lunes, 18 de febrero de 2013

Llorar demasiado a los muertos es una ofensa a los vivos.


El humor nos aparta momentáneamente del dolor. 
Allen Klein; ¿Y tú de qué te ríes?, Llave Maestra, Barcelona, 1991, p.19.

Tener sentido del humor en las situaciones más oscuras es signo de superación de la lástima y el abatimiento, implica que estoy empezando a abrazar de nuevo la vida y que se está produciendo la curación. 
Allen Klein; ¿Y tú de qué te ríes?, Llave Maestra, Barcelona, 1991, p.21.

Buscar el componente humorístico de todo lo que nos rodea. 
Allen Klein; ¿Y tú de qué te ríes?, Llave Maestra, Barcelona, 1991, p. 22.

El humor no nos devolverá lo perdido, pero nos ayudará a recobrarnos de la pérdida. 
Allen Klein; ¿Y tú de qué te ríes?, Llave Maestra, Barcelona, 1991, p.37.

En realidad, la distancia no te hace más pequeño, sino que pasas a formar parte de una imagen más amplia. 
Ashleigh Brillant en Allen Klein; ¿Y tú de qué te ríes?, Llave Maestra, Barcelona, 1991, p.37.

El humor aporta perspectiva. 
Allen Klein; ¿Y tú de qué te ríes?, Llave Maestra, Barcelona, 1991, p.37.

Una persona sin sentido del humor es como una carreta sin amortiguadores: se ve sacudida por todas las piedras del camino. 
Henry Ward Beecher en Allen Klein; ¿Y tú de qué te ríes?, Llave Maestra, Barcelona, 1991, p.44.

Se ha dicho que la razón por la cual los ángeles pueden volar es porque se toman a sí mismo a la ligera. 
Allen Klein; ¿Y tú de qué te ríes?, Llave Maestra, Barcelona, 1991, p.45.

Un hombre feliz hace tanto bien como una medicina. 
Proverbios 17:22.

La vida tiene una estructura parecida a la de un chiste: creemos que nos dirigimos hacia un lugar, como el principio de un chiste, y de pronto el destino nos desarma y nos envía en una dirección completamente distinta. 
Allen Klein; ¿Y tú de qué te ríes?, Llave Maestra, Barcelona, 1991, p.80.

 Cuando usted sonríe, no existen barreras lingüísticas. Esa sonrisa de su rostro es un faro que indica a los demás que su corazón está abierto. 
Allen Klein; ¿Y tú de qué te ríes?, Llave Maestra, Barcelona, 1991, p.147.

Aceptar la vida y aceptarnos a nosotros mismos, con un encogimiento de hombros y una sonrisa. 
Allen Klein; ¿Y tú de qué te ríes?, Llave Maestra, Barcelona, 1991, p.188.

Hace poco oí decir que la primera pregunta que mucha gente se hace cuando muere y contempla su vida, su pasado, sus decisiones y sus tribulaciones, es la siguiente: “¿yo era tan serio?”. 
Allen Klein; ¿Y tú de qué te ríes?, Llave Maestra, Barcelona, 1991, p.231.

Llorar demasiado a los muertos es una ofensa a los vivos. 
Allen Klein; ¿Y tú de qué te ríes?, Llave Maestra, Barcelona, 1991, p.271.

Los funerales podrían empezar a ser más una celebración por la vida que un lamento por una vida que se ha ido y nada más. Si viéramos en un funeral un motivo de celebración, entonces, como en la vida misma, podríamos incluir en él no solo el llanto sino también la risa. 
Allen Klein; ¿Y tú de qué te ríes?, Llave Maestra, Barcelona, 1991, p. 271.

miércoles, 13 de febrero de 2013

El servicio es la renta que pagamos por el derecho a vivir en esta tierra.


Decidir cuáles son las prioridades más altas, y tener el valor de decir “no” a otras cosas, con buena educación, sonriendo, y sin dar excusas. Y para hacerlo hay que tener un “si” más grande ardiendo dentro.
Stephen R. Covey; Los 7 hábitos de la gente eficaz, Paidós, Barcelona, 1992, p. 178.

