lunes, 29 de marzo de 2010

Por mucho imaginar enferma la memoria

Ni siquiera sicológicamente hablando es posible el desarrollo de la personalidad sin una gran cantidad de renuncias. El hombre, como la obra de arte, se hace a base de renunciamientos. La vida en Dios, Introducción a la Vida Espiritual y Sermones Capitulares Cartujos (1951), Ediciones Rialp,5ª edición,Madrid, 1991, p.31. 

El recogimiento es el secreto de la vida de oración. Y que este amoroso silencio interior – exige una generosidad sin fronteras. La vida en Dios, Introducción a la Vida Espiritual y Sermones Capitulares Cartujos (1951), Ediciones Rialp,5ª edición,Madrid, 1991, p.36. 

Recogerse no significa olvidar, significa atender, como un hijo atiende al padre que le habla. La vida en Dios, Introducción a la Vida Espiritual y Sermones Capitulares Cartujos (1951), Ediciones Rialp,5ª edición,Madrid, 1991, p.36. 

Consérvate para Dios, y entonces lo verás todo más bello. La vida en Dios, Introducción a la Vida Espiritual y Sermones Capitulares Cartujos (1951), Ediciones Rialp,5ª edición,Madrid, 1991, p.37. 

Por el mucho imaginar enferma la memoria. Ramón Llull en La vida en Dios, Introducción a la Vida Espiritual y Sermones Capitulares Cartujos (1951), Ediciones Rialp,5ª edición,Madrid, 1991, p.37. 

Frena tu fantasía y serás alma de oración. La vida en Dios, Introducción a la Vida Espiritual y Sermones Capitulares Cartujos (1951), Ediciones Rialp,5ª edición,Madrid, 1991, p.37. 

Está bien que trabajes para tapar una a una las grietas por donde el recogimiento se te escapa, pero es mejor que enciendas un gran fuego en el centro de tu corazón, y así ningún frío podrá atarazar tu interior vitalidad enamorada. La vida en Dios, Introducción a la Vida Espiritual y Sermones Capitulares Cartujos (1951), Ediciones Rialp,5ª edición,Madrid, 1991, p.39. 

Cuando vuelvo mi vista atrás y miro mi vida pasada, debo confesarme que hacía tan pocos progresos en la vida espiritual porque me faltaba la meta precisa. La vida en Dios, Introducción a la Vida Espiritual y Sermones Capitulares Cartujos (1951), Ediciones Rialp,5ª edición,Madrid, 1991, p.74. 

Toda alma que quiere amar desconfía de lo que es demasiado fácil. La vida en Dios, Introducción a la Vida Espiritual y Sermones Capitulares Cartujos (1951), Ediciones Rialp,5ª edición,Madrid, 1991, p.119.

Lo entonado, lo acorde, es sencillo; lo que desafina es complicado. La simplicidad es el signo de Dios. La vida en Dios, Introducción a la Vida Espiritual y Sermones Capitulares Cartujos (1951), Ediciones Rialp,5ª edición,Madrid, 1991, p.119. 

Si somos sencillos con Dios también lo seremos con los hombres. La vida en Dios, Introducción a la Vida Espiritual y Sermones Capitulares Cartujos (1951), Ediciones Rialp,5ª edición,Madrid, 1991, p.120.

viernes, 26 de marzo de 2010

No te contentes con tu oración actual

Almas religiosas enfermas de poca fe. La vida en Dios, Introducción a la Vida Espiritual y Sermones Capitulares Cartujos (1951), Ediciones Rialp,5ª edición,Madrid, 1991, p.17.
La castidad es un vuelo de amor que arrastra en sus alas encendidas la fragilidad del propio cuerpo.
La vida en Dios, Introducción a la Vida Espiritual y Sermones Capitulares Cartujos (1951), Ediciones Rialp,5ª edición,Madrid, 1991, p.18.

Fe y amor. ¡Atención! ¡Penetra bien en estas palabras, no las dejes resbalar por muy oídas. Si ellas no se hacen ardor de nuestra carne, el bien que obremos no logrará arrastrar a nadie: no será vital.
La vida en Dios, Introducción a la Vida Espiritual y Sermones Capitulares Cartujos (1951), Ediciones Rialp,5ª edición,Madrid, 1991, p.18.
Cuidar que las obras no sean seco ramaje, aparatoso y sin savia.
La vida en Dios, Introducción a la Vida Espiritual y Sermones Capitulares Cartujos (1951), Ediciones Rialp,5ª edición,Madrid, 1991, p.20.

Gritar hacia fuera y no clamar hacia adentro es el origen de todas las afonías y quebrantos de los cristianos.
La vida en Dios, Introducción a la Vida Espiritual y Sermones Capitulares Cartujos (1951), Ediciones Rialp,5ª edición,Madrid, 1991, p.20.

Hay que aprender a orar, a vivir hacia adentro, a SER. La acción irrumpirá luego, ineludiblemente, “como la flor estalla en la rama que ya no puede más con la primavera que lleva dentro”. La vida en Dios, Introducción a la Vida Espiritual y Sermones Capitulares Cartujos (1951), Ediciones Rialp,5ª edición,Madrid, 1991, p.20.
Debemos correr y apresurar el paso detrás de Jesucristo.
La vida en Dios, Introducción a la Vida Espiritual y Sermones Capitulares Cartujos (1951), Ediciones Rialp,5ª edición,Madrid, 1991, p.25.

