martes, 27 de julio de 2010

Homenaje a mis 20 años de matrimonio

Se necesitan tres para hacer feliz un matrimonio: un hombre, una mujer y Dios. Eugene Boylan; El Amor Supremo, (1952), Ediciones Rialp, 6 edición, Madrid, 2002, p.433. 

La luna de miel es una especie de crédito divino extendido a quienes, más tarde, tendrán que pagar los costos de edificar una familia. Fulton J. Sheen, Camino hacia la felicidad, Colección Pilares, San pablo, 2006, Buenos Aires. p. 54. 

¿Se puede amar de verdad si no es para siempre? Raúl Williams B.; El Hombre en el Huracán, Centro de Estudios Bicentenario, 3ª Edición, Santiago, 2007, p. 68. 

Un matrimonio fracasado no es sinónimo de un matrimonio nulo. Raúl Williams B.; El Hombre en el Huracán, Centro de Estudios Bicentenario, 3ª Edición, Santiago, 2007, p. 72. 

Todo matrimonio que ha nacido vivo y sano, y que luego con el paso del tiempo, se ha enfermado no puede ser disuelto o abortado jurídicamente. Raúl Williams B.; El Hombre en el Huracán, Centro de Estudios Bicentenario, 3ª Edición, Santiago, 2007, p. 72. 

Se olvida que los cónyuges se casan “porque se quieren”, pero una vez contraído el matrimonio “deben quererse” porque están casados. Raúl Williams B.; El Hombre en el Huracán, Centro de Estudios Bicentenario, 3ª Edición, Santiago, 2007, p. 77. 

Tanto el varón como la mujer poseen valores propios, y cada cual supera al otro en su especificidad. Raúl Williams B.; El Hombre en el Huracán, Centro de Estudios Bicentenario, 3ª Edición, Santiago, 2007, p. 108.

El hombre como persona se trasciende al relacionarse, de manera que sólo en la entrega a otra persona – para la cual quiere vivir y a la que quiere amar – puede encontrar la plena realización de su personalidad. Raúl Williams B.; El Hombre en el Huracán, Centro de Estudios Bicentenario, 3ª Edición, Santiago, 2007, p. 108. 

 Se afirma en ocasiones que la continencia periódica “separa a los cónyuges” ya que el amor tiene una cierta espontaneidad y no puede ceñirse a períodos rígidos. La realidad muestra lo contrario: cuando hay serios y justos motivos, la continencia períodica resulta perfectiva y unitiva para los casados cuando ambos la asumen amorosa y sacrificadamente. Potencia entre ellos el afecto mutuo al no circunscribir la relación matrimonial a lo meramente sexual. La comunicación se incrementa entre marido y mujer acerca del dinamismo sexual y procreador de la esposa; fortifica y acrecienta el respeto del varón hacia su mujer, ya que será ella que marque la pauta en las relaciones conyugales; determina las circunstancias de la nueva vida, permitiendo que el futuro hijo sea más intensamente querido; deja la conciencia de los cónyuges en paz; consigue muchas bendiciones de Dios; permite el triunfo del amor generoso sobre toda instrumentalización egoísta. Raúl Williams.; El Hombre en el Huracán, Centro de Estudios Bicentenario, 3ª Edición, Santiago, 2007, p. 211. 

Muchas dificultades en el matrimonio se originan porque la mujer tiende espontáneamente a ser más madre que esposa. A veces olvida que si es madre es porque primero es esposa. Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.172. 

¡Cuánto ayuda que entre el marido y la esposa haya conversaciones fluidas y frecuentes! Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.174. 

Cómo dice el poeta: Querer con los ojos y besar con la mirada. Antonio Vázquez; Conferencia "Claves de la Armonía Conyugal", Congreso Internacional de Familia y Educación, Santiago, Chile, agosto de 2002. 

 El matrimonio cristiano es una apuesta sobre lo absoluto; pero para ganarla, es preciso no reservar nada de sí mismo. Esta es la razón de que se apueste menos, desde hace algún tiempo. André Frossard; Dios en Preguntas, Atlántida, Buenos Aires, 1991, p.124. 

El matrimonio no hace dos cautivos, sino una libertad en dos personas. Se puede decir que tuvo éxito cuando, habiéndose tomado el compromiso inicial, y habiéndose convertido la unión en algo natural, los esposos no tienen siquiera ya la impresión de estar casados. André Frossard; Dios en Preguntas, Atlántida, Buenos Aires, 1991, p.124. 

 Maridos, amad a vuestras esposas y no les mostréis amargura. Colosenses 3, 19. Un diccionario resulta ser un estupendo regalo de matrimonio. Antonio Vázquez; Conferencia "Claves de la armonía conyugal", Congreso Internacional de Familia y Educación, Santiago, Chile, Agosto de 2002. 

Lo que Dios ha unido no lo separe el hombre. Mateo 19, 6. Marcos 10, 9. Nadie que ama al otro, consiente en sus equivocaciones. Antonio Vázquez; Conferencia "Claves de la armonía conyugal", Congreso Internacional de Familia y Educación, Santiago, Chile, Agosto de 2002. 

Yo le tengo que pedir al otro lo que él me puede dar, no lo que yo quiero que él me de. Antonio Vázquez; Conferencia "Claves de la Armonía Conyugal", Congreso Internacional de Familia y Educación, Santiago, Chile, Agosto de 2002. 

Los que se tiran los platos por la cabeza, son aquellos que se aman a sí mismos en el otro. Jorge Peña; Conferencia "la fidelidad como perfección del amor", Congreso Internacional de Familia y Educación, Santiago, Chile, Agosto de 2002. 

El hombre también tiene que funcionar en la casa. Covadonga O´Shea; Conferencia "Mujer y Familia", Congreso Internacional de Familia y Educación, Santiago, Chile, Agosto de 2002. 

La fidelidad está muy por encima de la infidelidad. Covadonga O´Shea; Conferencia "Mujer y Familia", Congreso Internacional de Familia y Educación, Santiago, Chile, agosto de 2002. 

 El secreto de la felicidad conyugal está en lo cotidiano, no en ensueños. Conversaciones con Monseñor Escrivá de Balaguer; Nº91. 

 La fidelidad es la perfección del amor. San Josemaría Escrivá de Balaguer; citado por Jorge Peña; en Congreso Internacional de Familia y Educación, Santiago, Chile, agosto de 2002. 

El matrimonio no hace dos cautivos, sino una libertad en dos personas. André Frossard; Dios en Preguntas, Atlantida, Buenos Aires, 1991, p.124. 

El amor es física, el matrimonio química. Alejandro Dumas hijo; L´Etrangère, Paris, 1980. 

En nuestros países monogámicos, casarse significa perder la mitad de los derechos propios y doblar los propios deberes. Arthur Schopenhauer; Aphorismen zur Lebensweisheit, XXVII, 370, en Cesáreo Goicochea Romano, Diccionario de Citas. 

Es mucho más fácil quedar bien como amante que como marido; porque es mucho más fácil ser oportuno e ingenioso de vez en cuando que todos los días. Honoré de Balzac. 

La mujer completa ama a sus hijos a través de su marido. María Guadalupe Buttera, Roberto Federico Ré; Madurando nuestros apegos, San Pablo, Buenos Aires, 2009, p.80. 

