miércoles, 23 de junio de 2010

Buscar sin componendas el oportuno alimento espiritual


¿Cuántos años tiene usted? él, muy convencido, respondía en valenciano: poquets, ¡poquitos!, los que llevo sirviendo a Dios.
Anécdota en San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, De la grandeza de la vida corriente, 3.
Cuando vayáis a Dios, no lo hagáis solos.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, De la grandeza de la vida corriente , 5.

El santo no nace: se forja en el continuo juego de la gracia divina y de la correspondencia humana.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, De la grandeza de la vida corriente , 7.

Convenceos de que ordinariamente no encontraréis lugar para hazañas deslumbrantes, entre otras razones, porque no suelen presentarse. En cambio, no os faltan ocasiones de demostrar a través de lo pequeño, de lo normal, el amor que tenéis a Jesucristo.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, De la grandeza de la vida corriente, 8.

Me produce una pena muy grande enterarme de que un católico....tranquiliza su conciencia con una simple piedad formularia, con una religiosidad que le empuja a rezar de vez en cuando.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, De la grandeza de la vida corriente, 13.

Buscar sin componendas el oportuno alimento espiritual.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, De la grandeza de la vida corriente, 13.

martes, 22 de junio de 2010

Cuando todo sale con facilidad: ¡Gracias Dios mío! Cuando llega un momento difícil: ¡Señor, no me abandones!

La mortificación pequeña y habitual nos ayudará a recogernos en oración más fácilmente. Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.393.
Nuestra vida es afirmación o negación de Cristo. Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.395.
Nuestra fidelidad a cristo en cosas importantes depende mucho de nuestra fidelidad en lo pequeño.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.396.
Tantos cristianos que siguen a Jesús tan de lejos que no lo saben reconocer en su trabajo, en la enfermedad, en medio de su familia…¡En el Sagrario!
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.397.

Cuando todo sale con facilidad: ¡gracias Dios mío! Cuando llega un momento difícil: ¡Señor, no me abandones!.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.397.

Jesucristo ¡vive! y nos podemos dirigir a El como a una persona viva, que nos ve, nos oye atentamente y nos ama.
Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.424.

Resucítame, para que tu doctrina se extienda por mi al mundo entero.
San Agustín en Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.426.

La mentira se muere sola; la verdad se abre camino siempre.
Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.427.

Si los otros se tornan insípidos, vosotros les podéis volver su sabor; pero si esto os pasara a vosotros, con vuestra perdida arrastraríais también a los demás. Por eso mayor fervor y celo necesitáis cuantos mayores encargos os ocupan.
San Juan Crisóstomo en Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.428.

viernes, 18 de junio de 2010

Sacudir la somnolencia de la rutina

La falta habitual de correspondencia a la gracia lleva a mayores errores.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.354

La incertidumbre del juicio nos urge a vivir como verdaderos hijos de Dios; con vigilancia en las cosas pequeñas y en las cosas grandes.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.364.

Puede haber dificultades para que nuestro amor a Dios se mantenga despierto; el egoísmo, la comodidad, la falta de mortificación y de templanza amenazan siempre la llama que el señor enciende una y otra vez en nuestro interior.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.365.

Sacudir la somnolencia de la rutina.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.365.

Todo lo hemos recibido a modo de herencia.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.369.

6. Dos maneras hay de entender la vida: sentirse administrador y hacer rendir lo recibido de cara a Dios, o vivir como dueño, en beneficio propio, para la propia comodidad.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.369.

Dios espera ver administrada bien su herencia. Lo esperado por Dios, es proporcional a lo recibido.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.369.

Hace falta ser ifinitamente santo para no agarrarse a ninguna compensación.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.391.

miércoles, 16 de junio de 2010

No temas, ten sólo fe

Mateo no consideró su vocación como una “carga”, sino como un honor; por eso su respuesta fue pronta y con toda seguridad muy alegre. Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.149.
A medida que el alma se purifica mediante la mortificación, la vida interior progresa en el trato con Dios.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.151.

Cada vez que nos tropezamos con Jesús y con sus palabras, algo surge en nosotros que rompe rutinas y anquilosamientos.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.152.

No temas, ten sólo fe.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.155.

Da alegría servir a un Señor que sabemos está pendiente hasta de la más pequeña acción que realizamos.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.183.

Pasar ocultos haciendo el bien.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.189.

Un árbol seco no produce frutos jugosos.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.210.

La tentación de pedir señales a Dios ha sido una tentación frecuente.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.213.

Ninguna acción hay que no pueda y deba expresar el amor a Dios.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.339.

Cada cristiano tiene el cometido de abrir camino a otros.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.344.

El verdadero celo apostólico se manifiesta en el cuidado para que todos perseveren.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.346.

La confesión frecuente permitirá que haya en nuestro interior un estado permanente de limpieza.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.351.

domingo, 13 de junio de 2010

Si dijieras "ya basta" has perecido

Todos tenemos experiencia de que llega un momento en nuestra vida en que la única solución es acudir al señor, rezar como hijos débiles.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.126.
El que es apóstol debe dejar los propios asuntos en segundo término. Lo primero son los demás.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.139.

El que Jesús se acerque a nuestras vidas puede significar alguna vez perder alguna cosa material, algo que hemos de dejar.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.145.
La tibieza nace de la dejadez prolongada en la vida interior. Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.146.
La tibieza es como una pendiente inclinada, que cada vez más rápidamente va separando de Dios.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.146.
Cuando se ha llegado a la tibieza, Cristo queda como oscurecido en la mente y, como consecuencia, toda la vida de piedad resulta una estructura incómoda, que impide moverse a gusto.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.146.

Mientras recomencemos una y otra vez, habrá amor de Dios en nuestras vidas, estaremos alejándonos de la tibieza. El único error posible, el único error grave sería dejar de luchar. Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.147.
Si dijieras “ya basta” has perecido.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.147.

Toda resistencia a la gracia endurece el corazón.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.148.

jueves, 10 de junio de 2010

La impureza provoca insensibilidad del corazón

La pureza de corazón agranda la capacidad de amar del corazón humano.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.77.

Es la impureza la que provoca la insensibilidad del corazón.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.77.

Es deber nuestro hacer que quienes nos rodan se acerquen más a Dios.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.83.

La templanza del cristiano es también uno de los ejemplos más convincentes y atractivos de la vida cristiana.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.84.

El Señor nos pide conservar nuestra interioridad para El.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.90.

Ante Dios sólo tienen valor las buenas obras.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.113.

El día de hoy es lo que tenemos para amar a Dios.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.119.

Una manifestación de humildad es evitar el juicio negativo sobre los demás. No es posible afrontar ese juicio sobre los demás cuando se conocen las propias miserias.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.120.

lunes, 7 de junio de 2010

Toda tentación vencida robustece el alma

Cada propósito que hacemos de seguir a Cristo es como una luz pequeña que se enciende.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.37.

Nuestro camino hacia la santidad es largo; y en un camino largo se pasa por diversos paisajes.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.41.
Dios nos ha encomendado preparar a los que nos rodean para que encuentren más fácilmente a cristo.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.50.

Nuestra vida de relación con Dios está hecha de muchas conversiones, que requieren un examen atento de nuestro actuar.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.51.

En el apostolado no se va a cosechar triunfos personales, ni a ser la figura principal: Cristo es la única figura.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.53.

