jueves, 21 de enero de 2010

Un alma que se eleva levanta al mundo entero

Con qué frecuencia se nos olvida, sumidos en el trajín de la vida diaria, el fin para el que Dios nos ha destinado! Hemos sido creados para conocer, amar y servir a Dios en este mundo y luego gozar eternamente de El en el Cielo.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.76.

La verdad nos da miedo porque es exigente y comprometida.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.89.
Un alma que se eleva levanta al mundo entero.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.102

Dios, en su infinita sabiduría, sabe lo que nos conviene. Todas las cruces objetivas son fuentes priviligiadas de purificación cuando se ofrecen voluntariamente a Dios, uniéndose a la voluntad del Señor, que las permite para nuestro verdadero bien.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.113.

Así, como para ver una buena película se requieren al menos dos horas, para ver a Dios se requiere toda una eternidad.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.117.

Lo que impide una verdadera conversión es la soberbia.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.129.

Si los cristianos tuviéramos más fe en Jesús sacramentado, las iglesias estarían llenas.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.136.

El camino hacia la humildad está pavimentado de conocimiento propio.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.143.

¡Qué ridículo resulta pasar las realidades divinas por la propia cabeza, para determinar la verdad o no de esas enseñanzas reveladas! Si Dios cupiera en nuestra cabeza ¡qué pequeño sería!
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.143.

Que los bienes de este mundo no eclipsen a los eternos.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.161.

martes, 19 de enero de 2010

La muerte suele coincidir con la vida que se ha llevado

Una persona moralmente bien formada sabe que hay acciones que son pecados, como igualmente hay tantas otras que no lo son.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.40.

El hombre que lleva un pecado en su conciencia es como un pez que con el cebo tragó el anzuelo; cuanto más procura desprenderse de él, más profunda y dolorosamente se clava en las entrañas.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.41.
Dios es el más interesado en que el pecador salga de la postración en que se encuentra.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.49.

Nunca es más grande un hombre que se levanta después de haberse puesto de rodillas.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.50.
5. Los santos han salido a borbotones de los confesionarios y los tibios se han resistido negligentemente a entrar.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.53.

En una oportunidad le preguntaron a Chesterton qué era la frivolidad, la vulgaridad o la mediocridad. Su respuesta fue al instante: ¡Estar cerca de lo grande y no darse cuenta! Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.57.
La muerte de cada cual suele coincidir con la vida que ha llevado…..ocurre algo análogo cuando se corta un árbol: cae hacia donde se encontraba previamente inclinado.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.74.

La muerte nos sitúa ante la verdad de lo que somos.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.75.
Si la muerte no tiene sentido, tampoco lo tiene la vida.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.75.

miércoles, 13 de enero de 2010

La cercanía de Dios siempre da paz

No hay nada que pueda sustituir el esfuerzo personal por enfrentarse con Dios, dejarse iluminar y ayudar por su gracia. Es una tarea que le corresponde a cada uno de manera muy especial.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.10.

La cercanía con Dios siempre da paz. Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.11.
En su providencia, Dios suele valerse de los días de retiro para dar un gran vuelco al alma y, por consiguiente, a la propia vida.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.12.

Nunca el hombre debe dejar de ser aprendiz y discípulo si quiere ser sabio y santo.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.21.

El retiro es una larga oración hecha a solas con Dios.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.22.

Cuando nos olvidamos en términos prácticos de que Dios es nuestro Padre, toda la vida de piedad se ve afectada negativamente.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.29.

No cabe compaginar el tener miedo ante el futuro y confiar de verdad en la Providencia de Dios. Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.34.

El que se apoya y se abandona en Dios recupera muy rápido la paz y la seguridad.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.36.

Cada vez que asole a nuestra alma la tentación del miedo, de la preocupación, de crearse problemas subjetivos, es necesario reaccionar prontamente, haciendo un acto explícito de confianza y abandono en Dios.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.37-38.

Hay que crecerse ante los obstáculos y dificultades, para ser los hijos optimistas que el Señor necesita.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.38.

jueves, 31 de diciembre de 2009

Más compensaciones, más vacío

Acepto que la vida sea así porque Tú así la organizaste.
Ignacio Larrañaga, Muéstrame tu Rostro, San Pablo, Santiago de Chile, 2003, p.130.

El alma, una región fronteriza entre el hombre y Dios…es simultáneamente realidad humana y teatro de la acción divina.
Ignacio Larrañaga, Muéstrame tu Rostro, San Pablo, Santiago de Chile, 2003, p.211.
Participa de la eterna juventud de Dios.
Ignacio Larrañaga, Muéstrame tu Rostro, San Pablo, Santiago de Chile, 2003, p.247.

La vida tiene que desafiar a la oración, y la oración tiene que cuestionar la vida.
Ignacio Larrañaga, Muéstrame tu Rostro, San Pablo, Santiago de Chile, 2003, p.275.

Dios nunca deja en paz aunque siempre deja la paz. A los hombres y los pueblos que se colocan bajo su influencia siempre los “saca” de unn Egipto y los coloca en un desierto, en un caminar hacia la tierra prometida de la salvación y de la madurez.
Ignacio Larrañaga, Muéstrame tu Rostro, San Pablo, Santiago de Chile, 2003, p.276.

Cada superación aumenta el caudal de amor.
Ignacio Larrañaga, Muéstrame tu Rostro, San Pablo, Santiago de Chile, 2003, p.291.

Conversión es un estar “pasando” del egoísmo al amor.
Ignacio Larrañaga, Muéstrame tu Rostro, San Pablo, Santiago de Chile, 2003, p.293.

Cuántas más compensaciones, más vacíos.
Ignacio Larrañaga, Muéstrame tu Rostro, San Pablo, Santiago de Chile, 2003, p.298.

lunes, 28 de diciembre de 2009

Si tomo en serio a Dios, mi vida tendrá que ser otra

Evasión y oración son términos excluyentes.
Ignacio Larrañaga, Muéstrame tu Rostro, San Pablo, Santiago de Chile, 2003, p.26.

Si tomo en serio a Dios, mi vida tendrá que ser otra.
Ignacio Larrañaga, Muéstrame tu Rostro, San Pablo, Santiago de Chile, 2003, p.27.
Desplazado Dios, la vida es como una flor que se deshoja.
Ignacio Larrañaga, Muéstrame tu Rostro, San Pablo, Santiago de Chile, 2003, p.27.

Oración: puesta en movimiento de la fe.
Ignacio Larrañaga, Muéstrame tu Rostro, San Pablo, Santiago de Chile, 2003, p.31.

Hoy no se llevan a cabo campañas, llenas de argumentos y de pasión, contra Dios. Simplemente se prescinde de El, se lo abandona como un objeto que ya no sirve. Es un ateísmo práctico, más peligroso que el sistemático, pues va inoculándose suavemente en los reflejos mentales y vitales. Ignacio Larrañaga, Muéstrame tu Rostro, San Pablo, Santiago de Chile, 2003, p.36.

A Dios se le entiende de rodillas: asumiéndolo, acogiéndolo, viviéndolo.
Ignacio Larrañaga, Muéstrame tu Rostro, San Pablo, Santiago de Chile, 2003, p.77.

Escondida en el dorado cofre de la fe, llevamos la varita mágica del abandono. A su toque, los fracasos dejan de ser fracasos, la muerte deja de ser muerte, las incomprensiones dejan de ser incomprensiones. Todo lo que toca, se transforma en paz.
Ignacio Larrañaga, Muéstrame tu Rostro, San Pablo, Santiago de Chile, 2003, p.112.