El matrimonio es irremediablemente cosa de dos: mientras uno canta el otro aplaude. Anónimo

domingo, 25 de julio de 2010

Concretar propósitos sinceros de más generosidad

Concretar propósitos sinceros de más generosidad.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, Desprendimeinto, 110.

Acordaos de que hay un sumando —Dios— del que nadie puede prescindir. San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, Desprendimeinto, 113.
Convenceos de que si de veras deseamos seguir de cerca al Señor y prestar un servicio auténtico a Dios y a la humanidad entera, hemos de estar seriamente desprendidos de nosotros mismos: de los dones de la inteligencia, de la salud, de la honra, de las ambiciones nobles, de los triunfos, de los éxitos.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, Desprendimeinto, 114.

Corazones generosos, con desprendimiento verdadero, pide el Señor. Lo conseguiremos, si soltamos con entereza las amarras o los hilos sutiles que nos atan a nuestro yo. No os oculto que esta determinación exige una lucha constante, un saltar por encima del propio entendimiento y de la propia voluntad, una renuncia —en pocas palabras— más ardua que el abandono de los bienes materiales más codiciados.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, Desprendimeinto, 115.

Si viviéramos más confiados en la Providencia divina, seguros —¡con fe recia!— de esta protección diaria que nunca nos falta, cuántas preocupaciones o inquietudes nos ahorraríamos. San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, Desprendimeinto, 116.

Acostúmbrate, ya desde ahora, a afrontar con alegría las pequeñas limitaciones, las incomodidades, el frío, el calor, la privación de algo que consideras imprescindible, el no poder descansar como y cuando quisieras, el hambre, la soledad, la ingratitud, la incomprensión, la deshonra...
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, Desprendimeinto, 119.
Si tú deseas alcanzar ese espíritu, te aconsejo que contigo seas parco, y muy generoso con los demás; evita los gastos superfluos por lujo, por veleidad, por vanidad, por comodidad...; no te crees necesidades.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, Desprendimeinto, 123.

Mientras estamos enfermos, podemos ser cargantes: no me atienden bien, nadie se preocupa de mí, no me cuidan como merezco, ninguno me comprende... El diablo, que anda siempre al acecho, ataca por cualquier flanco; y en la enfermedad, su táctica consiste en fomentar una especie de psicosis, que aparte de Dios, que amargue el ambiente, o que destruya ese tesoro de méritos que, para bien de todas las almas, se alcanza cuando se lleva con optimismo sobrenatural —¡cuando se ama!— el dolor. Por lo tanto, si es voluntad de Dios que nos alcance el zarpazo de la aflicción, tomadlo como señal de que nos considera maduros para asociarnos más estrechamente a su Cruz redentora.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, Desprendimiento, 123.

jueves, 22 de julio de 2010

Mirarnos como somos

Humildad, porque ésa es la virtud que nos ayuda a conocer, simultáneamente, nuestra miseria y nuestra grandeza. San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, Humildad, 94. 

Humildad es mirarnos como somos, sin paliativos, con la verdad. Y al comprender que apenas valemos algo, nos abrimos a la grandeza de Dios: ésta es nuestra grandeza. San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, Humildad, 96. 

Dios únicamente desea nuestra humildad, que nos vaciemos de nosotros mismos, para poder llenarnos; pretende que no le pongamos obstáculos, para que —hablando al modo humano— quepa más gracia suya en nuestro pobre corazón. San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, Humildad, 98. 

 La soberbia es el peor de los pecados y el más ridículo. San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, Humildad, 98. 

La mayor parte de los conflictos, que se plantean en la vida interior de muchas gentes, los fabrica la imaginación: que si han dicho, que si pensarán, que si me consideran... Y esa pobre alma sufre, por su triste fatuidad, con sospechas que no son reales. En esa aventura desgraciada, su amargura es continua y procura producir desasosiego en los demás: porque no sabe ser humilde, porque no ha aprendido a olvidarse de sí misma para darse, generosamente, al servicio de los otros por amor de Dios. San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, Humildad, 101. 

 ¿Por qué nos entristecemos los hombres? Porque la vida en la tierra no se desarrolla como nosotros personalmente esperábamos, porque surgen obstáculos que impiden o dificultan seguir adelante en la satisfacción de lo que pretendemos. San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, Humildad, 108. Que estén tristes los que se empeñan en no reconocerse hijos de Dios. San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, Humildad, 108.

martes, 20 de julio de 2010

Amigos de Dios

Comenzar es de muchos; acabar, de pocos, y entre estos pocos hemos de estar los que procuramos comportarnos como hijos de Dios.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, Trabajo de Dios; 55.

Y quizá sobre tu mesa, o en un lugar discreto que no llame la atención, pero que a ti te sirva como despertador del espíritu contemplativo, colocas el crucifijo, que ya es para tu alma y para tu mente el manual donde aprendes las lecciones de servicio.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, Trabajo de Dios; 55.

Vivir es enfrentarse con dificultades, sentir en el corazón alegrías y sinsabores; y en esta fragua el hombre puede adquirir fortaleza, paciencia, magnanimidad, serenidad.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, Virtudes humanas, 77.

Magnanimidad: ánimo grande, alma amplia en la que caben muchos. Es la fuerza que nos dispone a salir de nosotros mismos, para prepararnos a emprender obras valiosas, en beneficio de todos. No anida la estrechez en el magnánimo; no media la cicatería, ni el cálculo egoísta, ni la trapisonda interesada. El magnánimo dedica sin reservas sus fuerzas a lo que vale la pena; por eso es capaz de entregarse él mismo. No se conforma con dar: se da. Y logra entender entonces la mayor muestra de magnanimidad: darse a Dios.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, Virtudes humanas, 77.

El que es laborioso aprovecha el tiempo, que no sólo es oro, ¡es gloria de Dios! Hace lo que debe y está en lo que hace, no por rutina, ni por ocupar las horas, sino como fruto de una reflexión atenta y ponderada.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, Virtudes humanas, 81.

La templanza cría al alma sobria, modesta, comprensiva; le facilita un natural recato que es siempre atractivo, porque se nota en la conducta el señorío de la inteligencia. La templanza no supone limitación, sino grandeza. Hay mucha más privación en la destemplanza, en la que el corazón abdica de sí mismo, para servir al primero que le presente el pobre sonido de unos cencerros de lata.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, Virtudes humanas, 84.

sábado, 17 de julio de 2010

¿Tu tiempo para ti? ¡Tu tiempo para Dios!

Es la soberbia la que conjuga continuamente ese mío, mío, mío... Un vicio que convierte al hombre en criatura estéril, que anula las ansias de trabajar por Dios, que le lleva a desaprovechar el tiempo.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, El tesoro del tiempo; 47.
¿Tu vida para ti? Tu vida para Dios, para el bien de todos los hombres…¡Desentierra ese talento! Hazlo productivo y saborearás la alegría de que, en este negocio sobrenatural, no importa que el resultado no sea en la tierra una maravilla que los hombres puedan admirar. Lo esencial es entregar todo lo que somos y poseemos, procurar que el talento rinda, y empeñarnos continuamente en producir buen fruto. San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, El tesoro del tiempo; 47.
Dios nos concede quizá un año más para servirle. No pienses en cinco, ni en dos. Fíjate sólo en éste: en uno, en el que hemos comenzado: ¡a entregarlo, a no enterrarlo! Esta ha de ser nuestra determinación.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, El tesoro del tiempo; 47.
¡Ay del que se adorna con la hojarasca de un falso apostolado, del que ostenta la frondosidad de una aparente vida fecunda, sin intentos sinceros de lograr fruto! Parece que aprovecha el tiempo, que se mueve, que organiza, que inventa un modo nuevo de resolver todo... Pero es improductivo. Nadie se alimentará con sus obras sin jugo sobrenatural.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, El tesoro del tiempo; 51.