Toda tentación vencida robustece el alma.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.57.

Los bienes materiales dejan de ser bienes si nos separan de Dios.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.61.

Uno de los grandes auxilios que el hombre tiene en la tentación es la ayuda poderosa de los ángeles.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.61.

Es necesaria la penitencia porque existe el pecado.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.65.
La penitencia mantiene despierta el alma ante Dios que llega sin cesar a nosotros.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.65.

Tiene espíritu de penitencia el que todos los días se sabe vencer ofreciendo una y otra vez, con sentido de reparación, contrariedades, trabajos, sufrimientos, esfuerzos, etc.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.65.

viernes, 4 de junio de 2010

El mundo está enfermo porque tiene frío el corazón

Las escrituras no son simplemente el relato de lo que se dijo y de lo que se hizo; son una carta que Dios nos manda hoy y para el día de hoy.
La Vida Interior. Fuente del Apostolado. Bernardo Martelet.Foyer Nuestra Señora del Carmen, Tomé, Chile, 1978, p.78.

Iluminar solamente, es inútil; sólo calentar, es poca cosa; iluminar y calentar es perfecto.
La Vida Interior. Fuente del Apostolado. San Bernardo en Bernardo Martelet.Foyer Nuestra Señora del Carmen, Tomé, Chile, 1978, p.78.

Cada creyente conserva su originalidad y su espontaneidad. No se pretende la nivelación, sino la purificación de todos y su orientación hacia la única luz y el único amor, el que Dios nos tiene en su hijo Jesús.
La Vida Interior. Fuente del Apostolado. San Bernardo en Bernardo Martelet.Foyer Nuestra Señora del Carmen, Tomé, Chile, 1978, p.96.

El mundo está enfermo porque tiene frío el corazón.
La Vida Interior. Fuente del Apostolado. San Bernardo en Bernardo Martelet.Foyer Nuestra Señora del Carmen, Tomé, Chile, 1978, p.98.

La fe enseña más que la razón.
La Vida Interior. Fuente del Apostolado. San Bernardo en Bernardo Martelet.Foyer Nuestra Señora del Carmen, Tomé, Chile, 1978, p.106.

¡Quiero contigo! Querer salir adelante es una ilusión.
La Vida Interior. Fuente del Apostolado. San Bernardo en Bernardo Martelet.Foyer Nuestra Señora del Carmen, Tomé, Chile, 1978, p.106.

Los íconos son tratados de teología en colores.
La Vida Interior. Fuente del Apostolado. San Bernardo en Bernardo Martelet.Foyer Nuestra Señora del Carmen, Tomé, Chile, 1978, p.115.

martes, 1 de junio de 2010

No se hace bien a alguién sino amándolo


El apostolado no consiste en reclutar adherentes, sino en transmitir una buena noticia, en comunicar un feliz mensaje.
La Vida Interior. Fuente del Apostolado. Bernardo Martelet.Foyer Nuestra Señora del Carmen, Tomé, Chile, 1978, p.21.
El renunciamiento es como el eje de la perfección. La Vida Interior. Fuente del Apostolado. Bernardo Martelet.Foyer Nuestra Señora del Carmen, Tomé, Chile, 1978, p.29.
Todo contacto con Cristo es siempre santificador. La Vida Interior. Fuente del Apostolado. Bernardo Martelet.Foyer Nuestra Señora del Carmen, Tomé, Chile, 1978, p.56.

Cada nuevo elegido acrecienta el gozo de los demás, y esto para siempre.
La Vida Interior. Fuente del Apostolado. Bernardo Martelet.Foyer Nuestra Señora del Carmen, Tomé, Chile, 1978, p.69.
Para ser sal de la tierra, para ser luz del mundo, es preciso vivir el evangelio antes de predicarlo. La Vida Interior.
Fuente del Apostolado. Bernardo Martelet.Foyer Nuestra Señora del Carmen, Tomé, Chile, 1978, p.71.

Un médico puede curar a los enfermos sin que él esté sano, pero para sanar las enfermedades del alma, se necesita una verdadera salud moral.
La Vida Interior. Fuente del Apostolado. Bernardo Martelet.Foyer Nuestra Señora del Carmen, Tomé, Chile, 1978, p.71.

Como adhesión a la verdad, la fe es creencia; como adhesión a una persona es confianza.
La Vida Interior. Fuente del Apostolado. Bernardo Martelet.Foyer Nuestra Señora del Carmen, Tomé, Chile, 1978, p.74.

No se hace bien a alguién sino amándolo.
La Vida Interior. Fuente del Apostolado. Bernardo Martelet.Foyer Nuestra Señora del Carmen, Tomé, Chile, 1978, p.76.


jueves, 27 de mayo de 2010

Hay deseos que no nos hacen bien

Hay deseos que no nos hacen bien.
José Pedro Manglano; Ser cristianos: rasgos de familia. (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p.6.


Los deseos o afectos que son buenos, me conviene fomentarlos; los deseos y afectos que me hacen daño, conviene que los combata.
José Pedro Manglano; Ser cristianos: rasgos de familia. (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p.7.


El orden con que las cosas suceden en nuestra vida es un orden sagrado y asombroso.
José Pedro Manglano;Ser cristianos: rasgos de familia. (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p.9.


Tal vez tengas mucha gente que está siempre hablando de servirte con aire de capitanes, de conocerte con aire de profesores, de alcanzarte según unas reglas deportivas, de amarte como se ama en un viejo matrimonio.
José Pedro Manglano;Ser cristianos: rasgos de familia. (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p19.

martes, 25 de mayo de 2010

La mentira nos deja solos


Mirar con sinceridad lo que me ocurre y decidir luchar, esforzarme por cambiar lo que tenga que cambiar….ese es el camino para crecer como persona.
José Pedro Manglano; Corazón de Jesús. Corazón de María. Corazones cristianos. (2008), 6ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p.20.

La mentira nos deja solos.
José Pedro Manglano; Corazón de Jesús. Corazón de María. Corazones cristianos. (2008), 6ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p.22.

Las quejas miden bastante bien la cantidad de egoísmo que tenemos.
José Pedro Manglano; Corazón de Jesús. Corazón de María. Corazones cristianos. (2008), 6ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p.26.

Quien vive diciendo al Señor “lo que tu quieras” vive en paz.
José Pedro Manglano; Corazón de Jesús. Corazón de María. Corazones cristianos. (2008), 6ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p.60.

Dar más, dar mucho, dar siempre.
José Pedro Manglano; Corazón de Jesús. Corazón de María. Corazones cristianos. (2008), 6ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p.72.
¡Qué mala enfermedad esa de proponerse cosas y no hacerlas!
José Pedro Manglano; Corazón de Jesús. Corazón de María. Corazones cristianos. (2008), 6ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p.79.


sábado, 22 de mayo de 2010

El punto flaco, es un punto y flaco

Estar en gracia es estar dentro del abrazo de Dios.
José Pedro Manglano;Dios Padre. Bautismo. Hijos de Dios. (2008), 5ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p.11.

En el bautismo no se limpia al hombre sino que se hace un hombre nuevo.
San Juan Crisóstomo en José Pedro Manglano;Dios Padre. Bautismo. Hijos de Dios. (2008), 5ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p.12.