La única manera de neutralizar un imposible es precisamente aceptándolo.
Ignacio Larrañaga, Muéstrame tu Rostro, San Pablo, Santiago de Chile, 2003, p.113.

Los sueños de omnipotencia son destellos de insensatez y fósiles de la infancia.
Ignacio Larrañaga, Muéstrame tu Rostro, San Pablo, Santiago de Chile, 2003, p.114.

Aceptar con paz el hecho de que con grandes esfuerzos vamos a conseguir pequeños resultados. Ignacio Larrañaga, Muéstrame tu Rostro, San Pablo, Santiago de Chile, 2003, p.114.

El abandono se vive en dos tiempos: el pasado y el futuro. Respecto al tiempo pasado, el abandono toma el nombre y la forma de reconciliación….Respecto del tiempo futuro, el abandono podría recibir el nombre de sabiduría.
Ignacio Larrañaga, Muéstrame tu Rostro, San Pablo, Santiago de Chile, 2003, p.120.

Si el esfuerzo depende de mí y el resultado no depende de mí, estamos comprometidos con el esfuerzo y no con el resultado.
Ignacio Larrañaga, Muéstrame tu Rostro, San Pablo, Santiago de Chile, 2003, p.121.

El abandono hace vivir en alto voltaje la fe pura y el amor puro.
Ignacio Larrañaga, Muéstrame tu Rostro, San Pablo, Santiago de Chile, 2003, p.122.

No hay analgésico tan eficaz como el abandono para las penas de la vida.
Ignacio Larrañaga, Muéstrame tu Rostro, San Pablo, Santiago de Chile, 2003, p.123.

lunes, 14 de diciembre de 2009

Sólo una cosa es necesaria: salvar el alma

Es necesario que cada cual esté contento con los dones y talentos con que la providencia le haya dotado. Dom Vital Lehodey; El Santo Abandono (1997), Rialp, Undécima Edición, Madrid, 2005, p. 239.
Haganos callar a este orgullo miserable que nos hace ingratos.
Dom Vital Lehodey; El Santo Abandono (1997), Rialp, Undécima Edición, Madrid, 2005, p. 241.
Dios nos distribuye el espíritu y los talentos en conformidad con los designios que sobre nosotros tiene para su servicio, y la medida de gloria que de ellos quiere sacar.
Dom Vital Lehodey; El Santo Abandono (1997), Rialp, Undécima Edición, Madrid, 2005, p. 241.

Sólo una cosa es necesaria: salvar el alma.
Dom Vital Lehodey; El Santo Abandono (1997), Rialp, Undécima Edición, Madrid, 2005, p. 242.

No envidiar los dones que nos faltan, sino hacer fructificar los que Dios nos ha confiado, porque de ellos nos pedirá cuenta, y cuanto más nos hubiere dado, más nos ha de exigir.
Dom Vital Lehodey; El Santo Abandono (1997), Rialp, Undécima Edición, Madrid, 2005, p. 243.

¿Quién cumplirá, pues, mejor su modesta misión aquí abajo? No siempre será el de mejores dotes, sino aquel que se haga más flexible en manos de Dios, es decir: el más humilde, el más obediente. Por medio de un instrumento dócil, aunque sea de mediano valor, o aun insignificante, Dios hará maravillas.
Dom Vital Lehodey; El Santo Abandono (1997), Rialp, Undécima Edición, Madrid, 2005, p. 244.

¿No será más prudente no desear ni pedir nada, sino conservarnos en santa indiferencia, a causa de la incertidumbre en que nos hallamos?
Dom Vital Lehodey; El Santo Abandono (1997), Rialp, Undécima Edición, Madrid, 2005, p. 246.

¿A qué fin desear una cosa más que otra?
Dom Vital Lehodey; El Santo Abandono (1997), Rialp, Undécima Edición, Madrid, 2005, p. 248.

Los talentos son preciosos cuando están unidos a la virtud.
Dom Vital Lehodey; El Santo Abandono (1997), Rialp, Undécima Edición, Madrid, 2005, p. 251.

Dios quiere esto de mí, ¿qué más necesito?
Dom Vital Lehodey; El Santo Abandono (1997), Rialp, Undécima Edición, Madrid, 2005, p. 256.


jueves, 10 de diciembre de 2009

Dom Vital Lehodey; El Santo Abandono

El que trabaja con Dios aprovecha cada instante; quien prescinde de El cae, o se fatiga en estéril agitación. Es, pues de suma importancia no obrar sino unidos con Dios, y esto, todos los días y a cada momento, así en nuestras menores acciones como en cualquier circunstancia, porque sin esta íntima colaboración se pierde trabajo y tiempo. ¡Cuántas obras, llenas en apariencia, quedarán vacías por sólo este motivo! Por no haberlas hecho en unión con Dios.
Dom Vital Lehodey; El Santo Abandono (1997), Rialp, Undécima Edición, Madrid, 2005, p. 18.
Si queremos santificación, debemos aplicarnos únicamente a no seguir jamás nuestra propia voluntad, sino siempre la de Dios.
Dom Vital Lehodey; El Santo Abandono (1997), Rialp, Undécima Edición, Madrid, 2005, p. 22.

No temo al dolor, puesto que Vos lo acondicionaréis a mi debilidad.
Dom Vital Lehodey; El Santo Abandono (1997), Rialp, Undécima Edición, Madrid, 2005, p. 89.

4. ¿Qué podéis temer de una mano que ha sido agujereada, que se ha dejado atar a la cruz por nosotros?
Dom Vital Lehodey; El Santo Abandono (1997), Rialp, Undécima Edición, Madrid, 2005, p. 123.

La Providencia se mantiene en la sombra para dar lugar a nuestra fe.
Dom Vital Lehodey; El Santo Abandono (1997), Rialp, Undécima Edición, Madrid, 2005, p. 126.

Para confundir lo que es fuerte, Jesús escoge lo que es débil. Con doce pescadores ignorantes y sin prestigio se lanza a la conquista del mundo; nada son, pero El está con ellos.
Dom Vital Lehodey; El Santo Abandono (1997), Rialp, Undécima Edición, Madrid, 2005, p. 131.

El amor, no vive tan sólo de lo que recibe; vive aún más de lo que da; su mejor alimento será siempre el sacrificio.
Dom Vital Lehodey; El Santo Abandono (1997), Rialp, Undécima Edición, Madrid, 2005, p. 141.

sábado, 5 de diciembre de 2009

La paz es la tranquilidad del orden

Dios tiene dos tipos de dones: primero, los que nos envía los pidamos o no; segundo, los que nos son dados a condición de que recemos por ellos.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.245.

No requiere mucho tiempo transformarnos en santos; sólo requiere mucho amor.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.259.

Angel: cualquier persona o acontecimiento que haya cambiado el curso de nuestra vida, influenciado nuestro comportamiento, hacernos doblar a la derecha cuando íbamos a doblar a la izquierda, y que en general nos hizo mejorar. Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.251.
Dios pone muchos ángeles en nuestros caminos, pero a menudo no los conocemos. De hecho, podemos ir por la vida sin saber jamás que hay agentes o mensajeros de Dios para guiarnos hacia la virtud o para alejarnos del vicio. Pero ellos simbolizan esa constante y benigna intervención de Dios en la historia humana.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.252.

Un antiguo proverbio persa dice que hay tres cosas que nunca vuelven: la flecha tirada, la palabra pronunciada y la oportunidad perdida.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.254.

“El amanecer no llega dos veces para despertar a un hombre”.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.259.

Millones y millones de favores penden del cielo en cordones de seda y la oración es la espada que los corta.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.256.

Las bendiciones llegan a aquellos que buscan un ambiente de amor. Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p. 256.