Todos los días son buenos, para servir a Dios. Sólo surgen las malas jornadas cuando el hombre las malogra con su ausencia de fe, con su pereza, con su desidia que le inclina a no trabajar con Dios, por Dios. ¡Alabaré al Señor, en cualquier ocasión!. El tiempo es un tesoro que se va, que se escapa, que discurre por nuestras manos como el agua por las peñas altas. Ayer pasó, y el hoy está pasando. Mañana será pronto otro ayer. La duración de una vida es muy corta. Pero, ¡cuánto puede realizarse en este pequeño espacio, por amor de Dios!
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, El tesoro del tiempo; 52.

Mi tiempo no me pertenece.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, El tesoro del tiempo; 54.

jueves, 15 de julio de 2010

Mantener viva la llama y encendida la luz

Es corto nuestro tiempo para amar, para dar, para desagraviar. No es justo, por tanto, que lo malgastemos, ni que tiremos ese tesoro irresponsablemente por la ventana: no podemos desbaratar esta etapa del mundo que Dios confía a cada uno. 
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, El tesoro del tiempo; 39.

Es de enamorados cuidar los detalles, incluso en las acciones aparentemente sin importancia. San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, El tesoro del tiempo; 40. 

Pensemos valientemente en nuestra vida. ¿Por qué no encontramos a veces esos minutos, para terminar amorosamente el trabajo que nos atañe y que es el medio de nuestra santificación? ¿Por qué descuidamos las obligaciones familiares? ¿Por qué se mete la precipitación en el momento de rezar, de asistir al Santo Sacrificio de la Misa? ¿Por qué nos faltan la serenidad y la calma, para cumplir los deberes del propio estado, y nos entretenemos sin ninguna prisa en ir detrás de los caprichos personales? Me podéis responder: son pequeñeces. Sí, verdaderamente: pero esas pequeñeces son el aceite, nuestro aceite, que mantiene viva la llama y encendida la luz. San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, El tesoro del tiempo; 41. 

No nos debe sobrar el tiempo, ni un segundo: y no exagero. Trabajo hay; el mundo es grande y son millones las almas que no han oído aún con claridad la doctrina de Cristo. Me dirijo a cada uno de vosotros. Si te sobra tiempo, recapacita un poco: es muy posible que vivas metido en la tibieza; o que, sobrenaturalmente hablando, seas un tullido. No te mueves, estás parado, estéril, sin desarrollar todo el bien que deberías comunicar a los que se encuentran a tu lado, en tu ambiente, en tu trabajo, en tu familia. San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, El tesoro del tiempo; 42. 

Con la sonrisa en los labios, ayúdales de tal manera que resulte casi imposible que lo noten; y que ni se puedan mostrar agradecidos, porque la discreta finura de tu caridad ha hecho que pasara inadvertida. San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, El tesoro del tiempo; 44.

Qué pena vivir, practicando como ocupación la de matar el tiempo, que es un tesoro de Dios! San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, El tesoro del tiempo; 46.

jueves, 8 de julio de 2010

Porque me da la gana me decido por Dios

No lo olvidéis: el que no se sabe hijo de Dios, desconoce su verdad más íntima, y carece en su actuación del dominio y del señorío propios de los que aman al Señor por encima de todas la cosas.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, La libertad, don de Dios; 26.

Hemos de renovar a lo largo de nuestra existencia —y aun a lo largo de cada jornada— la determinación de amar a Dios sobre todas las cosas.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, La libertad, don de Dios; 27.

Nada más falso que oponer la libertad a la entrega, porque la entrega viene como consecuencia de la libertad.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, La libertad, don de Dios; 30.

Renovarse es ser continuamente joven, generoso, capaz de grandes ideales y de grandes sacrificios.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, La libertad, don de Dios; 31.

La Iglesia se ha pronunciado siempre por la libertad....Ha señalado que cada alma es dueña de su destino, para bien o para mal.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, La libertad, don de Dios; 33.

No depositamos nuestra confianza en lo que pasa, sino en lo que permanece para siempre. San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, La libertad, don de Dios; 35.

Saboreamos esta soltura de movimientos como un regalo de Dios.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, La libertad, don de Dios; 35.

Porque me da la gana, me decido por Dios. Y me comprometo a servir, a convertir mi existencia en una entrega a los demás, por amor a mi Señor Jesús.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, La libertad, don de Dios; 35.

El obrar mal no es una liberación, sino una esclavitud.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, La libertad, don de Dios; 37.

La religión es la mayor rebeldía del hombre que no tolera vivir como una bestia, que no se conforma —no se aquieta— si no trata y conoce al Creador.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, La libertad, don de Dios; 38.

Cuando nos decidimos a contestar al Señor: mi libertad para ti, nos encontramos liberados de todas las cadenas que nos habían atado a cosas sin importancia, a preocupaciones ridículas, a ambiciones mezquinas.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, La libertad, don de Dios; 38.

domingo, 27 de junio de 2010

Ese tirar de la cuerda todos los días, en tantas cosas.



Ese tirar de la cuerda todos los días, en tantas cosas.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, De la grandeza de la vida corriente, 14.
Os insisto en que os dejéis ayudar, guiar, por un director de almas, al que confiéis todas vuestras ilusiones santas y los problemas cotidianos que afecten a la vida interior, los descalabros que sufráis y las victorias.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, De la grandeza de la vida corriente, 15.

A medida que se avanza en la vida interior, se perciben con más claridad los defectos personales.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, De la grandeza de la vida corriente, 20.
Sucede que la ayuda de la gracia se transforma como en unos cristales de aumento, y aparecen con dimensiones gigantescas hasta la mota de polvo más minúscula, el granito de arena casi imperceptible, porque el alma adquiere la finura divina, e incluso la sombra mas pequeña molesta a la conciencia, que sólo gusta de la limpieza de Dios.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, De la grandeza de la vida corriente, 20.

¡Jesús, si los que nos reunimos en tu Amor fuéramos perseverantes! ¡Si lográsemos traducir en obras esos anhelos que Tú mismo despiertas en nuestras almas!
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, De la grandeza de la vida corriente, 20.

Pon todo en las manos de Dios: que tus pensamientos, las buenas aventuras de tu imaginación, tus ambiciones humanas nobles, tus amores limpios, pasen por el corazón de Cristo. De otro modo, tarde o temprano, se irán a pique con tu egoísmo.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, De la grandeza de la vida corriente 21.

Si nos damos, El se nos da.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, De la grandeza de la vida corriente, 22.


miércoles, 23 de junio de 2010

Buscar sin componendas el oportuno alimento espiritual


¿Cuántos años tiene usted? él, muy convencido, respondía en valenciano: poquets, ¡poquitos!, los que llevo sirviendo a Dios.
Anécdota en San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, De la grandeza de la vida corriente, 3.
Cuando vayáis a Dios, no lo hagáis solos.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, De la grandeza de la vida corriente , 5.

El santo no nace: se forja en el continuo juego de la gracia divina y de la correspondencia humana.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, De la grandeza de la vida corriente , 7.