El punto flaco, es punto y es flaco.
José Pedro Manglano;Dios Padre. Bautismo. Hijos de Dios. (2008), 5ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p.56.

La clave del cristianismo son cuatro caracteres a-m-o-r.
José Pedro Manglano;Dios Padre. Bautismo. Hijos de Dios. (2008), 5ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p.68.

miércoles, 19 de mayo de 2010

El dependiente de Dios es un loco irresponsable para el mundo.

Todos los días debemos recalcular nuestro itinerario.
José Pedro Manglano; ¡Resicitó! Apóstoles de la alegría. (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p.7.


Aprendamos a descubrir el humor de Dios.
José Pedro Manglano; ¡Resicitó! Apóstoles de la alegría. (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p.13.


Nadie es más joven que Dios.
San Agustín en José Pedro Manglano; ¡Resicitó! Apóstoles de la alegría. (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p.14.

Toda persona marcada por una dificultad física o psíquica vive una especie de adviento existencial, la espera de una liberación, que sólo se manifestará plenamente con el final de los tiempos.
José Pedro Manglano; ¡Resicitó! Apóstoles de la alegría. (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p.41.

Una constante de los cristianos es la de ser hambrientos de la vida nueva, golosos de la gracia. José Pedro Manglano; ¡Resicitó! Apóstoles de la alegría. (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p.69.


Así es la venganza del cristiano: devolver mucho bien a quien ha querido hacernos mal.
José Pedro Manglano; ¡Resicitó! Apóstoles de la alegría. (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p.86.

El dependiente de Dios es un loco irresponsable para el mundo.
José Pedro Manglano; ¡Resicitó! Apóstoles de la alegría. (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p.88.

lunes, 17 de mayo de 2010

Desde que pienso que no puedo más hasta que realmente no puedo más, puedo muchísimo más

Haciendo San Jerónimo oración se le apareció el Señor y le dijo:
“Jeónimo, ¿qué tienes para darme?”.
Después de pensarlo un poco le dijo:
“Señor, te ofrezco mis escritos”.
Tienes que saber que San Jerónimo dedicó muchos años de su vida, día y noche, a la luz de una vela, a traducir toda la Sagrada Escritura al latín, la primera traducción que todavía ocupamos hoy.
El Señor le respondió: “No, eso no lo quiero, ¿Qué otras cosas tienes?”.
“Señor, te doy mis penitencias”.
También tienes que saber que el trabajo de la traducción la hizo viviendo en una cueva, vestido con la piel seca de un animal, con frío, calor y hambre….
Y otra vez, el Señor le dijo:
“No, eso tampoco, ¿Qué más tienes?.
San jerónimo con un profundo desaliento no sabía que más ofrecer a Dios; al final le respondió: “Señor, no sé qué te puedo dar”.
Y oyó que le decía:
“dame tus pecados”.
José Pedro Manglano; Ser hombre., ser mujer. Virtudes humanas. (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p.54.
La Iglesia no es un gimnasio en el que nos ponemos cuadrados por nuestros progresos, sino que somos hombres y mujeres normales que queremos a la persona de Jesús, y que nos duelen nuestros pecados porque Jesús merece lo mejor, y nos duele que encuentre en nosotros cosas que no le gustan.
José Pedro Manglano; Ser hombre., ser mujer. Virtudes humanas. (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p.54.

La vanidad, ese afán ridículo de mostrar lo que cada uno considera valioso de sí. El vanidoso se deja llevar por el deseo de distinguirse en lo que sea y, a veces, llega incluso hasta la hipocresía; es decir, hasta el fingimiento, dando a entender que es más rico, más sabio, más hábil o mejor deportista de lo que realmente es.
José Pedro Manglano; Ser hombre., ser mujer. Virtudes humanas. (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p.58.

¡Cuantos momentos inolvidables tiene un día cualquiera!
José Pedro Manglano; Ser hombre., ser mujer. Virtudes humanas. (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p.60.

Acostumbrarnos a lo dado equivale a maltratarlo.
José Pedro Manglano; Ser hombre., ser mujer. Virtudes humanas. (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p.61.

Desde que pienso por primera vez que no puedo más hasta que realmente no puedo más, puedo muchísimo más.
José Pedro Manglano; Ser hombre., ser mujer. Virtudes humanas. (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p.67.

Saber ganar y saber perder son consecuencia de mirar ante todo a las personas.
José Pedro Manglano; Ser hombre., ser mujer. Virtudes humanas. (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p.81.

El desánimo se introduce en quien quiere hacer de sí mismo alguién grande, y se ha olvidado de que lo interesante es dejar hacer de sí mismo alguien amado a lo grande.
José Pedro Manglano; Ser hombre., ser mujer. Virtudes humanas. (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p.89.

lunes, 10 de mayo de 2010

Ser amable cada día en cosas concretas



No engorda un solo plato que se come de más, pero sí es verdad que lo que se adelgaza o se engorda es el resultado de la suma de un montón de decisiones.
José Pedro Manglano; Ser hombre, ser mujer. Virtudes humanas. (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p.8.

Para seguir a Jesús necesitamos ser muy hombres, muy mujeres.
José Pedro Manglano; Ser hombre, ser mujer. Virtudes humanas. (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p.8.
Ser amable cada día en cosas concretas.
José Pedro Manglano; Ser hombre, ser mujer. Virtudes humanas. (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p.16.

¿Sabes cuál es uno de los fuegos que arrasa con todo? El de la pereza.
José Pedro Manglano; Ser hombre, ser mujer. Virtudes humanas. (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p.34.

Todos entran entre un hombro y otro (refiriéndose a la señal de la Cruz).
José Pedro Manglano; Ser hombre, ser mujer. Virtudes humanas. (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p.43.
El perdón introduce en el mundo una nueva forma de relacionarse con los demás.
José Pedro Manglano; Ser hombre, ser mujer. Virtudes humanas. (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p.45.

Una de las peores enfermedades es la de acostumbrarse a no cumplir los propósitos, que son las órdenes que yo me he dado a mí mismo: si yo me he mandado a hacer tal cosa, la cumplo.
José Pedro Manglano; Ser hombre, ser mujer. Virtudes humanas. (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p47.

Que le tenga alergia al mío, al para mi, al yo, al mi , al me, al conmigo….
José Pedro Manglano; Ser hombre, ser mujer. Virtudes humanas. (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p.52.

viernes, 7 de mayo de 2010

Lo malo no es el placer sino el egoísmo

Podemos rezar un misterio del rosario, como quién prepara una bomba de bondad, y arrojarla sin que nadie la vea: por ese amigo que lo pasa mal, por un familiar que necesita ayuda, etc.
Juan Pablo II en José Pedro Manglano; Las siete capitales del alma (2008), 7ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p. 21.

El hombre templado adquiere la dureza y flexibilidad necesaria para seguir a Cristo, entenderse con El y ser capaz de amar con obras a los demás.
José Pedro Manglano; Las siete capitales del alma (2008), 7ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p. 30.

Lo malo no es el placer sino el egoísmo.
José Pedro Manglano; Las siete capitales del alma (2008), 7ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p. 37.

jueves, 6 de mayo de 2010

Hacer el bien más que estar bien

Dios cuenta con nosotros. Aunque nos equivoquemos, Dios quiere aprovechar nuestro error y vuelve a disponer todo teniendo en cuenta nuestra equivocación.
José Pedro Manglano; Cuidar los amores. El tiempo. La fe (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p.38.