La paz es la tranquilidad del orden.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.257.

Toda gran pintura nos hace pensar en el artista.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.260.

Dios hizo al mundo según un plan por el que estuviéramos permanentemente viéndolo a través de las cosas, viéndolo como el poder, la sabiduría, la belleza y la fuente de todo lo que es. Lo material había de ser revelación de lo espiritual; lo humano, revelación de lo divino; y lo efímero y pasajero, revelación de lo eterno.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.239.

Un poeta es alguién dotado del sentido de lo invisible.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.261.

jueves, 3 de diciembre de 2009

No se gana la corona sino se compite según el reglamento

Si afrontamos el mundo con la idea de que todo el mundo es deshonesto, es sorprendente cuán a menudo esa tendencia inicial se confirma. Así como el agua busca su propio nivel, la mente busca el nivel de su prejuicio.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.234.

La naturaleza actúa como se actúa hacia ella; sospecha del prójimo, y el prójimo actuará en forma sospechosa. Demuestra amor a los demás, y todos te parecerán cariñosos.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.234.

Si plantamos la semilla de la desconfianza en la sociedad, la sociedad siempre nos dará la cosecha de desconfianza.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.234.

Una magdalena sensual se transformó en una magdalena espiritual.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.235.

La ley que recorre el Cielo y la Tierra es la misma: no gana la corona si no compite según el reglamento.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.236.

Los esfuerzos y las tentaciones de la vida demuestran que en cada individuo hay un verdadero yo potencial. El “yo actual” es lo que soy ahora, si me dejo fluir naturalmente. El “yo Posible” es aquello en lo que me puedo convertir a través del sacrificio y la resistencia al pecado.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.238.

El mero ascetismo sin amor a Dios es soberbia.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.239.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Los primeros hombres prefirieron un fruto a un jardín

El cristianismo y el hinduismo tienen algo en común: la valoración del ascetismo, la negación de sí mismo y la renuncia.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.169.


Uno de los primeros pasos hacia la negación del yo es ponerlo a disposición de los demás.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.169.


Somos un invento de Dios. Como somos su invento, tiene derechos sobre nosotros.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.180.

Los primeros hombre prefirieron un fruto a un jardín.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.180.
Si hubiera un lugar sobre la tierra, un sitio de descanso además de Dios, podemos estar plenamente seguros de que el alma humana, en su larga historia, lo hubiera encontrado.
Paz en el Alma en Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.187.

La navidad es el descubrimiento del eslabón perdido, no del vínculo que nos une a los animales, sino del que nos une a Dios. El divino niñito fue el verdadero “hombre de las cavernas”, pues nació en la cueva de Belén. Cristo al ser Dios y hombre, nos vincula. La vida es ahora vista no como un impulso desde abajo, sino como un don de arriba.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.225.

Tu aureola está demasiado apretada…….
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.227.

lunes, 30 de noviembre de 2009

La cortesía es amor en acción

Me parece que la gracia de Dios está en la cortesía.
Hilaire Belloc en Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.145.


La cortesía y los buenos modales son la coronación de la belleza de una vida santa.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.146.

No hay ningún signo externo de cortesía que no se base en un profundo fundamento moral. La cortesía es amor en acción, no el amor que busca ser amado, sino el amor que deposita el afecto en los demás y los considera amables.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.146.

El amor se puede definir como una mutua entrega de sí y desborde de sí, que termina en una recuperación de sí.
The Hymn of the Conquered en Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.146.

Los buenos modales son las sombras emitidas por las virtudes.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.153.

La cortesía es el homenaje del corazón a lo sagrado del valor humano.
Pensamientos para el Diario Vivir en Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.155.

La virtud del dar depende del tener…el tener no se entiende, para la mayoría de las personas, como una oportunidad de dar: ven al dar como una pérdida, porque el tener les es, en sí mismo, tan caro.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.156.

Una canción se pregunta si una joven es amada por ser hermosa o es hermosa porque es amada. Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.163.

Los egoístas están siempre de mal humor consigo mismos y con los demás. En lugar de volverse a los demás con cuidado, se vuelven sobre sí mismos con autocompasión.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.165.

La verdadera sanación no llega hasta que uno no se interesa por el bienestar de los demás.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.166.
El yo no entregado es un yo insatisfecho.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.165.

viernes, 27 de noviembre de 2009

"Un arnés de Oro no Mejora al Caballo"

Es la posibilidad del “no” lo que da tanto encanto al “sí”.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.126.

El hecho mismo de que puedas concebir una felicidad mayor de la que posees es una prueba de que no eres feliz.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.130.

“Un arnés de oro no mejora la caballo”.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.131.

El placer pertenece al cuerpo; la alegría, a la mente y al corazón.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.131.
Cuanto más miras el reloj, menos feliz eres.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.133.

El mundo estaría agradecido al psiquiatra que pudiera hacer un estudio estadístico comparando los problemas mentales con el egoísmo.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.140.

La cura para el egoísmo es un generoso desborde de lo que se posee, ya sea en el prójimo o en Dios.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.140.

En las Islas del Pacífico, el “KAI-PO, es el pecado de comer solo.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.143.

Dios respeta la terrible ley por la que cada uno es constructor de su propio bien y su propio mal, a través de una decisión libre y sin restricciones.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.143.

Lo que crea una completa revolución en el alma humana, lo que transforma al egoísmo en generosidad, lo que transforma el valor del dinero y crea un nuevo hombre o una nueva mujer, es el amor supremo manifestado por Dios, que bajó a esta tierra para pagar nuestra deuda y rescatarnos del pantano del egoísmo que tanto nos debilita y nos frustra.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.144.

Amamos para aumentar el eterno fuego de amor en el mundo.
Fulton J. Sheen; The Power Of Love en Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998,
p.144.

jueves, 26 de noviembre de 2009

Todo lo creado tiene algo que decir acerca de Dios

Es la posibilidad de decir que “no” lo que da tanto encanto al corazón que dice que “sí”.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.65.

Nadie será coronado sin haber luchado.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.65.

Así como vive mi cuerpo, gracias a mi alma, también mi alma empieza a vivir verdaderamente, gracias al espíritu. Porque el espíritu viene del afuera y no de lo que hacemos o merecemos, es libre, gratis, es lo que comunmente se llama “gracia”.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.92.

El placer es el objetivo supremo de todo vivir egoísta.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.99.

La condición para pasar un buen momento es que uno no esté constantemente tratando de pasar un buen momento.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.99.

Todo lo creado tiene algo que decir acerca de Dios.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.102.

Un corazón, una flor, una puesta de sol, deberían alcanzar para satisfacer el corazón humano si éste estuviera hecho sólo para este mundo; pero la permanente búsqueda de “más” es una indicación de que fuimos creados para algo más grande que el amor que podemos encontrar en la tierra.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.121.

8. El florecer es uno de los primeros atisbos de maternidad que la naturaleza conoce.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.125.

9. Cuando una manzana cae al suelo, la pulpa exterior descompone y se pudre, pero en su interior hay semillas que son promesa de inmortalidad…una sutil sugerencia de que cuando nos despojamos de la corteza mortal, hay, oculta dentro de la pulpa externa, un alma que es semilla de la verdadera inmortalidad.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.125.

lunes, 16 de noviembre de 2009

Se Aburren Porque no Aman

¿Cómo sería el mundo si nos esforzáramos tanto en ser buenos como nos esforzamos en sentirnos cómodos y hermosos?
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.45.

Es el sinsentido de la vida lo que la torna tediosa.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.48.

La vida no se pierde por la muerte; se pierde minuto a minuto, día a día, en todos los miles de caminitos descuidados.
Vincent Benét en Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.49.