Algunos se esconden bajo la fórmula tan aceptada del “hago lo que puedo”, cuando ésta no ha sido nunca suficiente norma de conducta; ante todo, como afirma un dicho italiano, se hace lo que se debe – agotándolo – después se hace lo que se puede, y ¡ entonces será posible hacer lo que se quiere!
La vida en Dios, Introducción a la Vida Espiritual y Sermones Capitulares Cartujos (1951), Ediciones Rialp,5ª edición,Madrid, 1991, p.26.

No te contentes, lector con tu oración actual, sea del grado que sea.
La vida en Dios, Introducción a la Vida Espiritual y Sermones Capitulares Cartujos (1951), Ediciones Rialp,5ª edición,Madrid, 1991, p.27.

miércoles, 24 de marzo de 2010

Centrarse en los demás te ayuda a centrarte

El apego perderá la batalla, cuando lo desocultemos y lo miremos de frente, cara a cara, porque nuestra ceguera es lo que le da poder sobre nosotros. María Guadalupe Buttera, Roberto Federico Ré; Madurando nuestros apegos, San Pablo, Buenos Aires, 2009, p.8.
El apego es miedo, y éste es un sentimiento que quita libertad e impide amar.
María Guadalupe Buttera, Roberto Federico Ré; Madurando nuestros apegos, San Pablo, Buenos Aires, 2009, p.9.

Dejar de mentirse a uno mismo es el mejor de los amuletos.
Patrick Millar en María Guadalupe Buttera, Roberto Federico Ré; Madurando nuestros apegos, San Pablo, Buenos Aires, 2009, p.26.
Aprender y aceptar que fuimos lo mejor que pudimos ser.
María Guadalupe Buttera, Roberto Federico Ré; Madurando nuestros apegos, San Pablo, Buenos Aires, 2009, p.29.

Nada se queda quieto…y si uno no camina….¡La vida nos empuja!...uno mismo es quien elige si para bien o para mal…para arriba o para abajo.
María Guadalupe Buttera, Roberto Federico Ré; Madurando nuestros apegos, San Pablo, Buenos Aires, 2009, p.33.
Las actitudes son más importantes que las aptitudes.
Winston Churchill en María Guadalupe Buttera, Roberto Federico Ré; Madurando nuestros apegos, San Pablo, Buenos Aires, 2009, p.47.

Cada vez que sucede algo malo, puedo elegir entre ser víctima o aprender de ello.
María Guadalupe Buttera, Roberto Federico Ré; Madurando nuestros apegos, San Pablo, Buenos Aires, 2009, p.48.
Nadie percibe una vibración de otro sin experimentarla.
Herman Hesse en María Guadalupe Buttera, Roberto Federico Ré; Madurando nuestros apegos, San Pablo, Buenos Aires, 2009, p.71.

La mujer completa ama a sus hijos a través de su marido.
María Guadalupe Buttera, Roberto Federico Ré; Madurando nuestros apegos, San Pablo, Buenos Aires, 2009, p.80.
Lo más grande que un hombre puede hacer por sus hijos es amar a la madre de sus hijos. Theodore hesburgh en María Guadalupe Buttera, Roberto Federico Ré; Madurando nuestros apegos, San Pablo, Buenos Aires, 2009, p.84.
Centrarse en los demás te ayuda a centrarte.
María Guadalupe Buttera, Roberto Federico Ré; Madurando nuestros apegos, San Pablo, Buenos Aires, 2009, p.109.

miércoles, 17 de marzo de 2010

¡No os dejéis desanimar y no renunciéis a vuestros sueños!

El cristianismo no es en primer lugar una moral, sino experiencia de Jesucristo, que nos ama personalmente, jóvenes o viejos, pobres o ricos; nos ama también cuando le damos la espalda.
Mensaje del Santo Padre Benedicto XVI para la XXV Jornada Mundial de la Juventud (28 marzo 2010)."Maestro bueno, ¿qué tengo que hacer para heredar la vida eterna?" (Mc 10,17). 22 de febrero de 2010.
¡si verdaderamente hemos encontrado a Jesús no podemos menos que dar testimonio de él a todos aquellos que aún no han cruzado la mirada con él!
Mensaje del Santo Padre Benedicto XVI para la XXV Jornada Mundial de la Juventud (28 marzo 2010)."Maestro bueno, ¿qué tengo que hacer para heredar la vida eterna?" (Mc 10,17). 22 de febrero de 2010.

¡No tengáis miedo, vosotros, queridos jóvenes y queridas jóvenes, si el Señor os llama a la vida religiosa, monástica, misionera o de especial consagración: Él sabe dar gozo profundo a quien responde con valor!.
Mensaje del Santo Padre Benedicto XVI para la XXV Jornada Mundial de la Juventud (28 marzo 2010)."Maestro bueno, ¿qué tengo que hacer para heredar la vida eterna?" (Mc 10,17). 22 de febrero de 2010.

