viernes, 26 de marzo de 2010

No te contentes con tu oración actual

Almas religiosas enfermas de poca fe. La vida en Dios, Introducción a la Vida Espiritual y Sermones Capitulares Cartujos (1951), Ediciones Rialp,5ª edición,Madrid, 1991, p.17.
La castidad es un vuelo de amor que arrastra en sus alas encendidas la fragilidad del propio cuerpo.
La vida en Dios, Introducción a la Vida Espiritual y Sermones Capitulares Cartujos (1951), Ediciones Rialp,5ª edición,Madrid, 1991, p.18.

Fe y amor. ¡Atención! ¡Penetra bien en estas palabras, no las dejes resbalar por muy oídas. Si ellas no se hacen ardor de nuestra carne, el bien que obremos no logrará arrastrar a nadie: no será vital.
La vida en Dios, Introducción a la Vida Espiritual y Sermones Capitulares Cartujos (1951), Ediciones Rialp,5ª edición,Madrid, 1991, p.18.
Cuidar que las obras no sean seco ramaje, aparatoso y sin savia.
La vida en Dios, Introducción a la Vida Espiritual y Sermones Capitulares Cartujos (1951), Ediciones Rialp,5ª edición,Madrid, 1991, p.20.

Gritar hacia fuera y no clamar hacia adentro es el origen de todas las afonías y quebrantos de los cristianos.
La vida en Dios, Introducción a la Vida Espiritual y Sermones Capitulares Cartujos (1951), Ediciones Rialp,5ª edición,Madrid, 1991, p.20.

Hay que aprender a orar, a vivir hacia adentro, a SER. La acción irrumpirá luego, ineludiblemente, “como la flor estalla en la rama que ya no puede más con la primavera que lleva dentro”. La vida en Dios, Introducción a la Vida Espiritual y Sermones Capitulares Cartujos (1951), Ediciones Rialp,5ª edición,Madrid, 1991, p.20.
Debemos correr y apresurar el paso detrás de Jesucristo.
La vida en Dios, Introducción a la Vida Espiritual y Sermones Capitulares Cartujos (1951), Ediciones Rialp,5ª edición,Madrid, 1991, p.25.

Algunos se esconden bajo la fórmula tan aceptada del “hago lo que puedo”, cuando ésta no ha sido nunca suficiente norma de conducta; ante todo, como afirma un dicho italiano, se hace lo que se debe – agotándolo – después se hace lo que se puede, y ¡ entonces será posible hacer lo que se quiere!
La vida en Dios, Introducción a la Vida Espiritual y Sermones Capitulares Cartujos (1951), Ediciones Rialp,5ª edición,Madrid, 1991, p.26.

No te contentes, lector con tu oración actual, sea del grado que sea.
La vida en Dios, Introducción a la Vida Espiritual y Sermones Capitulares Cartujos (1951), Ediciones Rialp,5ª edición,Madrid, 1991, p.27.

miércoles, 24 de marzo de 2010

Centrarse en los demás te ayuda a centrarte

El apego perderá la batalla, cuando lo desocultemos y lo miremos de frente, cara a cara, porque nuestra ceguera es lo que le da poder sobre nosotros. María Guadalupe Buttera, Roberto Federico Ré; Madurando nuestros apegos, San Pablo, Buenos Aires, 2009, p.8.
El apego es miedo, y éste es un sentimiento que quita libertad e impide amar.
María Guadalupe Buttera, Roberto Federico Ré; Madurando nuestros apegos, San Pablo, Buenos Aires, 2009, p.9.

Dejar de mentirse a uno mismo es el mejor de los amuletos.
Patrick Millar en María Guadalupe Buttera, Roberto Federico Ré; Madurando nuestros apegos, San Pablo, Buenos Aires, 2009, p.26.
Aprender y aceptar que fuimos lo mejor que pudimos ser.
María Guadalupe Buttera, Roberto Federico Ré; Madurando nuestros apegos, San Pablo, Buenos Aires, 2009, p.29.

Nada se queda quieto…y si uno no camina….¡La vida nos empuja!...uno mismo es quien elige si para bien o para mal…para arriba o para abajo.
María Guadalupe Buttera, Roberto Federico Ré; Madurando nuestros apegos, San Pablo, Buenos Aires, 2009, p.33.
Las actitudes son más importantes que las aptitudes.
Winston Churchill en María Guadalupe Buttera, Roberto Federico Ré; Madurando nuestros apegos, San Pablo, Buenos Aires, 2009, p.47.

Cada vez que sucede algo malo, puedo elegir entre ser víctima o aprender de ello.
María Guadalupe Buttera, Roberto Federico Ré; Madurando nuestros apegos, San Pablo, Buenos Aires, 2009, p.48.
Nadie percibe una vibración de otro sin experimentarla.
Herman Hesse en María Guadalupe Buttera, Roberto Federico Ré; Madurando nuestros apegos, San Pablo, Buenos Aires, 2009, p.71.

La mujer completa ama a sus hijos a través de su marido.
María Guadalupe Buttera, Roberto Federico Ré; Madurando nuestros apegos, San Pablo, Buenos Aires, 2009, p.80.
Lo más grande que un hombre puede hacer por sus hijos es amar a la madre de sus hijos. Theodore hesburgh en María Guadalupe Buttera, Roberto Federico Ré; Madurando nuestros apegos, San Pablo, Buenos Aires, 2009, p.84.
Centrarse en los demás te ayuda a centrarte.
María Guadalupe Buttera, Roberto Federico Ré; Madurando nuestros apegos, San Pablo, Buenos Aires, 2009, p.109.

miércoles, 17 de marzo de 2010

¡No os dejéis desanimar y no renunciéis a vuestros sueños!

El cristianismo no es en primer lugar una moral, sino experiencia de Jesucristo, que nos ama personalmente, jóvenes o viejos, pobres o ricos; nos ama también cuando le damos la espalda.
Mensaje del Santo Padre Benedicto XVI para la XXV Jornada Mundial de la Juventud (28 marzo 2010)."Maestro bueno, ¿qué tengo que hacer para heredar la vida eterna?" (Mc 10,17). 22 de febrero de 2010.
¡si verdaderamente hemos encontrado a Jesús no podemos menos que dar testimonio de él a todos aquellos que aún no han cruzado la mirada con él!
Mensaje del Santo Padre Benedicto XVI para la XXV Jornada Mundial de la Juventud (28 marzo 2010)."Maestro bueno, ¿qué tengo que hacer para heredar la vida eterna?" (Mc 10,17). 22 de febrero de 2010.

¡No tengáis miedo, vosotros, queridos jóvenes y queridas jóvenes, si el Señor os llama a la vida religiosa, monástica, misionera o de especial consagración: Él sabe dar gozo profundo a quien responde con valor!.
Mensaje del Santo Padre Benedicto XVI para la XXV Jornada Mundial de la Juventud (28 marzo 2010)."Maestro bueno, ¿qué tengo que hacer para heredar la vida eterna?" (Mc 10,17). 22 de febrero de 2010.

Jesús recuerda al joven rico los diez mandamientos, como condiciones necesarias para “tener en herencia la vida eterna”. Estos son puntos de referencia esenciales para vivir en el amor, para distinguir claramente el bien del mal y construir un proyecto de vida sólido y duradero.
Mensaje del Santo Padre Benedicto XVI para la XXV Jornada Mundial de la Juventud (28 marzo 2010)."Maestro bueno, ¿qué tengo que hacer para heredar la vida eterna?" (Mc 10,17). 22 de febrero de 2010.