La confianza es la forma más elevada de la motivación humana. Saca a la luz lo mejor de la gente.
Stephen R. Covey; Los 7 hábitos de la gente eficaz, Paidós, Barcelona, 1992, p. 204.

En una relación, las cosas grandes son las cosas pequeñas.
Stephen R. Covey; Los 7 hábitos de la gente eficaz, Paidós, Barcelona, 1992, p219.

Uno de los modos más importantes de poner de manifiesto la integridad consiste en ser leales con quienes no están presentes. De esa manera construimos la confianza de los que sí están.
Stephen R. Covey; Los 7 hábitos de la gente eficaz, Paidós, Barcelona, 1992, p. 224

La mayor parte de las personas no escuchan con la intención de comprender, sino para contestar.
Stephen R. Covey; Los 7 hábitos de la gente eficaz, Paidós, Barcelona, 1992, p. 276.

Cuando uno escucha con empatía a otra persona, le proporciona aire psicológico.
Stephen R. Covey; Los 7 hábitos de la gente eficaz, Paidós, Barcelona, 1992, p. 279.

Tocar el alma de otro ser humano es caminar por tierra sagrada.
Stephen R. Covey; Los 7 hábitos de la gente eficaz, Paidós, Barcelona, 1992, p. 298.

El tiempo invertido en comprender profundamente a los seres queridos produce enormes dividendos en la comunicación abierta.
Stephen R. Covey; Los 7 hábitos de la gente eficaz, Paidós, Barcelona, 1992, p. 299.

Empezar con un espíritu de aventura, de descubrimiento, de creatividad, requiere una enorme seguridad interior.
Stephen R. Covey; Los 7 hábitos de la gente eficaz, Paidós, Barcelona, 1992, p. 304.

El servicio es la renta que pagamos por el derecho a vivir en esta tierra. 
N.Eldon Tanner en Stephen R. Covey; Los 7 hábitos de la gente eficaz, Paidós, Barcelona, 1992, p. 348.

Ni un solo día debe transcurrir sin que podamos por lo menos servir a otro ser humano efectuando depósitos de amor incondicional.
Stephen R. Covey; Los 7 hábitos de la gente eficaz, Paidós, Barcelona, 1992, p. 348.

Los abuelos que demuestran un gran interés por sus nietos se cuentan entre las personas más preciosas de la tierra.
Stephen R. Covey; Los 7 hábitos de la gente eficaz, Paidós, Barcelona, 1992, p. 366.

martes, 12 de febrero de 2013

¿Qué puede hacer usted, que no esté haciendo ahora y que, si lo hicieras regularmente, representaría una tremenda diferencia positiva en su vida personal?


Como personas proactivas, podemos empezar a dar expresión a lo que queremos ser y hacer en nuestras vidas. Podemos redactar un enunciado de nuestra misión personal, una constitución personal.  Un enunciado de misión no es algo que se escriba de la noche a la mañana. Requiere una introspección profunda, un análisis cuidadoso, una expresión meditada, y a menudo muchos borradores hasta llegar a la forma final. Tal vez pasen varias semanas o incluso meses antes de que usted se sienta realmente cómodo con él, antes de que lo vea como expresión completa y concisa de sus valores y orientaciones más íntimos. Incluso entonces querrá revisarlo regularmente y efectuar cambios menores a medida que los años le procuren nuevas comprensiones o traigan consigo nuevas circunstasncias.
Stephen R. Covey; Los 7 hábitos de la gente eficaz, Paidós, Barcelona, 1992, p. 147.

Escribir o revisar un enunciado de misión es algo que efectúa cambios en nosotros al obligarnos a pensar en nuestras prioridades y cuidado, y a alinear nuestra conducta con nuestras creencias. Al hacerlo, otras personas empiezan a sentir que no estamos a merced de lo que nos sucede. Uno tiene un sentido de misión acerca de lo que está tratando de hacer, y ello acaba por entusiasmarle.
Stephen R. Covey; Los 7 hábitos de la gente eficaz, Paidós, Barcelona, 1992, p. 147.

Escribir es un tipo de actividad muscular psiconeurológica que ayuda a tender un puente entre la mente consciente y la inconsciente, y a integrarlas. La escritura destila, cristaliza y clarifica el pensamiento y ayuda a separar el todo en sus partes.
Stephen R. Covey; Los 7 hábitos de la gente eficaz, Paidós, Barcelona, 1992, p. 155.