Jesús recuerda al joven rico los diez mandamientos, como condiciones necesarias para “tener en herencia la vida eterna”. Estos son puntos de referencia esenciales para vivir en el amor, para distinguir claramente el bien del mal y construir un proyecto de vida sólido y duradero.
Mensaje del Santo Padre Benedicto XVI para la XXV Jornada Mundial de la Juventud (28 marzo 2010)."Maestro bueno, ¿qué tengo que hacer para heredar la vida eterna?" (Mc 10,17). 22 de febrero de 2010.

Dios nos da los mandamientos porque nos quiere educar en la verdadera libertad, porque quiere construir con nosotros un Reino de amor, de justicia y de paz. Escucharlos y ponerlos en práctica no significa alienarse, sino encontrar el camino de la libertad y del amor auténticos, porque los mandamientos no limitan la felicidad, sino indican cómo encontrarla.
Mensaje del Santo Padre Benedicto XVI para la XXV Jornada Mundial de la Juventud (28 marzo 2010)."Maestro bueno, ¿qué tengo que hacer para heredar la vida eterna?" (Mc 10,17). 22 de febrero de 2010.

¡A pesar de las dificultades, no os dejéis desanimar y no renunciéis a vuestros sueños! Cultivad en cambio en el corazón deseos grandes de fraternidad, de justicia y de paz. El futuro está en las manos de quienes saben buscar y encontrar razones fuertes de vida y de esperanza. ¡Si queréis, el futuro está en vuestras manos, porque los dones y las riquezas que el Señor ha puesto en el corazón de cada uno de vosotros, plasmados por el encuentro con Cristo, pueden traer auténtica esperanza al mundo! Es la fe en su amor la que, haciéndoos fuertes y generosos, os darás el valor de afrontar con serenidad el camino de la vida y a asumir responsabilidades familiares y profesionales. Empeñaos en construir vuestro futuro a través de itinerarios serios de formación personal y de estudio, para servir de modo competente y generoso al bien común.
Mensaje del Santo Padre Benedicto XVI para la XXV Jornada Mundial de la Juventud (28 marzo 2010)."Maestro bueno, ¿qué tengo que hacer para heredar la vida eterna?" (Mc 10,17). 22 de febrero de 2010.

sábado, 13 de marzo de 2010

Dejarnos hacer y rehacer por Dios cuantas veces sea necesario

Quién ha dejado que su sensibilidad interior se “duerma” o “muera” para las cosas de Dios, se queda sin señales y desorientado.
Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.2, p.45.
Para afrontar decididamente la lucha contra el pecado venial es preciso reconocerlo como tal, como ofensa a Dios que retrasa la unión con El.
Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.2, p.59.

En el examen de conciencia se confronta nuestra vida con lo que Dios esperaba, y espera, de ella. Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.2, p.61.
Dejarnos hacer y rehacer por Dios cuantas veces sea necesario.
Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.2, p.69.

La soberbia es como esos espejos curvos que deforman la verdadera realidad de las cosas. Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.2, p.72.

La santidad es ejercicio de virtudes un día y otro, con constancia, en el ambiente y en las circunstancias en que vivimos.
Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.2, p.73.

Todo debe servir para amar a Dios y hacer apostolado.
Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.2, p.74.

Cuando correspondemos al amor de Dios los obstáculos se vencen; y al contrario, sin amor hasta las más pequeñas dificultades parecen insuperables.
Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.2, p.81.

jueves, 25 de febrero de 2010

El que abandona la mortificación queda atrapado por los sentidos

Cuando alguién diga: “Yo tengo una pereza irremediable, yo no soy tenaz, yo no puedo terminar las cosas que emprendo”, debería pensar: “No estoy lo suficientemente cerca de Cristo”. Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.2, p.11.


Para los que tengan pesimismo, pensando que sus defectos no tienen remedio, sepan que ha llegado el momento. Comienza la Cuaresma; miremósla como un tiempo de cambio y de esperanza.
Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.2, p.11.


La persona que abandona la mortificación queda atrapada por los sentidos.
Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.2, p.12.

Sin espíritu de sacrificio y de mortificación no hay progreso en la vida interior.
Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.2, p.12.

Ningún día sin cruz, ninguna jornada, en la que no carguemos con la cruz del Señor.
Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.2, p.13.

La cruz – pequeña o grande – aceptada produce paz y gozo. Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.7, p.14.
Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.2, p.18.

Si alguna vez en nuestro apostolado personal nos pareciera que alguien tiene una enfermedad del alma sin aparente solución. Si la hay; siempre. Quizá el Señor espera de nosotros más oración y mortificación, más comprensión y cariño.
Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.2, p.19.

El demonio conoce el mercado y, como buen vendedor, ofrece exactamente lo que calcula que el comprador tomará.
Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.2, p.21.

El demonio promete siempre más de lo que puede dar.
Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.2, p.22.

Nuestro propio yo puede ser, en muchas ocasiones, el peor de los ídolos.
Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.2, p.23.

La confesión, un encuentro con Cristo.
Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.2, p.30.

La vida interior es un diálogo de amor en el que Dios es siempre el punto de referencia.
Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.2, p.30.

El espíritu de penitencia está principalmente en cumplir, cueste lo que cueste, el deber de cada instante.
Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.2, p.32.

viernes, 19 de febrero de 2010

¿Cuál es la Justicia de Cristo?

