domingo, 1 de septiembre de 2013

No experimentar las pérdidas como algo que debilite

Nuestras pequeñas historias son integradas en la gran historia de Dios. 
Henri J.M. Nouwen; Con el Corazón en Ascuas, Meditación sobre la vida Eucarística. Epub, p.99.

La gran tentación que nos acecha consiste en negar nuestro papel de pueblo elegido, permitiendo quedar atrapados en las preocupaciones de la vida diaria. Henri J.M. Nouwen; Con el Corazón en Ascuas, Meditación sobre la vida Eucarística. Epub, p.102.

Tal vez no estamos acostumbrados a pensar en la Eucaristía como una invitación a Jesús para que se quede con nosotros. Tendemos más bien a pensar que es Jesús quién nos invita a su casa. Pero Jesús quiere ser invitado. De lo contrario seguirá su camino. Es muy importante comprender que Jesús nunca nos impone su presencia. A no ser que le invitemos, él seguirá siendo un desconocido, posiblemente un atractivo e inteligente desconocido con el que hemos mantenido una interesante conversación, pero un desconocido. 
Henri J.M. Nouwen; Con el Corazón en Ascuas, Meditación sobre la vida Eucarística. Epub, p.113.

La mesa es el lugar donde la falta de intimidad se revela más dolorosamente. 
Henri J.M. Nouwen; Con el Corazón en Ascuas, Meditación sobre la vida eucarística. Epub, p.129.

Cuando más vulnerables somos es cuando dormimos o comemos juntos. La cama y la mesa son los dos lugares de la intimidad, pero son también los dos lugares de mayor dolor. Y puede que de ambos lugares sea la mesa el más importante, porque es el lugar donde se reúnen todos los de la casa y donde pueden expresarse y hacerse reales la familia, la comunidad, la amistad, la hospitalidad y la verdadera generosidad. 
Henri J.M. Nouwen; Con el Corazón en Ascuas, Meditación sobre la vida Eucarística. Epub, p.132.

No experimentar las pérdidas como algo que debilite. 
Henri J.M. Nouwen; Con el Corazón en Ascuas, Meditación sobre la vida Eucarística. Epub, p.171.

Quienes no acuden a la Eucaristía no son mejores ni peores que nosotros. Henri J.M. Nouwen; Con el Corazón en Ascuas, Meditación sobre la vida Eucarística. Epub, p.183.

Jesús tiene muchas maneras de aparecerse y de hacernos saber que está vivo. Lo que celebramos en la Eucaristía sucede de muchas más formas de las que nosotros podamos pensar.
Henri J.M. Nouwen; Con el Corazón en Ascuas, Meditación sobre la vida Eucarística. Epub, p.189.

La Eucaristía se celebra a veces con gran ceremonial, en espléndidas catedrales y basílicas. Pero lo más normal es que sea un “pequeño” acontecimiento, del que muy pocas personas tienen noticia.. Se celebra en una sala de estar, en la celda de una cárcel, en un ático…fuera de las grandes corrientes que mueven al mundo. Se celebra en secreto, sin lujosas vestiduras, sin velas y sin incienso. Se celebra con tal sencillez que los que no asisten ni siquiera saben que está celebrándose. Pero grande o pequeña, festiva o recóndita, es el mismo acontecimiento, que revela que la vida es más fuerte, y el amor más consistente que el miedo. 
Henri J.M. Nouwen; Con el Corazón en Ascuas, Meditación sobre la vida Eucarística. Epub, p.215-216.

Una vida eucarística ha de ser vivida con agradecimiento. La Historia de los dos amigos que iban a Emaús, que es también nuestra propia historia, nos ha mostrado que el agradecimiento no es una actitud obvia ante la vida. El agradecimiento necesita ser descubierto y vivido con gran finura interior. 
Henri J.M. Nouwen; Con el Corazón en Ascuas, Meditación sobre la vida Eucarística. Epub, p. 219.