Se aburren porque no aman.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.49.

La mediocridad es el castigo por la pérdida de fe.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.53.

6. Dios no nos da nuevas gracias salvo que hayamos trabajado exhaustivamente sobre lo que ya recibimos.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.54.

El problema fundamental del ateísmo es que inspira el mismo aire que exhala.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.55.

Los animales no cometen suicidio. Es sólo lo eterno lo que puede desesperar a una persona. La desesperación es el extremo absoluto del amor propio.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.61.

Lo que hace triste a nuestra época no es que hayan cesado nuestras alegrías sino nuestras esperanzas. Las esperanzas están rebajadas. La seguridad, más que la felicidad parece ser el objetivo de la vida moderna.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.61.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Cuanto más Pendientes Estamos del Tiempo, Menos Gozamos

Cuanto más pendientes estamos del paso del tiempo, menos gozamos. Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.23. 

Hay una marea en los asuntos de los hombre que, tomada en creciente, lleva a la fortuna. Evadida, todo el viaje de sus vidas queda sumido en sombras y miserias. Shakespeare en Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.27. 

La gente juega demasiado a menudo con la oportunidad como con un juguete, y cuando abren los ojos para ver su valor, ¡oh! Ha desaparecido. Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.28. 

En un solo momento se puede cambiar la vida: no poniendo en el poder a la propia voluntad, sino respondiendo a las inspiraciones del Cielo que dejan atrás los desiertos del mundo. Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.29. 

No es verdad que el reconocimiento de nuestros pecados como tales produzcan complejo de culpa o morbosidad. Por ir al colegio, ¿desarrollan los chicos un complejo de ignorancia? Por ir al médico los enfermos, ¿Tienen un complejo de enfermedad? Los estudiantes no se concentran en su propia ignorancia, sino en la sabiduría del maestro; los enfermos no se concentran en su enfermedad, sino en los poderes curativos del médico; y los pecadores, viendo sus pecados como lo que son, no se concentran en su propia culpa sino en los poderes de sanación del médico divino. Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.29. 

Dios puede conducirnos en forma bastante natural en una dirección particular sin que nos demos cuenta. ¿Qué fue, por ejemplo, lo que llevó a Paul Claudel, un agnóstico y no creyente, a entrar a la catedral de Notre Dame a medianoche en navidad, para luego recibir el don de la fe? Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.34. 

Dios está presente en el universo de la misma manera que un artista está presente en su obra de arte. Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.39. 

Cuando uno descubre un nuevo ideal, está preparado para hacer sacrificios por ese ideal, en base a un intercambio. La diferencia entre hacer dieta y ayunar es una diferencia de ideal. Uno ayuna en beneficio del alma; otro hace dieta en beneficio del cuerpo. Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.44.

viernes, 30 de octubre de 2009

Darle la bienvenida a lo que viene

Una joven puede ofenderse mucho si otra joven bien vestida se posa accidentalmente sobre un dedo de su pie; pero si esa misma joven reconoce que quién la lastimó fue su estrella de cine favorita, probablemente se vanaglorie de ello ante sus amigas. Exigencias que pueden parecer excesivas de un mero conocido son satisfechas con alegría si es un amigo el que nos pide ayuda. De manera similar, podemos adaptarnos con agilidad a las exigencias de todo presente, cuando reconocemos la voluntad y el plan de Dios detrás de la enfermedad, las conmociones y las desiluciones de la vida.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.15.

El paso más importante en la reforma del mundo es la reforma del Yo.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.16.

La frase que santifica todo momento es “Hágase tu voluntad”.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.17.

Darle la bienvenida a lo que viene.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.18.

Como un niño abandonado en las calles sufre desgracias que el niño de una familia cariñosa no conoce, así la persona que no aprendió a confiar plenamente en Dios sufre trastornos y desastres que no aparecerían como problemas ante almas cariñosas. Dios no se muestra igual a todos……La luz del sol no tien preferidos, pero no puede brillar en un espejo sucio igual que lo hace en uno pulido.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.19.

Cada prueba es una ocasión para la fe y una oportunidad para la virtud.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.20.

martes, 27 de octubre de 2009

Aquellos que aman a Dios no protestan

Todas tus ansiedades se relacionan con el tiempo.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.11.

Toda desdicha proviene de la excesiva concentración en el pasado o de la extrema preocupación por el futuro. Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.12.
Nada en la experiencia humana es tan eficaz para sanar la memoria y la imaginación como la Confesión.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.12.
No tenemos que tomar problemas prestados del mañana.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.13.

Dejemos el pasado a la misericordia divina. Cada minuto de vida tiene su significado peculiar, más allá de la apariencia que pueda asumir ese minuto. El momento presente es el momento de salvación. Cada queja en su contra es una derrota, cada acto de aceptación ante él es una victoria. Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.13.

La mente humana debe desarrollar la aceptación del presente, sin importar lo duro que pueda ser para nosotros comprender su carga de dolor. No nos vamos del teatro porque le disparan al héroe en el primer acto; le damos crédito al dramaturgo, que debe tener un argumento en mente. Así, el alma no se va en el primer acto del drama divino de la salvación; es el último acto en el que debe coronar la obra.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.14.

La pregunta que el amor nunca plantea es: ¿Por qué?.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.14.

Aquellos que aman a Dios no protestan.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.14.

El gran valor del presente, está en que lleva un mensaje que Dios nos ha dirigido personalmente. Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.14.

Nada se adapta más individualmente a nuestras necesidades espirituales que el momento presente.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.14.

Este momento es mi escuela, mi libro de texto, mi lección.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.14.

La Universidad del Momento……todos los otros métodos de aprendizaje son superficiales y lentos.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.15.

El “paragolpes” de la fe, la esperanza y el amor.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.15.


lunes, 19 de octubre de 2009

No creer nunca que se ha hecho bastante

Nada daña a quienes están resueltos a amar a Dios sobre todas las cosas y en todas las cosas.
Obras completas de San Francisco de Sales, Edición de Annecy, Tomo XXI, p. 126.

La humildad es la que hace nuestro corazón dulce.
Obras completas de San Francisco de Sales, Edición de Annecy, Tomo XIII, p. 60.


La humildad es lo único que nos da importancia a los ojos de Dios.
Obras completas de San Francisco de Sales, Edición de Annecy, Tomo XXI, p. 29.


Faltamos a la dulzura para con nosotros mismos porque no aceptamos la miseria de nuestra condición humana. Obras completas de San Francisco de Sales, Edición de Annecy, Tomo XVIII, p. 172.
Tened paciencia con vos mismo y con vuestras imperfecciones.
Obras completas de San Francisco de Sales, Edición de Annecy, Tomo XIII, p. 194.

No creer nunca que se ha hecho bastante.
Obras completas de San Francisco de Sales, Edición de Annecy, Tomo XIV, p. 22.

No es posible dominar tan pronto vuestra alma, y que la tengáis en la mano absolutamente y de una vez. Contentaos con ganar cada vez alguna pequeña ventaja sobre vuestra pasión enemiga. Obras completas de San Francisco de Sales, Edición de Annecy, Tomo XIV, p. 2.


Hay que sufrir nuestra propia imperfección para alcanzar la perfección.
Obras completas de San Francisco de Sales, Edición de Annecy, Tomo XII, p. 203.

El trabajo de nuestra santificación es de largo plazo……..Los cerezos dan pronto sus frutos, porque las cerezas son de poca duración, pero las palmeras que son las reinas de los árboles, no dan sus dátiles, según se dice, sino cien años después de haberlas plantados. Una vida mediocre se puede adquirir en un año; pero la perfección a la cual tendemos….¡Dios mío!...no puede lograrse sino en muchos años, según las vcías ordinarias.
Obras completas de San Francisco de Sales, Edición de Annecy, Tomo XIX, p. 74.