Aquello de lo que el hombre tiene más necesidad no se le puede garantizar por ley.
Benedicto XVI, Mensaje para la Cuaresma 2010.

El hombre es frágil a causa de un impulso profundo, que lo mortifica en la capacidad de entrar en comunión con el prójimo. Abierto por naturaleza al libre flujo del compartir, siente dentro de sí una extraña fuerza de gravedad que lo lleva a replegarse en sí mismo, a imponerse por encima de los demás y contra ellos: es el egoísmo, consecuencia de la culpa original.
Benedicto XVI, Mensaje para la Cuaresma 2010.

¿Cuál es la justicia de Cristo? Es, ante todo, la justicia que viene de la gracia, donde no es el hombre que repara, que se cura a sí mismo y a los demás.
Benedicto XVI, Mensaje para la Cuaresma 2010.

Convertirse a Cristo, creer en el Evangelio, significa precisamente esto: salir de la ilusión de la autosuficiencia para descubrir y aceptar la propia indigencia, indigencia de los demás y de Dios, exigencia de su perdón y de su amistad.
Benedicto XVI, Mensaje para la Cuaresma 2010.

La fe no es un hecho natural, cómodo, obvio: hace falta humildad para aceptar tener necesidad de Otro que me libere de lo “mío”, para darme gratuitamente lo “suyo”. Esto sucede especialmente en los sacramentos de la Penitencia y de la Eucaristía. Gracias a la acción de Cristo, nosotros podemos entrar en la justicia “más grande”, que es la del amor (cf. Rm 13,8-10), la justicia de quien en cualquier caso se siente siempre más deudor que acreedor, porque ha recibido más de lo que podía esperar.
Benedicto XVI, Mensaje para la Cuaresma 2010.

viernes, 12 de febrero de 2010

El egocentrismo es un proceso que castiga al que lo sufre

Cada uno de nosotros hemos de procurar llenar de ideales, valores, actividades, entretenimientos y, en definitiva, de amor, la propia familia y el propio hogar.
Tomás Melendo, Gabriel Martí; Elogio a la Afectividad, Ediciones Internacionales Universitarias, Madrid, 2009, p.335.

La vida puede compararse a un juego de naipes, en el que contamos con cartas más o menos buenas y con la posibilidad de aprender a utilizar cada vez mejor unas y otras.
Tomás Melendo, Gabriel Martí; Elogio a la Afectividad, Ediciones Internacionales Universitarias, Madrid, 2009, p.342.

En cada instante, y para cada persona, el “mejor modo de ser” es…el que en ese momento posee. Tomás Melendo, Gabriel Martí; Elogio a la Afectividad, Ediciones Internacionales Universitarias, Madrid, 2009, p.343.

La puerta de la felicidad no se abre hacia adentro, sino hacia fuera, para otorgar el bien a los otros.
Kierkegaard en Tomás Melendo, Gabriel Martí; Elogio a la Afectividad, Ediciones Internacionales Universitarias, Madrid, 2009, p.376.

La atención excesiva a los afectos o emociones – sean estos de naturaleza sensible, psíquica o propiamente espiritual- componen un modo más refinado de optar por el propio yo; y cuando semejante atención se torna exclusiva, lo bueno en sí resulta anulado en aras del bien para cada cual.
Tomás Melendo, Gabriel Martí; Elogio a la Afectividad, Ediciones Internacionales Universitarias, Madrid, 2009, p.377.

La máxima falsificación de la libertad humana consiste en rechazar lo bueno en cuanto bueno, para atender tan solo al propio beneficio.
Tomás Melendo, Gabriel Martí; Elogio a la Afectividad, Ediciones Internacionales Universitarias, Madrid, 2009, p.377.

El hombre que no elige el bien supremo al que su naturaleza le inclina, sino que se prefiere a sí mismo por encima de todo y de todos, ni se perfecciona como persona, ni logra ser feliz.
Tomás Melendo, Gabriel Martí; Elogio a la Afectividad, Ediciones Internacionales Universitarias, Madrid, 2009, p.379.

El egocentrismo es un proceso que castiga al que lo sufre. Así como la respetuosa preocupación por el objeto de nuestro amor nos da alas y fuerzas, la fijación egocéntrica en nuestro propio beneficio nos despoja de la fuerza y la confianza porque el egocentrismo nos deja a mered de un interminable “temor por nuestro pequeño Yo” que podría sufrir algún perjuicio y, al menos como posibilidad, está en constante riesgo de destrucción. Quien hace de sí el centro de todo no encuentra forma de escapar al temor por sí mismo.
Tomás Melendo, Gabriel Martí; Elogio a la Afectividad, Ediciones Internacionales Universitarias, Madrid, 2009, p.401.

Lo que importa no es tanto amar, sino, amar bien lo bueno, lo que merece ser bien amado.
Tomás Melendo, Gabriel Martí; Elogio a la Afectividad, Ediciones Internacionales Universitarias, Madrid, 2009, p.403.