Dios nos da los mandamientos porque nos quiere educar en la verdadera libertad, porque quiere construir con nosotros un Reino de amor, de justicia y de paz. Escucharlos y ponerlos en práctica no significa alienarse, sino encontrar el camino de la libertad y del amor auténticos, porque los mandamientos no limitan la felicidad, sino indican cómo encontrarla.
Mensaje del Santo Padre Benedicto XVI para la XXV Jornada Mundial de la Juventud (28 marzo 2010)."Maestro bueno, ¿qué tengo que hacer para heredar la vida eterna?" (Mc 10,17). 22 de febrero de 2010.

¡A pesar de las dificultades, no os dejéis desanimar y no renunciéis a vuestros sueños! Cultivad en cambio en el corazón deseos grandes de fraternidad, de justicia y de paz. El futuro está en las manos de quienes saben buscar y encontrar razones fuertes de vida y de esperanza. ¡Si queréis, el futuro está en vuestras manos, porque los dones y las riquezas que el Señor ha puesto en el corazón de cada uno de vosotros, plasmados por el encuentro con Cristo, pueden traer auténtica esperanza al mundo! Es la fe en su amor la que, haciéndoos fuertes y generosos, os darás el valor de afrontar con serenidad el camino de la vida y a asumir responsabilidades familiares y profesionales. Empeñaos en construir vuestro futuro a través de itinerarios serios de formación personal y de estudio, para servir de modo competente y generoso al bien común.
Mensaje del Santo Padre Benedicto XVI para la XXV Jornada Mundial de la Juventud (28 marzo 2010)."Maestro bueno, ¿qué tengo que hacer para heredar la vida eterna?" (Mc 10,17). 22 de febrero de 2010.

sábado, 13 de marzo de 2010

Dejarnos hacer y rehacer por Dios cuantas veces sea necesario

Quién ha dejado que su sensibilidad interior se “duerma” o “muera” para las cosas de Dios, se queda sin señales y desorientado.
Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.2, p.45.
Para afrontar decididamente la lucha contra el pecado venial es preciso reconocerlo como tal, como ofensa a Dios que retrasa la unión con El.
Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.2, p.59.

En el examen de conciencia se confronta nuestra vida con lo que Dios esperaba, y espera, de ella. Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.2, p.61.
Dejarnos hacer y rehacer por Dios cuantas veces sea necesario.
Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.2, p.69.

La soberbia es como esos espejos curvos que deforman la verdadera realidad de las cosas. Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.2, p.72.

La santidad es ejercicio de virtudes un día y otro, con constancia, en el ambiente y en las circunstancias en que vivimos.
Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.2, p.73.

Todo debe servir para amar a Dios y hacer apostolado.
Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.2, p.74.

Cuando correspondemos al amor de Dios los obstáculos se vencen; y al contrario, sin amor hasta las más pequeñas dificultades parecen insuperables.
Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.2, p.81.

jueves, 25 de febrero de 2010

El que abandona la mortificación queda atrapado por los sentidos

Cuando alguién diga: “Yo tengo una pereza irremediable, yo no soy tenaz, yo no puedo terminar las cosas que emprendo”, debería pensar: “No estoy lo suficientemente cerca de Cristo”. Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.2, p.11.


Para los que tengan pesimismo, pensando que sus defectos no tienen remedio, sepan que ha llegado el momento. Comienza la Cuaresma; miremósla como un tiempo de cambio y de esperanza.
Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.2, p.11.


La persona que abandona la mortificación queda atrapada por los sentidos.
Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.2, p.12.

Sin espíritu de sacrificio y de mortificación no hay progreso en la vida interior.
Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.2, p.12.

Ningún día sin cruz, ninguna jornada, en la que no carguemos con la cruz del Señor.
Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.2, p.13.

La cruz – pequeña o grande – aceptada produce paz y gozo. Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.7, p.14.
Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.2, p.18.

Si alguna vez en nuestro apostolado personal nos pareciera que alguien tiene una enfermedad del alma sin aparente solución. Si la hay; siempre. Quizá el Señor espera de nosotros más oración y mortificación, más comprensión y cariño.
Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.2, p.19.

El demonio conoce el mercado y, como buen vendedor, ofrece exactamente lo que calcula que el comprador tomará.
Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.2, p.21.

El demonio promete siempre más de lo que puede dar.
Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.2, p.22.

Nuestro propio yo puede ser, en muchas ocasiones, el peor de los ídolos.
Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.2, p.23.

La confesión, un encuentro con Cristo.
Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.2, p.30.

La vida interior es un diálogo de amor en el que Dios es siempre el punto de referencia.
Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.2, p.30.

El espíritu de penitencia está principalmente en cumplir, cueste lo que cueste, el deber de cada instante.
Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.2, p.32.

viernes, 19 de febrero de 2010

¿Cuál es la Justicia de Cristo?

Aquello de lo que el hombre tiene más necesidad no se le puede garantizar por ley.
Benedicto XVI, Mensaje para la Cuaresma 2010.

El hombre es frágil a causa de un impulso profundo, que lo mortifica en la capacidad de entrar en comunión con el prójimo. Abierto por naturaleza al libre flujo del compartir, siente dentro de sí una extraña fuerza de gravedad que lo lleva a replegarse en sí mismo, a imponerse por encima de los demás y contra ellos: es el egoísmo, consecuencia de la culpa original.
Benedicto XVI, Mensaje para la Cuaresma 2010.

¿Cuál es la justicia de Cristo? Es, ante todo, la justicia que viene de la gracia, donde no es el hombre que repara, que se cura a sí mismo y a los demás.
Benedicto XVI, Mensaje para la Cuaresma 2010.

Convertirse a Cristo, creer en el Evangelio, significa precisamente esto: salir de la ilusión de la autosuficiencia para descubrir y aceptar la propia indigencia, indigencia de los demás y de Dios, exigencia de su perdón y de su amistad.
Benedicto XVI, Mensaje para la Cuaresma 2010.

La fe no es un hecho natural, cómodo, obvio: hace falta humildad para aceptar tener necesidad de Otro que me libere de lo “mío”, para darme gratuitamente lo “suyo”. Esto sucede especialmente en los sacramentos de la Penitencia y de la Eucaristía. Gracias a la acción de Cristo, nosotros podemos entrar en la justicia “más grande”, que es la del amor (cf. Rm 13,8-10), la justicia de quien en cualquier caso se siente siempre más deudor que acreedor, porque ha recibido más de lo que podía esperar.
Benedicto XVI, Mensaje para la Cuaresma 2010.

viernes, 12 de febrero de 2010

El egocentrismo es un proceso que castiga al que lo sufre

Cada uno de nosotros hemos de procurar llenar de ideales, valores, actividades, entretenimientos y, en definitiva, de amor, la propia familia y el propio hogar.
Tomás Melendo, Gabriel Martí; Elogio a la Afectividad, Ediciones Internacionales Universitarias, Madrid, 2009, p.335.

La vida puede compararse a un juego de naipes, en el que contamos con cartas más o menos buenas y con la posibilidad de aprender a utilizar cada vez mejor unas y otras.
Tomás Melendo, Gabriel Martí; Elogio a la Afectividad, Ediciones Internacionales Universitarias, Madrid, 2009, p.342.