La Eucaristía nos permite liberarnos gradualmente de nuestros muchos resentimientos y optar por ser agradecidos. La celebración eucarística no deja de invitarnos a tener esa actitud. En nuestra vida diaria tenemos incontables oportunidades de mostrarnos agradecidos, en lugar de resentidos, aunque en principio podamos no reconocer tales oportunidades. Muchas veces, antes de comprender algo en su justa medida, ya hemos dicho:” Es demasiado para mi”. Henri J.M. Nouwen; Con el Corazón en Ascuas, Meditación sobre la vida Eucarística. Epub, p.220.

miércoles, 7 de agosto de 2013

No seas agresivo, para que no te dañes a ti mismo.

·         Recuerda: son tontos los que lo parecen y la mitad de los que no lo parecen.

·         Es bueno que seas correcto en palabras y obras.

·         Conoce bien a los más notables de tu tiempo.

·         Haz lo fácil como si fuera difícil, y, lo difícil, como fácil.

·         Será más posible lo que buscas, si no le das demasiada importancia.

·         Si hay vulgares en tu sociedad o familia, sé discreto, no lo digas.

·         Piensa dos veces antes de actuar.

·         Bueno es que seas sabio y sereno hasta el último día de tu vida.

·         No quieras lo que todos quieren y sé feliz con lo que tienes.

·         Aprende cómo y cuando decir la verdad.

·         En tiempos buenos alégrata, y así compensarás el pesar de los malos.

·         Resérvate algunos trucos de tu arte: nunca lo digas todo.

·         Cuando contradigas, hazlo con sutilieza y moderación.

·         Para curar la enfermedad, no busques un remedio que produzca dos.

·        
Ten cuidado del que bajo su apariencia trae una segunda intención.

·         Conviene que tengas la virtud de hablar con claridad.

·         No quieras ni aborrezcas para siempre.

·         Actúa por reflexión y no por obstinación.

·         Nunca des la imagen de ser hombre de hábiles estratagemas.

·         Si no puedes vestirte de león, vístete de Zorra.

·         No seas agresivo, para que no te dañes a ti mismo.

·         Tu serenidad evidencia tu prudencia.

·         Huye del vicio de ser excéntrico, para no hacer el ridículo.

·         Toda cosa tiene un lado bueno y otro malo: aprende a buscarlos.

·         Es bueno que conozcas tu principal defecto.

·         Gánate el respeto de la gente, y harás buenos negocios.

·         No decidas guiado por la primera impresión.

·         No tengas la mala voz del difamador.

·         Reparte tu vida en 3: Libros, gente y pensamiento

·         Apúrate por ver y ver a tiempo.

·         No permitas que tus cosas queden a medio hacer.

·         Aprende a aplicar tus teorías y hazte un comerciante práctico.

·         Cuídate de no decir o hacer una cosa por otra.

·         Nunca te comprometas con alguien que no se comprometa contigo.

·         Debes saber cómo pedir las cosas.

·         Lo que estás obligado a dar, hazle ver a la gente que lo das como premio a su mérito.

·         Nunca compartas secretos con tus superiores.

·         Conoce bien qué defectos tienes.

·         No seas nunca pedante.

·         Puedes aparentar ser necio, pero sólo hasta donde te conviene.

·         Es más ventajoso para ti sufrir las burlas que usarlas contra otro.

·         Todo lo que comiences no pares hasta culminarlo.

·         No seas todo bondad.

·         Evita que tu favorecido aparente ser tu favorecedor.

·         De vez en cuando, expresa opiniones distintas del pensar de la mayoría.

·         No te excuses con quien no te lo ha pedido.

·         Si sabes mucho, vives mucho, si poco, vives poco.

·         No te dejes llevar de lo último que te dicen.

·         Primero haz tu trabajo, y después descansa, y no al contrario.

·         Cuando debes exponer tu razonamiento al revés.

·         Debes proveerte de los bienes humanos como si no hubiese divinos, y  de los divinos como si no hubiese humanos.

·         Que no todo sea tuyo ni todo ajeno, sino un equilibrio entre ambos.

·         Nunca expliques tus ideas con demasiada claridad.

·         No te descuides, no desprecies un problema porque sea pequeño.

·         Aprende a hacer el bien: en pequeñas cantidades,pero repetidas veces.

·         En la vida, ve siempre prevenido.

·         Nunca llegues al rompimiento.