Convenceos de que ordinariamente no encontraréis lugar para hazañas deslumbrantes, entre otras razones, porque no suelen presentarse. En cambio, no os faltan ocasiones de demostrar a través de lo pequeño, de lo normal, el amor que tenéis a Jesucristo.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, De la grandeza de la vida corriente, 8.

Me produce una pena muy grande enterarme de que un católico....tranquiliza su conciencia con una simple piedad formularia, con una religiosidad que le empuja a rezar de vez en cuando.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, De la grandeza de la vida corriente, 13.

Buscar sin componendas el oportuno alimento espiritual.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, De la grandeza de la vida corriente, 13.

martes, 22 de junio de 2010

Cuando todo sale con facilidad: ¡Gracias Dios mío! Cuando llega un momento difícil: ¡Señor, no me abandones!

La mortificación pequeña y habitual nos ayudará a recogernos en oración más fácilmente. Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.393.
Nuestra vida es afirmación o negación de Cristo. Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.395.
Nuestra fidelidad a cristo en cosas importantes depende mucho de nuestra fidelidad en lo pequeño.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.396.
Tantos cristianos que siguen a Jesús tan de lejos que no lo saben reconocer en su trabajo, en la enfermedad, en medio de su familia…¡En el Sagrario!
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.397.

Cuando todo sale con facilidad: ¡gracias Dios mío! Cuando llega un momento difícil: ¡Señor, no me abandones!.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.397.

Jesucristo ¡vive! y nos podemos dirigir a El como a una persona viva, que nos ve, nos oye atentamente y nos ama.
Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.424.

Resucítame, para que tu doctrina se extienda por mi al mundo entero.
San Agustín en Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.426.

La mentira se muere sola; la verdad se abre camino siempre.
Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.427.

Si los otros se tornan insípidos, vosotros les podéis volver su sabor; pero si esto os pasara a vosotros, con vuestra perdida arrastraríais también a los demás. Por eso mayor fervor y celo necesitáis cuantos mayores encargos os ocupan.
San Juan Crisóstomo en Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.428.

viernes, 18 de junio de 2010

Sacudir la somnolencia de la rutina

La falta habitual de correspondencia a la gracia lleva a mayores errores.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.354

La incertidumbre del juicio nos urge a vivir como verdaderos hijos de Dios; con vigilancia en las cosas pequeñas y en las cosas grandes.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.364.

Puede haber dificultades para que nuestro amor a Dios se mantenga despierto; el egoísmo, la comodidad, la falta de mortificación y de templanza amenazan siempre la llama que el señor enciende una y otra vez en nuestro interior.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.365.

Sacudir la somnolencia de la rutina.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.365.

Todo lo hemos recibido a modo de herencia.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.369.

6. Dos maneras hay de entender la vida: sentirse administrador y hacer rendir lo recibido de cara a Dios, o vivir como dueño, en beneficio propio, para la propia comodidad.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.369.

Dios espera ver administrada bien su herencia. Lo esperado por Dios, es proporcional a lo recibido.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.369.

Hace falta ser ifinitamente santo para no agarrarse a ninguna compensación.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.391.

miércoles, 16 de junio de 2010

No temas, ten sólo fe

Mateo no consideró su vocación como una “carga”, sino como un honor; por eso su respuesta fue pronta y con toda seguridad muy alegre. Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.149.
A medida que el alma se purifica mediante la mortificación, la vida interior progresa en el trato con Dios.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.151.

Cada vez que nos tropezamos con Jesús y con sus palabras, algo surge en nosotros que rompe rutinas y anquilosamientos.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.152.

No temas, ten sólo fe.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.155.

Da alegría servir a un Señor que sabemos está pendiente hasta de la más pequeña acción que realizamos.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.183.

Pasar ocultos haciendo el bien.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.189.

Un árbol seco no produce frutos jugosos.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.210.

La tentación de pedir señales a Dios ha sido una tentación frecuente.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.213.

Ninguna acción hay que no pueda y deba expresar el amor a Dios.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.339.

Cada cristiano tiene el cometido de abrir camino a otros.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.344.

El verdadero celo apostólico se manifiesta en el cuidado para que todos perseveren.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.346.

La confesión frecuente permitirá que haya en nuestro interior un estado permanente de limpieza.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.351.

domingo, 13 de junio de 2010

Si dijieras "ya basta" has perecido

Todos tenemos experiencia de que llega un momento en nuestra vida en que la única solución es acudir al señor, rezar como hijos débiles.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.126.
El que es apóstol debe dejar los propios asuntos en segundo término. Lo primero son los demás.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.139.

El que Jesús se acerque a nuestras vidas puede significar alguna vez perder alguna cosa material, algo que hemos de dejar.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.145.
La tibieza nace de la dejadez prolongada en la vida interior. Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.146.
La tibieza es como una pendiente inclinada, que cada vez más rápidamente va separando de Dios.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.146.
Cuando se ha llegado a la tibieza, Cristo queda como oscurecido en la mente y, como consecuencia, toda la vida de piedad resulta una estructura incómoda, que impide moverse a gusto.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.146.

Mientras recomencemos una y otra vez, habrá amor de Dios en nuestras vidas, estaremos alejándonos de la tibieza. El único error posible, el único error grave sería dejar de luchar. Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.147.
Si dijieras “ya basta” has perecido.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.147.

Toda resistencia a la gracia endurece el corazón.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.148.

jueves, 10 de junio de 2010

La impureza provoca insensibilidad del corazón

La pureza de corazón agranda la capacidad de amar del corazón humano.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.77.

Es la impureza la que provoca la insensibilidad del corazón.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.77.

Es deber nuestro hacer que quienes nos rodan se acerquen más a Dios.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.83.

La templanza del cristiano es también uno de los ejemplos más convincentes y atractivos de la vida cristiana.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.84.

El Señor nos pide conservar nuestra interioridad para El.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.90.

Ante Dios sólo tienen valor las buenas obras.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.113.

El día de hoy es lo que tenemos para amar a Dios.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.119.

Una manifestación de humildad es evitar el juicio negativo sobre los demás. No es posible afrontar ese juicio sobre los demás cuando se conocen las propias miserias.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.120.

lunes, 7 de junio de 2010

Toda tentación vencida robustece el alma

Cada propósito que hacemos de seguir a Cristo es como una luz pequeña que se enciende.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.37.

Nuestro camino hacia la santidad es largo; y en un camino largo se pasa por diversos paisajes.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.41.
Dios nos ha encomendado preparar a los que nos rodean para que encuentren más fácilmente a cristo.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.50.

Nuestra vida de relación con Dios está hecha de muchas conversiones, que requieren un examen atento de nuestro actuar.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.51.

En el apostolado no se va a cosechar triunfos personales, ni a ser la figura principal: Cristo es la única figura.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.53.

Toda tentación vencida robustece el alma.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.57.

Los bienes materiales dejan de ser bienes si nos separan de Dios.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.61.

Uno de los grandes auxilios que el hombre tiene en la tentación es la ayuda poderosa de los ángeles.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.61.

Es necesaria la penitencia porque existe el pecado.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.65.
La penitencia mantiene despierta el alma ante Dios que llega sin cesar a nosotros.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.65.