En cada instante, y para cada persona, el “mejor modo de ser” es…el que en ese momento posee. Tomás Melendo, Gabriel Martí; Elogio a la Afectividad, Ediciones Internacionales Universitarias, Madrid, 2009, p.343.

La puerta de la felicidad no se abre hacia adentro, sino hacia fuera, para otorgar el bien a los otros.
Kierkegaard en Tomás Melendo, Gabriel Martí; Elogio a la Afectividad, Ediciones Internacionales Universitarias, Madrid, 2009, p.376.

La atención excesiva a los afectos o emociones – sean estos de naturaleza sensible, psíquica o propiamente espiritual- componen un modo más refinado de optar por el propio yo; y cuando semejante atención se torna exclusiva, lo bueno en sí resulta anulado en aras del bien para cada cual.
Tomás Melendo, Gabriel Martí; Elogio a la Afectividad, Ediciones Internacionales Universitarias, Madrid, 2009, p.377.

La máxima falsificación de la libertad humana consiste en rechazar lo bueno en cuanto bueno, para atender tan solo al propio beneficio.
Tomás Melendo, Gabriel Martí; Elogio a la Afectividad, Ediciones Internacionales Universitarias, Madrid, 2009, p.377.

El hombre que no elige el bien supremo al que su naturaleza le inclina, sino que se prefiere a sí mismo por encima de todo y de todos, ni se perfecciona como persona, ni logra ser feliz.
Tomás Melendo, Gabriel Martí; Elogio a la Afectividad, Ediciones Internacionales Universitarias, Madrid, 2009, p.379.

El egocentrismo es un proceso que castiga al que lo sufre. Así como la respetuosa preocupación por el objeto de nuestro amor nos da alas y fuerzas, la fijación egocéntrica en nuestro propio beneficio nos despoja de la fuerza y la confianza porque el egocentrismo nos deja a mered de un interminable “temor por nuestro pequeño Yo” que podría sufrir algún perjuicio y, al menos como posibilidad, está en constante riesgo de destrucción. Quien hace de sí el centro de todo no encuentra forma de escapar al temor por sí mismo.
Tomás Melendo, Gabriel Martí; Elogio a la Afectividad, Ediciones Internacionales Universitarias, Madrid, 2009, p.401.

Lo que importa no es tanto amar, sino, amar bien lo bueno, lo que merece ser bien amado.
Tomás Melendo, Gabriel Martí; Elogio a la Afectividad, Ediciones Internacionales Universitarias, Madrid, 2009, p.403.

Manejar el arte de poner en primer plano las facetas más alentadoras y alegres de cada momento constituye una garantía de salud mental, de eficacia y en definitiva de felicidad.
Tomás Melendo, Gabriel Martí; Elogio a la Afectividad, Ediciones Internacionales Universitarias, Madrid, 2009, p.407.

viernes, 5 de febrero de 2010

El bien en sí versus el bien para sí

Una vez visité un hogar de niños con severo retraso mental, en compañía de dos estudiantes. Uno de ellos comentó: “¡Qué terrible! ¡Cómo sufren esos pequeños! Yo nunca podría trabajar aquí”. El otro dijo:
“ Bueno, si supiera que no hay suficientes ayudantes disponibles, no me importaría trabajar aquí, porque se necesita mucho apoyo y amor”. Ambos eran compasivos, pero el primero pensó en sus propios sentimientos, el otro acerca del bienestar de los niños. Si nos damos cuenta que somos necesarios, crece nuestra fuerza para superarnos, pero si nos concentramos en averiguar si esas energías son suficientes, atendemos más a nuestras debilidades y nos sentimos frustrados.
Elisabeth Lukas en Tomás Melendo, Gabriel Martí; Elogio a la Afectividad, Ediciones Internacionales Universitarias, Madrid, 2009, p.204.

A muchos de nosotros nos importa más cómo nos sentimos al hacer o dejar de hacer algo que si lo realizado es bueno o malo, resulta beneficioso o perjudicial para los otros.
Tomás Melendo, Gabriel Martí; Elogio a la Afectividad, Ediciones Internacionales Universitarias, Madrid, 2009, p.205.

Muchos de nuestros contemporáneos no tienen otro criterio para calificar algo como bueno o malo que la repercusión sentimental o afectiva que experimentan en sí mismos: el bien-para-sí, y no el bien-en-sí.
Tomás Melendo, Gabriel Martí; Elogio a la Afectividad, Ediciones Internacionales Universitarias, Madrid, 2009, p.205.

jueves, 4 de febrero de 2010

También se sufre por no querer sufrir

Cuanto más ansiosamente buscamos algo, tanto más dificultamos el conseguirlo. La angustia realiza aquello mismo que teme y podemos decir que el deseo vivido con excesiva intensidad ahoga aquello mismo que tanto anhela. Viktor Frankl en Tomás Melendo, Gabriel Martí; Elogio a la Afectividad, Ediciones Internacionales Universitarias, Madrid, 2009, p.189. 

El hombre de hoy sufre también por no querer sufrir, igual que podemos enfermar a fuerza de buscar la salud perfecta. Pascal Bruckner en en Tomás Melendo, Gabriel Martí; Elogio a la Afectividad, Ediciones Internacionales Universitarias, Madrid, 2009, p.189. 

Somos humanos en la medida que somos capaces de no vernos, de no notarnos y de olvidarnos de nosotros mismos dándonos a una causa para servir, o a otra persona para amar. Viktor Frankl en Tomás Melendo, Gabriel Martí; Elogio a la Afectividad, Ediciones Internacionales Universitarias, Madrid, 2009, p.195. 

Es un hecho largamente demostrado que el exceso de instrospección resulta perjudicial. El ser humano se caracteriza por tener una naturaleza volcada hacia el mundo. Si se pega a su ego de manera hipocondríaca, cae en la vorágine de miedos propia de una criatura desvalida……..La sicología también nos enseña que las personas que no se gustan están permanentemente dedicadas a sí mismas, mientras que las que están de acuerdo consigo mismas apenas reflexionan sobre ellas- ¿Ignórate y te tendrás en cuenta! . Elisabeth Lukas en Tomás Melendo, Gabriel Martí; Elogio a la Afectividad, Ediciones Internacionales Universitarias, Madrid, 2009, p.202.

sábado, 30 de enero de 2010

Tomás Melendo, Gabriel Martí; Elogio a la Afectividad

Quien no disfruta como un enano al obrar correctamente, todavía tiene mucho que aprender y ejercitar para llegar a ser realmente bueno.
Tomás Melendo, Gabriel Martí; Elogio a la Afectividad, Ediciones Internacionales Universitarias, Madrid, 2009, p.93.

El afán de conocer depende del amor que despiertan en cada persona las distintas realidades.
Tomás Melendo, Gabriel Martí; Elogio a la Afectividad, Ediciones Internacionales Universitarias, Madrid, 2009, p.121.
Lo mejor del tiempo es que pasa. Tomás Melendo, Gabriel Martí; Elogio a la Afectividad, Ediciones Internacionales Universitarias, Madrid, 2009, p.155.
No es lógico, aunque si bastante habitual y comprensible, que compliquemos el presente amontonando en él el pasado y el futuro.
Tomás Melendo, Gabriel Martí; Elogio a la Afectividad, Ediciones Internacionales Universitarias, Madrid, 2009, p.155.