¿Qué puede hacer usted, que no esté  haciendo ahora y que,  si lo hicieras regularmente, representaría una tremenda diferencia positiva en su vida personal?
Stephen R. Covey; Los 7 hábitos de la gente eficaz, Paidós, Barcelona, 1992, p. 166.

El desafío no consiste en administrar el tiempo, sino en administrarnos a nosotros mismos.
Stephen R. Covey; Los 7 hábitos de la gente eficaz, Paidós, Barcelona, 1992, p. 171.

Parece un proyecto maravilloso. Aprecio mucho que me invites a participar. Me siento halagada. Por distintas razones, no deseo participar, pero quiero que sepas cuánto aprecio tu invitación.
Stephen R. Covey; Los 7 hábitos de la gente eficaz, Paidós, Barcelona, 1992, p. 178.

lunes, 11 de febrero de 2013

Si se considera con cuidado lo que se quiere que digan de uno en la experiencia funeral, se encontrará la definición personal del éxito.


Las circunstancias difíciles suelen dar origen a cambios de paradigma, a marcos de referencia totalmente nuevos, a través de los cuales la gente ve el mundo, se ve a sí misma, y ve a los otros y a lo que la vida pide.
Stephen R. Covey; Los 7 hábitos de la gente eficaz, Paidós, Barcelona, 1992, p. 86.

¡Usa tus recursos e iniciativa!
Stephen R. Covey; Los 7 hábitos de la gente eficaz, Paidós, Barcelona, 1992, p. 87.

Siempre que pensemos  que el problema está “allí fuera”, el problema residirá en ese mismo pensamiento. Otorgamos a lo que está ahí afuera el poder de controlarnos. El paradigma del cambio es entonces “de fuera hacia dentro”: lo que está fuera tiene que cambiar antes que cambiemos nosotros. El enfoque proactivo consiste en cambiar de dentro hacia fuera: ser distinto, y de esta manera provocar un cambio positivo en lo que está allí fuera: pueo ser más ingenioso, más diligente, más creativo, más cooperativo.
Stephen R. Covey; Los 7 hábitos de la gente eficaz, Paidós, Barcelona, 1992, p. 102.

Si realmente quiero mejorar la situación, puedo trabajar en lo único sobre lo cual tengo control: yo mismo.
Stephen R. Covey; Los 7 hábitos de la gente eficaz, Paidós, Barcelona, 1992, p. 103.

La felicidad, como la desdicha, es una elección proactiva. Hay cosas, como el clima, que nunca estarán dentro de nuestro círculo de influencia. Pero una persona proactiva puede llevar dentro de sí su propio clima psíquico o social. Podemos ser felices y aceptar lo que está más allá de nuestro control, mientras centramos nuestros esfuerzos en las cosas que podemos controlar. 
Stephen R. Covey; Los 7 hábitos de la gente eficaz, Paidós, Barcelona, 1992, p. 103.

La fuente de la alegría debe brotar en la mente, y quién conozca tan pronto la naturaleza humana como para buscar la felicidad en cualquier cosa que no sea su propia disposición, malgastará su vida en esfuerzos infructuosos y multiplicará las aflicciones que se propone suprimir.  
Samuel Johnson en Stephen R. Covey; Los 7 hábitos de la gente eficaz, Paidós, Barcelona, 1992, p. 107.

Si se considera con cuidado lo que se quiere que digan de uno en la experiencia funeral, se encontrará la definición personal del éxito.
Stephen R. Covey; Los 7 hábitos de la gente eficaz, Paidós, Barcelona, 1992, p. 112.

sábado, 9 de febrero de 2013

Las personas proactivas llevan consigo su propio clima. El hecho de que llueva o brille el sol no supone ninguna diferencia para ellas.


La atracción gravitacional de algunos de nuestros hábitos puede normalmente impedirnos que vayamos a donde queremos ir.
Stephen R. Covey; Los 7 hábitos de la gente eficaz, Paidós, Barcelona, 1992, p. 54.