Tiene espíritu de penitencia el que todos los días se sabe vencer ofreciendo una y otra vez, con sentido de reparación, contrariedades, trabajos, sufrimientos, esfuerzos, etc.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.65.

viernes, 4 de junio de 2010

El mundo está enfermo porque tiene frío el corazón

Las escrituras no son simplemente el relato de lo que se dijo y de lo que se hizo; son una carta que Dios nos manda hoy y para el día de hoy.
La Vida Interior. Fuente del Apostolado. Bernardo Martelet.Foyer Nuestra Señora del Carmen, Tomé, Chile, 1978, p.78.

Iluminar solamente, es inútil; sólo calentar, es poca cosa; iluminar y calentar es perfecto.
La Vida Interior. Fuente del Apostolado. San Bernardo en Bernardo Martelet.Foyer Nuestra Señora del Carmen, Tomé, Chile, 1978, p.78.

Cada creyente conserva su originalidad y su espontaneidad. No se pretende la nivelación, sino la purificación de todos y su orientación hacia la única luz y el único amor, el que Dios nos tiene en su hijo Jesús.
La Vida Interior. Fuente del Apostolado. San Bernardo en Bernardo Martelet.Foyer Nuestra Señora del Carmen, Tomé, Chile, 1978, p.96.

El mundo está enfermo porque tiene frío el corazón.
La Vida Interior. Fuente del Apostolado. San Bernardo en Bernardo Martelet.Foyer Nuestra Señora del Carmen, Tomé, Chile, 1978, p.98.

La fe enseña más que la razón.
La Vida Interior. Fuente del Apostolado. San Bernardo en Bernardo Martelet.Foyer Nuestra Señora del Carmen, Tomé, Chile, 1978, p.106.

¡Quiero contigo! Querer salir adelante es una ilusión.
La Vida Interior. Fuente del Apostolado. San Bernardo en Bernardo Martelet.Foyer Nuestra Señora del Carmen, Tomé, Chile, 1978, p.106.

Los íconos son tratados de teología en colores.
La Vida Interior. Fuente del Apostolado. San Bernardo en Bernardo Martelet.Foyer Nuestra Señora del Carmen, Tomé, Chile, 1978, p.115.

martes, 1 de junio de 2010

No se hace bien a alguién sino amándolo


El apostolado no consiste en reclutar adherentes, sino en transmitir una buena noticia, en comunicar un feliz mensaje.
La Vida Interior. Fuente del Apostolado. Bernardo Martelet.Foyer Nuestra Señora del Carmen, Tomé, Chile, 1978, p.21.
El renunciamiento es como el eje de la perfección. La Vida Interior. Fuente del Apostolado. Bernardo Martelet.Foyer Nuestra Señora del Carmen, Tomé, Chile, 1978, p.29.
Todo contacto con Cristo es siempre santificador. La Vida Interior. Fuente del Apostolado. Bernardo Martelet.Foyer Nuestra Señora del Carmen, Tomé, Chile, 1978, p.56.

Cada nuevo elegido acrecienta el gozo de los demás, y esto para siempre.
La Vida Interior. Fuente del Apostolado. Bernardo Martelet.Foyer Nuestra Señora del Carmen, Tomé, Chile, 1978, p.69.
Para ser sal de la tierra, para ser luz del mundo, es preciso vivir el evangelio antes de predicarlo. La Vida Interior.
Fuente del Apostolado. Bernardo Martelet.Foyer Nuestra Señora del Carmen, Tomé, Chile, 1978, p.71.

Un médico puede curar a los enfermos sin que él esté sano, pero para sanar las enfermedades del alma, se necesita una verdadera salud moral.
La Vida Interior. Fuente del Apostolado. Bernardo Martelet.Foyer Nuestra Señora del Carmen, Tomé, Chile, 1978, p.71.

Como adhesión a la verdad, la fe es creencia; como adhesión a una persona es confianza.
La Vida Interior. Fuente del Apostolado. Bernardo Martelet.Foyer Nuestra Señora del Carmen, Tomé, Chile, 1978, p.74.

No se hace bien a alguién sino amándolo.
La Vida Interior. Fuente del Apostolado. Bernardo Martelet.Foyer Nuestra Señora del Carmen, Tomé, Chile, 1978, p.76.


jueves, 27 de mayo de 2010

Hay deseos que no nos hacen bien

Hay deseos que no nos hacen bien.
José Pedro Manglano; Ser cristianos: rasgos de familia. (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p.6.


Los deseos o afectos que son buenos, me conviene fomentarlos; los deseos y afectos que me hacen daño, conviene que los combata.
José Pedro Manglano; Ser cristianos: rasgos de familia. (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p.7.


El orden con que las cosas suceden en nuestra vida es un orden sagrado y asombroso.
José Pedro Manglano;Ser cristianos: rasgos de familia. (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p.9.


Tal vez tengas mucha gente que está siempre hablando de servirte con aire de capitanes, de conocerte con aire de profesores, de alcanzarte según unas reglas deportivas, de amarte como se ama en un viejo matrimonio.
José Pedro Manglano;Ser cristianos: rasgos de familia. (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p19.

martes, 25 de mayo de 2010

La mentira nos deja solos


Mirar con sinceridad lo que me ocurre y decidir luchar, esforzarme por cambiar lo que tenga que cambiar….ese es el camino para crecer como persona.
José Pedro Manglano; Corazón de Jesús. Corazón de María. Corazones cristianos. (2008), 6ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p.20.

La mentira nos deja solos.
José Pedro Manglano; Corazón de Jesús. Corazón de María. Corazones cristianos. (2008), 6ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p.22.

Las quejas miden bastante bien la cantidad de egoísmo que tenemos.
José Pedro Manglano; Corazón de Jesús. Corazón de María. Corazones cristianos. (2008), 6ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p.26.

Quien vive diciendo al Señor “lo que tu quieras” vive en paz.
José Pedro Manglano; Corazón de Jesús. Corazón de María. Corazones cristianos. (2008), 6ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p.60.

Dar más, dar mucho, dar siempre.
José Pedro Manglano; Corazón de Jesús. Corazón de María. Corazones cristianos. (2008), 6ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p.72.
¡Qué mala enfermedad esa de proponerse cosas y no hacerlas!
José Pedro Manglano; Corazón de Jesús. Corazón de María. Corazones cristianos. (2008), 6ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p.79.


sábado, 22 de mayo de 2010

El punto flaco, es un punto y flaco

Estar en gracia es estar dentro del abrazo de Dios.
José Pedro Manglano;Dios Padre. Bautismo. Hijos de Dios. (2008), 5ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p.11.

En el bautismo no se limpia al hombre sino que se hace un hombre nuevo.
San Juan Crisóstomo en José Pedro Manglano;Dios Padre. Bautismo. Hijos de Dios. (2008), 5ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p.12.

El punto flaco, es punto y es flaco.
José Pedro Manglano;Dios Padre. Bautismo. Hijos de Dios. (2008), 5ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p.56.

La clave del cristianismo son cuatro caracteres a-m-o-r.
José Pedro Manglano;Dios Padre. Bautismo. Hijos de Dios. (2008), 5ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p.68.

miércoles, 19 de mayo de 2010

El dependiente de Dios es un loco irresponsable para el mundo.

Todos los días debemos recalcular nuestro itinerario.
José Pedro Manglano; ¡Resicitó! Apóstoles de la alegría. (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p.7.


Aprendamos a descubrir el humor de Dios.
José Pedro Manglano; ¡Resicitó! Apóstoles de la alegría. (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p.13.


Nadie es más joven que Dios.
San Agustín en José Pedro Manglano; ¡Resicitó! Apóstoles de la alegría. (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p.14.