Una magnífica terapia ante el miedo consiste en no anticipar los problemas ni intentar resolverlos antes de que surjan; porque, en el caso de que más tarde lleguen a presentarse, será entonces – nunca antes – cuando podremos darle solución.
Tomás Melendo, Gabriel Martí; Elogio a la Afectividad, Ediciones Internacionales Universitarias, Madrid, 2009, p.156.

Los peores problemas son los que…. Nunca llegan a existir: los que nos imaginamos y anticipamos.
Tomás Melendo, Gabriel Martí; Elogio a la Afectividad, Ediciones Internacionales Universitarias, Madrid, 2009, p.156.

La mejor receta humana contra la mayoría de nuestros males…es el buen humor.
Tomás Melendo, Gabriel Martí; Elogio a la Afectividad, Ediciones Internacionales Universitarias, Madrid, 2009, p.156.

8.

viernes, 29 de enero de 2010

La belleza libera. Renueva, vigoriza e inspira

La belleza libera. Renueva, vigoriza e inspira. Todos los ejecutivos lo saben y a veces obran en consecuencia, y por eso eligen escenarios de gran belleza para las reuniones de suma importancia. Para agasajar a un cliente o para planificar el futuro se necesita el mejor entorno posible, un lugar que nos lleve a dar lo mejor de nosotros mismos. A nivel intuitivo, todos sabemos que la belleza desempeña un papel que no puede compararse con nada más en su impacto en el espíritu humano, ya que libera todas nuestras energías y reflexiones más profundas y nos conecta con nuestros afectos más elevados.

Tom Morris “ Si Aristóteles dirigiera la General Motors” en Tomás Melendo, Gabriel Martí; Elogio a la Afectividad, Ediciones Internacionales Universitarias, Madrid, 2009, p.67.

jueves, 28 de enero de 2010

Una persona herida, hiere a las demás

Las heridas no curadas pueden reducir enormemente nuestra libertad. Pueden dar origen a reacciones desproporcionadas y violentas, que nos sorprenden a nosotros mismos. Una persona herida, hiere a los demás. Y, como muchas veces oculta su corazón detrás de una coraza, puede parecer dura, inaccecible e intratable. En realidad, no es así. Solo necesita defenderse. Parece dura, pero es insegura; está atormentada por malas experiencias. Hace falta descubrir las llagas para poder limpiarlas y curarlas. Poner orden en el propio interior, puede ser un paso para hacer posible el perdón. Pero este paso es sumamene difícil y, en ocasiones, no conseguimos darlo. Podemos renunciar a la venganza pero no al dolor. Aquí se ve claramente que el perdón, aunque está estrechamente unido a vivencias afectivas, no es un sentimiento. Es un acto de la voluntad que no se reduce a nuestro estado psíquico. Se puede perdonar llorando. Jutta Burggraf en Tomás Melendo, Gabriel Martí; Elogio a la Afectividad, Ediciones Internacionales Universitarias, Madrid, 2009, p.53.

viernes, 22 de enero de 2010

La esposa debería andar siempre mejor que la secretaria del marido

Es preciso que el marido valore a su mujer como la mejor que ha podido encontrar, no en términos comparativos con el resto de las mujeres de su entorno, sino en términos absolutos: es la mejor mujer porque es la mujer que Dios, en su providencia, le puso al lado.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.166.
El amor suele dilatar las pupilas, mientras que el egoísmo las clausura. Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.169.
Hay tantos detalles que condimentan la vida en familia.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.169.

¿Que te ha hecho ver tu mujer/ marido esta última temporada? Así podremos tener un campo de lucha más concreto.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.170.

Es preciso cuidar el arreglo personal, más en la medida en que pasan los años. La esposa debería andar siempre mejor que la secretaria del marido.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.170.

El arreglo personal no es un disfraz, sino una ayuda para resaltar elegantemente lo que hay, de acuerdo a la edad de cada cual.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.170.

Muchas dificultades en el matrimonio se originan porque la mujer tiende espontáneamente a ser más madre que esposa. A veces olvida que si es madre es porque primero es esposa.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.172.

¡Cuánto ayuda que entre el marido y la esposa haya conversaciones fluidas y frecuentes!
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.174.

Los padres deben rezar por sus hijos diariamente.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.175.

jueves, 21 de enero de 2010

Un alma que se eleva levanta al mundo entero

Con qué frecuencia se nos olvida, sumidos en el trajín de la vida diaria, el fin para el que Dios nos ha destinado! Hemos sido creados para conocer, amar y servir a Dios en este mundo y luego gozar eternamente de El en el Cielo.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.76.

La verdad nos da miedo porque es exigente y comprometida.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.89.
Un alma que se eleva levanta al mundo entero.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.102

Dios, en su infinita sabiduría, sabe lo que nos conviene. Todas las cruces objetivas son fuentes priviligiadas de purificación cuando se ofrecen voluntariamente a Dios, uniéndose a la voluntad del Señor, que las permite para nuestro verdadero bien.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.113.

Así, como para ver una buena película se requieren al menos dos horas, para ver a Dios se requiere toda una eternidad.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.117.

Lo que impide una verdadera conversión es la soberbia.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.129.

Si los cristianos tuviéramos más fe en Jesús sacramentado, las iglesias estarían llenas.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.136.

El camino hacia la humildad está pavimentado de conocimiento propio.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.143.

¡Qué ridículo resulta pasar las realidades divinas por la propia cabeza, para determinar la verdad o no de esas enseñanzas reveladas! Si Dios cupiera en nuestra cabeza ¡qué pequeño sería!
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.143.

Que los bienes de este mundo no eclipsen a los eternos.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.161.

martes, 19 de enero de 2010

La muerte suele coincidir con la vida que se ha llevado

Una persona moralmente bien formada sabe que hay acciones que son pecados, como igualmente hay tantas otras que no lo son.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.40.

El hombre que lleva un pecado en su conciencia es como un pez que con el cebo tragó el anzuelo; cuanto más procura desprenderse de él, más profunda y dolorosamente se clava en las entrañas.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.41.
Dios es el más interesado en que el pecador salga de la postración en que se encuentra.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.49.

Nunca es más grande un hombre que se levanta después de haberse puesto de rodillas.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.50.
5. Los santos han salido a borbotones de los confesionarios y los tibios se han resistido negligentemente a entrar.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.53.

En una oportunidad le preguntaron a Chesterton qué era la frivolidad, la vulgaridad o la mediocridad. Su respuesta fue al instante: ¡Estar cerca de lo grande y no darse cuenta! Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.57.
La muerte de cada cual suele coincidir con la vida que ha llevado…..ocurre algo análogo cuando se corta un árbol: cae hacia donde se encontraba previamente inclinado.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.74.

La muerte nos sitúa ante la verdad de lo que somos.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.75.
Si la muerte no tiene sentido, tampoco lo tiene la vida.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.75.

miércoles, 13 de enero de 2010

La cercanía de Dios siempre da paz

No hay nada que pueda sustituir el esfuerzo personal por enfrentarse con Dios, dejarse iluminar y ayudar por su gracia. Es una tarea que le corresponde a cada uno de manera muy especial.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.10.