Hacer el bien más que estar bien.
José Pedro Manglano; Cuidar los amores. El tiempo. La fe (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p. 40.

No se han marcado un camino con meta, sino una vía de escape. José Pedro Manglano; Cuidar los amores. El tiempo. La fe (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p. 41.
La santidad es el amor de Dios informando toda nuestra vida, todas nuestras acciones.
José Pedro Manglano; Cuidar los amores. El tiempo. La fe (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p. 42.

Hay olvidos por falta de memoria, pero hay otros olvidos por falta de amor.
José Pedro Manglano; Cuidar los amores. El tiempo. La fe (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p. 44.

Las vacaciones son formidables para cuidar los amores.
José Pedro Manglano; Cuidar los amores. El tiempo. La fe (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p. 45.
Convertirse es dejar de vivir como viven todos, dejar de obrar como obran todos, dejar de sentirse justificados en actos dudosos, ambiguos, malos, por el hecho de que los demás hacen lo mismo; comenzar a ver la propia con los ojos de Dios; por tanto tratar de hacer el bien aunque sea incómodo; no estarpendiente del juicio de la mayoría, de los demás, sino del juicio de Dios. En otras palabras, buscar un nuevo estilo de vida.
José Pedro Manglano; Cuidar los amores. El tiempo. La fe (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p. 47-48.

Sin pastor la oveja es presa del lobo, el hombre sin esfuerzo es presa del desaliento.
José Pedro Manglano; Cuidar los amores. El tiempo. La fe (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p. 53.

Al hombre le gusta ser rey. Todos buscamos ser reyes en nuestro ámbito, en nuestras posesiones, aunque éstas sean pequeñas o de poco valor, ahí somos los únicos dueños y señores, en ese lugar no tenemos que dar cuenta a nadie. Es la tentación del paraíso.
José Pedro Manglano; Cuidar los amores. El tiempo. La fe (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p. 76.

martes, 4 de mayo de 2010

José Pedro Manglano; Cuidar los amores. El tiempo. La fe

El amor-tranquilo es la forma más frecuente de sentir el amor a lo largo de la vida. Es lo que solemos llamar “quererse”.
José Pedro Manglano; Cuidar los amores. El tiempo. La fe (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p. 9.

El enamoramiento es más bien el proyecto que hay que hacer verdad.
José Pedro Manglano; Cuidar los amores. El tiempo. La fe (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p. 10.

Sonreir, alegrar, acompañar…es un buen modo de gastar el tiempo.
José Pedro Manglano; Cuidar los amores. El tiempo. La fe (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p. 13.

Los pajaritos cantaban en el bosque. Yo me eché a llorar. ¡Pobres aninalitos!, Dios os ha criado para cantar y cantáis….¡ El hombre, que ha sido hecho para amar a Dios, no le ama!.
Cura de Ars en José Pedro Manglano; Cuidar los amores. El tiempo. La fe (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p. 19-20.

Cada palabra nuestra que dirigimos a Dios entra en la intimidad de Dios.
José Pedro Manglano; Cuidar los amores. El tiempo. La fe (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p. 21.

Tanto oras, tanto vales.
José Pedro Manglano; Cuidar los amores. El tiempo. La fe (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p. 22.

Las hojas caen: el árbol se deja ver.
José Pedro Manglano; Cuidar los amores. El tiempo. La fe (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p. 27.

Los bienes carnales se obtienen sin cansancio y acaban por cansar; los bienes espirituales se obtienen con cansancio pero nunca cansan.
José Pedro Manglano; Cuidar los amores. El tiempo. La fe (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p. 35.

Los hombres esperamos muchas cosas. Pero la esperanza de los cristianos la llamamos virtud teologal porque tiene que ver con Dios. No es optimismo, sino saber y esperar algo bueno porque Dios está al final.
José Pedro Manglano; Cuidar los amores. El tiempo. La fe (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p. 37.

viernes, 30 de abril de 2010

Dios sabe lo que nosotros no sabemos

El creyente avanza entre tinieblas con la certidumbre de que, aún cuando él no vea nada, Dios por su parte, lo está mirando siempre. Chevrot; Las Bienaventuranzas (1952), Rialp, Undécima edición, Madrid, 1991, p.192.
Dios sabe lo que nosotros no sabemos.
Chevrot; Las Bienaventuranzas (1952), Rialp, Undécima edición, Madrid, 1991, p.199.

En cuanto se discute una obligación se prepara uno a no ejecutarla.
Chevrot; Las Bienaventuranzas (1952), Rialp, Undécima edición, Madrid, 1991, p.201.

Un cristiano cree que el mal no es más fuerte que el bien.
Chevrot; Las Bienaventuranzas (1952), Rialp, Undécima edición, Madrid, 1991, p.242.

El temor es una falta de fe.
Chevrot; Las Bienaventuranzas (1952), Rialp, Undécima edición, Madrid, 1991, p.244.

Jesús se sirve de nosotros para continuar su obra.
Georges Chevrot; Las Bienaventuranzas (1952), Rialp, Undécima edición, Madrid, 1991, p.256.

martes, 27 de abril de 2010

Somos como Dios nos ve

La característica especial del pobre en el Evangelio es su confianza en Dios, pues precisamente porque ante la inseguridad del mañana él mira primero hacia Dios. Georges Chevrot; Las Bienaventuranzas (1952), Rialp, Undécima edición, Madrid, 1991, p.59.

La colaboración del hombre con Dios es una ley fundamental de la creación.
Georges Chevrot; Las Bienaventuranzas (1952), Rialp, Undécima edición, Madrid, 1991, p.61.
Lo que hace rico a un hombre no es lo que tiene, lo que posee, sino lo que es y lo que hace, tanto de sí mismo cuanto a favor de los demás.
Georges Chevrot; Las Bienaventuranzas (1952), Rialp, Undécima edición, Madrid, 1991, p.70.

Procurad a vuestros hijos una instrucción sólida y, si es posible, una amplia cultura; pero desarrollad en ellos la nobleza de los sentimientos, habituándolos a simplificar sus deseos.
Georges Chevrot; Las Bienaventuranzas (1952), Rialp, Undécima edición, Madrid, 1991, p.82.

Repetid a vuestros hijos que no tendrán que contar con vuestro ahorro, sino con su trabajo. No les concedáis indistintamente todo lo que os pidan, pues los harías insaciables. Los caracteres se forjan en la escuela de las privaciones, y no se aprecia bien la holgura de la vida sino cuando se ha sentido más o menos el roce de la pobreza.
Georges Chevrot; Las Bienaventuranzas (1952), Rialp, Undécima edición, Madrid, 1991, p.83.

Todos los seres son en su naturaleza como Dios los quiere y en su existencia como Dios los ve. Georges Chevrot; Las Bienaventuranzas (1952), Rialp, Undécima edición, Madrid, 1991, p.89.

El silencio es la atmósfera propia de la cruz. Las fuerzas se escapan bajo las palabras.
Faber en Georges Chevrot; Las Bienaventuranzas (1952), Rialp, Undécima edición, Madrid, 1991, p.138.

martes, 20 de abril de 2010

Tomar el Evangelio como regla de vida

Si el hombre no respeta el orden establecido por Dios, sino que rompe la armonía de su plan, provoca desórdenes que arrastran tras de sí su propio sufrimiento.
Georges Chevrot; Las Bienaventuranzas (1952), Rialp, Undécima edición, Madrid, 1991, p.29.