Manejar el arte de poner en primer plano las facetas más alentadoras y alegres de cada momento constituye una garantía de salud mental, de eficacia y en definitiva de felicidad.
Tomás Melendo, Gabriel Martí; Elogio a la Afectividad, Ediciones Internacionales Universitarias, Madrid, 2009, p.407.

viernes, 5 de febrero de 2010

El bien en sí versus el bien para sí

Una vez visité un hogar de niños con severo retraso mental, en compañía de dos estudiantes. Uno de ellos comentó: “¡Qué terrible! ¡Cómo sufren esos pequeños! Yo nunca podría trabajar aquí”. El otro dijo:
“ Bueno, si supiera que no hay suficientes ayudantes disponibles, no me importaría trabajar aquí, porque se necesita mucho apoyo y amor”. Ambos eran compasivos, pero el primero pensó en sus propios sentimientos, el otro acerca del bienestar de los niños. Si nos damos cuenta que somos necesarios, crece nuestra fuerza para superarnos, pero si nos concentramos en averiguar si esas energías son suficientes, atendemos más a nuestras debilidades y nos sentimos frustrados.
Elisabeth Lukas en Tomás Melendo, Gabriel Martí; Elogio a la Afectividad, Ediciones Internacionales Universitarias, Madrid, 2009, p.204.

A muchos de nosotros nos importa más cómo nos sentimos al hacer o dejar de hacer algo que si lo realizado es bueno o malo, resulta beneficioso o perjudicial para los otros.
Tomás Melendo, Gabriel Martí; Elogio a la Afectividad, Ediciones Internacionales Universitarias, Madrid, 2009, p.205.

Muchos de nuestros contemporáneos no tienen otro criterio para calificar algo como bueno o malo que la repercusión sentimental o afectiva que experimentan en sí mismos: el bien-para-sí, y no el bien-en-sí.
Tomás Melendo, Gabriel Martí; Elogio a la Afectividad, Ediciones Internacionales Universitarias, Madrid, 2009, p.205.

jueves, 4 de febrero de 2010

También se sufre por no querer sufrir

Cuanto más ansiosamente buscamos algo, tanto más dificultamos el conseguirlo. La angustia realiza aquello mismo que teme y podemos decir que el deseo vivido con excesiva intensidad ahoga aquello mismo que tanto anhela. Viktor Frankl en Tomás Melendo, Gabriel Martí; Elogio a la Afectividad, Ediciones Internacionales Universitarias, Madrid, 2009, p.189. 

El hombre de hoy sufre también por no querer sufrir, igual que podemos enfermar a fuerza de buscar la salud perfecta. Pascal Bruckner en en Tomás Melendo, Gabriel Martí; Elogio a la Afectividad, Ediciones Internacionales Universitarias, Madrid, 2009, p.189. 

Somos humanos en la medida que somos capaces de no vernos, de no notarnos y de olvidarnos de nosotros mismos dándonos a una causa para servir, o a otra persona para amar. Viktor Frankl en Tomás Melendo, Gabriel Martí; Elogio a la Afectividad, Ediciones Internacionales Universitarias, Madrid, 2009, p.195. 

Es un hecho largamente demostrado que el exceso de instrospección resulta perjudicial. El ser humano se caracteriza por tener una naturaleza volcada hacia el mundo. Si se pega a su ego de manera hipocondríaca, cae en la vorágine de miedos propia de una criatura desvalida……..La sicología también nos enseña que las personas que no se gustan están permanentemente dedicadas a sí mismas, mientras que las que están de acuerdo consigo mismas apenas reflexionan sobre ellas- ¿Ignórate y te tendrás en cuenta! . Elisabeth Lukas en Tomás Melendo, Gabriel Martí; Elogio a la Afectividad, Ediciones Internacionales Universitarias, Madrid, 2009, p.202.

sábado, 30 de enero de 2010

Tomás Melendo, Gabriel Martí; Elogio a la Afectividad

Quien no disfruta como un enano al obrar correctamente, todavía tiene mucho que aprender y ejercitar para llegar a ser realmente bueno.
Tomás Melendo, Gabriel Martí; Elogio a la Afectividad, Ediciones Internacionales Universitarias, Madrid, 2009, p.93.

El afán de conocer depende del amor que despiertan en cada persona las distintas realidades.
Tomás Melendo, Gabriel Martí; Elogio a la Afectividad, Ediciones Internacionales Universitarias, Madrid, 2009, p.121.
Lo mejor del tiempo es que pasa. Tomás Melendo, Gabriel Martí; Elogio a la Afectividad, Ediciones Internacionales Universitarias, Madrid, 2009, p.155.
No es lógico, aunque si bastante habitual y comprensible, que compliquemos el presente amontonando en él el pasado y el futuro.
Tomás Melendo, Gabriel Martí; Elogio a la Afectividad, Ediciones Internacionales Universitarias, Madrid, 2009, p.155.

Una magnífica terapia ante el miedo consiste en no anticipar los problemas ni intentar resolverlos antes de que surjan; porque, en el caso de que más tarde lleguen a presentarse, será entonces – nunca antes – cuando podremos darle solución.
Tomás Melendo, Gabriel Martí; Elogio a la Afectividad, Ediciones Internacionales Universitarias, Madrid, 2009, p.156.

Los peores problemas son los que…. Nunca llegan a existir: los que nos imaginamos y anticipamos.
Tomás Melendo, Gabriel Martí; Elogio a la Afectividad, Ediciones Internacionales Universitarias, Madrid, 2009, p.156.