La cercanía con Dios siempre da paz. Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.11.
En su providencia, Dios suele valerse de los días de retiro para dar un gran vuelco al alma y, por consiguiente, a la propia vida.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.12.

Nunca el hombre debe dejar de ser aprendiz y discípulo si quiere ser sabio y santo.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.21.

El retiro es una larga oración hecha a solas con Dios.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.22.

Cuando nos olvidamos en términos prácticos de que Dios es nuestro Padre, toda la vida de piedad se ve afectada negativamente.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.29.

No cabe compaginar el tener miedo ante el futuro y confiar de verdad en la Providencia de Dios. Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.34.

El que se apoya y se abandona en Dios recupera muy rápido la paz y la seguridad.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.36.

Cada vez que asole a nuestra alma la tentación del miedo, de la preocupación, de crearse problemas subjetivos, es necesario reaccionar prontamente, haciendo un acto explícito de confianza y abandono en Dios.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.37-38.

Hay que crecerse ante los obstáculos y dificultades, para ser los hijos optimistas que el Señor necesita.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.38.

jueves, 31 de diciembre de 2009

Más compensaciones, más vacío

Acepto que la vida sea así porque Tú así la organizaste.
Ignacio Larrañaga, Muéstrame tu Rostro, San Pablo, Santiago de Chile, 2003, p.130.

El alma, una región fronteriza entre el hombre y Dios…es simultáneamente realidad humana y teatro de la acción divina.
Ignacio Larrañaga, Muéstrame tu Rostro, San Pablo, Santiago de Chile, 2003, p.211.
Participa de la eterna juventud de Dios.
Ignacio Larrañaga, Muéstrame tu Rostro, San Pablo, Santiago de Chile, 2003, p.247.

La vida tiene que desafiar a la oración, y la oración tiene que cuestionar la vida.
Ignacio Larrañaga, Muéstrame tu Rostro, San Pablo, Santiago de Chile, 2003, p.275.

Dios nunca deja en paz aunque siempre deja la paz. A los hombres y los pueblos que se colocan bajo su influencia siempre los “saca” de unn Egipto y los coloca en un desierto, en un caminar hacia la tierra prometida de la salvación y de la madurez.
Ignacio Larrañaga, Muéstrame tu Rostro, San Pablo, Santiago de Chile, 2003, p.276.

Cada superación aumenta el caudal de amor.
Ignacio Larrañaga, Muéstrame tu Rostro, San Pablo, Santiago de Chile, 2003, p.291.

Conversión es un estar “pasando” del egoísmo al amor.
Ignacio Larrañaga, Muéstrame tu Rostro, San Pablo, Santiago de Chile, 2003, p.293.

Cuántas más compensaciones, más vacíos.
Ignacio Larrañaga, Muéstrame tu Rostro, San Pablo, Santiago de Chile, 2003, p.298.

lunes, 28 de diciembre de 2009

Si tomo en serio a Dios, mi vida tendrá que ser otra

Evasión y oración son términos excluyentes.
Ignacio Larrañaga, Muéstrame tu Rostro, San Pablo, Santiago de Chile, 2003, p.26.

Si tomo en serio a Dios, mi vida tendrá que ser otra.
Ignacio Larrañaga, Muéstrame tu Rostro, San Pablo, Santiago de Chile, 2003, p.27.
Desplazado Dios, la vida es como una flor que se deshoja.
Ignacio Larrañaga, Muéstrame tu Rostro, San Pablo, Santiago de Chile, 2003, p.27.

Oración: puesta en movimiento de la fe.
Ignacio Larrañaga, Muéstrame tu Rostro, San Pablo, Santiago de Chile, 2003, p.31.

Hoy no se llevan a cabo campañas, llenas de argumentos y de pasión, contra Dios. Simplemente se prescinde de El, se lo abandona como un objeto que ya no sirve. Es un ateísmo práctico, más peligroso que el sistemático, pues va inoculándose suavemente en los reflejos mentales y vitales. Ignacio Larrañaga, Muéstrame tu Rostro, San Pablo, Santiago de Chile, 2003, p.36.

A Dios se le entiende de rodillas: asumiéndolo, acogiéndolo, viviéndolo.
Ignacio Larrañaga, Muéstrame tu Rostro, San Pablo, Santiago de Chile, 2003, p.77.

Escondida en el dorado cofre de la fe, llevamos la varita mágica del abandono. A su toque, los fracasos dejan de ser fracasos, la muerte deja de ser muerte, las incomprensiones dejan de ser incomprensiones. Todo lo que toca, se transforma en paz.
Ignacio Larrañaga, Muéstrame tu Rostro, San Pablo, Santiago de Chile, 2003, p.112.

La única manera de neutralizar un imposible es precisamente aceptándolo.
Ignacio Larrañaga, Muéstrame tu Rostro, San Pablo, Santiago de Chile, 2003, p.113.

Los sueños de omnipotencia son destellos de insensatez y fósiles de la infancia.
Ignacio Larrañaga, Muéstrame tu Rostro, San Pablo, Santiago de Chile, 2003, p.114.

Aceptar con paz el hecho de que con grandes esfuerzos vamos a conseguir pequeños resultados. Ignacio Larrañaga, Muéstrame tu Rostro, San Pablo, Santiago de Chile, 2003, p.114.

El abandono se vive en dos tiempos: el pasado y el futuro. Respecto al tiempo pasado, el abandono toma el nombre y la forma de reconciliación….Respecto del tiempo futuro, el abandono podría recibir el nombre de sabiduría.
Ignacio Larrañaga, Muéstrame tu Rostro, San Pablo, Santiago de Chile, 2003, p.120.

Si el esfuerzo depende de mí y el resultado no depende de mí, estamos comprometidos con el esfuerzo y no con el resultado.
Ignacio Larrañaga, Muéstrame tu Rostro, San Pablo, Santiago de Chile, 2003, p.121.

El abandono hace vivir en alto voltaje la fe pura y el amor puro.
Ignacio Larrañaga, Muéstrame tu Rostro, San Pablo, Santiago de Chile, 2003, p.122.

No hay analgésico tan eficaz como el abandono para las penas de la vida.
Ignacio Larrañaga, Muéstrame tu Rostro, San Pablo, Santiago de Chile, 2003, p.123.

lunes, 14 de diciembre de 2009

Sólo una cosa es necesaria: salvar el alma

Es necesario que cada cual esté contento con los dones y talentos con que la providencia le haya dotado. Dom Vital Lehodey; El Santo Abandono (1997), Rialp, Undécima Edición, Madrid, 2005, p. 239.
Haganos callar a este orgullo miserable que nos hace ingratos.
Dom Vital Lehodey; El Santo Abandono (1997), Rialp, Undécima Edición, Madrid, 2005, p. 241.
Dios nos distribuye el espíritu y los talentos en conformidad con los designios que sobre nosotros tiene para su servicio, y la medida de gloria que de ellos quiere sacar.
Dom Vital Lehodey; El Santo Abandono (1997), Rialp, Undécima Edición, Madrid, 2005, p. 241.

Sólo una cosa es necesaria: salvar el alma.
Dom Vital Lehodey; El Santo Abandono (1997), Rialp, Undécima Edición, Madrid, 2005, p. 242.