Toda persona marcada por una dificultad física o psíquica vive una especie de adviento existencial, la espera de una liberación, que sólo se manifestará plenamente con el final de los tiempos.
José Pedro Manglano; ¡Resicitó! Apóstoles de la alegría. (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p.41.

Una constante de los cristianos es la de ser hambrientos de la vida nueva, golosos de la gracia. José Pedro Manglano; ¡Resicitó! Apóstoles de la alegría. (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p.69.


Así es la venganza del cristiano: devolver mucho bien a quien ha querido hacernos mal.
José Pedro Manglano; ¡Resicitó! Apóstoles de la alegría. (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p.86.

El dependiente de Dios es un loco irresponsable para el mundo.
José Pedro Manglano; ¡Resicitó! Apóstoles de la alegría. (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p.88.

lunes, 17 de mayo de 2010

Desde que pienso que no puedo más hasta que realmente no puedo más, puedo muchísimo más

Haciendo San Jerónimo oración se le apareció el Señor y le dijo:
“Jeónimo, ¿qué tienes para darme?”.
Después de pensarlo un poco le dijo:
“Señor, te ofrezco mis escritos”.
Tienes que saber que San Jerónimo dedicó muchos años de su vida, día y noche, a la luz de una vela, a traducir toda la Sagrada Escritura al latín, la primera traducción que todavía ocupamos hoy.
El Señor le respondió: “No, eso no lo quiero, ¿Qué otras cosas tienes?”.
“Señor, te doy mis penitencias”.
También tienes que saber que el trabajo de la traducción la hizo viviendo en una cueva, vestido con la piel seca de un animal, con frío, calor y hambre….
Y otra vez, el Señor le dijo:
“No, eso tampoco, ¿Qué más tienes?.
San jerónimo con un profundo desaliento no sabía que más ofrecer a Dios; al final le respondió: “Señor, no sé qué te puedo dar”.
Y oyó que le decía:
“dame tus pecados”.
José Pedro Manglano; Ser hombre., ser mujer. Virtudes humanas. (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p.54.
La Iglesia no es un gimnasio en el que nos ponemos cuadrados por nuestros progresos, sino que somos hombres y mujeres normales que queremos a la persona de Jesús, y que nos duelen nuestros pecados porque Jesús merece lo mejor, y nos duele que encuentre en nosotros cosas que no le gustan.
José Pedro Manglano; Ser hombre., ser mujer. Virtudes humanas. (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p.54.

La vanidad, ese afán ridículo de mostrar lo que cada uno considera valioso de sí. El vanidoso se deja llevar por el deseo de distinguirse en lo que sea y, a veces, llega incluso hasta la hipocresía; es decir, hasta el fingimiento, dando a entender que es más rico, más sabio, más hábil o mejor deportista de lo que realmente es.
José Pedro Manglano; Ser hombre., ser mujer. Virtudes humanas. (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p.58.

¡Cuantos momentos inolvidables tiene un día cualquiera!
José Pedro Manglano; Ser hombre., ser mujer. Virtudes humanas. (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p.60.

Acostumbrarnos a lo dado equivale a maltratarlo.
José Pedro Manglano; Ser hombre., ser mujer. Virtudes humanas. (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p.61.

Desde que pienso por primera vez que no puedo más hasta que realmente no puedo más, puedo muchísimo más.
José Pedro Manglano; Ser hombre., ser mujer. Virtudes humanas. (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p.67.

Saber ganar y saber perder son consecuencia de mirar ante todo a las personas.
José Pedro Manglano; Ser hombre., ser mujer. Virtudes humanas. (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p.81.

El desánimo se introduce en quien quiere hacer de sí mismo alguién grande, y se ha olvidado de que lo interesante es dejar hacer de sí mismo alguien amado a lo grande.
José Pedro Manglano; Ser hombre., ser mujer. Virtudes humanas. (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p.89.

lunes, 10 de mayo de 2010

Ser amable cada día en cosas concretas



No engorda un solo plato que se come de más, pero sí es verdad que lo que se adelgaza o se engorda es el resultado de la suma de un montón de decisiones.
José Pedro Manglano; Ser hombre, ser mujer. Virtudes humanas. (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p.8.

Para seguir a Jesús necesitamos ser muy hombres, muy mujeres.
José Pedro Manglano; Ser hombre, ser mujer. Virtudes humanas. (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p.8.
Ser amable cada día en cosas concretas.
José Pedro Manglano; Ser hombre, ser mujer. Virtudes humanas. (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p.16.

¿Sabes cuál es uno de los fuegos que arrasa con todo? El de la pereza.
José Pedro Manglano; Ser hombre, ser mujer. Virtudes humanas. (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p.34.

Todos entran entre un hombro y otro (refiriéndose a la señal de la Cruz).
José Pedro Manglano; Ser hombre, ser mujer. Virtudes humanas. (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p.43.
El perdón introduce en el mundo una nueva forma de relacionarse con los demás.
José Pedro Manglano; Ser hombre, ser mujer. Virtudes humanas. (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p.45.

Una de las peores enfermedades es la de acostumbrarse a no cumplir los propósitos, que son las órdenes que yo me he dado a mí mismo: si yo me he mandado a hacer tal cosa, la cumplo.
José Pedro Manglano; Ser hombre, ser mujer. Virtudes humanas. (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p47.

Que le tenga alergia al mío, al para mi, al yo, al mi , al me, al conmigo….
José Pedro Manglano; Ser hombre, ser mujer. Virtudes humanas. (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p.52.

viernes, 7 de mayo de 2010

Lo malo no es el placer sino el egoísmo

Podemos rezar un misterio del rosario, como quién prepara una bomba de bondad, y arrojarla sin que nadie la vea: por ese amigo que lo pasa mal, por un familiar que necesita ayuda, etc.
Juan Pablo II en José Pedro Manglano; Las siete capitales del alma (2008), 7ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p. 21.

El hombre templado adquiere la dureza y flexibilidad necesaria para seguir a Cristo, entenderse con El y ser capaz de amar con obras a los demás.
José Pedro Manglano; Las siete capitales del alma (2008), 7ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p. 30.

Lo malo no es el placer sino el egoísmo.
José Pedro Manglano; Las siete capitales del alma (2008), 7ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p. 37.

jueves, 6 de mayo de 2010

Hacer el bien más que estar bien

Dios cuenta con nosotros. Aunque nos equivoquemos, Dios quiere aprovechar nuestro error y vuelve a disponer todo teniendo en cuenta nuestra equivocación.
José Pedro Manglano; Cuidar los amores. El tiempo. La fe (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p.38.

Hacer el bien más que estar bien.
José Pedro Manglano; Cuidar los amores. El tiempo. La fe (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p. 40.

No se han marcado un camino con meta, sino una vía de escape. José Pedro Manglano; Cuidar los amores. El tiempo. La fe (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p. 41.
La santidad es el amor de Dios informando toda nuestra vida, todas nuestras acciones.
José Pedro Manglano; Cuidar los amores. El tiempo. La fe (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p. 42.

Hay olvidos por falta de memoria, pero hay otros olvidos por falta de amor.
José Pedro Manglano; Cuidar los amores. El tiempo. La fe (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p. 44.