La felicidad depende de nosotros; su fuente reside en nosotros. Si vivimos como discípulos de Cristo, poseemos dentro de nosotros mismos los medios de ser dichosos.
Georges Chevrot; Las Bienaventuranzas (1952), Rialp, Undécima edición, Madrid, 1991, p.31.

Nadie espera en esta vida una felicidad completa. “la felicidad de los hombres – decía Bossuet – se compone de tantas piezas que siempre falta alguna”.
Georges Chevrot; Las Bienaventuranzas (1952), Rialp, Undécima edición, Madrid, 1991, p.33.

La felicidad es un don que Dios nos hace y que deriva de nuestra fidelidad a sus leyes. La dicha es una consecuencia, no un fin.
Georges Chevrot; Las Bienaventuranzas (1952), Rialp, Undécima edición, Madrid, 1991, p.34.

A quienes les falta Dios ignoran la cantidad de dicha que aquí abajo puede poseerse.
Georges Chevrot; Las Bienaventuranzas (1952), Rialp, Undécima edición, Madrid, 1991, p.34.

Los deseos de santidad no serían más que palabrería si no se tradujeran en servicio y en amor al prójimo.
Georges Chevrot; Las Bienaventuranzas (1952), Rialp, Undécima edición, Madrid, 1991, p.41.

Nuestro mundo necesita hombres que tomen al Evangelio como regla de vida.
Georges Chevrot; Las Bienaventuranzas (1952), Rialp, Undécima edición, Madrid, 1991, p.47.

sábado, 17 de abril de 2010

Sin oración la fe se desdibuja

Ningún cristiano puede conformarse con conocer a Jesucristo solo de oídas: la vida cristiana es esencialmente una relación personal con Jesús.
Jorge Miras; cara a cara con Jesús, Ediciones Palabra, Madrid, 2003, p. 5.

Más que de la parábola del hijo pródigo, deberíamos hablar de la parábola del Padre misericordioso.
Juan Pablo II en Jorge Miras; cara a cara con Jesús, Ediciones Palabra, Madrid, 2003, p. 5.

Si queremos vivir como hijos de Dios, hemos de aprender a acoger su misericordia: no podemos saber verdaderamente quiénes somos si desconocemos el amor de Dios por nosotros.
Jorge Miras; cara a cara con Jesús, Ediciones Palabra, Madrid, 2003, p. 13.

En todas las cegueras hay falta de oración.
Jorge Miras; cara a cara con Jesús, Ediciones Palabra, Madrid, 2003, p. 30.

Sin oración la fe se desdibuja y se pierde la única clave que permite entenderse a fondo a sí mismo y ser señor de la propia vida: que no hemos sido hechos para la soledad, sino para el amor.
Jorge Miras; cara a cara con Jesús, Ediciones Palabra, Madrid, 2003, p. 31.

Hemos sido creados para vivir en un diálogo entusiasmante con Dios.
Jorge Miras; cara a cara con Jesús, Ediciones Palabra, Madrid, 2003, p. 31.

Es a Jesús a quien buscaís cuando soñáis la felicidad; es El quien os espera cuando no os satisface nada de lo que encontráis; es El la belleza que tanto os atrae; es El quien os provoca con esa sed de radicalidad que no os permite dejaros llevar por el conformismo; es El quien os empuja a dejar las máscaras que falsean la vida; es El quien os lee en el corazón las decisiones más auténticas que otros querrían sofocar. Es Jesús el que suscita en vosotros el deseo de hacer de vuestra vida algo grande.
Juan Pablo II en Jorge Miras; cara a cara con Jesús, Ediciones Palabra, Madrid, 2003, p. 32.

miércoles, 14 de abril de 2010

Tiempo por dentro

Están agobiados porque les falta tiempo por dentro para vivir el presente y así poder disfrutarlo, haciendo una cosa detrás de otra, con paz y con una sonrisa.
Jaime Nubiola, Tiempos de Agobio (artículo), Almudi.org, Abril 2010.

martes, 13 de abril de 2010

Construirnos una celda interior

Por la gracia de Dios hay hoy día muchas almas que se acercan diariamente a la Santa Mesa. M.V.Bernadot. De la Eucaristía a la Trinidad, Cuadernos Palabra, Madrid, 1983, p. 7.

Jesús se da a nosotros especialmente por la Comunión.
M.V.Bernadot. De la Eucaristía a la Trinidad, Cuadernos Palabra, Madrid, 1983, p.19.

En el momento de la Comunión entra Jesús de tal suerte en nuestro corazón y en nuestra alma, que nuestros afectos y nuestros pensamientos pueden llamarse afectos suyos y pensamientos suyos. Primeramente los tiene El. Después nos los comunica según la medida actual de nuestro amor. Si un alma tiene poco amor, Jesús se ve forzado a limitarse a las estrechas dimensiones y restringir sus dones.
M.V.Bernadot. De la Eucaristía a la Trinidad, Cuadernos Palabra, Madrid, 1983, p. 20.

Desde el fondo de su tabernáculo, Jesús me mira sin cesar, con una mirada que me penetra a fondo. ¡Y qué mirada tan atenta y tan tierna!.
M.V.Bernadot. De la Eucaristía a la Trinidad, Cuadernos Palabra, Madrid, 1983, p.38.

La ley del amor es lanzarse al exterior.
M.V.Bernadot. De la Eucaristía a la Trinidad, Cuadernos Palabra, Madrid, 1983, p.51.

No nos contentemos con un amor vivo: busquemos un amor despierto, siempre activo, cuya ambición sea llegar a vivir sin cesar por Jesús con la adorable Trinidad.
M.V.Bernadot. De la Eucaristía a la Trinidad, Cuadernos Palabra, Madrid, 1983, p. 56.

El alma se recoge cuando, juntando todas sus potencias, entra en sí misma para encontrar a Dios allí.
M.V.Bernadot. De la Eucaristía a la Trinidad, Cuadernos Palabra, Madrid, 1983, p.59.

Construirnos una celda interior.
Catalina de Siena en M.V.Bernadot. De la Eucaristía a la Trinidad, Cuadernos Palabra, Madrid, 1983, p. 62.

Que nunca la parte que se da al prójimo disminuya la que se debe dar a Dios; que nuestra acción no se separe de nuestra contemplación, sino que sea nuestra contemplación la que se exteriorice y se expansione en el alma de nuestros hermanos.
M.V.Bernadot. De la Eucaristía a la Trinidad, Cuadernos Palabra, Madrid, 1983, p. 68.

sábado, 10 de abril de 2010

Dar paz y alegría a los demás

Quien rechaza a Cristo se queda sin luz y ya no sabe por donde va el camino. Queda desorientado en lo más íntimo de su ser.
Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.2, p.94.

La presencia de satanás en la historia de la humanidad aumenta en la misma medida en que el hombre y la sociedad se alejan de Dios.
Juan Pablo II en Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.2, p.81.
Jesus se hace presente en los enfermos.
Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.2, p.100.
Aprender a ser buenos enfermos.
Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.2, p.100.