Romper con esos viejos paradigmas que pueden haber sido para nosotros una fuente de pseudoseguridad durante años.
Stephen R. Covey; Los 7 hábitos de la gente eficaz, Paidós, Barcelona, 1992, p. 55.

Nadie puede convencer a otro de que cambie. Cada uno de nosotros custodia una puerta del cambio que sólo puede abrirse desde dentro. No podemos abrir la puerta de otro, ni con argumentos ni con apelaciones emocionales.
Marilyn Ferguson en Stephen R. Covey; Los 7 hábitos de la gente eficaz, Paidós, Barcelona, 1992, p. 70.

Sea paciente con usted mismo. El propio desarrollo es grato; es algo sagrado. No hay mejor inversión posible.
Stephen R. Covey; Los 7 hábitos de la gente eficaz, Paidós, Barcelona, 1992, p. 71.

La proactividad es tener la iniciativa y la responsabilidad de hacer que las cosas sucedan.
Stephen R. Covey; Los 7 hábitos de la gente eficaz, Paidós, Barcelona, 1992, p. 82.

Las personas proactivas llevan consigo su propio clima. El hecho de que llueva o brille el sol no supone ninguna diferencia para ellas.
Stephen R. Covey; Los 7 hábitos de la gente eficaz, Paidós, Barcelona, 1992, p. 82.

Lo que nos daña, mucho más que lo que nos sucede, es nuestro permiso, nuestro consentimiento a lo que nos sucede.
Stephen R. Covey; Los 7 hábitos de la gente eficaz, Paidós, Barcelona, 1992, p. 83.

Todos hemos conocido a individuos que atravesaban circunstancias muy difíciles conservando una extraordinaria fuerza emocional. ¡Cuánto nos inspira su integridad! Nada deja una impresión mayor, más duradera, en otra persona, que la conciencia de que alguien ha trascendido el sufrimiento, que ha trascendido la circunstancia y está encarnando y expresando un valor que inspira, ennoblece y eleva la vida.
Stephen R. Covey; Los 7 hábitos de la gente eficaz, Paidós, Barcelona, 1992, p. 85.

jueves, 7 de febrero de 2013

Aprender a escuchar requiere fuerza emocional.


El cambio de paradigna determina que pasemos de una manera a otra de ver el mundo.
Stephen R. Covey; Los 7 hábitos de la gente eficaz, Paidós, Barcelona, 1992, p. 33.

Nuestros paradigmas, correctos o incorrectos, son las fuentes de nuestras actitudes y conductas, y en última instancia de nuestra relación con los demás.
Stephen R. Covey; Los 7 hábitos de la gente eficaz, Paidós, Barcelona, 1992, p. 33.

Si lo que pretendemos es realizar en nuestra vida cambios relativamente menores, puede que baste con que nos concentremos en nuestras actitudes y conductas. Pero si aspiramos a un cambio significativo, equilibrado, tenemos que trabajar sobre nuestros paradigmas básicos.
Stephen R. Covey; Los 7 hábitos de la gente eficaz, Paidós, Barcelona, 1992, p. 35.

Aprender a escuchar requiere fuerza emocional.
Stephen R. Covey; Los 7 hábitos de la gente eficaz, Paidós, Barcelona, 1992, p. 42.

Hay momentos que son para enseñar y momentos que no son para enseñar. Stephen R. Covey; Los 7 hábitos de la gente eficaz, Paidós, Barcelona, 1992, p. 44.

Somos lo que hacemos día a día. De modo que la excelencia no es un acto, sino un hábito.
Aristóteles en Stephen R. Covey; Los 7 hábitos de la gente eficaz, Paidós, Barcelona, 1992, p.53.

Los hábitos tienen una enorme atracción gravitacional, más de lo que la mayoría de las personas comprenden o admiten. Para romper tendencias habituales profundamente enraizadas tales como la indecisión, la impaciencia, la crítica o el egoísmo, que violan los principios básicos de la eficacia humana, se necesita algo más que un poco de fuerza de voluntad y algunos cambios menores en nuestras vidas. El “despegue” exige un esfuerzo tremendo, pero en cuanto nos desprendemos de la atracción gravitacional, nuestra libertad adquiere una dimensión totalmente nueva. 
Stephen R. Covey; Los 7 hábitos de la gente eficaz, Paidós, Barcelona, 1992, p. 54.

martes, 5 de febrero de 2013

Eche un vistazo a su vida. ¿Es rítmica? ¿Sigue al trabajo con el juego, al esfuerzo mental con el físico, a comer con ayunar, a la seriedad con humor?