La mejor receta humana contra la mayoría de nuestros males…es el buen humor.
Tomás Melendo, Gabriel Martí; Elogio a la Afectividad, Ediciones Internacionales Universitarias, Madrid, 2009, p.156.

8.

viernes, 29 de enero de 2010

La belleza libera. Renueva, vigoriza e inspira

La belleza libera. Renueva, vigoriza e inspira. Todos los ejecutivos lo saben y a veces obran en consecuencia, y por eso eligen escenarios de gran belleza para las reuniones de suma importancia. Para agasajar a un cliente o para planificar el futuro se necesita el mejor entorno posible, un lugar que nos lleve a dar lo mejor de nosotros mismos. A nivel intuitivo, todos sabemos que la belleza desempeña un papel que no puede compararse con nada más en su impacto en el espíritu humano, ya que libera todas nuestras energías y reflexiones más profundas y nos conecta con nuestros afectos más elevados.

Tom Morris “ Si Aristóteles dirigiera la General Motors” en Tomás Melendo, Gabriel Martí; Elogio a la Afectividad, Ediciones Internacionales Universitarias, Madrid, 2009, p.67.

jueves, 28 de enero de 2010

Una persona herida, hiere a las demás

Las heridas no curadas pueden reducir enormemente nuestra libertad. Pueden dar origen a reacciones desproporcionadas y violentas, que nos sorprenden a nosotros mismos. Una persona herida, hiere a los demás. Y, como muchas veces oculta su corazón detrás de una coraza, puede parecer dura, inaccecible e intratable. En realidad, no es así. Solo necesita defenderse. Parece dura, pero es insegura; está atormentada por malas experiencias. Hace falta descubrir las llagas para poder limpiarlas y curarlas. Poner orden en el propio interior, puede ser un paso para hacer posible el perdón. Pero este paso es sumamene difícil y, en ocasiones, no conseguimos darlo. Podemos renunciar a la venganza pero no al dolor. Aquí se ve claramente que el perdón, aunque está estrechamente unido a vivencias afectivas, no es un sentimiento. Es un acto de la voluntad que no se reduce a nuestro estado psíquico. Se puede perdonar llorando. Jutta Burggraf en Tomás Melendo, Gabriel Martí; Elogio a la Afectividad, Ediciones Internacionales Universitarias, Madrid, 2009, p.53.

viernes, 22 de enero de 2010

La esposa debería andar siempre mejor que la secretaria del marido

Es preciso que el marido valore a su mujer como la mejor que ha podido encontrar, no en términos comparativos con el resto de las mujeres de su entorno, sino en términos absolutos: es la mejor mujer porque es la mujer que Dios, en su providencia, le puso al lado.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.166.
El amor suele dilatar las pupilas, mientras que el egoísmo las clausura. Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.169.
Hay tantos detalles que condimentan la vida en familia.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.169.

¿Que te ha hecho ver tu mujer/ marido esta última temporada? Así podremos tener un campo de lucha más concreto.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.170.

Es preciso cuidar el arreglo personal, más en la medida en que pasan los años. La esposa debería andar siempre mejor que la secretaria del marido.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.170.

El arreglo personal no es un disfraz, sino una ayuda para resaltar elegantemente lo que hay, de acuerdo a la edad de cada cual.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.170.

Muchas dificultades en el matrimonio se originan porque la mujer tiende espontáneamente a ser más madre que esposa. A veces olvida que si es madre es porque primero es esposa.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.172.

¡Cuánto ayuda que entre el marido y la esposa haya conversaciones fluidas y frecuentes!
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.174.

Los padres deben rezar por sus hijos diariamente.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.175.

jueves, 21 de enero de 2010

Un alma que se eleva levanta al mundo entero

Con qué frecuencia se nos olvida, sumidos en el trajín de la vida diaria, el fin para el que Dios nos ha destinado! Hemos sido creados para conocer, amar y servir a Dios en este mundo y luego gozar eternamente de El en el Cielo.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.76.

La verdad nos da miedo porque es exigente y comprometida.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.89.
Un alma que se eleva levanta al mundo entero.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.102

Dios, en su infinita sabiduría, sabe lo que nos conviene. Todas las cruces objetivas son fuentes priviligiadas de purificación cuando se ofrecen voluntariamente a Dios, uniéndose a la voluntad del Señor, que las permite para nuestro verdadero bien.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.113.

Así, como para ver una buena película se requieren al menos dos horas, para ver a Dios se requiere toda una eternidad.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.117.

Lo que impide una verdadera conversión es la soberbia.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.129.

Si los cristianos tuviéramos más fe en Jesús sacramentado, las iglesias estarían llenas.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.136.

El camino hacia la humildad está pavimentado de conocimiento propio.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.143.

¡Qué ridículo resulta pasar las realidades divinas por la propia cabeza, para determinar la verdad o no de esas enseñanzas reveladas! Si Dios cupiera en nuestra cabeza ¡qué pequeño sería!
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.143.

Que los bienes de este mundo no eclipsen a los eternos.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.161.

martes, 19 de enero de 2010

La muerte suele coincidir con la vida que se ha llevado

Una persona moralmente bien formada sabe que hay acciones que son pecados, como igualmente hay tantas otras que no lo son.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.40.