Ante el aparente fracaso de muchas tentativas debemos recordar que Dios no pide tanto el éxito, como la humildad de recomenzar sin dejarse llevar por el desaliento y el pesimismo.
Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.2, p.127.

En el fondo de nuestros corazones hay profundos contrastes: somos capaces de lo mejor y de lo peor.
Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.2, p.130.

Un sincero arrepentimiento es siempre la ocasión de un encuentro nuevo con el Señor, del que se pueden derivar insospechadas consecuencias para nuestra vida interior.
Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.2, p.132.

La alegría verdadera tiene su orígen en Cristo.
Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.2, p.153.

La tristeza nace del descamino y del alejamiento de Dios.
Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.2, p.153.

Dar paz y alegría a los demás.
Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.2, p.153.

Muchas personas pueden encontrar a Dios en nuestro optimismo, en la sonrisa habitual, en una actitud cordial.
Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.2, p.155.

lunes, 29 de marzo de 2010

Por mucho imaginar enferma la memoria

Ni siquiera sicológicamente hablando es posible el desarrollo de la personalidad sin una gran cantidad de renuncias. El hombre, como la obra de arte, se hace a base de renunciamientos. La vida en Dios, Introducción a la Vida Espiritual y Sermones Capitulares Cartujos (1951), Ediciones Rialp,5ª edición,Madrid, 1991, p.31. 

El recogimiento es el secreto de la vida de oración. Y que este amoroso silencio interior – exige una generosidad sin fronteras. La vida en Dios, Introducción a la Vida Espiritual y Sermones Capitulares Cartujos (1951), Ediciones Rialp,5ª edición,Madrid, 1991, p.36. 

Recogerse no significa olvidar, significa atender, como un hijo atiende al padre que le habla. La vida en Dios, Introducción a la Vida Espiritual y Sermones Capitulares Cartujos (1951), Ediciones Rialp,5ª edición,Madrid, 1991, p.36. 

Consérvate para Dios, y entonces lo verás todo más bello. La vida en Dios, Introducción a la Vida Espiritual y Sermones Capitulares Cartujos (1951), Ediciones Rialp,5ª edición,Madrid, 1991, p.37. 

Por el mucho imaginar enferma la memoria. Ramón Llull en La vida en Dios, Introducción a la Vida Espiritual y Sermones Capitulares Cartujos (1951), Ediciones Rialp,5ª edición,Madrid, 1991, p.37. 

Frena tu fantasía y serás alma de oración. La vida en Dios, Introducción a la Vida Espiritual y Sermones Capitulares Cartujos (1951), Ediciones Rialp,5ª edición,Madrid, 1991, p.37. 

Está bien que trabajes para tapar una a una las grietas por donde el recogimiento se te escapa, pero es mejor que enciendas un gran fuego en el centro de tu corazón, y así ningún frío podrá atarazar tu interior vitalidad enamorada. La vida en Dios, Introducción a la Vida Espiritual y Sermones Capitulares Cartujos (1951), Ediciones Rialp,5ª edición,Madrid, 1991, p.39. 

Cuando vuelvo mi vista atrás y miro mi vida pasada, debo confesarme que hacía tan pocos progresos en la vida espiritual porque me faltaba la meta precisa. La vida en Dios, Introducción a la Vida Espiritual y Sermones Capitulares Cartujos (1951), Ediciones Rialp,5ª edición,Madrid, 1991, p.74. 

Toda alma que quiere amar desconfía de lo que es demasiado fácil. La vida en Dios, Introducción a la Vida Espiritual y Sermones Capitulares Cartujos (1951), Ediciones Rialp,5ª edición,Madrid, 1991, p.119.

Lo entonado, lo acorde, es sencillo; lo que desafina es complicado. La simplicidad es el signo de Dios. La vida en Dios, Introducción a la Vida Espiritual y Sermones Capitulares Cartujos (1951), Ediciones Rialp,5ª edición,Madrid, 1991, p.119. 

Si somos sencillos con Dios también lo seremos con los hombres. La vida en Dios, Introducción a la Vida Espiritual y Sermones Capitulares Cartujos (1951), Ediciones Rialp,5ª edición,Madrid, 1991, p.120.

viernes, 26 de marzo de 2010

No te contentes con tu oración actual

Almas religiosas enfermas de poca fe. La vida en Dios, Introducción a la Vida Espiritual y Sermones Capitulares Cartujos (1951), Ediciones Rialp,5ª edición,Madrid, 1991, p.17.
La castidad es un vuelo de amor que arrastra en sus alas encendidas la fragilidad del propio cuerpo.
La vida en Dios, Introducción a la Vida Espiritual y Sermones Capitulares Cartujos (1951), Ediciones Rialp,5ª edición,Madrid, 1991, p.18.

Fe y amor. ¡Atención! ¡Penetra bien en estas palabras, no las dejes resbalar por muy oídas. Si ellas no se hacen ardor de nuestra carne, el bien que obremos no logrará arrastrar a nadie: no será vital.
La vida en Dios, Introducción a la Vida Espiritual y Sermones Capitulares Cartujos (1951), Ediciones Rialp,5ª edición,Madrid, 1991, p.18.
Cuidar que las obras no sean seco ramaje, aparatoso y sin savia.
La vida en Dios, Introducción a la Vida Espiritual y Sermones Capitulares Cartujos (1951), Ediciones Rialp,5ª edición,Madrid, 1991, p.20.

Gritar hacia fuera y no clamar hacia adentro es el origen de todas las afonías y quebrantos de los cristianos.
La vida en Dios, Introducción a la Vida Espiritual y Sermones Capitulares Cartujos (1951), Ediciones Rialp,5ª edición,Madrid, 1991, p.20.

Hay que aprender a orar, a vivir hacia adentro, a SER. La acción irrumpirá luego, ineludiblemente, “como la flor estalla en la rama que ya no puede más con la primavera que lleva dentro”. La vida en Dios, Introducción a la Vida Espiritual y Sermones Capitulares Cartujos (1951), Ediciones Rialp,5ª edición,Madrid, 1991, p.20.
Debemos correr y apresurar el paso detrás de Jesucristo.
La vida en Dios, Introducción a la Vida Espiritual y Sermones Capitulares Cartujos (1951), Ediciones Rialp,5ª edición,Madrid, 1991, p.25.

Algunos se esconden bajo la fórmula tan aceptada del “hago lo que puedo”, cuando ésta no ha sido nunca suficiente norma de conducta; ante todo, como afirma un dicho italiano, se hace lo que se debe – agotándolo – después se hace lo que se puede, y ¡ entonces será posible hacer lo que se quiere!
La vida en Dios, Introducción a la Vida Espiritual y Sermones Capitulares Cartujos (1951), Ediciones Rialp,5ª edición,Madrid, 1991, p.26.

No te contentes, lector con tu oración actual, sea del grado que sea.
La vida en Dios, Introducción a la Vida Espiritual y Sermones Capitulares Cartujos (1951), Ediciones Rialp,5ª edición,Madrid, 1991, p.27.

miércoles, 24 de marzo de 2010

Centrarse en los demás te ayuda a centrarte

El apego perderá la batalla, cuando lo desocultemos y lo miremos de frente, cara a cara, porque nuestra ceguera es lo que le da poder sobre nosotros. María Guadalupe Buttera, Roberto Federico Ré; Madurando nuestros apegos, San Pablo, Buenos Aires, 2009, p.8.
El apego es miedo, y éste es un sentimiento que quita libertad e impide amar.
María Guadalupe Buttera, Roberto Federico Ré; Madurando nuestros apegos, San Pablo, Buenos Aires, 2009, p.9.

