 2008.

No podemos seguir confundiendo la felicidad con el bienestar subjetivo y la infelicidad con el malestar objetivo. La felicidad es algo que viene del interior.
http://www.marioalonsopuig.com/
sites/default/files/pdf/una-chispa-felicidad.pdf, mayo 2008.

Cuando buscamos un sentido, nos abrimos a lo que nos ocurre, en lugar de rechazarlo. Al no resistirnos a lo que es. Al trascender el significado que normalmente damos a las cosas, empezamos a descubrir lo que permanecía oculto y entendemos que este viaje en el que nos encontramos, es un viaje de descubrimiento, de crecimiento, y de evolución para comprender con mayor hondura la grandeza que reside en nuestro interior. Llevados por nuestra ceguera hemos enterrado nuestra auténtica esencia bajo una serie de definiciones y descripciones de nosotros mismos que lejos de ayudarnos a desplegar nuestras verdaderas fortalezas, recursos y posibilidades, logra justo lo opuesto. La gran escultura permanece en el interior del aparentemente tosco bloque de mármol y es importante empezar a quitar los fragmentos que sobran.
http://www.marioalonsopuig.com/sites/default/files/pdf/una-chispa-felicidad.pdf, mayo 2008.

La felicidad no es un concepto razonable,  porque nos pide que salgamos de esa cárcel de espejos donde sólo nos vemos a nosotros mismos y entremos en contacto con lo que está más allá. Lo que está más allá es la vida y son los demás.
http://www.marioalonsopuig.com/sites/default/files/pdf/una-chispa-felicidad.pdf, mayo 2008.

Cuando las personas ya no somos reos de algunas de las emociones limitantes que azotan nuestra vida y dejamos de luchar con la vida exigiéndola que nos de lo que queremos, entonces empezamos a fluir con la vida. Fluir con la vida implica abrirse a la posibilidad de que hay una sabiduría superior a nuestra comprensión y que pone en nuestro camino aquellas lecciones, aquellos desafíos que son oportunidades veladas para nuestro crecimiento personal.
http://www.marioalonsopuig.com/sites/default/files/pdf/una-chispa-felicidad.pdf, mayo 2008.

La fortuna viene tantas veces disfrazada con ropas de faena que nos cuesta tremendamente ver el regalo que hay en cada situación.
http://www.marioalonsopuig.com/sites/default/files/pdf/una-chispa-felicidad.pdf, mayo 2008.


Mercedes Salisachs; El secreto de las flores

1 Y lo que es peor, el desmoronamiento se produjo de repente, sin que hubiera intervenido antes un signo de alerta, ni los ecos de aquella n...