El hombre que lleva un pecado en su conciencia es como un pez que con el cebo tragó el anzuelo; cuanto más procura desprenderse de él, más profunda y dolorosamente se clava en las entrañas.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.41.
Dios es el más interesado en que el pecador salga de la postración en que se encuentra.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.49.

Nunca es más grande un hombre que se levanta después de haberse puesto de rodillas.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.50.
5. Los santos han salido a borbotones de los confesionarios y los tibios se han resistido negligentemente a entrar.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.53.

En una oportunidad le preguntaron a Chesterton qué era la frivolidad, la vulgaridad o la mediocridad. Su respuesta fue al instante: ¡Estar cerca de lo grande y no darse cuenta! Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.57.
La muerte de cada cual suele coincidir con la vida que ha llevado…..ocurre algo análogo cuando se corta un árbol: cae hacia donde se encontraba previamente inclinado.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.74.

La muerte nos sitúa ante la verdad de lo que somos.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.75.
Si la muerte no tiene sentido, tampoco lo tiene la vida.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.75.

miércoles, 13 de enero de 2010

La cercanía de Dios siempre da paz

No hay nada que pueda sustituir el esfuerzo personal por enfrentarse con Dios, dejarse iluminar y ayudar por su gracia. Es una tarea que le corresponde a cada uno de manera muy especial.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.10.

La cercanía con Dios siempre da paz. Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.11.
En su providencia, Dios suele valerse de los días de retiro para dar un gran vuelco al alma y, por consiguiente, a la propia vida.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.12.

Nunca el hombre debe dejar de ser aprendiz y discípulo si quiere ser sabio y santo.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.21.

El retiro es una larga oración hecha a solas con Dios.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.22.

Cuando nos olvidamos en términos prácticos de que Dios es nuestro Padre, toda la vida de piedad se ve afectada negativamente.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.29.

No cabe compaginar el tener miedo ante el futuro y confiar de verdad en la Providencia de Dios. Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.34.

El que se apoya y se abandona en Dios recupera muy rápido la paz y la seguridad.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.36.

Cada vez que asole a nuestra alma la tentación del miedo, de la preocupación, de crearse problemas subjetivos, es necesario reaccionar prontamente, haciendo un acto explícito de confianza y abandono en Dios.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.37-38.

Hay que crecerse ante los obstáculos y dificultades, para ser los hijos optimistas que el Señor necesita.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.38.

jueves, 31 de diciembre de 2009

Más compensaciones, más vacío

Acepto que la vida sea así porque Tú así la organizaste.
Ignacio Larrañaga, Muéstrame tu Rostro, San Pablo, Santiago de Chile, 2003, p.130.

El alma, una región fronteriza entre el hombre y Dios…es simultáneamente realidad humana y teatro de la acción divina.
Ignacio Larrañaga, Muéstrame tu Rostro, San Pablo, Santiago de Chile, 2003, p.211.
Participa de la eterna juventud de Dios.
Ignacio Larrañaga, Muéstrame tu Rostro, San Pablo, Santiago de Chile, 2003, p.247.

La vida tiene que desafiar a la oración, y la oración tiene que cuestionar la vida.
Ignacio Larrañaga, Muéstrame tu Rostro, San Pablo, Santiago de Chile, 2003, p.275.

Dios nunca deja en paz aunque siempre deja la paz. A los hombres y los pueblos que se colocan bajo su influencia siempre los “saca” de unn Egipto y los coloca en un desierto, en un caminar hacia la tierra prometida de la salvación y de la madurez.
Ignacio Larrañaga, Muéstrame tu Rostro, San Pablo, Santiago de Chile, 2003, p.276.

Cada superación aumenta el caudal de amor.
Ignacio Larrañaga, Muéstrame tu Rostro, San Pablo, Santiago de Chile, 2003, p.291.

Conversión es un estar “pasando” del egoísmo al amor.
Ignacio Larrañaga, Muéstrame tu Rostro, San Pablo, Santiago de Chile, 2003, p.293.

Cuántas más compensaciones, más vacíos.
Ignacio Larrañaga, Muéstrame tu Rostro, San Pablo, Santiago de Chile, 2003, p.298.

lunes, 28 de diciembre de 2009

Si tomo en serio a Dios, mi vida tendrá que ser otra

Evasión y oración son términos excluyentes.
Ignacio Larrañaga, Muéstrame tu Rostro, San Pablo, Santiago de Chile, 2003, p.26.

Si tomo en serio a Dios, mi vida tendrá que ser otra.
Ignacio Larrañaga, Muéstrame tu Rostro, San Pablo, Santiago de Chile, 2003, p.27.
Desplazado Dios, la vida es como una flor que se deshoja.
Ignacio Larrañaga, Muéstrame tu Rostro, San Pablo, Santiago de Chile, 2003, p.27.

Oración: puesta en movimiento de la fe.
Ignacio Larrañaga, Muéstrame tu Rostro, San Pablo, Santiago de Chile, 2003, p.31.

Hoy no se llevan a cabo campañas, llenas de argumentos y de pasión, contra Dios. Simplemente se prescinde de El, se lo abandona como un objeto que ya no sirve. Es un ateísmo práctico, más peligroso que el sistemático, pues va inoculándose suavemente en los reflejos mentales y vitales. Ignacio Larrañaga, Muéstrame tu Rostro, San Pablo, Santiago de Chile, 2003, p.36.