Su actitud mental le da poder a todo lo que hace. Tener una actitud mental positiva significa que sus actos y pensamientos fomentan sus fines; tener una actitud mental negativa significa que usted socava constantemente sus propios esfuerzos. 
Las llaves del Éxito de Napoleón Hill, Edaf, Madrid, 1996, p. 22.

Cultivar el genio creador siempre que pueda. 
Las llaves del Éxito de Napoleón Hill, Edaf, Madrid, 1996, p. 29.

Una familia unida es un gran equipo. 
Las llaves del Éxito de Napoleón Hill, Edaf, Madrid, 1996, p. 37.

Convierta en un hábito leer a diario, material que expanda su mente; le situará por delante. 
Las llaves del Éxito de Napoleón Hill, Edaf, Madrid, 1996, p. 37.

Forme el hábito de decir o hacer algo cada día que consiga que alguna otra persona se sienta mejor. 
Las llaves del Éxito de Napoleón Hill, Edaf, Madrid, 1996, p. 104.

Exija cada día una cantidad razonable de dividendos de la vida, en vez de esperar a recibirlos. Las llaves del Éxito de Napoleón Hill, Edaf, Madrid, 1996, p. 106.

Ejercítese con el fin de mantener el cuerpo en forma. Las enfermedades mentales pueden surgir con facilidad de las físicas, y su cuerpo, como su mente, deben permanecer en activo para ser positivo. 
Las llaves del Éxito de Napoleón Hill, Edaf, Madrid, 1996, p. 106.

Evite el miedo a la vejez al recordar que nunca nada le es arrebatado sin ser sustituido por algo de igual o mayor valor. Por ejemplo, la juventud se ve reemplazada por la sabiduría. 
Las llaves del Éxito de Napoleón Hill, Edaf, Madrid, 1996, p. 106.

Abténgase de conversaciones negativas, en especial críticas, chismosas o para tirar abajo la reputación de otra gente. Esas actividades condicionan su mente para que piense de manera negativa. 
Las llaves del Éxito de Napoleón Hill, Edaf, Madrid, 1996, p. 107.

No diga nada que no refleje su actitud mental positiva. 
Las llaves del Éxito de Napoleón Hill, Edaf, Madrid, 1996, p. 107.

Eche un vistazo a su vida. ¿Es rítmica? ¿Sigue al trabajo con el juego, al esfuerzo mental con el físico, a comer con ayunar, a la seriedad con humor?
Las llaves del Éxito de Napoleón Hill, Edaf, Madrid, 1996, p. 189.

viernes, 1 de febrero de 2013

¿Qué haces cada día para sentirte a gusto interiormente?

El orden es el placer de la razón. 
Enrique rojas; La conquista de la Voluntad, temas de hoy, Madrid,  1994, p. 57.

El orden es sedativo, nos produce paz y serenidad.
Enrique rojas; La conquista de la Voluntad, temas de hoy, Madrid,  1994, P.105.

Hay una cosa que sana todo problema : amarse a uno mismo. 
Loise L. Hay; El poder está dentro de ti, Urano, Barcelona, 1991, p. 13. 

Cuando nos amamos, no nos hacemos daño y tampoco se lo hacemos a los otros.

Loise L. Hay; El poder está dentro de ti, Urano, Barcelona, 1991, p. 16.

La responsabilidad es nuestra capacidad de reaccionar ante una situación. 
Loise L. Hay; El poder está dentro de ti, Urano, Barcelona, 1991, p. 23.

Mira el pasado como parte de la riqueza y plenitud de tu vida. Sin esa riqueza y esa plenitud no estarías aquí hoy. Lo hiciste todo tan bien como pudiste.
Loise L. Hay; El poder está dentro de ti, Urano, Barcelona, 1991, p. 25. 