No envidiar los dones que nos faltan, sino hacer fructificar los que Dios nos ha confiado, porque de ellos nos pedirá cuenta, y cuanto más nos hubiere dado, más nos ha de exigir.
Dom Vital Lehodey; El Santo Abandono (1997), Rialp, Undécima Edición, Madrid, 2005, p. 243.

¿Quién cumplirá, pues, mejor su modesta misión aquí abajo? No siempre será el de mejores dotes, sino aquel que se haga más flexible en manos de Dios, es decir: el más humilde, el más obediente. Por medio de un instrumento dócil, aunque sea de mediano valor, o aun insignificante, Dios hará maravillas.
Dom Vital Lehodey; El Santo Abandono (1997), Rialp, Undécima Edición, Madrid, 2005, p. 244.

¿No será más prudente no desear ni pedir nada, sino conservarnos en santa indiferencia, a causa de la incertidumbre en que nos hallamos?
Dom Vital Lehodey; El Santo Abandono (1997), Rialp, Undécima Edición, Madrid, 2005, p. 246.

¿A qué fin desear una cosa más que otra?
Dom Vital Lehodey; El Santo Abandono (1997), Rialp, Undécima Edición, Madrid, 2005, p. 248.

Los talentos son preciosos cuando están unidos a la virtud.
Dom Vital Lehodey; El Santo Abandono (1997), Rialp, Undécima Edición, Madrid, 2005, p. 251.

Dios quiere esto de mí, ¿qué más necesito?
Dom Vital Lehodey; El Santo Abandono (1997), Rialp, Undécima Edición, Madrid, 2005, p. 256.


jueves, 10 de diciembre de 2009

Dom Vital Lehodey; El Santo Abandono

El que trabaja con Dios aprovecha cada instante; quien prescinde de El cae, o se fatiga en estéril agitación. Es, pues de suma importancia no obrar sino unidos con Dios, y esto, todos los días y a cada momento, así en nuestras menores acciones como en cualquier circunstancia, porque sin esta íntima colaboración se pierde trabajo y tiempo. ¡Cuántas obras, llenas en apariencia, quedarán vacías por sólo este motivo! Por no haberlas hecho en unión con Dios.
Dom Vital Lehodey; El Santo Abandono (1997), Rialp, Undécima Edición, Madrid, 2005, p. 18.
Si queremos santificación, debemos aplicarnos únicamente a no seguir jamás nuestra propia voluntad, sino siempre la de Dios.
Dom Vital Lehodey; El Santo Abandono (1997), Rialp, Undécima Edición, Madrid, 2005, p. 22.

No temo al dolor, puesto que Vos lo acondicionaréis a mi debilidad.
Dom Vital Lehodey; El Santo Abandono (1997), Rialp, Undécima Edición, Madrid, 2005, p. 89.

4. ¿Qué podéis temer de una mano que ha sido agujereada, que se ha dejado atar a la cruz por nosotros?
Dom Vital Lehodey; El Santo Abandono (1997), Rialp, Undécima Edición, Madrid, 2005, p. 123.

La Providencia se mantiene en la sombra para dar lugar a nuestra fe.
Dom Vital Lehodey; El Santo Abandono (1997), Rialp, Undécima Edición, Madrid, 2005, p. 126.

Para confundir lo que es fuerte, Jesús escoge lo que es débil. Con doce pescadores ignorantes y sin prestigio se lanza a la conquista del mundo; nada son, pero El está con ellos.
Dom Vital Lehodey; El Santo Abandono (1997), Rialp, Undécima Edición, Madrid, 2005, p. 131.

El amor, no vive tan sólo de lo que recibe; vive aún más de lo que da; su mejor alimento será siempre el sacrificio.
Dom Vital Lehodey; El Santo Abandono (1997), Rialp, Undécima Edición, Madrid, 2005, p. 141.

sábado, 5 de diciembre de 2009

La paz es la tranquilidad del orden

Dios tiene dos tipos de dones: primero, los que nos envía los pidamos o no; segundo, los que nos son dados a condición de que recemos por ellos.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.245.

No requiere mucho tiempo transformarnos en santos; sólo requiere mucho amor.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.259.

Angel: cualquier persona o acontecimiento que haya cambiado el curso de nuestra vida, influenciado nuestro comportamiento, hacernos doblar a la derecha cuando íbamos a doblar a la izquierda, y que en general nos hizo mejorar. Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.251.
Dios pone muchos ángeles en nuestros caminos, pero a menudo no los conocemos. De hecho, podemos ir por la vida sin saber jamás que hay agentes o mensajeros de Dios para guiarnos hacia la virtud o para alejarnos del vicio. Pero ellos simbolizan esa constante y benigna intervención de Dios en la historia humana.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.252.

Un antiguo proverbio persa dice que hay tres cosas que nunca vuelven: la flecha tirada, la palabra pronunciada y la oportunidad perdida.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.254.

“El amanecer no llega dos veces para despertar a un hombre”.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.259.

Millones y millones de favores penden del cielo en cordones de seda y la oración es la espada que los corta.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.256.

Las bendiciones llegan a aquellos que buscan un ambiente de amor. Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p. 256.

La paz es la tranquilidad del orden.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.257.

Toda gran pintura nos hace pensar en el artista.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.260.

Dios hizo al mundo según un plan por el que estuviéramos permanentemente viéndolo a través de las cosas, viéndolo como el poder, la sabiduría, la belleza y la fuente de todo lo que es. Lo material había de ser revelación de lo espiritual; lo humano, revelación de lo divino; y lo efímero y pasajero, revelación de lo eterno.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.239.

Un poeta es alguién dotado del sentido de lo invisible.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.261.

jueves, 3 de diciembre de 2009

No se gana la corona sino se compite según el reglamento

Si afrontamos el mundo con la idea de que todo el mundo es deshonesto, es sorprendente cuán a menudo esa tendencia inicial se confirma. Así como el agua busca su propio nivel, la mente busca el nivel de su prejuicio.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.234.

La naturaleza actúa como se actúa hacia ella; sospecha del prójimo, y el prójimo actuará en forma sospechosa. Demuestra amor a los demás, y todos te parecerán cariñosos.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.234.

Si plantamos la semilla de la desconfianza en la sociedad, la sociedad siempre nos dará la cosecha de desconfianza.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.234.

Una magdalena sensual se transformó en una magdalena espiritual.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.235.

La ley que recorre el Cielo y la Tierra es la misma: no gana la corona si no compite según el reglamento.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.236.

Los esfuerzos y las tentaciones de la vida demuestran que en cada individuo hay un verdadero yo potencial. El “yo actual” es lo que soy ahora, si me dejo fluir naturalmente. El “yo Posible” es aquello en lo que me puedo convertir a través del sacrificio y la resistencia al pecado.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.238.

El mero ascetismo sin amor a Dios es soberbia.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.239.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Los primeros hombres prefirieron un fruto a un jardín

El cristianismo y el hinduismo tienen algo en común: la valoración del ascetismo, la negación de sí mismo y la renuncia.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.169.


Uno de los primeros pasos hacia la negación del yo es ponerlo a disposición de los demás.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.169.


Somos un invento de Dios. Como somos su invento, tiene derechos sobre nosotros.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.180.