A Dios se le entiende de rodillas: asumiéndolo, acogiéndolo, viviéndolo.
Ignacio Larrañaga, Muéstrame tu Rostro, San Pablo, Santiago de Chile, 2003, p.77.

Escondida en el dorado cofre de la fe, llevamos la varita mágica del abandono. A su toque, los fracasos dejan de ser fracasos, la muerte deja de ser muerte, las incomprensiones dejan de ser incomprensiones. Todo lo que toca, se transforma en paz.
Ignacio Larrañaga, Muéstrame tu Rostro, San Pablo, Santiago de Chile, 2003, p.112.

La única manera de neutralizar un imposible es precisamente aceptándolo.
Ignacio Larrañaga, Muéstrame tu Rostro, San Pablo, Santiago de Chile, 2003, p.113.

Los sueños de omnipotencia son destellos de insensatez y fósiles de la infancia.
Ignacio Larrañaga, Muéstrame tu Rostro, San Pablo, Santiago de Chile, 2003, p.114.

Aceptar con paz el hecho de que con grandes esfuerzos vamos a conseguir pequeños resultados. Ignacio Larrañaga, Muéstrame tu Rostro, San Pablo, Santiago de Chile, 2003, p.114.

El abandono se vive en dos tiempos: el pasado y el futuro. Respecto al tiempo pasado, el abandono toma el nombre y la forma de reconciliación….Respecto del tiempo futuro, el abandono podría recibir el nombre de sabiduría.
Ignacio Larrañaga, Muéstrame tu Rostro, San Pablo, Santiago de Chile, 2003, p.120.

Si el esfuerzo depende de mí y el resultado no depende de mí, estamos comprometidos con el esfuerzo y no con el resultado.
Ignacio Larrañaga, Muéstrame tu Rostro, San Pablo, Santiago de Chile, 2003, p.121.

El abandono hace vivir en alto voltaje la fe pura y el amor puro.
Ignacio Larrañaga, Muéstrame tu Rostro, San Pablo, Santiago de Chile, 2003, p.122.

No hay analgésico tan eficaz como el abandono para las penas de la vida.
Ignacio Larrañaga, Muéstrame tu Rostro, San Pablo, Santiago de Chile, 2003, p.123.

lunes, 14 de diciembre de 2009

Sólo una cosa es necesaria: salvar el alma

Es necesario que cada cual esté contento con los dones y talentos con que la providencia le haya dotado. Dom Vital Lehodey; El Santo Abandono (1997), Rialp, Undécima Edición, Madrid, 2005, p. 239.
Haganos callar a este orgullo miserable que nos hace ingratos.
Dom Vital Lehodey; El Santo Abandono (1997), Rialp, Undécima Edición, Madrid, 2005, p. 241.
Dios nos distribuye el espíritu y los talentos en conformidad con los designios que sobre nosotros tiene para su servicio, y la medida de gloria que de ellos quiere sacar.
Dom Vital Lehodey; El Santo Abandono (1997), Rialp, Undécima Edición, Madrid, 2005, p. 241.

Sólo una cosa es necesaria: salvar el alma.
Dom Vital Lehodey; El Santo Abandono (1997), Rialp, Undécima Edición, Madrid, 2005, p. 242.

No envidiar los dones que nos faltan, sino hacer fructificar los que Dios nos ha confiado, porque de ellos nos pedirá cuenta, y cuanto más nos hubiere dado, más nos ha de exigir.
Dom Vital Lehodey; El Santo Abandono (1997), Rialp, Undécima Edición, Madrid, 2005, p. 243.

¿Quién cumplirá, pues, mejor su modesta misión aquí abajo? No siempre será el de mejores dotes, sino aquel que se haga más flexible en manos de Dios, es decir: el más humilde, el más obediente. Por medio de un instrumento dócil, aunque sea de mediano valor, o aun insignificante, Dios hará maravillas.
Dom Vital Lehodey; El Santo Abandono (1997), Rialp, Undécima Edición, Madrid, 2005, p. 244.

¿No será más prudente no desear ni pedir nada, sino conservarnos en santa indiferencia, a causa de la incertidumbre en que nos hallamos?
Dom Vital Lehodey; El Santo Abandono (1997), Rialp, Undécima Edición, Madrid, 2005, p. 246.

¿A qué fin desear una cosa más que otra?
Dom Vital Lehodey; El Santo Abandono (1997), Rialp, Undécima Edición, Madrid, 2005, p. 248.

Los talentos son preciosos cuando están unidos a la virtud.
Dom Vital Lehodey; El Santo Abandono (1997), Rialp, Undécima Edición, Madrid, 2005, p. 251.

Dios quiere esto de mí, ¿qué más necesito?
Dom Vital Lehodey; El Santo Abandono (1997), Rialp, Undécima Edición, Madrid, 2005, p. 256.


Mercedes Salisachs; El secreto de las flores

1 Y lo que es peor, el desmoronamiento se produjo de repente, sin que hubiera intervenido antes un signo de alerta, ni los ecos de aquella n...