Nuestro amor por nosotros mismos nos hace pasar de ser víctimas a ser triunfadores, y atraemos experiencias maravillosas. ¿Te has fijado que las personas que se sienten a gusto consigo mismas son naturalmente atractivas? 

Loise L. Hay; El poder está dentro de ti, Urano, Barcelona, 1991, p. 28. 

La comparación nos hace sentir superiores o bien inferiores, lo cual es expresión de nuestro ego, de nuestra forma limitada de pensar.

Loise L. Hay; El poder está dentro de ti, Urano, Barcelona, 1991, p. 198. 

¿Qué haces cada día para sentirte a gusto interiormente?

Loise L. Hay; El poder está dentro de ti, Urano, Barcelona, 1991, p. 223.

 El éxito está en la continuidad del esfuerzo de quién aspira a más. 
Anthony Robbins; Poder sin Límites, Grijalbo, Barcelona, 1987, p.20. 

Es progresar incesantemente en los aspectos emocional, social, espiritual, sicológico, intelectual y económico, al tiempo que uno aporta algo a los demás en alguna faceta positiva.

Anthony Robbins; Poder sin Límites, Grijalbo, Barcelona, 1987, p.20. 

Uno no cae en una depresión, sino que la crea, lo mismo que cualquier otro resultado de la vida.

Anthony Robbins; Poder sin Límites, Grijalbo, Barcelona, 1987, p.25. 

Para controlar y dirigir nuestra conducta, debemos controlar y dirigir nuestros estados y para ello hemos de controlar y dirigir nuestras representaciones internas y nuestra fisiología. 

Anthony Robbins; Poder sin Límites, Grijalbo, Barcelona, 1987, p.55. 

Si nos representamos a nosotros mismos que las cosas no van a salir bien, no salen bien.

Anthony Robbins; Poder sin Límites, Grijalbo, Barcelona, 1987, p.59. 

Cuando uno se ve capaz de hacer lo que antes creía imposible, por fuerza ha de reconsiderar todo su sistema de creencias. 

Anthony Robbins; Poder sin Límites, Grijalbo, Barcelona, 1987, p.80. 

Pese a lo mucho que creamos en un concepto, deberíamos permanecer abiertos a otras posibilidades para no dejar de aprender.

Anthony  Robbins; Poder sin Límites, Grijalbo, Barcelona, 1987, p.82.

 

miércoles, 30 de enero de 2013

Nadie puede hacerlo todo mal, no existe tal perfección.


Si usted siempre hace lo que ha hecho siempre, siempre obtendrá lo que siempre ha obtenido. Si lo que está haciendo no funciona, haga otra cosa. Joseph O´Connor, John Seymour; Introducción a la Programación Neurolinguística, Urano, Barcelona, 1992, p. 37.


El cerebro sólo puede entender lo negativo convirtiéndolo en positivo. Joseph O´Connor, John Seymour; Introducción a la Programación Neurolinguística, Urano, Barcelona, 1992, p. 39.


En una presentación ante un grupo de personas, el 55% del impacto viene determinado por el lenguaje corporal, el 38% por el tono de voz, y sólo el 7% por el contenido de la presentación Joseph O´Connor, John Seymour; Introducción a la Programación Neurolinguística, Urano, Barcelona, 1992, p. 47.


No es tanto lo que digamos sino cómo lo digamos lo que marca la diferencia. Joseph O´Connor, John Seymour; Introducción a la Programación Neurolinguística, Urano, Barcelona, 1992, p. 47.

Para crear sintonía, únase al baile de la otra persona igualando su lenguaje corporal de forma sensible y respetuosa. Joseph O´Connor, John Seymour; Introducción a la Programación Neurolinguística, Urano, Barcelona, 1992, p. 50.


Respirar al unísono es una forma muy poderosa de aumentar la sintonía. Joseph O´Connor, John Seymour; Introducción a la Programación Neurolinguística, Urano, Barcelona, 1992, p. 50.


La igualdad de tono en la voz es otra de las formas por las que puede mejorar su sintonía. Joseph O´Connor, John Seymour; Introducción a la Programación Neurolinguística, Urano, Barcelona, 1992, p. 50.