Primero, debéis soportaros suavemente, humillándoos mucho delante de Dios, sin tristeza ni desánimo. Segundo, que debéis renovar todos los propósitos de enmendaros que habèis hecho antes. Y aunque veías que, no obstante todas esas resoluciones, seguís en vuestras imperfecciones, no debéis por eso dejar de emprender una buena enmienda, confiando en la asistencia de Dios. Toda la vida seréis imperfecta, y habrá siempre mucho que corregir, por lo cual hay que aprender a no desanimarse en este ejercicio.
Obras completas de San Francisco de Sales, Edición de Annecy, Tomo XX, p. 214.

Mirad vuestras faltas y las de los demás con compasión más bien que con indignación, con más humildad que severidad.
Obras completas de San Francisco de Sales, Edición de Annecy, Tomo XIV, p. 79.

En el descontento que siente uno de sí mismo cuando cae en una falta, en lugar de agriarse, se debe tener paciencia.
Obras completas de San Francisco de Sales, Edición de Annecy, Tomo XXI, p. 165.

martes, 13 de octubre de 2009

Hacer todo de buena fe para tener éxitos

Hay que comenzar siempre, y comenzar con buen ánimo…Lo que hemos hecho hasta ahora es bueno; pero lo que vamos a comenzar será mejor.
Obras completas de San Francisco de Sales, Edición de Annecy, Tomo XVI, p. 386.

Es la fe que nos muestra verdades siempre superiores a los sentidos.
Obras completas de San Francisco de Sales, Edición de Annecy, Tomo XVII, p. 205.

Bastará que hagáis todo de buena fe para tener éxito. Obras completas de San Francisco de Sales, Edición de Annecy, Tomo XV, p. 98.


Lo que no sirve para la eternidad es tan sólo vanidad. Obras completas de San Francisco de Sales, Edición de Annecy, Tomo XVIII, p. 211.

Cuánto más una cruz es de Dios más la debemos amar. Obras completas de San Francisco de Sales, Edición de Annecy, Tomo XII, p. 386.

Todo lo que nos sucede nos viene indudablemente de la voluntad de Dios.
Obras completas de San Francisco de Sales, Edición de Annecy, Tomo XXI, p. 143.


Los que caminan sobre la cuerda mantienen siempre en las manos el bastón de contrapeso para balancear su cuerpo en la variedad de movimientos que tienen que hacer en tan peligroso escenario, así debeís mantener firmemente la Cruz de nuestro Señor, a fin de marchar en seguridad en los peligros que la variedad de las cirrcunstancias puede poner a vuestras disposiciones; de manera que todos vuestros movimientos estén balanceados por el contrapeso de la única y simple voluntad de Aquel a quién habéis consagrado todo vuestro cuerpo y todo vuestro corazón.
Obras completas de San Francisco de Sales, Edición de Annecy, Tomo XVI, p. 165.
En todas partes hay que tener valor, porque en todas partes el socorro del Cielo está listo para aquellos que tienen confianza en Dios.
Obras completas de San Francisco de Sales, Edición de Annecy, Tomo XIV, p. 339.

jueves, 8 de octubre de 2009

Obras completas de San Francisco de Sales

La distracción del corazón es siempre peligrosa, tener el corazón en un lugar y el deber en otro.
Obras completas de San Francisco de Sales, Edición de Annecy, Tomo XIII, p. 123.

Aceptar lealmente nuestro estado de vida, sin tratar de evadirnos de él con ningún pretexto.
Obras completas de San Francisco de Sales, Edición de Annecy, Tomo XIII, p. 160.

La naturaleza ha dado una ley a las abejas: que cada una haga la miel en su panal, y de las flores que tiene a su alrededor.
Obras completas de San Francisco de Sales, Edición de Annecy, Tomo XIII, p. 160.

Es grande engaño el de quienes quieren mascar más de lo que pueden digerir.
Obras completas de San Francisco de Sales, Edición de Annecy, Tomo VI, p. 109.

Con tal de estar con Dios, ¿Qué nos importa que sea de un modo u otro?
Obras completas de San Francisco de Sales, Edición de Annecy, Tomo XIV, p. 167.

Seamos lo que somos, y seámoslo bien, para hacer honor al obrero de quien somos obra. Seamos lo que Dios quiere, con tal que seamos suyos, y no seamos lo que queremos contra su intención. Obras completas de San Francisco de Sales, Edición de Annecy, Tomo XIII, p. 53.

Tened cuidado con las pequeñas ocasiones que Dios os presenta: poned en esto vuestra virtud, y no en desear grandes trabajos; porque con frecuencia se deja uno vencer por un mosquito, mientras combate monstruos en la imaginación.
Obras completas de San Francisco de Sales, Edición de Annecy, Tomo XXVI, p. 366.

Servíos de las contradicciones diarias para mortificaros aceptándolas con amor y dulzura.
Obras completas de San Francisco de Sales, Edición de Annecy, Tomo XXI, p. 168.
¿Porqué temer el porvenir? Además que exageramos frecuentemente sus amenazas, debemos confiar en Dios, que nos dará cada día los socorros necesarios.
Obras completas de San Francisco de Sales, Edición de Annecy, Tomo XII, p. 205.

Dejaos gobernar por Dios, no penséis tanto en vos misma.
Obras completas de San Francisco de Sales, Edición de Annecy, Tomo XII, p. 166.

Debemos evitar esos retornos sobre nosotros mismos, y levantar por la confianza nuestro corazón…Quién está atento a agradar amorosamente al Amante celestial, no tiene voluntad ni tiempo para volver sobre sí mismo, ya que su espíritu tiende constantemente adonde su amor lo lleva.
Obras completas de San Francisco de Sales, Edición de Annecy, Tomo VI, p. 217.

miércoles, 9 de septiembre de 2009

Enamórate de lo que haces

Dios no tiene porqué hacer milagros para bien de un alma cuando ésta no hace nada por su Dios. Jesús Urteaga; El Valor Divino de lo Humano (1948), Rialp, 38ª edición, Madrid, 2000, p.83.

De esa fusión de Cristo y tú surge el santo.
Jesús Urteaga; El Valor Divino de lo Humano (1948), Rialp, 38ª edición, Madrid, 2000, p.86.


Constancia en los propósitos, constancia en tu trabajo de hoy…donde estés, en lo que haces. Enamórate de tu carrera, de tu profesión.
Jesús Urteaga; El Valor Divino de lo Humano (1948), Rialp, 38ª edición, Madrid, 2000, p.92.


El que se queje de nuestro siglo, no es joven. El que se resiente añorando tiempos pasados, es viejo.
Jesús Urteaga; El Valor Divino de lo Humano (1948), Rialp, 38ª edición, Madrid, 2000, p.110.

Yo quisiera que te ilusionaras con las aventuras de cada día; las aventuras por las que necesariamente hay que pasar; aquellas en las que nos mete la vida, sin consultar nuestro parecer.
Jesús Urteaga; El Valor Divino de lo Humano (1948), Rialp, 38ª edición, Madrid, 2000, p.162.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Por los frutos nos conocerán

¿Que es lo que sobra o falta en la vida de los cristianos de hoy para que la Iglesia recobre el poder de arrastrar a los indiferentes y a los “sin Dios”? Jesús Urteaga; El Valor Divino de lo Humano (1948), Rialp, 38ª edición, Madrid, 2000, p.46.