Las vacaciones son formidables para cuidar los amores.
José Pedro Manglano; Cuidar los amores. El tiempo. La fe (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p. 45.
Convertirse es dejar de vivir como viven todos, dejar de obrar como obran todos, dejar de sentirse justificados en actos dudosos, ambiguos, malos, por el hecho de que los demás hacen lo mismo; comenzar a ver la propia con los ojos de Dios; por tanto tratar de hacer el bien aunque sea incómodo; no estarpendiente del juicio de la mayoría, de los demás, sino del juicio de Dios. En otras palabras, buscar un nuevo estilo de vida.
José Pedro Manglano; Cuidar los amores. El tiempo. La fe (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p. 47-48.

Sin pastor la oveja es presa del lobo, el hombre sin esfuerzo es presa del desaliento.
José Pedro Manglano; Cuidar los amores. El tiempo. La fe (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p. 53.

Al hombre le gusta ser rey. Todos buscamos ser reyes en nuestro ámbito, en nuestras posesiones, aunque éstas sean pequeñas o de poco valor, ahí somos los únicos dueños y señores, en ese lugar no tenemos que dar cuenta a nadie. Es la tentación del paraíso.
José Pedro Manglano; Cuidar los amores. El tiempo. La fe (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p. 76.

martes, 4 de mayo de 2010

José Pedro Manglano; Cuidar los amores. El tiempo. La fe

El amor-tranquilo es la forma más frecuente de sentir el amor a lo largo de la vida. Es lo que solemos llamar “quererse”.
José Pedro Manglano; Cuidar los amores. El tiempo. La fe (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p. 9.

El enamoramiento es más bien el proyecto que hay que hacer verdad.
José Pedro Manglano; Cuidar los amores. El tiempo. La fe (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p. 10.

Sonreir, alegrar, acompañar…es un buen modo de gastar el tiempo.
José Pedro Manglano; Cuidar los amores. El tiempo. La fe (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p. 13.

Los pajaritos cantaban en el bosque. Yo me eché a llorar. ¡Pobres aninalitos!, Dios os ha criado para cantar y cantáis….¡ El hombre, que ha sido hecho para amar a Dios, no le ama!.
Cura de Ars en José Pedro Manglano; Cuidar los amores. El tiempo. La fe (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p. 19-20.

Cada palabra nuestra que dirigimos a Dios entra en la intimidad de Dios.
José Pedro Manglano; Cuidar los amores. El tiempo. La fe (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p. 21.

Tanto oras, tanto vales.
José Pedro Manglano; Cuidar los amores. El tiempo. La fe (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p. 22.

Las hojas caen: el árbol se deja ver.
José Pedro Manglano; Cuidar los amores. El tiempo. La fe (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p. 27.

Los bienes carnales se obtienen sin cansancio y acaban por cansar; los bienes espirituales se obtienen con cansancio pero nunca cansan.
José Pedro Manglano; Cuidar los amores. El tiempo. La fe (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p. 35.

Los hombres esperamos muchas cosas. Pero la esperanza de los cristianos la llamamos virtud teologal porque tiene que ver con Dios. No es optimismo, sino saber y esperar algo bueno porque Dios está al final.
José Pedro Manglano; Cuidar los amores. El tiempo. La fe (2008), 4ª edicción, Cobel, Madrid, 2009, p. 37.

viernes, 30 de abril de 2010

Dios sabe lo que nosotros no sabemos

El creyente avanza entre tinieblas con la certidumbre de que, aún cuando él no vea nada, Dios por su parte, lo está mirando siempre. Chevrot; Las Bienaventuranzas (1952), Rialp, Undécima edición, Madrid, 1991, p.192.
Dios sabe lo que nosotros no sabemos.
Chevrot; Las Bienaventuranzas (1952), Rialp, Undécima edición, Madrid, 1991, p.199.

En cuanto se discute una obligación se prepara uno a no ejecutarla.
Chevrot; Las Bienaventuranzas (1952), Rialp, Undécima edición, Madrid, 1991, p.201.

Un cristiano cree que el mal no es más fuerte que el bien.
Chevrot; Las Bienaventuranzas (1952), Rialp, Undécima edición, Madrid, 1991, p.242.

El temor es una falta de fe.
Chevrot; Las Bienaventuranzas (1952), Rialp, Undécima edición, Madrid, 1991, p.244.

Jesús se sirve de nosotros para continuar su obra.
Georges Chevrot; Las Bienaventuranzas (1952), Rialp, Undécima edición, Madrid, 1991, p.256.

martes, 27 de abril de 2010

Somos como Dios nos ve

La característica especial del pobre en el Evangelio es su confianza en Dios, pues precisamente porque ante la inseguridad del mañana él mira primero hacia Dios. Georges Chevrot; Las Bienaventuranzas (1952), Rialp, Undécima edición, Madrid, 1991, p.59.

La colaboración del hombre con Dios es una ley fundamental de la creación.
Georges Chevrot; Las Bienaventuranzas (1952), Rialp, Undécima edición, Madrid, 1991, p.61.
Lo que hace rico a un hombre no es lo que tiene, lo que posee, sino lo que es y lo que hace, tanto de sí mismo cuanto a favor de los demás.
Georges Chevrot; Las Bienaventuranzas (1952), Rialp, Undécima edición, Madrid, 1991, p.70.

Procurad a vuestros hijos una instrucción sólida y, si es posible, una amplia cultura; pero desarrollad en ellos la nobleza de los sentimientos, habituándolos a simplificar sus deseos.
Georges Chevrot; Las Bienaventuranzas (1952), Rialp, Undécima edición, Madrid, 1991, p.82.

Repetid a vuestros hijos que no tendrán que contar con vuestro ahorro, sino con su trabajo. No les concedáis indistintamente todo lo que os pidan, pues los harías insaciables. Los caracteres se forjan en la escuela de las privaciones, y no se aprecia bien la holgura de la vida sino cuando se ha sentido más o menos el roce de la pobreza.
Georges Chevrot; Las Bienaventuranzas (1952), Rialp, Undécima edición, Madrid, 1991, p.83.

Todos los seres son en su naturaleza como Dios los quiere y en su existencia como Dios los ve. Georges Chevrot; Las Bienaventuranzas (1952), Rialp, Undécima edición, Madrid, 1991, p.89.

El silencio es la atmósfera propia de la cruz. Las fuerzas se escapan bajo las palabras.
Faber en Georges Chevrot; Las Bienaventuranzas (1952), Rialp, Undécima edición, Madrid, 1991, p.138.

martes, 20 de abril de 2010

Tomar el Evangelio como regla de vida

Si el hombre no respeta el orden establecido por Dios, sino que rompe la armonía de su plan, provoca desórdenes que arrastran tras de sí su propio sufrimiento.
Georges Chevrot; Las Bienaventuranzas (1952), Rialp, Undécima edición, Madrid, 1991, p.29.

La felicidad depende de nosotros; su fuente reside en nosotros. Si vivimos como discípulos de Cristo, poseemos dentro de nosotros mismos los medios de ser dichosos.
Georges Chevrot; Las Bienaventuranzas (1952), Rialp, Undécima edición, Madrid, 1991, p.31.

Nadie espera en esta vida una felicidad completa. “la felicidad de los hombres – decía Bossuet – se compone de tantas piezas que siempre falta alguna”.
Georges Chevrot; Las Bienaventuranzas (1952), Rialp, Undécima edición, Madrid, 1991, p.33.

La felicidad es un don que Dios nos hace y que deriva de nuestra fidelidad a sus leyes. La dicha es una consecuencia, no un fin.
Georges Chevrot; Las Bienaventuranzas (1952), Rialp, Undécima edición, Madrid, 1991, p.34.