Elimine la palabra “pero” de su vocabulario; reemplácela por “y”. Pero puede ser una palabra destructiva. 
Joseph O´Connor, John Seymour; Introducción a la Programación Neurolinguística, Urano, Barcelona, 1992, p. 53.


La PNL es el arte marcial de la comunicación; elegante, agradable y muy efectiva. Joseph O´Connor, John Seymour; Introducción a la Programación Neurolinguística, Urano, Barcelona, 1992, p. 55.


La mejor manera de cambiar a los demás es cambiar uno mismo, porque así cambiamos las relaciones y los demás deberán cambiar también. Joseph O´Connor, John Seymour; Introducción a la Programación Neurolinguística, Urano, Barcelona, 1992, p. 113.


Emplear “debería” es la mejor forma de atraer la culpabilidad, se crea un vacío artificial entre las expectativas y la realidad. “Debería” es a menudo una respuesta culpabilizadora de alguien que no admite de forma directa su enfado ni sus expectativas, y que tampoco tiene ninguna responsabilidad sobre ellas. Joseph O´Connor, John Seymour; Introducción a la Programación Neurolinguística, Urano, Barcelona, 1992, p. 150.


Nadie puede hacerlo todo mal, no existe tal perfección. Joseph O´Connor, John Seymour; Introducción a la Programación Neurolinguística, Urano, Barcelona, 1992, p. 151.


La parte inconsciente no procesa la negación lingüística; simplemente no le hace caso. Joseph O´Connor, John Seymour; Introducción a la Programación Neurolinguística, Urano, Barcelona, 1992, p. 175.


A lo que uno se resiste, persiste, porque todavía llama nuestra atención.  Siendo así,  querríamos que considerara lo buena y efectiva que sería su comunicación si la enunciara afirmativamente. Joseph O´Connor, John Seymour; Introducción a la Programación Neurolinguística, Urano, Barcelona, 1992, p. 175. 

domingo, 27 de enero de 2013

Ahora que me ha contado todo lo malo que le pasa, cuénteme algo bueno que le pase

Siempre debemos cambiar, renovarnos, rejuvenecernos, de lo contrario, nos endurecemos. 
Goethe en Greg Anderson; Las 22 Leyes del Bienestar, Madrid, Edaf, 1996, p.175.

 No hacer nunca de la edad una excusa. 
Greg Anderson; Las 22 Leyes del Bienestar, Madrid, Edaf, 1996, p.181.

El que vive una vida trivial muere todos los días. 
Pierrard Poullet en Greg Anderson; Las 22 Leyes del Bienestar, Madrid, Edaf, 1996, p.187.

El perdón es un milagro callado. Se practica en solitario. Cuando perdonamos, renunciamos en el silencio de nuestro corazón y de nuestra mente a nuestro resentimiento hacia alguien que consideramos que nos ha ofendido. 
Greg Anderson; Las 22 Leyes del Bienestar, Madrid, Edaf, 1996, p. 227.

El perdón nos libera del autocastigo perpetuo que exige la decisión de odiar. El perdón nos permite neutralizar el revestimiento emocional tòxico que nos mantiene encadenados. 
Greg Anderson; Las 22 Leyes del Bienestar, Madrid, Edaf, 1996, p. 228.

 Ahora que me ha contado todo lo malo que le pasa, cuénteme algo bueno que le pase. 
Greg Anderson; Las 22 Leyes del Bienestar, Madrid, Edaf, 1996, p. 246.

Niéguese a hablar de sus males. 
Greg Anderson; Las 22 Leyes del Bienestar, Madrid, Edaf, 1996, p. 246.

Cada vez que usted tenga un pensamiento negativo, contrarréstelo con un pensamiento de gratitud. Greg Anderson; Las 22 Leyes del Bienestar, Madrid, Edaf, 1996, p. 248.

Mantenemos una guerra con nosotros mismos, cuando nos enfadamos por nuestris errores, cuado estamos resentidos por nuestras debilidades, cuando nos resistimos a hacer realidad nuestras aspiraciones más elevadas. 
Greg Anderson; Las 22 Leyes del Bienestar, Madrid, Edaf, 1996, p. 255.