¿Qué falsedad encierran nuestras vidas para que no puedan presentarse como ejemplo a los paganos? Jesús Urteaga; El Valor Divino de lo Humano (1948), Rialp, 38ª edición, Madrid, 2000, p.40. 

¿En qué estriba el fallo para que no convenzamos con nuestras vidas de que Cristo vive?
Jesús Urteaga; El Valor Divino de lo Humano (1948), Rialp, 38ª edición, Madrid, 2000, p.46.

Necesitamos ser santos para ser eficaces.
Jesús Urteaga; El Valor Divino de lo Humano (1948), Rialp, 38ª edición, Madrid, 2000, p.47.

¡Cuánto beato de misa de 12 que se ríe del beato de misa de 7!
Jesús Urteaga; El Valor Divino de lo Humano (1948), Rialp, 38ª edición, Madrid, 2000, p.51.

Esta es la cuña que hay que meter en el mundo antes de que se desplome. ¡Religión y Vida!. Hacer de nuestra vida corriente una vida cara a Dios.
Jesús Urteaga; El Valor Divino de lo Humano (1948), Rialp, 38ª edición, Madrid, 2000, p.52.

Dios no quiere actuar solo, y el hombre…, no es que no quiera…..es que no puede.
Jesús Urteaga; El Valor Divino de lo Humano (1948), Rialp, 38ª edición, Madrid, 2000, p.53.

Ha llegado el momento de actuar, y de actuar en silencio, con discreción, sin ruido. Es preciso, y con urgencia, que seamos eficaces. Por los frutos nos conocerán.
Jesús Urteaga; El Valor Divino de lo Humano (1948), Rialp, 38ª edición, Madrid, 2000, p.54.

¿Se puede realizar algo realmente serio con hombres que tienen miedo al agua fría en una mañana de invierno?
Jesús Urteaga; El Valor Divino de lo Humano (1948), Rialp, 38ª edición, Madrid, 2000, p.69.

Que te alegres cuando las circunstancias y el ambiente te traten con dureza. Es entonces cuando puedes pensar que Dios te trata así por ser uno de sus hijos fuertes. ¿Qué no ves esa reciedumbre a tu alrededor? 

¿Es que acaso quieres ser del montón?.
Jesús Urteaga; El Valor Divino de lo Humano (1948), Rialp, 38ª edición, Madrid, 2000, p.69.

martes, 1 de septiembre de 2009

Demuéstrame con tu vida que Cristo vive.

¡ El mundo nos urge, porque amenaza ruina! Quiero que abras los ojos para que puedas apreciar esa vida incolora y aburrida que llevas.
Jesús Urteaga; El Valor Divino de lo Humano (1948), Rialp, 38ª edición, Madrid, 2000, p.19.

Llevas dentro de ti el germen de una vida humana maravillosa, en la que se asentará esa sobrenaturalaza – que es la Gracia -, y que hará de ti, no un hombre más, sino un hijo de Dios.
Jesús Urteaga; El Valor Divino de lo Humano (1948), Rialp, 38ª edición, Madrid, 2000, p.20.

Capital importancia del factor hombre en el santo. Jesús Urteaga; El Valor Divino de lo Humano (1948), Rialp, 38ª edición, Madrid, 2000, p.22.
¿Puede seguir progresando en tu mente la idea de que la vida ha de ser para nosotros los cristianos una pasión inútil?
Jesús Urteaga; El Valor Divino de lo Humano (1948), Rialp, 38ª edición, Madrid, 2000, p.23.

la vida es un juego maravilloso en el que siempre ganan los enamorados, los afanosos, los ambiciosos. No hay nada inútil en la vida. Las contrariedades, los obstáculos, las dificultades, esos acontecimientos que según el sentir general de las gentes llevarían un signo – en la lucha por la vida, los podemos convertir en signos + trazando fuertemente la vertical en nuestro deseo.
Jesús Urteaga; El Valor Divino de lo Humano (1948), Rialp, 38ª edición, Madrid, 2000, p.23.

Aquel que no tenga la valentía de vivir como hombre, ése jamás podrá ser Santo. Los santos no nos traen la consigna dada para realizar una empresa más o menos buena. Son portadores de un mensaje divino. Y Dios lo quiere todo, todo.
Jesús Urteaga; El Valor Divino de lo Humano (1948), Rialp, 38ª edición, Madrid, 2000, p.25.

¡Demostradnos con vuestras vidas que Cristo Vive!
Jesús Urteaga; El Valor Divino de lo Humano (1948), Rialp, 38ª edición, Madrid, 2000, p.27.

El santo tiene deseos de Dios…el beato deseos de santidad.
Bruckberger, en Jesús Urteaga; El Valor Divino de lo Humano (1948), Rialp, 38ª edición, Madrid, 2000, p.33.

Queremos recristianizar la sociedad, pero es preciso, en primer lugar, que nos recristianicemos nosotros mismos.
Jesús Urteaga; El Valor Divino de lo Humano (1948), Rialp, 38ª edición, Madrid, 2000, p.30.


viernes, 28 de agosto de 2009


Su pecado consistía en pensar que no tenía pecados.
Francisco Luna y Luca de Tena; Como Confesarse Bien, Cuadernos Proa Nª3, (1976), Sexta Edición, Santiago de Chile, 1993, p. 10.

La soberbia o el amor propio, o la falta de sinceridad, nos impiden reconocer que en el fondo todos tenemos algo de que arrepentirnos.
Francisco Luna y Luca de Tena; Como Confesarse Bien, Cuadernos Proa Nª3, (1976), Sexta Edición, Santiago de Chile, 1993, p. 10.


sábado, 8 de agosto de 2009

Salerito individual

La autosuficiencia se manifiesta en el estado arisco para recibir ayuda de los demás.
Pedro José María Chiesa; Amor Soberbia y Humildad, Argentina, 3ª edición, 2006, p.18.

Si cada uno tiene su salerito, o su pequeña fuente y jarra al alcance de las manos ¿Qué servicio podríamos prestarnos unos a otros? Pedro José María Chiesa; Amor Soberbia y Humildad, Argentina, 3ª edición, 2006, p.20.

Si todas la vida doméstica tiene como aspiración la comodidad, corremos el riesgo de que el salerito individual sea un criterio trasladable inconcientemente a todos los ambitos de las relaciones humanas.
Pedro José María Chiesa; Amor Soberbia y Humildad, Argentina, 3ª edición, 2006, p.20.

Las comparaciones entre hijos, si son positivas unen, si son negativas desunen.
Ibáñez Langlois en Pedro José María Chiesa; Amor Soberbia y Humildad, Argentina, 3ª edición, 2006, p.30.

La soberbia nos empuja a compararnos con los demás.
Pedro José María Chiesa; Amor Soberbia y Humildad, Argentina, 3ª edición, 2006, p.31.

Más que decir ¡pura suerte! Debiéramos decir ¡pura envidia!
Pedro José María Chiesa; Amor Soberbia y Humildad, Argentina, 3ª edición, 2006, p.32.

Algunas características de toda persona amable:
- Tolerante en sumo grado con la ignorancia y defectos ajenos.
- Conciente de las propias limitaciones.
- Firme en los principios.
- Veloz en reconocer las culpas.
- Dispuestas a perdonar los agravios.
- No enfurecerse si la pisan.
- No irritarse ante los errores ajenos.
- Mostrarse invariablemente jovial.
- No hacer partícipes a los demás de los propios dolores de cabeza y/o trastornos digestivos causados por los excesos en la bebida y en la comida.
- Respetar las confidencias.
- Guardar rigurosamente los secretos.
- No murmurar jamás.
- Tener una gran paciencia.
Pedro José María Chiesa; Amor Soberbia y Humildad, Argentina, 3ª edición, 2006, p.62.
La alegría es el “sacramento de la sonrisa”.
Pedro José María Chiesa; Amor Soberbia y Humildad, Argentina, 3ª edición, 2006, p.74.