Los primeros hombre prefirieron un fruto a un jardín.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.180.
Si hubiera un lugar sobre la tierra, un sitio de descanso además de Dios, podemos estar plenamente seguros de que el alma humana, en su larga historia, lo hubiera encontrado.
Paz en el Alma en Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.187.

La navidad es el descubrimiento del eslabón perdido, no del vínculo que nos une a los animales, sino del que nos une a Dios. El divino niñito fue el verdadero “hombre de las cavernas”, pues nació en la cueva de Belén. Cristo al ser Dios y hombre, nos vincula. La vida es ahora vista no como un impulso desde abajo, sino como un don de arriba.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.225.

Tu aureola está demasiado apretada…….
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.227.

lunes, 30 de noviembre de 2009

La cortesía es amor en acción

Me parece que la gracia de Dios está en la cortesía.
Hilaire Belloc en Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.145.


La cortesía y los buenos modales son la coronación de la belleza de una vida santa.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.146.

No hay ningún signo externo de cortesía que no se base en un profundo fundamento moral. La cortesía es amor en acción, no el amor que busca ser amado, sino el amor que deposita el afecto en los demás y los considera amables.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.146.

El amor se puede definir como una mutua entrega de sí y desborde de sí, que termina en una recuperación de sí.
The Hymn of the Conquered en Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.146.

Los buenos modales son las sombras emitidas por las virtudes.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.153.

La cortesía es el homenaje del corazón a lo sagrado del valor humano.
Pensamientos para el Diario Vivir en Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.155.

La virtud del dar depende del tener…el tener no se entiende, para la mayoría de las personas, como una oportunidad de dar: ven al dar como una pérdida, porque el tener les es, en sí mismo, tan caro.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.156.

Una canción se pregunta si una joven es amada por ser hermosa o es hermosa porque es amada. Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.163.

Los egoístas están siempre de mal humor consigo mismos y con los demás. En lugar de volverse a los demás con cuidado, se vuelven sobre sí mismos con autocompasión.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.165.

La verdadera sanación no llega hasta que uno no se interesa por el bienestar de los demás.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.166.
El yo no entregado es un yo insatisfecho.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.165.

viernes, 27 de noviembre de 2009

"Un arnés de Oro no Mejora al Caballo"

Es la posibilidad del “no” lo que da tanto encanto al “sí”.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.126.

El hecho mismo de que puedas concebir una felicidad mayor de la que posees es una prueba de que no eres feliz.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.130.

“Un arnés de oro no mejora la caballo”.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.131.

El placer pertenece al cuerpo; la alegría, a la mente y al corazón.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.131.
Cuanto más miras el reloj, menos feliz eres.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.133.

El mundo estaría agradecido al psiquiatra que pudiera hacer un estudio estadístico comparando los problemas mentales con el egoísmo.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.140.

La cura para el egoísmo es un generoso desborde de lo que se posee, ya sea en el prójimo o en Dios.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.140.

En las Islas del Pacífico, el “KAI-PO, es el pecado de comer solo.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.143.

Dios respeta la terrible ley por la que cada uno es constructor de su propio bien y su propio mal, a través de una decisión libre y sin restricciones.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.143.

Lo que crea una completa revolución en el alma humana, lo que transforma al egoísmo en generosidad, lo que transforma el valor del dinero y crea un nuevo hombre o una nueva mujer, es el amor supremo manifestado por Dios, que bajó a esta tierra para pagar nuestra deuda y rescatarnos del pantano del egoísmo que tanto nos debilita y nos frustra.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.144.

Amamos para aumentar el eterno fuego de amor en el mundo.
Fulton J. Sheen; The Power Of Love en Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998,
p.144.

jueves, 26 de noviembre de 2009

Todo lo creado tiene algo que decir acerca de Dios

Es la posibilidad de decir que “no” lo que da tanto encanto al corazón que dice que “sí”.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.65.

Nadie será coronado sin haber luchado.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.65.

Así como vive mi cuerpo, gracias a mi alma, también mi alma empieza a vivir verdaderamente, gracias al espíritu. Porque el espíritu viene del afuera y no de lo que hacemos o merecemos, es libre, gratis, es lo que comunmente se llama “gracia”.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.92.

El placer es el objetivo supremo de todo vivir egoísta.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.99.

La condición para pasar un buen momento es que uno no esté constantemente tratando de pasar un buen momento.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.99.

Todo lo creado tiene algo que decir acerca de Dios.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.102.

Un corazón, una flor, una puesta de sol, deberían alcanzar para satisfacer el corazón humano si éste estuviera hecho sólo para este mundo; pero la permanente búsqueda de “más” es una indicación de que fuimos creados para algo más grande que el amor que podemos encontrar en la tierra.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.121.

8. El florecer es uno de los primeros atisbos de maternidad que la naturaleza conoce.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.125.

9. Cuando una manzana cae al suelo, la pulpa exterior descompone y se pudre, pero en su interior hay semillas que son promesa de inmortalidad…una sutil sugerencia de que cuando nos despojamos de la corteza mortal, hay, oculta dentro de la pulpa externa, un alma que es semilla de la verdadera inmortalidad.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.125.

lunes, 16 de noviembre de 2009

Se Aburren Porque no Aman

¿Cómo sería el mundo si nos esforzáramos tanto en ser buenos como nos esforzamos en sentirnos cómodos y hermosos?
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.45.

Es el sinsentido de la vida lo que la torna tediosa.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.48.

La vida no se pierde por la muerte; se pierde minuto a minuto, día a día, en todos los miles de caminitos descuidados.
Vincent Benét en Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.49.

Se aburren porque no aman.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.49.

La mediocridad es el castigo por la pérdida de fe.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.53.

6. Dios no nos da nuevas gracias salvo que hayamos trabajado exhaustivamente sobre lo que ya recibimos.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.54.

El problema fundamental del ateísmo es que inspira el mismo aire que exhala.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.55.

Los animales no cometen suicidio. Es sólo lo eterno lo que puede desesperar a una persona. La desesperación es el extremo absoluto del amor propio.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.61.

Lo que hace triste a nuestra época no es que hayan cesado nuestras alegrías sino nuestras esperanzas. Las esperanzas están rebajadas. La seguridad, más que la felicidad parece ser el objetivo de la vida moderna.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.61.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Cuanto más Pendientes Estamos del Tiempo, Menos Gozamos

Cuanto más pendientes estamos del paso del tiempo, menos gozamos. Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.23. 

Hay una marea en los asuntos de los hombre que, tomada en creciente, lleva a la fortuna. Evadida, todo el viaje de sus vidas queda sumido en sombras y miserias. Shakespeare en Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.27. 

La gente juega demasiado a menudo con la oportunidad como con un juguete, y cuando abren los ojos para ver su valor, ¡oh! Ha desaparecido. Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.28. 

En un solo momento se puede cambiar la vida: no poniendo en el poder a la propia voluntad, sino respondiendo a las inspiraciones del Cielo que dejan atrás los desiertos del mundo. Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.29. 

No es verdad que el reconocimiento de nuestros pecados como tales produzcan complejo de culpa o morbosidad. Por ir al colegio, ¿desarrollan los chicos un complejo de ignorancia? Por ir al médico los enfermos, ¿Tienen un complejo de enfermedad? Los estudiantes no se concentran en su propia ignorancia, sino en la sabiduría del maestro; los enfermos no se concentran en su enfermedad, sino en los poderes curativos del médico; y los pecadores, viendo sus pecados como lo que son, no se concentran en su propia culpa sino en los poderes de sanación del médico divino. Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.29. 