La paz…esa tranquilidad profunda que nos llega cuando somos capaces de desconectarnos de los pensamientos inquietantes o amenazadores. 
Greg Anderson; Las 22 Leyes del Bienestar, Madrid, Edaf, 1996, p. 257.

La paz personal es el conocimiento de que todo está bien, la comprensión de que Dios lo tiene todo bajo control. 
Greg Anderson; Las 22 Leyes del Bienestar, Madrid, Edaf, 1996, p. 257.

El viaje completo del bienestar significa que también tenemos que superar los baches de la envidia, los desvíos de la impaciencia, las calles sin salida de la terquedad y los puentes helados de la rigidez. 
Greg Anderson; Las 22 Leyes del Bienestar, Madrid, Edaf, 1996, p. 258.

Los actos sencillos son los que cambian nuestras vidas y nuestro mundo. 
Greg Anderson; Las 22 Leyes del Bienestar, Madrid, Edaf, 1996, p.263.

Cuando se consigue un objetivo, independientemente de su importancia, la vida se enriquece. 
El Libro Rojo del Éxito; Leonard Diamond, Tikal, Girona, p.61.

miércoles, 23 de enero de 2013

Céntrese en los pensamientos que nutren

Dejemos de pequeñeces y de encasillarnos los unos a los otros en unas cajitas que reducen la dignidad y las posibilidades de todos. 
Greg Anderson; Las 22 Leyes del Bienestar, Madrid, Edaf, 1996, p. 127.

Cuando culpamos cedemos nuestro poder. 
Greg Anderson; Las 22 Leyes del Bienestar, Madrid, Edaf, 1996, p. 138.

La vida está llena de unas posibilidades ilimitadas. 
Greg Anderson; Las 22 Leyes del Bienestar, Madrid, Edaf, 1996, p. 144.

Es difícil enfrentarse a nuestras antiguas cintas mentales del pasado-presente-futuro. 
Greg Anderson; Las 22 Leyes del Bienestar, Madrid, Edaf, 1996, p. 144.

Podemos obsesionarnos tanto por el futuro que contaminemos el ahora. 
Greg Anderson; Las 22 Leyes del Bienestar, Madrid, Edaf, 1996, p. 144.

Si estamos inmersos en actividades que potencian la vida y las disfrutamos con un entusiasmo positivo, entonces estamos viviendo el momento. 
Greg Anderson; Las 22 Leyes del Bienestar, Madrid, Edaf, 1996, p. 146.

Todos llevamos con nosotros una tendencia de dejar la vida en suspenso hasta que se resuelva algún problema. 
Greg Anderson; Las 22 Leyes del Bienestar, Madrid, Edaf, 1996, p. 149.

Se había aprisionado a sí misma en una cárcel que ella misma había creado: el deseo constante de que las cosas sean diferentes. Es una cárcel de la categoría más alta y eficiente, es una fórmula segura para sufrir intensamente. En concreto, el anhelo constante de que la vida sea diferente es una excelente definición del sufrimiento. Con este anhelo constante de que las cosas sean diferentes debilitamos nuestro proceso vital. 
Greg Anderson; Las 22 Leyes del Bienestar, Madrid, Edaf, 1996, p. 156.

Céntrese en los pensamientos que nutren. Concéntrese en lo que tiene, no en lo que ha perdido. 
Greg Anderson; Las 22 Leyes del Bienestar, Madrid, Edaf, 1996, p.162.

La simple sugerencia de que algo es posible libera el pensamiento creativo y rompe las cadenas limitadoras de las circunstancias difíciles y de la desesperación profunda. 
Greg Anderson; Las 22 Leyes del Bienestar, Madrid, Edaf, 1996, p. 169.

La realidad es que podemos rehacer el guión de nuestras vidas. 
Greg Anderson; Las 22 Leyes del Bienestar, Madrid, Edaf, 1996, p. 171.

Empiece a verse a sí mismo realizando grandes progresos. 
Greg Anderson; Las 22 Leyes del Bienestar, Madrid, Edaf, 1996, p. 173.

Mercedes Salisachs; El secreto de las flores

1 Y lo que es peor, el desmoronamiento se produjo de repente, sin que hubiera intervenido antes un signo de alerta, ni los ecos de aquella n...