La tarea de rectificación de nuestra intención ha de ser continua, como lo es la rectificación del volante de un auto durante un viaje largo.
Pedro José María Chiesa; Amor Soberbia y Humildad, Argentina, 3ª edición, 2006, p.101.

Los padres deben confirmar en el amor a cada hijo individualmente.
Pedro José María Chiesa; Amor Soberbia y Humildad, Argentina, 3ª edición, 2006, p.212.

ENAMORARSE ( EN – AMOR – DARSE).
Pedro José María Chiesa; Amor Soberbia y Humildad, Argentina, 3ª edición, 2006, p.235.

Si basta una mirada, no hagas un gesto, si basta un gesto, no digas una palabra, si basta una palabra, no pegues un grito, y si basta un grito, no des una paliza.
Ibáñez Langlois en Pedro José María Chiesa; Amor Soberbia y Humildad, Argentina, 3ª edición, 2006, p.248.



lunes, 3 de agosto de 2009

Frescor de la Vida Interior

La infidelidad y la deslealtad es patrimonio de nuestra humanidad caída. Un primer arranque es fácil y cualquiera puede intentarlo, lo difícil es perseverar día tras día en los propósitos que un día hicimos con mente clara y corazón dispuesto. Y, sin embargo, en esa fidelidad de siempre – cueste lo que cueste – está la santidad. José Antonio Galera; Sinceridad y Fortaleza, Rialp, Madrid, 2002, p.145. 

 No hay posible perseverancia en el camino de Dios, si nuestra disposición íntima no se fundamenta en la generosidad. Hay que estar decididos a apartar de nuestra vida todo aquello que nos separe de Dios. José Antonio Galera; Sinceridad y Fortaleza, Rialp, Madrid, 2002, p.146. 

Ningún hombre medianamente formado puede ignorar que existe en él un principio de oposición. Basta que se proponga un ideal noble en su vida, para sentir al poco tiempo el ahogo del desánimo, la fuerza contraria que lo impulsa a dejarlo, a no complicarse la vida. José Antonio Galera; Sinceridad y Fortaleza, Rialp, Madrid, 2002, p.147. 

En el Sacramento de la Penitencia: ¡un Dios que perdona, que olvida, que confía una vez más en nuestro arrepentimiento y propósito de enmienda! José Antonio Galera; Sinceridad y Fortaleza, Rialp, Madrid, 2002, p.158. 

En la presencia de Dios, cualquier alma puede gozar de eterna juventud. José Antonio Galera; Sinceridad y Fortaleza, Rialp, Madrid, 2002, p.177. 

 La visión positiva del cristiano ha de procurar siempre dar a los demás un poco del frescor de su propia vida interior, porque como dice un proverbio chino, “siempre queda algo de fragancia en la mano que ofrece rosas”. José Antonio Galera; Sinceridad y Fortaleza, Rialp, Madrid, 2002, p.180. 

Todos aspiramos a vivir con paz y alegría interior. Pero esto exige un precio, porque la paz en este mundo es consecuencia de la victoria. Y la victoria está intimamente ligada con la guerra. La paz, pues, exige del cristiano una continua lucha. Sin lucha, sin esfuerzo, sin tensión, no hay posibilidad de disfrutar de paz verdadera. Por eso la paz de Cristo no tiene nada que ver con la apatía, la abulia, la flema o la adopción de una actitud escética ante la vida. José Antonio Galera; Sinceridad y Fortaleza, Rialp, Madrid, 2002, p.182.

martes, 28 de julio de 2009

Soberbia y Felicidad

La “lengua viperina” es una manifestación clara de falta de paz interior. José Antonio Galera; Sinceridad y Fortaleza, Rialp, madris, 2002, p.34. 

 El soberbio no espera recibir nada y se da en la medida en que este darse le sea útil, le satisfaga, le compense y, por supuesto, no le suponga especial esfuerzo. Por eso el soberbio es profundamente egoísta y entiende poco de amor, aunque quizá entienda mucho de “amores”. José Antonio Galera; Sinceridad y Fortaleza, Rialp, Madrid, 2002, p.94. 

Hace años una empresa comercial propagó un prospecto estimulante en el que animaba al lector a promocionarse en el terreno cultural. Con gracia – y con dibujos alusivos al margen decía así: “seis normas para no prosperar: 1. Espere sentado su oportunidad. 2. Comente su mala suerte con los demás. 3. No se esfuerce por conseguir nuevos conocimientos. 4. Laméntese de que los tiempos están muy difíciles. 5. Obstínese en que sin recomendaciones no se logra nada. 6. Confíe y aguarde a que vengan tiempos mejores. José Antonio Galera; Sinceridad y Fortaleza, Rialp, Madrid, 2002, p.133. Trascender es ir más allá, subir, pero atravesando, no saltándose nada. José Antonio Galera; Sinceridad y Fortaleza, Rialp, Madrid, 2002, p.136. 

El cristiano ha de tener los pies en la tierra, pero el corazón en Dios. José Antonio Galera; Sinceridad y Fortaleza, Rialp, Madrid, 2002, p.136. 

Cristo define su camino como camino de felicidad, pero con la contrapartida de la exigencia. José Antonio Galera; Sinceridad y Fortaleza, Rialp, Madrid, 2002, p.136. 

Buscar excusas es fruto de la soberbia del hombre, que no quiere reconocer su fracaso. José Antonio Galera; Sinceridad y Fortaleza, Rialp, Madrid, 2002, p.140.

miércoles, 22 de julio de 2009

Virtudes

las virtudes tienen como misión facilitarnos esa aceptación del querer divino no coincidente con nuestros gustos y apetencias.
José Antonio Galera; Sinceridad y Fortaleza, Rialp, Madrid, 2002, p.15.

No es la doctrina de Cristo algo para admirar o para practicar. El cristianismo es vida y ha de informar la vida entera.
José Antonio Galera; Sinceridad y Fortaleza, Rialp, Madrid, 2002, p.18.

La humildad no es otra cosa que sentirse nada y sin embargo poderlo todo en aquel que le confortará.
José Antonio Galera; Sinceridad y Fortaleza, Rialp, Madrid, 2002, p.19.

La humildad no es la virtud más importante – porque lo es la caridad – pero sí es el fundamento de todo el edificio, el cimiento de la vida interior.
José Antonio Galera; Sinceridad y Fortaleza, Rialp, Madrid, 2002, p.19.

Sobre el ciemiento de la humildad – que es lucha constante por evitar salirnos de nuestro sitio – han de apoyarse los tres muros de carga que harán posible la edificación propiamente dicha. Estos muros son para el cristiano, la fe, la esperanza y la caridad.
José Antonio Galera; Sinceridad y Fortaleza, Rialp, Madrid, 2002, p.20.

Las perfecciones del hombre son sus virtudes.
José Antonio Galera; Sinceridad y Fortaleza, Rialp, Madrid, 2002, p.21.

Todos conocemos personas que ni creen ni esperan en Dios, y que, no obstante, tienen unas virtudes, unas cualidades positivas indudables: son prudentes, justos, valerosos…En este caso tan sólo podemos hablar de virtudes humanas, que indudablemente perfeccionan el instrumento – el hombre – pero, lamentablemente, se quedan a mitad de camino, no trascienden al orden sobrenatural.
José Antonio Galera; Sinceridad y Fortaleza, Rialp, Madrid, 2002, p.22.