A quienes les falta Dios ignoran la cantidad de dicha que aquí abajo puede poseerse.
Georges Chevrot; Las Bienaventuranzas (1952), Rialp, Undécima edición, Madrid, 1991, p.34.

Los deseos de santidad no serían más que palabrería si no se tradujeran en servicio y en amor al prójimo.
Georges Chevrot; Las Bienaventuranzas (1952), Rialp, Undécima edición, Madrid, 1991, p.41.

Nuestro mundo necesita hombres que tomen al Evangelio como regla de vida.
Georges Chevrot; Las Bienaventuranzas (1952), Rialp, Undécima edición, Madrid, 1991, p.47.

sábado, 17 de abril de 2010

Sin oración la fe se desdibuja

Ningún cristiano puede conformarse con conocer a Jesucristo solo de oídas: la vida cristiana es esencialmente una relación personal con Jesús.
Jorge Miras; cara a cara con Jesús, Ediciones Palabra, Madrid, 2003, p. 5.

Más que de la parábola del hijo pródigo, deberíamos hablar de la parábola del Padre misericordioso.
Juan Pablo II en Jorge Miras; cara a cara con Jesús, Ediciones Palabra, Madrid, 2003, p. 5.

Si queremos vivir como hijos de Dios, hemos de aprender a acoger su misericordia: no podemos saber verdaderamente quiénes somos si desconocemos el amor de Dios por nosotros.
Jorge Miras; cara a cara con Jesús, Ediciones Palabra, Madrid, 2003, p. 13.

En todas las cegueras hay falta de oración.
Jorge Miras; cara a cara con Jesús, Ediciones Palabra, Madrid, 2003, p. 30.

Sin oración la fe se desdibuja y se pierde la única clave que permite entenderse a fondo a sí mismo y ser señor de la propia vida: que no hemos sido hechos para la soledad, sino para el amor.
Jorge Miras; cara a cara con Jesús, Ediciones Palabra, Madrid, 2003, p. 31.

Hemos sido creados para vivir en un diálogo entusiasmante con Dios.
Jorge Miras; cara a cara con Jesús, Ediciones Palabra, Madrid, 2003, p. 31.

Es a Jesús a quien buscaís cuando soñáis la felicidad; es El quien os espera cuando no os satisface nada de lo que encontráis; es El la belleza que tanto os atrae; es El quien os provoca con esa sed de radicalidad que no os permite dejaros llevar por el conformismo; es El quien os empuja a dejar las máscaras que falsean la vida; es El quien os lee en el corazón las decisiones más auténticas que otros querrían sofocar. Es Jesús el que suscita en vosotros el deseo de hacer de vuestra vida algo grande.
Juan Pablo II en Jorge Miras; cara a cara con Jesús, Ediciones Palabra, Madrid, 2003, p. 32.

miércoles, 14 de abril de 2010

Tiempo por dentro

Están agobiados porque les falta tiempo por dentro para vivir el presente y así poder disfrutarlo, haciendo una cosa detrás de otra, con paz y con una sonrisa.
Jaime Nubiola, Tiempos de Agobio (artículo), Almudi.org, Abril 2010.

martes, 13 de abril de 2010

Construirnos una celda interior

Por la gracia de Dios hay hoy día muchas almas que se acercan diariamente a la Santa Mesa. M.V.Bernadot. De la Eucaristía a la Trinidad, Cuadernos Palabra, Madrid, 1983, p. 7.

Jesús se da a nosotros especialmente por la Comunión.
M.V.Bernadot. De la Eucaristía a la Trinidad, Cuadernos Palabra, Madrid, 1983, p.19.

En el momento de la Comunión entra Jesús de tal suerte en nuestro corazón y en nuestra alma, que nuestros afectos y nuestros pensamientos pueden llamarse afectos suyos y pensamientos suyos. Primeramente los tiene El. Después nos los comunica según la medida actual de nuestro amor. Si un alma tiene poco amor, Jesús se ve forzado a limitarse a las estrechas dimensiones y restringir sus dones.
M.V.Bernadot. De la Eucaristía a la Trinidad, Cuadernos Palabra, Madrid, 1983, p. 20.

Desde el fondo de su tabernáculo, Jesús me mira sin cesar, con una mirada que me penetra a fondo. ¡Y qué mirada tan atenta y tan tierna!.
M.V.Bernadot. De la Eucaristía a la Trinidad, Cuadernos Palabra, Madrid, 1983, p.38.

La ley del amor es lanzarse al exterior.
M.V.Bernadot. De la Eucaristía a la Trinidad, Cuadernos Palabra, Madrid, 1983, p.51.

No nos contentemos con un amor vivo: busquemos un amor despierto, siempre activo, cuya ambición sea llegar a vivir sin cesar por Jesús con la adorable Trinidad.
M.V.Bernadot. De la Eucaristía a la Trinidad, Cuadernos Palabra, Madrid, 1983, p. 56.

El alma se recoge cuando, juntando todas sus potencias, entra en sí misma para encontrar a Dios allí.
M.V.Bernadot. De la Eucaristía a la Trinidad, Cuadernos Palabra, Madrid, 1983, p.59.

Construirnos una celda interior.
Catalina de Siena en M.V.Bernadot. De la Eucaristía a la Trinidad, Cuadernos Palabra, Madrid, 1983, p. 62.

Que nunca la parte que se da al prójimo disminuya la que se debe dar a Dios; que nuestra acción no se separe de nuestra contemplación, sino que sea nuestra contemplación la que se exteriorice y se expansione en el alma de nuestros hermanos.
M.V.Bernadot. De la Eucaristía a la Trinidad, Cuadernos Palabra, Madrid, 1983, p. 68.

sábado, 10 de abril de 2010

Dar paz y alegría a los demás

Quien rechaza a Cristo se queda sin luz y ya no sabe por donde va el camino. Queda desorientado en lo más íntimo de su ser.
Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.2, p.94.

La presencia de satanás en la historia de la humanidad aumenta en la misma medida en que el hombre y la sociedad se alejan de Dios.
Juan Pablo II en Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.2, p.81.
Jesus se hace presente en los enfermos.
Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.2, p.100.
Aprender a ser buenos enfermos.
Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.2, p.100.

Ante el aparente fracaso de muchas tentativas debemos recordar que Dios no pide tanto el éxito, como la humildad de recomenzar sin dejarse llevar por el desaliento y el pesimismo.
Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.2, p.127.

En el fondo de nuestros corazones hay profundos contrastes: somos capaces de lo mejor y de lo peor.
Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.2, p.130.

Un sincero arrepentimiento es siempre la ocasión de un encuentro nuevo con el Señor, del que se pueden derivar insospechadas consecuencias para nuestra vida interior.
Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.2, p.132.

La alegría verdadera tiene su orígen en Cristo.
Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.2, p.153.

La tristeza nace del descamino y del alejamiento de Dios.
Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.2, p.153.

Dar paz y alegría a los demás.
Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.2, p.153.

Muchas personas pueden encontrar a Dios en nuestro optimismo, en la sonrisa habitual, en una actitud cordial.
Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Palabra, Madrid, 1997, T.2, p.155.

Mercedes Salisachs; El secreto de las flores

1 Y lo que es peor, el desmoronamiento se produjo de repente, sin que hubiera intervenido antes un signo de alerta, ni los ecos de aquella n...