Dejar de mentirse a uno mismo es el mejor de los amuletos.
Patrick Millar en María Guadalupe Buttera, Roberto Federico Ré; Madurando nuestros apegos, San Pablo, Buenos Aires, 2009, p.26.
Aprender y aceptar que fuimos lo mejor que pudimos ser.
María Guadalupe Buttera, Roberto Federico Ré; Madurando nuestros apegos, San Pablo, Buenos Aires, 2009, p.29.

Nada se queda quieto…y si uno no camina….¡La vida nos empuja!...uno mismo es quien elige si para bien o para mal…para arriba o para abajo.
María Guadalupe Buttera, Roberto Federico Ré; Madurando nuestros apegos, San Pablo, Buenos Aires, 2009, p.33.
Las actitudes son más importantes que las aptitudes.
Winston Churchill en María Guadalupe Buttera, Roberto Federico Ré; Madurando nuestros apegos, San Pablo, Buenos Aires, 2009, p.47.

Cada vez que sucede algo malo, puedo elegir entre ser víctima o aprender de ello.
María Guadalupe Buttera, Roberto Federico Ré; Madurando nuestros apegos, San Pablo, Buenos Aires, 2009, p.48.
Nadie percibe una vibración de otro sin experimentarla.
Herman Hesse en María Guadalupe Buttera, Roberto Federico Ré; Madurando nuestros apegos, San Pablo, Buenos Aires, 2009, p.71.

La mujer completa ama a sus hijos a través de su marido.
María Guadalupe Buttera, Roberto Federico Ré; Madurando nuestros apegos, San Pablo, Buenos Aires, 2009, p.80.
Lo más grande que un hombre puede hacer por sus hijos es amar a la madre de sus hijos. Theodore hesburgh en María Guadalupe Buttera, Roberto Federico Ré; Madurando nuestros apegos, San Pablo, Buenos Aires, 2009, p.84.
Centrarse en los demás te ayuda a centrarte.
María Guadalupe Buttera, Roberto Federico Ré; Madurando nuestros apegos, San Pablo, Buenos Aires, 2009, p.109.

miércoles, 17 de marzo de 2010

¡No os dejéis desanimar y no renunciéis a vuestros sueños!

El cristianismo no es en primer lugar una moral, sino experiencia de Jesucristo, que nos ama personalmente, jóvenes o viejos, pobres o ricos; nos ama también cuando le damos la espalda.
Mensaje del Santo Padre Benedicto XVI para la XXV Jornada Mundial de la Juventud (28 marzo 2010)."Maestro bueno, ¿qué tengo que hacer para heredar la vida eterna?" (Mc 10,17). 22 de febrero de 2010.
¡si verdaderamente hemos encontrado a Jesús no podemos menos que dar testimonio de él a todos aquellos que aún no han cruzado la mirada con él!
Mensaje del Santo Padre Benedicto XVI para la XXV Jornada Mundial de la Juventud (28 marzo 2010)."Maestro bueno, ¿qué tengo que hacer para heredar la vida eterna?" (Mc 10,17). 22 de febrero de 2010.

¡No tengáis miedo, vosotros, queridos jóvenes y queridas jóvenes, si el Señor os llama a la vida religiosa, monástica, misionera o de especial consagración: Él sabe dar gozo profundo a quien responde con valor!.
Mensaje del Santo Padre Benedicto XVI para la XXV Jornada Mundial de la Juventud (28 marzo 2010)."Maestro bueno, ¿qué tengo que hacer para heredar la vida eterna?" (Mc 10,17). 22 de febrero de 2010.

Jesús recuerda al joven rico los diez mandamientos, como condiciones necesarias para “tener en herencia la vida eterna”. Estos son puntos de referencia esenciales para vivir en el amor, para distinguir claramente el bien del mal y construir un proyecto de vida sólido y duradero.
Mensaje del Santo Padre Benedicto XVI para la XXV Jornada Mundial de la Juventud (28 marzo 2010)."Maestro bueno, ¿qué tengo que hacer para heredar la vida eterna?" (Mc 10,17). 22 de febrero de 2010.

Dios nos da los mandamientos porque nos quiere educar en la verdadera libertad, porque quiere construir con nosotros un Reino de amor, de justicia y de paz. Escucharlos y ponerlos en práctica no significa alienarse, sino encontrar el camino de la libertad y del amor auténticos, porque los mandamientos no limitan la felicidad, sino indican cómo encontrarla.
Mensaje del Santo Padre Benedicto XVI para la XXV Jornada Mundial de la Juventud (28 marzo 2010)."Maestro bueno, ¿qué tengo que hacer para heredar la vida eterna?" (Mc 10,17). 22 de febrero de 2010.

¡A pesar de las dificultades, no os dejéis desanimar y no renunciéis a vuestros sueños! Cultivad en cambio en el corazón deseos grandes de fraternidad, de justicia y de paz. El futuro está en las manos de quienes saben buscar y encontrar razones fuertes de vida y de esperanza. ¡Si queréis, el futuro está en vuestras manos, porque los dones y las riquezas que el Señor ha puesto en el corazón de cada uno de vosotros, plasmados por el encuentro con Cristo, pueden traer auténtica esperanza al mundo! Es la fe en su amor la que, haciéndoos fuertes y generosos, os darás el valor de afrontar con serenidad el camino de la vida y a asumir responsabilidades familiares y profesionales. Empeñaos en construir vuestro futuro a través de itinerarios serios de formación personal y de estudio, para servir de modo competente y generoso al bien común.
Mensaje del Santo Padre Benedicto XVI para la XXV Jornada Mundial de la Juventud (28 marzo 2010)."Maestro bueno, ¿qué tengo que hacer para heredar la vida eterna?" (Mc 10,17). 22 de febrero de 2010.

sábado, 13 de marzo de 2010

Dejarnos hacer y rehacer por Dios cuantas veces sea necesario

Quién ha dejado que su sensibilidad interior se “duerma” o “muera” para las cosas de Dios, se queda sin señales y desorientado.
Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.2, p.45.
Para afrontar decididamente la lucha contra el pecado venial es preciso reconocerlo como tal, como ofensa a Dios que retrasa la unión con El.
Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.2, p.59.

En el examen de conciencia se confronta nuestra vida con lo que Dios esperaba, y espera, de ella. Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.2, p.61.
Dejarnos hacer y rehacer por Dios cuantas veces sea necesario.
Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.2, p.69.

La soberbia es como esos espejos curvos que deforman la verdadera realidad de las cosas. Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.2, p.72.

La santidad es ejercicio de virtudes un día y otro, con constancia, en el ambiente y en las circunstancias en que vivimos.
Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.2, p.73.

Todo debe servir para amar a Dios y hacer apostolado.
Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.2, p.74.