El hombre virtuoso sabe donde va y lo que quiere, conociendo los medios para lograrlo. Tiene fuerza y resolución suficiente para ello: capacidad de dominarse y valor para desafiar obstáculos. Pero no podemos olvidar que el hombre perfecto no existe, por muchas virtudes que tenga. La vida del hombre siempre será una lucha, una permanente tensión para superar sus limitaciones. Y, en esta lucha, en esta tensión, llevada a cabo por amor – gracias a la fe y la esperanza – estribará su santificación personal, su posibilidad de unión con Dios ya en la tierra. Porque, al ver sus limitaciones y su impotencia, clamará al cielo para que acuda en su ayuda. Y en este clamor incesante estará su grandeza: la “grandeza” de la humildad.
José Antonio Galera; Sinceridad y Fortaleza, Rialp, Madrid, 2002, p.28.

La virtud es la virtud: más allá es vicio y más acá también.
José Antonio Galera; Sinceridad y Fortaleza, Rialp, Madrid, 2002, p.30.

jueves, 16 de julio de 2009

Crecer en vida interior

Una parte de la vida ascética se basa en el empeño nuestro de dar un paso detrás de otro por acercarnos al amor de Dios.
Juan Luis Lorda; Para ser cristiano (1991), Ediciones Rialp, 7ª edición, 2000, Madrid, p. 157.

Hay una parte muy grande de la vida cristiana donde la iniciativa es enteramente de Dios. Dios va actuando libremente en el alma, a la vez que ésta se esfuerza en serle cada vez más fiel. La intervención divina da una colaboración especial, misteriosa.
Juan Luis Lorda; Para ser cristiano (1991), Ediciones Rialp, 7ª edición, 2000, Madrid, p. 157.

No es posible dar un paso en la vida espiritual si no se fundamenta en la oración.
Juan Luis Lorda; Para ser cristiano (1991), Ediciones Rialp, 7ª edición, 2000, Madrid, p. 183.

Si el pan es diario – argumenta San Ambrosio de Milán a finales del siglo IV - ¿porqué lo recibes tú sólo una vez al año? Recibe todos los días lo que todos los días es provechoso…
Juan Luis Lorda; Para ser cristiano (1991), Ediciones Rialp, 7ª edición, 2000, Madrid, p. 204.

Todo pecado supone maltratar la verdad.
Juan Luis Lorda; Para ser cristiano (1991), Ediciones Rialp, 7ª edición, 2000, Madrid, p. 211.

Cada pecado daña la imagen de Dios que hay en nosotros.
Juan Luis Lorda; Para ser cristiano (1991), Ediciones Rialp, 7ª edición, 2000, Madrid, p. 216.

El cuerpo de Cristo, que es imagen perfecta de Padre, desfigurado por los golpes, los latigazos y los malos tratos, es la expresión plástica de cómo daña el pecado al hombre.
Juan Luis Lorda; Para ser cristiano (1991), Ediciones Rialp, 7ª edición, 2000, Madrid, p. 216.

A medida que avanza la vida cristiana, aumenta el sentido del pecado y también se podría decir lo contrario: se pierde el sentido del pecado cuando disminuimos es vida; el sentido del pecado va muy unido al sentido de Dios. Quien se niega a reconocer sus pecados, quien no se arrepiente, quine no afronta la realidad, quien huye sin quererla reconocer se separa de Dios. Llega un momento en que Dios no significa nada práctico para él.
Juan Luis Lorda; Para ser cristiano (1991), Ediciones Rialp, 7ª edición, 2000, Madrid, p. 218.

Hemos de procurar que el corazón mantenga su sensibilidad, sin acostumbrarnos a lo que nos separa de Dios…..La costumbre lleva a que no se aprecie la gravedad del pecado. Lo que se endurece pierde sensibilidad.
Juan Luis Lorda; Para ser cristiano (1991), Ediciones Rialp, 7ª edición, 2000, Madrid, p. 219.

Un nuevo encuentro con Dios requiere de nuestra parte una conversión. Nuestra vida tiene que ser una historia de conversiones, de arrepentimientos, de rectificaciones: una historia donde vamos descubriendo, cada vez con mayor claridad, cuáles son las cosas que estorban la imagen de Dios en nosotros y nos decidimos a apartarlas.
Juan Luis Lorda; Para ser cristiano (1991), Ediciones Rialp, 7ª edición, 2000, Madrid, p. 219.

Amar en serio a Dios lleva a oir su voz en cada momento de nuestra vida.
Juan Luis Lorda; Para ser cristiano (1991), Ediciones Rialp, 7ª edición, 2000, Madrid, p. 220.

Los fallos de nuestra vida, las equivocaciones de nuestra conducta no son sólo fallos de estrategia o errores técnicos, sino que son realmente ofensa a Dios: es el maltrato que damos nosotros a Dios, es nuestra aportación personal a la tragedia de la Cruz.
Juan Luis Lorda; Para ser cristiano (1991), Ediciones Rialp, 7ª edición, 2000, Madrid, p. 220.

Nuestros pecados explican la Cruz de Cristo. El ha querido morir en la Cruz, para que sepamos lo que es el pecado. Si sabemos reconocer y combatir nuestros pecados, el amor de Dios se derramará en nuestros corazones y nos llenará de su paz y de su alegría.
Juan Luis Lorda; Para ser cristiano (1991), Ediciones Rialp, 7ª edición, 2000, Madrid, p. 220.

En esta vida no podemos evitar el sufrimiento. Por una parte, porque desde que nuestro cuerpo se forma, va sorteando el dolor y tropieza muchas veces con él. Por otra, porque si amamos mucho, tendremos muchos motivos de dolor. El egoísta no sufre más que por sí mismo, por su mala salud, sus humillaciones, sus incomprensiones, malentendidos, por sus reveses de fortuna y sus fracasos. Quien quiere servir a Dios y a los demás tiene, en cambio, más motivos de disgusto, porque ama muchas cosas más que a sí mismo. Aumentan los sufrimientos que se derivan de los seres queridos y de los trabajos que se han emprendido por amor de Dios. Los dolores y sufrimientos de los demás pasan a ser nuestros y sufrimos con ellos. Cuanto más se ama, más motivos hay para sufrir y más intensamente y con mayor frecuencia se sufre. La vida gana en profundidad tanto en la alegría como en el sufrimiento.
Juan Luis Lorda; Para ser cristiano (1991), Ediciones Rialp, 7ª edición, 2000, Madrid, p. 233.

Aunque preferimos la alegría y el gozo – porque Dios no nos quiere tristes -, aprenderemos a no temer los sufrimientos; y los aceptaremos con naturalidad, sin miedo, amando la voluntad de Dios y uniéndonos al sacrificio redentor de su hijo.
Juan Luis Lorda; Para ser cristiano (1991), Ediciones Rialp, 7ª edición, 2000, Madrid, p. 235.

Aunque nuestro hombre exterior se vaya desmoronando, nuestro hombre interior se va renovando de día en día.
Juan Luis Lorda; Para ser cristiano (1991), Ediciones Rialp, 7ª edición, 2000, Madrid, p. 236.

No hay nada que haga crecer más el amor, y que mejor lo demuestre, que el sacrificio.
Juan Luis Lorda; Para ser cristiano (1991), Ediciones Rialp, 7ª edición, 2000, Madrid, p. 238.

Mercedes Salisachs; El secreto de las flores

1 Y lo que es peor, el desmoronamiento se produjo de repente, sin que hubiera intervenido antes un signo de alerta, ni los ecos de aquella n...