Dios puede conducirnos en forma bastante natural en una dirección particular sin que nos demos cuenta. ¿Qué fue, por ejemplo, lo que llevó a Paul Claudel, un agnóstico y no creyente, a entrar a la catedral de Notre Dame a medianoche en navidad, para luego recibir el don de la fe? Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.34. 

Dios está presente en el universo de la misma manera que un artista está presente en su obra de arte. Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.39. 

Cuando uno descubre un nuevo ideal, está preparado para hacer sacrificios por ese ideal, en base a un intercambio. La diferencia entre hacer dieta y ayunar es una diferencia de ideal. Uno ayuna en beneficio del alma; otro hace dieta en beneficio del cuerpo. Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.44.

viernes, 30 de octubre de 2009

Darle la bienvenida a lo que viene

Una joven puede ofenderse mucho si otra joven bien vestida se posa accidentalmente sobre un dedo de su pie; pero si esa misma joven reconoce que quién la lastimó fue su estrella de cine favorita, probablemente se vanaglorie de ello ante sus amigas. Exigencias que pueden parecer excesivas de un mero conocido son satisfechas con alegría si es un amigo el que nos pide ayuda. De manera similar, podemos adaptarnos con agilidad a las exigencias de todo presente, cuando reconocemos la voluntad y el plan de Dios detrás de la enfermedad, las conmociones y las desiluciones de la vida.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.15.

El paso más importante en la reforma del mundo es la reforma del Yo.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.16.

La frase que santifica todo momento es “Hágase tu voluntad”.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.17.

Darle la bienvenida a lo que viene.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.18.

Como un niño abandonado en las calles sufre desgracias que el niño de una familia cariñosa no conoce, así la persona que no aprendió a confiar plenamente en Dios sufre trastornos y desastres que no aparecerían como problemas ante almas cariñosas. Dios no se muestra igual a todos……La luz del sol no tien preferidos, pero no puede brillar en un espejo sucio igual que lo hace en uno pulido.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.19.

Cada prueba es una ocasión para la fe y una oportunidad para la virtud.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.20.

martes, 27 de octubre de 2009

Aquellos que aman a Dios no protestan

Todas tus ansiedades se relacionan con el tiempo.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.11.

Toda desdicha proviene de la excesiva concentración en el pasado o de la extrema preocupación por el futuro. Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.12.
Nada en la experiencia humana es tan eficaz para sanar la memoria y la imaginación como la Confesión.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.12.
No tenemos que tomar problemas prestados del mañana.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.13.

Dejemos el pasado a la misericordia divina. Cada minuto de vida tiene su significado peculiar, más allá de la apariencia que pueda asumir ese minuto. El momento presente es el momento de salvación. Cada queja en su contra es una derrota, cada acto de aceptación ante él es una victoria. Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.13.

La mente humana debe desarrollar la aceptación del presente, sin importar lo duro que pueda ser para nosotros comprender su carga de dolor. No nos vamos del teatro porque le disparan al héroe en el primer acto; le damos crédito al dramaturgo, que debe tener un argumento en mente. Así, el alma no se va en el primer acto del drama divino de la salvación; es el último acto en el que debe coronar la obra.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.14.

La pregunta que el amor nunca plantea es: ¿Por qué?.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.14.

Aquellos que aman a Dios no protestan.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.14.

El gran valor del presente, está en que lleva un mensaje que Dios nos ha dirigido personalmente. Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.14.

Nada se adapta más individualmente a nuestras necesidades espirituales que el momento presente.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.14.

Este momento es mi escuela, mi libro de texto, mi lección.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.14.

La Universidad del Momento……todos los otros métodos de aprendizaje son superficiales y lentos.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.15.

El “paragolpes” de la fe, la esperanza y el amor.
Fulton J. Sheen; Del Pizarrón del Angel, Lumen, Buenos Aires, 1998, p.15.


lunes, 19 de octubre de 2009

No creer nunca que se ha hecho bastante

Nada daña a quienes están resueltos a amar a Dios sobre todas las cosas y en todas las cosas.
Obras completas de San Francisco de Sales, Edición de Annecy, Tomo XXI, p. 126.

La humildad es la que hace nuestro corazón dulce.
Obras completas de San Francisco de Sales, Edición de Annecy, Tomo XIII, p. 60.


La humildad es lo único que nos da importancia a los ojos de Dios.
Obras completas de San Francisco de Sales, Edición de Annecy, Tomo XXI, p. 29.


Faltamos a la dulzura para con nosotros mismos porque no aceptamos la miseria de nuestra condición humana. Obras completas de San Francisco de Sales, Edición de Annecy, Tomo XVIII, p. 172.
Tened paciencia con vos mismo y con vuestras imperfecciones.
Obras completas de San Francisco de Sales, Edición de Annecy, Tomo XIII, p. 194.

No creer nunca que se ha hecho bastante.
Obras completas de San Francisco de Sales, Edición de Annecy, Tomo XIV, p. 22.

No es posible dominar tan pronto vuestra alma, y que la tengáis en la mano absolutamente y de una vez. Contentaos con ganar cada vez alguna pequeña ventaja sobre vuestra pasión enemiga. Obras completas de San Francisco de Sales, Edición de Annecy, Tomo XIV, p. 2.


Hay que sufrir nuestra propia imperfección para alcanzar la perfección.
Obras completas de San Francisco de Sales, Edición de Annecy, Tomo XII, p. 203.

El trabajo de nuestra santificación es de largo plazo……..Los cerezos dan pronto sus frutos, porque las cerezas son de poca duración, pero las palmeras que son las reinas de los árboles, no dan sus dátiles, según se dice, sino cien años después de haberlas plantados. Una vida mediocre se puede adquirir en un año; pero la perfección a la cual tendemos….¡Dios mío!...no puede lograrse sino en muchos años, según las vcías ordinarias.
Obras completas de San Francisco de Sales, Edición de Annecy, Tomo XIX, p. 74.

Primero, debéis soportaros suavemente, humillándoos mucho delante de Dios, sin tristeza ni desánimo. Segundo, que debéis renovar todos los propósitos de enmendaros que habèis hecho antes. Y aunque veías que, no obstante todas esas resoluciones, seguís en vuestras imperfecciones, no debéis por eso dejar de emprender una buena enmienda, confiando en la asistencia de Dios. Toda la vida seréis imperfecta, y habrá siempre mucho que corregir, por lo cual hay que aprender a no desanimarse en este ejercicio.
Obras completas de San Francisco de Sales, Edición de Annecy, Tomo XX, p. 214.

Mirad vuestras faltas y las de los demás con compasión más bien que con indignación, con más humildad que severidad.
Obras completas de San Francisco de Sales, Edición de Annecy, Tomo XIV, p. 79.

En el descontento que siente uno de sí mismo cuando cae en una falta, en lugar de agriarse, se debe tener paciencia.
Obras completas de San Francisco de Sales, Edición de Annecy, Tomo XXI, p. 165.

Mercedes Salisachs; El secreto de las flores

1 Y lo que es peor, el desmoronamiento se produjo de repente, sin que hubiera intervenido antes un signo de alerta, ni los ecos de aquella n...