·         Busque a quién te ayude a llevar tus tristezas y comparta tu felicidad.

·         Aprende a ser preventivo con las injurias, y a hacerlas favorables.

·         No tengas a nadie como incondicional tuyo, ni seas tú de otro.

·         No persistas en la necedad, hay un momento en que debes parar.

·         Aprende a olvidar.

·         Muchas cosas que te gustan, las disfrutas más cuando no son tuyas.

·         No te descuides, no dejes nada a la suerte.

·         Aprende a responsabilizar a tus dependientes.

·         No seas tan bueno que resultes malo.

·         Ten palabras de seda y suavidad de conducta.

·         Muestra tu cordura, haciendo al comienzo lo que el necio hace al final.

·         Aprende a valerte de lo ligeramente novedoso.

·         No te quedes solo, para condenar a los que muchos agrada.

·         Si sabes poco, sigue el camino de lo seguro.

·         Vende las cosas a precio de cortesía.

·         Conoce los caracteres de la gente que tratas.

·         Cultiva el atractivo.

·         Natural, pero no vulgar. Corriente, pero no indecente.

·         Renuévate cada cierto tiempo.

·         Debes saber cómo ostentar sin molestar.

·         No te hagas notar en todo, sólo en algunas cosas.

·         Hay ocasiones en que contradecir puede ser tu perdición.

·         Sé siempre hombre respetuoso de la ley.

·         Gánate sobre todo el aplauso de los sabios.

·         Si de vez en cuando te ausentas, regresarás más fuerte.

·         Para inventar, locura. Para vivir, cordura.

·         No seas entrometido y no serás ofendido.

·         Jamás mueras de sufrimiento por la desdicha ajena.

·         No lo comprometas todo ni con todos.

·         Nunca actúes apasionado, pues errarás.

·         Compórtate según se presente la ocasión.

·         Tu mayor descuido como hombre es mostrar tus debilidades de hombre.

·         Tendrás gran felicidad si te aman por tus valores.

·         Aprende a decir solo lo necesario.

·         Consigue que te respeten por tus virtudes, más que por el cargo.

·         Haz que se reconozca el peso de tu intachable conducta.

·         Ponte en el lugar del que te discute, y se comprenderán mejor.

·         Cuando hagas una hazaña no quiera presumirla.

·         Si tus triunfos son grandes, mayores han de ser tus virtudes.

·         Aún en tu intimidad, actúa como si todos te vieran.

·         Tres cosas hacen al prodigio: inventiva, gusto y juicio.

·         Deja a la gente deseando más de lo que les das.


·         En una palabra: santo.

jueves, 1 de agosto de 2013

No canses abundando, agrada con ser breve



Sigo con el Manual de la Prudencia de Baltazar Gracían...aquí van las otras 100 sentencias, de las 300 que componen su manual.

·         Lo que unos aprueban es burla para otros.

·         Muestra que siempre puedes cosechar más éxitos.

·         Ponle un sello de distinción a todo lo que hagas.

·         Elije el empleo que más se ajuste a tu vocación.

·         No canses abundando, agrada con ser breve.

·         No presumas de ser importante.

·         No exibas tu admiración por ti mismo.

·         Tu mejor forma de ser: saberte adaptar.

·         No seas acusador, sé compasivo.

·         No esperes a que tu esplendor decline.

·         Bueno es que sepas hacer amigos.

·         Gánate el afecto de los demás.

·         Cuando tengas fortuna, prepárate para cuando no la tengas.

·         Evita la rivalidad y no se sabrá tu debilidad.

·         Debes saber convivir con quienes te rodean.

·         Trata siempre con gente de palabra.

·         Nunca hagas alabanzas a ti mismo.

·        Gana fama de cortés

·         No te hagas odiar.

·         Compórtate de acuerdo a las circunstancias.

·         No des importancia a lo que no la tiene.

·         Muestra ser respetable al actuar y hablar.

·         Evita presumir tus méritos.

·         Gánate el aprecio de la gente.

·         No busques fama detractando a otros.

·         No está mal que te equivoques, si sabes disimular y rectificar.

·         Hazlo todo con inspiración.

·         Ten grandeza de alma.

·         Nunca te quejes.