Cuando correspondemos al amor de Dios los obstáculos se vencen; y al contrario, sin amor hasta las más pequeñas dificultades parecen insuperables.
Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.2, p.81.

jueves, 25 de febrero de 2010

El que abandona la mortificación queda atrapado por los sentidos

Cuando alguién diga: “Yo tengo una pereza irremediable, yo no soy tenaz, yo no puedo terminar las cosas que emprendo”, debería pensar: “No estoy lo suficientemente cerca de Cristo”. Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.2, p.11.


Para los que tengan pesimismo, pensando que sus defectos no tienen remedio, sepan que ha llegado el momento. Comienza la Cuaresma; miremósla como un tiempo de cambio y de esperanza.
Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.2, p.11.


La persona que abandona la mortificación queda atrapada por los sentidos.
Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.2, p.12.

Sin espíritu de sacrificio y de mortificación no hay progreso en la vida interior.
Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.2, p.12.

Ningún día sin cruz, ninguna jornada, en la que no carguemos con la cruz del Señor.
Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.2, p.13.

La cruz – pequeña o grande – aceptada produce paz y gozo. Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.7, p.14.
Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.2, p.18.

Si alguna vez en nuestro apostolado personal nos pareciera que alguien tiene una enfermedad del alma sin aparente solución. Si la hay; siempre. Quizá el Señor espera de nosotros más oración y mortificación, más comprensión y cariño.
Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.2, p.19.

El demonio conoce el mercado y, como buen vendedor, ofrece exactamente lo que calcula que el comprador tomará.
Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.2, p.21.

El demonio promete siempre más de lo que puede dar.
Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.2, p.22.

Nuestro propio yo puede ser, en muchas ocasiones, el peor de los ídolos.
Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.2, p.23.

La confesión, un encuentro con Cristo.
Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.2, p.30.

La vida interior es un diálogo de amor en el que Dios es siempre el punto de referencia.
Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.2, p.30.

El espíritu de penitencia está principalmente en cumplir, cueste lo que cueste, el deber de cada instante.
Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.2, p.32.

viernes, 19 de febrero de 2010

¿Cuál es la Justicia de Cristo?

Aquello de lo que el hombre tiene más necesidad no se le puede garantizar por ley.
Benedicto XVI, Mensaje para la Cuaresma 2010.

El hombre es frágil a causa de un impulso profundo, que lo mortifica en la capacidad de entrar en comunión con el prójimo. Abierto por naturaleza al libre flujo del compartir, siente dentro de sí una extraña fuerza de gravedad que lo lleva a replegarse en sí mismo, a imponerse por encima de los demás y contra ellos: es el egoísmo, consecuencia de la culpa original.
Benedicto XVI, Mensaje para la Cuaresma 2010.

¿Cuál es la justicia de Cristo? Es, ante todo, la justicia que viene de la gracia, donde no es el hombre que repara, que se cura a sí mismo y a los demás.
Benedicto XVI, Mensaje para la Cuaresma 2010.

Convertirse a Cristo, creer en el Evangelio, significa precisamente esto: salir de la ilusión de la autosuficiencia para descubrir y aceptar la propia indigencia, indigencia de los demás y de Dios, exigencia de su perdón y de su amistad.
Benedicto XVI, Mensaje para la Cuaresma 2010.

La fe no es un hecho natural, cómodo, obvio: hace falta humildad para aceptar tener necesidad de Otro que me libere de lo “mío”, para darme gratuitamente lo “suyo”. Esto sucede especialmente en los sacramentos de la Penitencia y de la Eucaristía. Gracias a la acción de Cristo, nosotros podemos entrar en la justicia “más grande”, que es la del amor (cf. Rm 13,8-10), la justicia de quien en cualquier caso se siente siempre más deudor que acreedor, porque ha recibido más de lo que podía esperar.
Benedicto XVI, Mensaje para la Cuaresma 2010.

viernes, 12 de febrero de 2010

El egocentrismo es un proceso que castiga al que lo sufre

Cada uno de nosotros hemos de procurar llenar de ideales, valores, actividades, entretenimientos y, en definitiva, de amor, la propia familia y el propio hogar.
Tomás Melendo, Gabriel Martí; Elogio a la Afectividad, Ediciones Internacionales Universitarias, Madrid, 2009, p.335.

La vida puede compararse a un juego de naipes, en el que contamos con cartas más o menos buenas y con la posibilidad de aprender a utilizar cada vez mejor unas y otras.
Tomás Melendo, Gabriel Martí; Elogio a la Afectividad, Ediciones Internacionales Universitarias, Madrid, 2009, p.342.

En cada instante, y para cada persona, el “mejor modo de ser” es…el que en ese momento posee. Tomás Melendo, Gabriel Martí; Elogio a la Afectividad, Ediciones Internacionales Universitarias, Madrid, 2009, p.343.

La puerta de la felicidad no se abre hacia adentro, sino hacia fuera, para otorgar el bien a los otros.
Kierkegaard en Tomás Melendo, Gabriel Martí; Elogio a la Afectividad, Ediciones Internacionales Universitarias, Madrid, 2009, p.376.

La atención excesiva a los afectos o emociones – sean estos de naturaleza sensible, psíquica o propiamente espiritual- componen un modo más refinado de optar por el propio yo; y cuando semejante atención se torna exclusiva, lo bueno en sí resulta anulado en aras del bien para cada cual.
Tomás Melendo, Gabriel Martí; Elogio a la Afectividad, Ediciones Internacionales Universitarias, Madrid, 2009, p.377.

La máxima falsificación de la libertad humana consiste en rechazar lo bueno en cuanto bueno, para atender tan solo al propio beneficio.
Tomás Melendo, Gabriel Martí; Elogio a la Afectividad, Ediciones Internacionales Universitarias, Madrid, 2009, p.377.

El hombre que no elige el bien supremo al que su naturaleza le inclina, sino que se prefiere a sí mismo por encima de todo y de todos, ni se perfecciona como persona, ni logra ser feliz.
Tomás Melendo, Gabriel Martí; Elogio a la Afectividad, Ediciones Internacionales Universitarias, Madrid, 2009, p.379.

El egocentrismo es un proceso que castiga al que lo sufre. Así como la respetuosa preocupación por el objeto de nuestro amor nos da alas y fuerzas, la fijación egocéntrica en nuestro propio beneficio nos despoja de la fuerza y la confianza porque el egocentrismo nos deja a mered de un interminable “temor por nuestro pequeño Yo” que podría sufrir algún perjuicio y, al menos como posibilidad, está en constante riesgo de destrucción. Quien hace de sí el centro de todo no encuentra forma de escapar al temor por sí mismo.
Tomás Melendo, Gabriel Martí; Elogio a la Afectividad, Ediciones Internacionales Universitarias, Madrid, 2009, p.401.

Lo que importa no es tanto amar, sino, amar bien lo bueno, lo que merece ser bien amado.
Tomás Melendo, Gabriel Martí; Elogio a la Afectividad, Ediciones Internacionales Universitarias, Madrid, 2009, p.403.

Manejar el arte de poner en primer plano las facetas más alentadoras y alegres de cada momento constituye una garantía de salud mental, de eficacia y en definitiva de felicidad.
Tomás Melendo, Gabriel Martí; Elogio a la Afectividad, Ediciones Internacionales Universitarias, Madrid, 2009, p.407.

Mercedes Salisachs; El secreto de las flores

1 Y lo que es peor, el desmoronamiento se produjo de repente, sin que hubiera intervenido antes un signo de alerta, ni los ecos de aquella n...