·         Tan importante es que seas virtuoso como que lo parezcas.

·         Compórtate siempre con caballerosidad.

·         Piensa las cosas más de una vez.

·         Prefiere estar loco igual que todos, y no cuerdo y solitario.

·         Duplica cuanto te sirva para ser feliz.

·         No tengas espíritu de contradicción.

·         Profundiza bien en los temas de que hablas.

·         Cuenta siempre contigo mismo y tu inteligencia.

·         Domina el arte de dejar pasar las cosas.

·         Aprende a conocer el mal día.

·         Encuentra la parte buena en todo.

·         No hables solo para escucharte  tu mismo.

·         Nunca sigas la opinión insensata, sólo para llevar la contraria.

·         No caigas en lo chocante buscando salir de lo común.

·         Muestra apoyo a la aspiración ajena, y te será más fácil conseguir la tuya.

·         No dejes conocer tus debilidades, pues te golpearán por ellas.

·         Mira siempre por adentro y descubre la verdad de las cosas.

·         No seas encerrado y escucha a los demás.

·         Cultiva el arte de la conversación.

·         Busca siempre a alguien a quien responsabilizar de tus faltas.

·         Convence con sencillez y originalidad.

·         Aprende a ser preventivo.

·         Nunca te acompañes de quién te desluzca.

·         En vez de cubrir faltas de otro, emprende tus propios logros.

·         No seas ligero ni en creer ni en decidir.

·         Si puedes dominar la pasión, apasiónate.

·         Cómo debes seleccionar a tus amigos.

·         No te engañes con las personas, escudríñalas bien.

·         Mantén buenas relaciones con distintos tipos de amigos.

·         Aprende a sufrir y serás feli.
z
·         Habla con prudencia.

·         Conoce y domina los defectos que más te deleitan.

·         Triunfa sobre el envidioso y mal intencionado.

·         Ayuda a los pobres, pero sin arriesgar tu fortuna.

·         Antes de hacer o decir algo, prueba a ver si será aceptado.

·         Pelea, si es necesario, pro en buena lid y con ética.

·         Diferencia al hombre de huecas palabras del de hechos.

·         Aprende a ayudarte tú mismo.

·         Que no te atrape el vicio de ser presumido.

·         Un error te pesará más que cien aciertos.

·         Siempre guarda una reserva.

·         No gastes los favores: pide sólo cuanto necesites.

·         Jamás te comprometas con quién no tiene qué  perder.

·         Nunca seas susceptible como el vidrio.

·         Tómate tu tiempo, vive sin prisa.

·         Aprende a ser hombre de fundamento.

·         Escucha siempre al que sabe, y déjate aconsejar.

·         No seas informal en el trato.

·         Hazle caso a tus corazonadas.

·         En lo que callas está tu poder.

·         No te guíes por lo que haría tu enemigo.

·         Di sólo una parte de la verdad.

·         Con un grado de audacia, mostrarás tu gran cordura.

·         No te obstines en tus opiniones.

·         Nunca seas muy ceremonioso.

·         No arriesgues todo en una sola jugada.

·         Descubre los dfectos de los más encumbrados.

·         Muestra que lo bueno lo haces tú, y lo odioso, obra de otro.

·         Trae tus buenas nuevas, en vez de hablar del pasado.

·         Aprovecha a tu favor las necesidades de la gente.

·         Sé feliz con lo que te ha dado la vida.

·         No te fíes de la mucha cortesía.

·         Si das mucha paz, recibirás mucha vida.

·         Pon atención al que aparenta engañarse, buscando salirse con la suya.

·         No exgeres tus sueños de triunfo.

·         Valora a todos, que de cualquiera puedes aprender.

·         Conoce en qué oficio eres estrella, y descubrirás tu estrella.

·         Nunca cargues con los necios.

·         Viaja, que todo extranjero es bienvenido.

·         Haz que te vean como sensato, en vez de entrometido.


·         Esfuérzate por tener algo a qué aspirar.




Mercedes Salisachs; El secreto de las flores

1 Y lo que es peor, el desmoronamiento se produjo de repente, sin que hubiera intervenido antes un signo de alerta, ni los ecos de aquella n...